SÌNTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA EN VENEZUELA.

MAPA DE AMÉRICA DEL SUR.SITUACIÓN DE VENEZUELA EN EL MAPA.

Estos son los puntos que integran el tema:

1.-Introducción.

2.- La presencia de  Cristóbal Colón en tierras venezolanas.

3.- Conquista y cristianización.

4.- Fundación de Caracas.

5.- Creación de la primera diócesis venezolana.

6.- Las órdenes religiosas y la evangelización de Venezuela.

7.- La Iglesia hasta la  declaración de la independencia.

8.-La Iglesia ante la declaración de la independencia de Venezuela.

9.- La Iglesia de Venezuela en nuestros días.

10.- Las relaciones de la jerarquía con el gobierno de Hugo Chávez.

1.- INTRODUCCIÓN.

Venezuela, oficialmente denominada República Bolivariana de Venezuela, es un país situado en el septentrión de América del Sur, constituido por una parte continental y por un gran número de islas pequeñas e islotes en el mar Caribe, cuya capital y mayor aglomeración urbana es la ciudad de Caracas. Tiene una extensión territorial de 916 445 km² y una población de 28 946 101 de habitantes. (2 012).

 .2.- LA PRESENCIA DE COLÓN EN TIERRAS VENEZONALAS.

 El 30 de mayo de 1498, se inicia el Tercer Viaje de Cristobal Colón a América. partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda, Cádiz capitaneando ocho barcos (Santa Cruz, Santa Clara, La Castilla, La Gorda, La Rábida, Santa María de Guía, La Gaza y la Vaqueña, con una tripulación de 226 personas y llevando consigo a Bartolomé de Las Casas, quien después proporcionaría parte de las transcripciones de los Diarios de Colón.             Cristóbal Colón en su tercer viaje llevó su flota a la isla portuguesa de Porto Santo, tierra natal de su esposa. Después navegaron hacia Madeira y pasó algún tiempo allí con el capitán portugués João Gonçalves da Camara antes de navegar a las Islas Canarias y Cabo Verde.             Colón desembarcó en la costa sur de la isla de Trinidad el 31 de julio. El 4 al 12 de agosto exploraron el Golfo de Paria, que separa Trinidad de Venezuela y explorando el territorio continental de Sudamérica, incluyendo el río Orinoco. Él también navegó por las islas de Chacachare y Margarita y renombró Tobago (“Bella Forma”) y Granada (“Concepción”). Inicialmente, describió las tierras como pertenecientes a un continente desconocido para los europeos, pero luego se retrajo y dijo que pertenecían a Asia.

 REPRODUCCIÓN DE NUEVA CÁDIZ.

3.-CONQUISTA Y CRISTIANIZACIÓN.

 Estimulada por la abundancia de perlas, la conquista de Venezuela se inició en Oriente. Los primeros núcleos  conquistados de población fueron Nueva Cádiz en la isla de Cubagua y la Asunción en la isla de  Margarita.

            En la Isla de Cubagua, de superficie plana, baja, estéril y sin agua se estableció en 1500 un campamento donde habitan por dos años los buscadores de perlas. Este campamento temporal, progresivamente se transforma en la Villa de Santiago, pero pudo ser habitada permanentemente a fines de abril de 1521, cuando se fundó Nueva Cádiz, la cual dependía de la Real Audiencia de Santo Domingo..

File:A Domingo de Silos Moreno, obispo de Cádiz.JPG

  DOMINGO DE SILOS MORENO OBISPO DE CÁDIZ.

Fue entonces cuando se pudo abastecer desde afuera a la población allí establecida. Nueva Cádiz es la primera población fundada en Venezuela por los conquistadores españoles. Toda la administración recae sobre el poder máximo del Alcalde Mayor, el cual con sus ayudantes redacta las ordenanzas que regirán la isla y que son aprobadas por la Reina Juana el 5 de Enero de 1537.

             Las muy difíciles condiciones ambientales y el rápido agotamiento de los placeres de ostras por la sobre explotación pronostican una vida muy corta para esta ciudad; sin embargo, tuvo bajo su jurisdicción a los nuevos asentamientos que se establecieron en Margarita, Cumaná y Cabo de la Vela.

            El mantenimiento de Nueva Cádiz implicaba enormes dificultades y por lo tanto un alto costoso debido a lo inhóspito de las condiciones ambientales de la isla. Su trágico final ocurrió en 1541 cuando fue desbastada por un maremoto, entonces fue abandonada y únicamente quedan las ruinas de Nueva Cádiz como testigo mudo de la voluntad y ambición de los primeros conquistadores. En La Asunción está el Museo de Nueva Cádiz donde se conservan parte de la historia de la desaparecida ciudad en los objetos allí reunidos.

IGLESIA COLONIAL EN LA ASUNCIÓN DE ISLA MARGARITA EN VENEZUELA.

La Asunción es la capital del Estado Nueva Esparta con 23.616 hab. fue la primera comunidad de la Isla de Margarita  que recibió el nombre de ciudad, y se halla en el centro del sector oriental de la isla. La Asunción se llamó originalmente Valle de Santa Lucía. Fue su principal fundador el Capitán Pedro González Cervantes de Albornoz.

            Tras haber convertido el pueblo ya existente en Villa del Espíritu Santo «junto a la mar», el Padre Francisco de Villacorta establece allí definitivamente, el 26 de marzo de 1536, lo que será el pueblo de La Asunción, hoy capital del Estado Nueva Esparta. Desde esta fecha hasta el 30 de junio de 1542 la Villa del Espíritu Santo estuvo gobernada por Cubagua, donde residía el Alcalde Mayor desde 1534.

            Un   proyecto de Evangelización Pura  fue iniciado en 1514 en las costas de Cumaná en tierra firme.

            Cumaná fue creada en 1515 como fruto de la utopía de un puñado de frailes franciscanos, que soñaban con un una evangelización pura, sin la presencia de soldados y comerciantes.

            El 3 de octubre de  1520, un grupo de indígenas liderado por el cacique Maragüey, se alzó con violencia, destruyendo el convento franciscano y matando a los frailes que se hallaban en él. Cuando la noticia llegó a Santo Domingo  en la República Dominicana la Real Audiencia envió a Gonzalo de Ocampo al frente con un un grupo de soldados, con la misión de pacificar la zona a como diera lugar.

            Pero esta colonización evangélica y pacífica, con labriegos, sin gente armada y con el apoyo económico de la corona fracasó por su cercanía a Cubagua y la explotación del indígena que allí se realizaba para obtener las codiciadas perlas.

   CORDILLERA BLANCA DE LOS ANDES PERUANOS.

Una de las primeras ciudades fundadas fue el Tocuyo, en 1545, que se convirtió en el punto de partida de varias expediciones. De allí salió Alfonso Pérez de Tolosa en 1547, quien llegó por los llanos de Apure a la cordillera de los Andes, entrando por el río Uribante.

            Diego García de Paredes fundó a Trujillo en 1557. Juan Rodríguez Suárez fundó la ciudad de Mérida en 1558 y Juan de Maldonado a San Cristóbal en 1561.

            La Conquista del Sur fue una de las zonas más difíciles de conquistar, tanto por su geografía con los grandes ríos, como por la oposición de los aborígenes.

            Una de las primeras exploraciones fue la de Diego de Ordaz, en 1531. El primer establecimiento fue San Tomé de Guayana, cerca de la confluencia de los río Caroní y Orinoco, en 1595, por Antonio de Berrío.

Diego de Losada,

4.- FUNDACIÓN DE CARACAS.

            Los antecedentes de la fundación de Caracas se originan en el hato ganadero de San Francisco, que en 1560 estableciera el mestizo Francisco Fajardo (Hijo de Francisco de Fajardo, Teniente de Gobernador de Margarita, y de la cacica guaiquerí Isabel, nieta del cacique Charayma de la costa de Maya) en la provincia de Caracas.             Dicha fundación se hizo a partir de otra población previa fundada en la costa de Caracas por el mismo Fajardo, y como consecuencia de sus intentos de poblar el valle de los Toromaimas o de San Francisco, para apoyar y defender la explotación de minas de oro descubiertas el año previo en el área cercana de Los Teques, donde habitaba el indómito cacique Guaicaipuro de estos indios Teques.      

Fajardo partió dos veces, en 1555 y 1558, desde Margarita, su isla natal, para fundar ciudades en Tierra Firme, usando su familiaridad y amistad con los indios que poblaban las costas nor-orientales y nor-centrales de Venezuela, y aprovechando la ventaja de dominar la lengua de los indios Caracas, sus parientes de la costa. Cuando Juan Rodríguez Suárez llegaba al hato de San Francisco, la comarca estaba en guerra contra los invasores españoles, y a diario era atacado el hato con las consiguientes pérdidas de personas y animales. Con el objeto de fortalecer aquella instalación y utilizarla como base estratégica para la futura conquista del territorio, Rodríguez Suárez la convierte en Villa de San Francisco, nombra alcalde y regidores, y reparte tierras entre los soldados. Dicha fundación de San Francisco no sobrevivió al ataque de los indios de las etnias Teques, Mariches, Toromaimas y otros de la provincia, confederados por el legendario cacique Guaicaipuro, que poblaban los valles centrales montañosos y costeros, quienes la queman a mediados de octubre de 1561. Por esto, Diego de Losada, conquistador español , siguiendo una Real Cédula emitida en 1563 (a raíz del despoblamiento de San Francisco) que ordenaba su reedificación, puebla el lugar en 1567, con el nombre de Santiago de León de Caracas.             La ciudad experimentaría un gran crecimiento dando oportunidades y riquezas convirtiéndose 10 años después de su fundación en cabeza de la provincia, ya que debido al clima y a su efectiva defensa montañosa contra corsarios y piratas, el gobernador Juan de Pimentel la hace su residencia, cuando llega a Venezuela desembarcando en Caraballeda, ciudad vecina en la costa, en 1576.

            Dicha residencia en Santiago de León implicó en la práctica el tercer cambio de la capital administrativa de la provincia de Venezuela, de Coro en la costa occidental del país (ciudad fundada en 1527) a El Tocuyo en 1545 y después a Caracas en 1578. Desde entonces esta ciudad mantuvo la capitalidad de la provincia de Venezuela o de Caracas y a finales del siglo XVIII, con los cambios administrativos realizado por el Imperio Español lo sería de la Capitanía General de Venezuela, conformada por las Provincias de Nueva Andalucía (Cumaná), Provincia de Mérida-Maracaibo, Provincia de Trinidad, Provincia de Margarita, Provincia de Barinas, Provincia de Guayana y la propia Provincia de Caracas o de Venezuela. ( Cf. Wikippedia . Caracas )

IGLESIA DE SANTA ANA DE CORO.

5.-.- CREACIÓN DE LA PRIMERA DIÓCESIS VENEZOLANA.

            La primera diócesis de Venezuela fue creada en la ciudad de Coro. La ciudad fue fundada el  26 de julio de 1527 por Juan de Ampies  con el nombre de Santa Ana de Coro.

            Ampíes pactó respetar la autoridad del  cacique Manauree máxima autoridad de los indígenas de la región, los   catequíos.

            Este pacto se rompe abruptamente en  1529 con el desembarco en la ciudad del primer Gobernador y Capitán General  Ambrosio Alfinger en representación de los Welser , comerciantes a quienes la corona española  les había entregado la Provincia de Venezuela  para la exploración, fundación de ciudades y explotación de los recursos de este amplio territorio que comprendía desde el Cabo de Vela  hasta Maracapana

            Desde Coro surgieron múltiples expediciones a  Los Llanos venezolanos y colombianos, a los Andes  y hasta el Río Orinoco  en busca del Dorado , que le permitió a los conquistadores la exploración de estos vastos territorios.

             El mandato de los Welser culmina en 1545 por el incumplimiento de contrato y por lucha de intereses entre éstos y los  otros conquistadores españoles que exploraban el territorio desde otros puntos focales del Imperio Español en América.

            Coro fue la Primera Sede Episcopal de la América del Sur, y la Primera Diócesis de Venezuela . Su creación tuvo lugar el día 21 de Junio de 1531 por medio de la Bulla “Pro Excellenti Praeeminentia” emitida por el Papa Clemente XII en Roma, cuatro años después de la Fundación de la ciudad.

   MONSEÑOR RODRIGO DE BASTIDAS.   

El Primer Obispo de la Diócesis fue Monseñor Rodrigo de Bastidas, quien nació en Santo Domingo, y era hijo de Don Rodrigo de Bastidas, quien conquistara y fundara Santa Marta en Colombia, y Doña Isabel Rodríguez de Romero.

            Se conoce que la real audiencia de San Antonio también lo nombró Gobernador Interino de la Provincia de Venezuela, en tres oportunidades, para investigar los problemas que estaban ocurriendo en Tierra Firme. Bastidas permanece en Coro hasta

            Enero de 1540, dejando el control del gobierno a Diego Buiza y luego se traslada a  Santo Domingo y luego a Puerto Rico donde es nombrado Obispo. 9 Años fue Don Rodrigo de Bastidas el Obispo de la Diócesis de Coro.

            Un acontecimiento importante de la nueva Diócesis fue la celebración del Primer Sínodo diocesano, este tuvo lugar  en 1574 durante el episcopado de Fray Pedro de Agreda, dominico  ( 1558-1579 ). No ha quedado ningún documento por el cual podamos saber los temas que se trataron en el mismo, sabemos que se celebró en la fecha anteriormente indicada y los asistentes al mismo : dos sacerdotes, dos dominicos, dos franciscanos   y un sacristán . (  Cf. Colección Tierra Nueva e Cielo Nuevo: Los Sínodos Americanos, Sínodo de Santiago de León de Caracas books.google.es/books?isbn=8400063562.

            Uno de los Obispos más destacados, en esta atapa previa a la transferencia canónica de la sede episcopal de Coro a Caracas, fue Fray Gonzalo de Angulo, quien asumió el obispado de Caracas el 29 de junio de 1619.

            Al obispo Angulo se debe en buena parte y en conjunción con el gobernador Francisco de la Hoz Berrío, la reducción a poblados de los indios, diseminados en las encomiendas, lo cual se tradujo en la fundación de una gran cantidad de pueblos de doctrina que han perdurado hasta nuestros días.

            Sólo en los alrededores de Caracas y en los Valles de Aragua, se fundaron entre 1620 y 1622 diez pueblos de indios y cinco iglesias. Advertimos, además, que en todas estas fundaciones se cumplió con el procedimiento señalado por el gobernador Berrío y por el obispo Angulo.

 CONVENTO DE SAN FRANCISCO DE CARACAS.

6.-LAS ÓRDENES RELIGIOSAS Y LA EVANGELIZACIÓN DE VENEZUELA.

 La evangelización de Venezuela,  estuvo a cargo, además de los sacerdotes diocesanos, incardinados en las diócesis, de las órdenes religiosas

            Las Misiones institucionalizadas  de las órdenes  iniciaron su trabajo a finales  del siglo XVI y mediados del XVII, destacando en esta labor los Capuchinos (Aragoneses, Catalanes, Andaluces y Valencianos), los Franciscanos, Observantes, Dominicos, Agustinos y Jesuitas.

            Estas misiones desarrollaron no sólo funciones estrictamente  religiosas, sino también civiles: fundación de nuevos pueblos, defensa de los naturales, enseñanza, etc.

            En 1516, Venezuela recibe a los primeros misioneros franciscanos. “Éstos provenían de la isla de Santo Domingo y se instalarían en la famosa región de Cumaná. La Provincia de Santa Cruz de Caracas, de Venezuela “fue erigida en 1585 y considerada, en parte, como continuación de la de Santa Cruz, de Santo Domingo”

 “Como Provincia independiente con el título de Provincia de Santa Cruz de Caracas, comenzó hacia 1587” Según una relación efectuada en 1609, la Provincia de Santa Cruz de Caracas contaba con los siguientes conventos: Caracas, Margarita, Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Trujillo y Maracaibo, Mérida.

PLAZA DE SAN JACINTO EN CARACAS.

            En 1595 los Dominicos establecen el convento de San Jacinto,. En 1610 los dominicos piden al cabildo y se les otorga los dos solares adicionales al este de la cuadra, en Dr. Paul y el Chorro para más espacio del convento.

            Durante todo el s. XVII y XVIII este convento fue casa de letras y formación humanista dentro de los rígidos preceptos de la Iglesia. Se dictaban clases de Gramática, Latín, filosofía escolastica y Oratoria. De su templo salía en procesión el Nazareno de San Jacinto, verdadero precursor del Nazareno de San Pablo, que lo sustituyó posteriormente.

            En 1655 los mercedarios fundan definitivamente convento, luego de varios intentos previos, y erigen la Iglesia de La Merced, al norte de la ciudad de Caracas

            La Real Cédula de 1662 reconoce la labor realizada por los agustinos  y consolida su apostolado con el reconocimiento oficial de sus cinco zonas de evangelización: Llanos de Caracas, desde la desembocadura del Tuy hasta el lago Maracaibo; Alto Orinoco Río Negro; Guayana, en el extremo oriental de la actual Venezuela .; Trinidad; y por último Maracaibo.

            En 1730 el territorio del Alto Orinoco fue repartido entre las órdenes capuchina, franciscana y jesuita.

            En la segunda mitad del s. XVIII los dominicos regentaban 18 pueblos en Barinas y Río Chico, los franciscanos observantes 80 pueblos en Barcelona y Guayana, los capuchinos 108 en los Llanos de Caracas, 43 en Cumaná, 34 en el Caroní, 26 en Maracaibo y 19 en el Alto Orinoco; los jesuitas 6 en los llanos del Meta y el Orinoco.

IGLESIA DE BARQUISIMETO . VENEZUELA.

 7.-LA IGLESIA  HASTA LA DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA.

 Uno de los aspectos de la iglesia durante la colonia fue la creación de nuevas diócesis a la Diócesis de Coro .le  siguió MéridaMaracaibo (1777) y Guayana (1790).

             Con anterioridad se había hecho en 1638  la trasferencia  de sede de la Diócesis de Coro  a Caracas  en cumplimiento de la Real Cédula del 20 de junio de 1637.

             Entre las razones que justificaban dicho traslado se encuentran las siguientes: la superioridad económica de la nueva sede, Caracas, ciudad en la que habían fijado su residencia la mayoría de los Obispos hasta la fecha, y las ventajas estratégicas contra cualquier ataque holandés que, desde Curazao, estaba sólo a ocho o nueve horas de navegación de Coro, situación peligrosa puesto que en cualquier momento los holandeses podían saquear los bienes de la Iglesia. En 1804 la diócesis de Caracas se convertiria en Archidiócesis siendo el primer arzobispo monseñor Francisco de Ibarra.

            En la  Historia eclesiástica de Venezuela destaca  la realización de Sínodos y Concilios ya hemos hecho mención del  Sínodo diocesano de Coro (1574),

            Atención  especial merece el tercer Sínodo diocesano realizado en Caracas en 1687 bajo el obispado de Diego de Baños y Sotomayor.

            En esta ocasión se trató de resolver el difícil problema que representaba la aceptación de la esclavitud corporal, más no espiritual del negro africano y la suavización de un régimen inicuo y sus castigos.

NEGROS VENEZOLANOS.   

La esclavitud llegó a América a comienzos del siglo XVI, cuando Alonso de Ojeda fue autorizado por los reyes para traer seis esclavos blancos provenientes de Castilla. Para ese entonces, algunos europeos se vendían como esclavos por razones económicas durante un período determinado.

            El tráfico de negros africanos empezó en 1441 de España hacia Portugal. Según los estudiosos Mannix y Cowley, eran hechos esclavos quienes eran vendidos por los jefes nativos como castigo por ser criminales, individuos que se vendían o eran comercializados por sus familias en momentos de hambre, personas secuestradas por las cuadrillas esclavistas, esclavos cedidos por sus amos, y prisioneros de guerra.

            Los portugueses, ingleses, holandeses, franceses y españoles llevaban los cargamentos de esclavos negros a los puertos de La Habana, Veracruz, Portobelo, Cartagena de Indias, Santo Domingo y La Guaira. Allí con cadenas en el cuello, y luego de viajar en las bodegas de los barcos, eran medidos a través del palmeo (aquellos cuya estatura fuese inferior a siete cuartas eran rechazados), examinados con el fin de asegurarse de que no tuvieran defectos físicos y, finalmente, se les practicaba la carimba, es decir, eran marcados con un hierro candente en el cuerpo.

            Los primeros en ser sometidos fueron los indígenas. Sin embargo, pronto los hacendados se vieron obligados a importar negros africanos, pues la población nativa estaba desapareciendo, por otro lado la defensa que del indio hicieron los misioneros, repercutieron en la trata de esclavos  negros.

            Los Welser introdujeron en Venezuela los primeros esclavos en el siglo XVI. Para ese entonces, tanto los blancos peninsulares como los criollos participaban de este negocio, y los ingleses eran los proveedores por excelencia. Ellos tenían el compromiso de introducir anualmente unos 4.800 esclavos.

Inicialmente, los dedicaron a someter a los indios, pescar perlas y explotar las minas.       Posteriormente, fueron empleados para abrir caminos de penetración. Ya en el siglo XVIII había esclavos pintores, carpinteros, albañiles, doradores, plateros, criadores, agricultores, herreros, verdugos, cocineras, lavanderas, planchadoras y ayas.

            Cabe destacar que el esclavo en Venezuela estaba en mejores condiciones que los de otros países latinoamericanos. Éste nunca constituyó un objeto propiedad de su amo, por lo que contaba con algunos derechos: estaba en capacidad de casarse, comprar su libertad, vender el producto de su siembra, hacer un contrato de manumisión con su amo y asilarse, pues un esclavo que se refugiara en una iglesia tenía que ser respetado

             Las “Constituciones Sinodales del Obispado de Venezuela y Santiago de León de Caracas de 1687” abarcaron todos los aspectos de la vida religiosa, extendiéndose al resto del territorio nacional y convirtiéndose en la legislación eclesiástica para todo el país hasta 1904, cuando fueron suplantadas por la Instrucción Pastoral de ese año.

            Para 1811, en los momentos aurorales de la República, la Iglesia Católica venezolana era una institución fuerte, organizada y económicamente consolidada. Además autónoma .

            Las estadísticas indican que para este año contaba en sus filas con 547 sacerdotes y poseía 15 conventos, 300 templos, 2 seminarios, además de controlar casi toda la educación existente, particularmente la universitaria. anhvenezuela.org/…/ManuelDonis-Historia_de_la_iglesia_catolica_en_v‎)

 8.-LA IGLESIA  ANTE  LA DECLARACIÓN DE LA  INDEPENDENCIA DE VENEZUELA.

 La independencia de Venezuela fue el proceso emancipador desarrollado entre 1810 y 1823 con el fin de romper los lazos coloniales que existían entre Venezuela y España proceso  que se prolongó hasta  1830, hasta la separación de  Venezuela de la República de Colombia.

            La guerra de independencia fue quizás el más reñido de los conflictos por la emancipación de América. El territorio venezolano cambió varias veces de mano, las batallas se libraron a todo lo ancho del país y las atrocidades eran comunes en ambos bandos, independentistas y realistas.

            Con relación a la actitud de la Iglesia ante este hecho no se puede dar una respuesta absoluta dadas  las alternativas del proceso por un lado, y por otro, el hecho de que las partes enfrentadas  eran todas católicas por lo que desde el punto de vista religioso se podría decir que la lucha  se dio entre iglesia e iglesia.

            Si por Iglesia entendemos la jerarquía católica habría que decir que tampoco en ella se dio una postura uniforme, de una manera bastante simple quizás que podría afirmarse que la Alta jerarquía en general estuvo de parte del entonces considerado gobierno legítimo como era el  de Fernando VII , mientras que entre los sacerdotes y religiosos se dieron más casos de apoyo a los independentistas.

 ARZOBISPO DE CARACAS MONSEÑOR NARCISO COLL.

Es más, la actitud del entonces arzobispo de Caracas Narciso Coll y Pratt. 1810-1816, quien tal como aparece en sus propias Memorias se muestra de corazón como un realista defensor de los derechos de España ,  pero como pastor de una feligresía aparece en este proceso algunas veces como independentista.  

            He aquí el juramento que   hizo Coll  el 14 de julio de 1811 ante el requerimiento del  primer Congreso de Venezuela

            “Juráis a Dios y a los santos Evangelios que estáis tocando reconocer la Soberanía y absoluta Independencia, que el orden de la Divina Providencia ha restituido a las Provincias Unidas de Venezuela libres y exentas para siempre de toda sumisión y dependencia de la Monarquía Española, y de cualquiera corporación o jefe que la represente en   adelante. Obedecer y respetar a los Magistrados constituidos y que se constituyan y las leyes que fueran legítimamente sancionadas y promulgadas. Oponeros a recibir cualquiera otra dominación y defender con vuestra persona y con todas vuestras fuerzas los estados de la Confederación Venezolana y conservar y mantener pura e ilesa la Santa Religión Católica Apostólica Romana, única y exclusiva en estos países y defender el Ministerio de la Concepción Inmaculada de la Virgen María Nuestra Señora.”( La disolución del Orden Civil durante la Guerra de Independencia en el Testimonio del Arzobispo Narciso Coll y Pratt. 1810-1816  escrito por Mireya Sosa León)

            Sea lo que fuere de esto, el caso es que La Institución  Eclesial sufrió y vivió la profunda crisis del país durante la Guerra de Independencia, crisis que se prolongó a partir de 1830, una vez separada Venezuela de la República de Colombia.

            Problemas económicos, culturales, ideológicos, territoriales, sociales y eclesiales, fueron reflejo de sucesos, cuestionamientos y movimientos ideológicos europeos a lo largo de la Centuria: ideas de la Ilustración, del liberalismo y del positivismo. Pero acompañadas por elementos autóctonos que descansaron, a veces, en movimientos armados desestabilizadores.

            Las consecuencias afectaron la fe religiosa y moral de las mayorías. Las autoridades republicanas, conscientes de que la mayoría de la población era cristiana y católica, buscaron un acercamiento con la Santa Sede para que se declarara, tácita o expresamente, la caducidad del Patronato y se facilitara un entendimiento directo entre la República y Roma.

            Pero los hombres que fundaron la República prefirieron continuar el orden que venía rigiendo las relaciones con la Iglesia y la mantuvieron sujeta mediante el Patronato, ahora republicano.

            El choque frontal con el Estado liberal y la radicalización del proceso de secularización se produjo a partir de 1870 bajo los gobiernos de Antonio Guzmán Blanco. La institución eclesiástica llevó la peor parte.

            En 1870 el arzobispo Silvestre Guevara y Lira fue expulsado bajo el pretexto de haber querido diferir para días más pacíficos el Te Deum en la Catedral decretado por el gobierno para celebrar el triunfo militar que dio el poder a Guzmán.

            El conflicto duró seis años. Mons. Guevara, a insinuación del Papa y por el bien de los fieles, renunció a la mitra. Durante ese tiempo el absolutismo de Guzmán Blanco alcanzó extremos insospechados, llegando a pretender la creación de una iglesia nacional cismática. Destituyó, encarceló y expulsó a los sacerdotes fieles a su prelado.

            Suprimió los cursos de ciencias eclesiásticas del seminario y los puso bajo la jurisdicción de la universidad, que enseñaba doctrinas condenadas por la Iglesia.   Clausuró todos los conventos  de religiosos y   de monjas y se apoderó de sus bienes, decretó la extinción de todos los seminarios, promulgó la ley del matrimonio civil y expulsó a mons. Juan H. Boset, obispo de s Mérida.

            Del periodo totalitario de Guzmán puede decirse que provienen los mayores males religiosos que padeció, hasta mediados del s. XX, la Iglesia en Venezuela.

            Los seminarios suprimidos no se restablecieron hasta bien entrado el s. XX, haciendo casi imposible la preparación del clero nacional. Al ir disminuyendo el número de sacerdotes, las parroquias fueron desamparándose y los fieles olvidaron en la práctica las obligaciones religiosas, prescindiendo incluso en gran escala del matrimonio religioso.

            El país padeció el influjo deletéreo del liberalismo semirracionalista heredero de los viejos resabios jansenistas, galicanos y regalistas. Pudo, sin embargo, salvarse el rescoldo de la fe católica del pueblo. De ella ha surgido una intelectualidad que logró terminar con el anacrónico Patronato, gracias a la firma del Concordato de 6 mar. 1964 por el cual el Estado garantiza el libre ejercicio de la religión católica, considerada la Iglesia como persona jurídica de carácter público; respecto al nombramiento de obispos, la Santa Sede comunica al gobierno el nombre del candidato y, en caso de reparos de tipo político, el Vaticano nombra a otro.( Cf Enciclopedia GER Canal Social )

EL PAPA LEÓN XIII.

             Luego vendría la recuperación institucional pero el Estado mantuvo las leyes antieclesiásticas, aunque relajó su aplicación.

            La Iglesia Católica entró al siglo XX con las secuelas del guzmancismo, con una profunda división interna y disminuida en la cantidad y calidad de sus miembros. No obstante, se recuperó e inició su restauración.

            En este proceso jugó papel significativo el Concilio Plenario Latinoamericano (Roma, 1899). El Papa León XIII El 25 de diciembre de 1898 León XIII fechó, pues, las letras apostólicas Cum Diuturnum por las cuales convocó a los obispos al CPLA    .Luego de recordar su dedicación para consolidar o extender el reinado de Cristo en las naciones latinoamericanas, León XIII afirma:

            Hoy, empero, realizando lo que hace tiempo deseábamos con ansia, queremos daros una prueba de Nuestro amor hacia vosotros. Desde la época en que se celebró el cuarto centenario del descubrimiento de América, empezamos a meditar seriamente en el mejor modo de mirar por los intereses comunes de la raza latina, a quien pertenece más de la mitad del Nuevo Mundo. Lo que juzgamos más a propósito fue que os reunieseis a conferenciar entre vosotros con Nuestra autoridad y a Nuestro llamado, todos los Obispos de esas Repúblicas. Comprendíamos, en efecto, que comunicándoos mutuamente vuestros pareceres, y juntando aquellos frutos de exquisita prudencia, que ha hecho germinar en cada uno de vosotros una larga experiencia, vosotros mismos, podrías dictar las disposiciones más aptas para que, en esas naciones, que la identidad, o por lo menos, la afinidad de raza debería tener estrechamente coligadas, se mantenga incólume la unidad de la eclesiástica disciplina, resplandezca la moral católica y florezca públicamente la Iglesia, merced a los esfuerzos unánimes de todos los hombres de buena voluntad

            En este Concilio  se buscó la alianza con el Estado, reconociéndole su papel en las sociedades modernas: dar cobertura legal y proteger la institución eclesiástica. Los ideales del Concilio fueron plasmados en la Instrucción Pastoral del Episcopado de 1904.( Cf. HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA EN VENEZUELA – Academia …anhvenezuela.org/…/ManuelDonis-Historia_de_la_iglesia_catolica_en_v…)‎

9.-LA IGLESIA DE VENEZUELA EN NUESTROS DÍAS.

 MAPA EN EL CONSTAN LAS ARCHIDIÓCESIS Y DIÓCESIS DE VENEZUELA.

 a) Jurisdiciones

La arquidiócesis suele presidir sobre un grupo de diócesis de una región, las cuales son conocidas como sufragáneas, la rige un arzobispo pero la incidencia del arzobispo en la vida de dichas diócesis es más de honor que de jurisdicción  a menos que existan razones de fuerza mayor para ello como la imposibilidad de un obispo a regir la vida de su diócesis.

 La diócesis  es desde el punto de vista teológico la diócesis es una porción del pueblo de Dios cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo con la cooperación del presbiterio, de manera que, unida a su pastor y congregada por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia Particular, en la cual verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo, una, santa, católica y apostólica.”

            Desde este punto de vista  la Diócesis posee todos los elementos y medios  que constituyen la Iglesia  de tal forma que ella es la Iglesia católica  asentada en un lugar.

            Desde el punto de vista pastoral las Diócesis son un foco de evangelización ya que en ella están concentrados todos los agentes pastorales: Obispo, presbíteros, religiosos, religiosa, seglares, de ahí la importancia de la creación de una diócesis    Las nuevas diócesis toman su  territorio de las diócesis ya existentes en Venezuela: Barquisimeto, Santo Tomás de Guayana, de Mérida y de Caracas.

            El mismo Pio XI erigió en 1922 el Vicariato Apostólico de Caroni. El  vicariato apostólico o la prefectura apostólica es una determinada porción del pueblo de Dios que, por circunstancias peculiares, aún no se ha constituido como diócesis, y se encomienda a la atención pastoral de un Vicario apostólico o de un Prefecto apostólico para que las rijan en nombre del Sumo Pontífice ( C.D.C.Cánon 371-1 )

            El territorio de un Vicariato suele ser territorio de misión en el que todavía no hay suficiente número de católicos para ser elevado a Diócesis,  tiene pues  una función de primer anuncio de la fe cristiana en orden a la conversión de las personas que viven en su territorio.

            En 1943 se creó el Vicariato Apostólico de Machiques, y 1932 el del Alto Orinoco y algún otro Vicariato posterior.

JUAN PABLO II EN SU PRIMERA VISITA A VENEZUELA.

b) El Pueblo de Dios en Venezuela.

            La Constitución Nacional establece la libertad de culto. Alrededor de un 74% de la población venezolana se declara católica,: el Papa Juan Pablo II visitó Venezuela en dos ocasiones, la primera en 1985 y la segunda en 1996.167.

            Alrededor de un 15% de venezolanos pertenece a la Iglesia Evangélica, siendo ésta la segunda en el país. El 2% está conformado por personas adeptas a otras religiones como el islam, el hinduismo, el budismo y el judaísmo; mientras que el 2% grupos practican religiones con raíces prehispánicas. Hay grupos importantes con el 2% de ateos y agnóstico con el 6%, tal como en el resto del mundo.

VIRGEN DEL ROSARIO DE CHIQUINQUIRÁ.

c) Religiosidad popular.

            Entre las devociones del pueblo se encuentran, en primer lugar las referidas a la Madre de Dios, siendo muchas las advocaciones marianas existentes en las distintas diócesis y parroquias, entre ellas:

            En la isla de Margarita, la Virgen del Valle guía y protectora de los marineros del lugar. Su devoción data del año 1530.

            La Virgen del Rosario de Chiquinquirá mediante su revelación en 1.794 en una tablita recogida por una viejecita en el lago de Maracaibo. Desde entonces los zulianos le profesamos una gran veneración y amor maternal manifestados en especial a través de cantos regionales que ofrendamos a nuestra patrona.

            Nuestra Señora de la Consolación de Táriba, el centro de devoción de los tachirences..

             La Virgen del Socorro de Valencia cuyo templo es uno de los más hermosos de Venezuela.

             La Divina Pastora en el Estado Lara, advocación promulgada por los frailes Capuchinos en el 1.673.

             Nuestra Señora de la Soledad, hoy coronada canónicamente, la cual es venerada desde hace siglos en la Iglesia de San Francisco en la capital Caracas.

VIRGEN DE LAS NIEVES O DEL ESPEJO EN MÉRIDA.

             La Virgen del Espejo en Mérida, cuya hermosa imagen se encuentra ubicada sobre el pico Bolívar, uno de los más altos del mundo.

            En Trujillo se celebra con gran entusiasmo la devoción a la Virgen de la Paz, polo de atracción turística para el Estado, visitada anualmente por millares de personas.

            Además hay otras advocaciones muy veneradas como lo son: La Virgen Misionera de la Esperanza en Maturín, Nuestra Señora del Rosario del Real en Barinas y la Virgen de las Nieves en Guayana.

LA PATRONA DE VENEZUELA.

            La Virgen de Nuestra Señora de Coromoto es la patrona de Venezuela. Es venerada tanto en la ciudad de Guanare, donde apareció hace aproximadamente 350 años, como en todo el país.

            Cuando la ciudad de Guanare fue fundada, en 1591, los indígenas que habitaban en la región, los Cospes, huyeron hacia la selva en el Norte de la ciudad. Esto dificultaba la evangelización que la iglesia Católica había emprendido.

            Un día de 1652, el cacique Coromoto y su mujer atravesaban una corriente de agua y vieron una Señora de extraordinaria belleza que les dijo en su idioma: “Vayan a casa de los blancos y pídanle que les eche el agua en la cabeza (el bautismo) para poder ir al cielo”. Casualmente un español llamado Juan Sánchez, pasó por ahí y el Cacique Coromoto le relató lo sucedido.

            Juan Sánchez entonces le pidió que se alistara con la tribu, que el pasaría dentro de ocho días a fin de enseñarles todo lo necesario para echarles el agua. En efecto, cuando regresó los indígenas marcharon con el a un ángulo formado entre los ríos Guanaguanare y Tucupido, donde les repartieron tierras e iniciaron la catequización, a fin de prepararlos para el bautizo.

            Varios de los indios recibieron el bautismo, no así el Cacique quien echaba de menos la selva donde el mandaba y no tenía que obedecer. Esto lo hizo preparar su huída.

            Sin embargo el sábado 8 de septiembre de 1652, la virgen vuelve a aparecer en el bohío, en presencia de Coromoto, su mujer, su cuñada Isabel y un sobrino de esta. (Es, por cierto, la única vez que la Santa Virgen aparece a una familia). El cacique coge la flecha y apunta para matarla. Como la virgen María se le acercó, Coromoto tira la flecha e intenta empujarla, pero ella desaparece, dejándole en la mano un pequeño pergamino con su imagen.

            El sobrinito corrió a avisarle a Juan Sánchez, quien con dos de sus compañeros fueron al sitio de la aparición y recogieron la preciosa reliquia. Dieron parte a las autoridades civiles y eclesiásticas, quienes a pesar de no creerlo resolvieron llevar el pergamino a la Iglesia de Guanare en 1654, donde permaneció en un relicario hasta 1987, cuando fue incrustada en el pedestal de la imagen de madera que está hoy en día en el templo “Santuario Nacional Nuestra Señora de Coromoto”.

            El cacique Coromoto huyó a la selva, y al ver que la santísima Virgen no había logrado nada con el, permitió que lo mordiera una serpiente venenosa. Entonces volvió su corazón a Dios y comenzó a pedir el Bautismo, el cual le fue administrado por un Barinés que pasaba por ahí.

            Al bautizarse se convirtió en apóstol y pidió a los indios que no se separaran del misionero y que se bautizaran. Como consecuencia de esto, los indios Cospes formaron una comunidad de fieles muy fervorosa.

            En Venezuela como heredera de las tradiciones religiosas españolas, se celebra la Semana Santa, además de con las celebraciones litúrgicas del Jueves, Viernes, ´sabado santos, y domingo de Resurrección, como procesiones por las calles portando los diversos pasos de la pasión , muerte y resurrección de Cristo.

 UNIVERSIDAD CATÓLICA  EN CARACAS. VENEZUELA.

d) Presencia social de la Iglesia católica.

 La presencia social del catolicismo en cualquier lugar suele ir en relación con  el número de miembros que pertenecen a él. También en Venezuela se confirma este dato.

            La Iglesia católica  en Venezuela tiene, además de una historia que ha dejado numerosas huellas en la cultura y costumbres del país, un presente en el que la misma participa prácticamente en todas sus actividades.

            Esta presencia se advierte  en los ámbitos políticos cualquiera sea la posición que estos ámbitos tengan ante ella; en los medios de comunicación, prensa, radio, televisión, en la inculturación de sus habitantes por medio de los agentes pastorales de la misma: obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos comprometidos; en los distintos niveles de la educación a través de sus colegios y centros de enseñanza de cualquier nivel; en las más diversas instituciones  de carácter social, residencias de mayores, centros de acogida de niños, de transeuntes etc  Cáritas Venezuela es la institución oficial de la iglesia a través de la cual se canalizan las ayudas a los más pobres; y sobre todo en la educación ciudadana a través de la acción evangelizadora , difundiendo unos valores, valores cristianos de justicia, solidaridad, perdón, paz, amor a Dios y al prójimo.

JUAN PABLO II EN SU SEGUNDA VISITA A VENEZUELA.

10.- RELACIONES ENTRE LA JERARQUIA CATÓLICA Y EL GOBIERNO DE HUGO CHÁVEZ.

 Cuando escribimos este párrafo,  en  septiembre de 2013 el presidente venezolano Chávez  hace poco ha fallecido, sin embargo  su pensamiento y prácticas políticas siguen vivas en Venezuela, por ello pensamos que es interesante, no sólo desde el punto de vista de un pasado , sino también de un presente presentar cuales fueron y son sus relaciones con la jerarquía de la Iglesia católica.

            Las relaciones entre la Iglesia y el Gobierno venezolano, estarán centradas en definitiva en el Presidente Chávez como el único director de orquesta y fac totum de la vida política nacional.

            Éstas serán variadas, complejas, tirantes, pues la jerarquía católica por un lado buscará el diálogo, pero por el otro habrá momentos en que la agresión de lado y lado, requerirá mediaciones externas y actitudes conciliatorias de otros miembros de la Iglesia y del Gobierno.

            En algunaso casiones el Presidente obviará la Conferencia Episcopal de Venezuela, ( CEV ) pensando que acudiendo directamente al Papa lograría mejor sus objetivos.

            Chávez durante estos años de su gobierno jugó una posición de ambigüedad absoluta, ya que sabe que la Iglesia puede ser un serio obstáculo en un proyecto de instalar un gobierno militar populista.

            Por eso unas veces ha amenazado a la Iglesia y otras la ha halagado; en ciertas ocasiones ha expresado simpatía por algunos obispos y en otras les ha insultado con los calificativos más injuriosos.

            Ha hecho maniobras de atracción hacia aquellos que se han destacado en una línea diríamos pro-gubernamental y por otro ha apoyado abiertamente a Iglesias evangélicas de nuevo cuño que se han visto favorecidas con subvenciones y cargos.

             Da la impresión de que lo que ha intentado es doblegar a la Iglesia, y para ello se ha valido del recorte presupuestario, aunque es consciente que no puede tampoco tensar demasiado la cuerda, porque diversas instituciones eclesiales, como Fe y Alegría, están profundamente enraizadas en los sectores populares y realizan una gran labor de promoción popular.

            Por otro lado las relaciones entre la Jerarquía y el Gobierno han sido demasiado atípicas, rayando muchas veces en lo insólito. Si por un lado el presidente se ha declarado repetidamente como católico y ha dicho que apoya muchos programas sociales y educativos dirigidos por la Iglesia, por otro lado ha criticado e insultado agriamente a la jerarquía católica y ha promovido la división de algunos sacerdotes, religiosos y laicos en contra de los obispos.

   CONFERENCIA EPISCOPAL DE VENEZUELA. 

Un aspecto específico de estos ataques por parte del presidente y de otros personeros de su Gobierno, fue el haberlo focalizado contra el presidente de la CEV, Baltazar Porras, y contra el arzobispo de Caracas, el cardenal Velasco. Fue el intento de tener sólo interlocutores que no exteriorizasen desacuerdos con el llamado “proceso revolucionario”.

            Otro aspecto a destacar por parte del Presidente fue el uso y el abuso de palabras, gestos y acciones con clara referencia cristiana, mezclados con aspectos sincretistas y fundamentalistas.

            Así se ha visto la profusión de referencias a Dios, Jesucristo y la Biblia, sacando muchas veces las frases fuera de su contexto y acomodándolas para la ocasión. A veces presentaba a la Iglesia Católica como la “nuestra” y otras veces se identificaba con denominaciones cristianas de forma confusa y compleja.

            En diversas ocasiones, la opinión pública y muchos sectores criticaron a la Iglesia por la forma en que se desenvolvió y por tender canales de diálogo entre sectores gubernamentales y de oposición. Su papel no ha sido fácil ya que desde la oposición ha sido atacada como colaboracionista y desde el Gobierno la han tratado de callar o desautorizar con calumnias.

            A veces la Iglesia cayó en la trampa de las provocaciones, pero a pesar de eso no se salió de los objetivos señalados y sirvió de instancia facilitadora para la realización del diálogo entre grupos, sectores y partidos políticos. Y es lo que creemos que tendrá que seguir haciendo, es decir mantener la defensa de los derechos humanos, de una educación abierta y plural, la defensa de la vida, la

superación de la pobreza, la iniciativa privada.  Y todo esto con acuerdos democráticos fundamentales que la mayoría de los venezolanos acepten.

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 sanchoamigo.

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