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UNA DE LAS VARIAS POSADA QUE LLEVAN EL NOMBRE DE DON QUIJOTE DE LA MANCHA.

EL CURA DEL LUGAR  EN EL QUIJOTE.

 El cura por excelencia de la inmortal novela de Cervantes es el cura del lugar donde originalmente viven don Quijote y Sancho. Aunque Cervantes no especifica el nombre del lugar, algunos autores lo fijan en Villanueva de los Infantes o alguno de los pueblos del partido de Montiel. El lugar es el pueblo, la aldea, una pequeña población rural.

Se puede afirmar al leer la fantástica historia que tanto don Quijote como Sancho son hijos espirituales del cura de su pueblo. Como a un padre, le quieren y respetan, y como la mejor herencia que de él hubiera recibido, aprecia Sancho las enseñanzas del buen párroco. Especialmente don Quijote le tiene también como un buen amigo.

¿ QUIEN ERA ESTE BUEN CURA ?.

 Su nombre “señor licenciado Pero Pérez” (I, 5); así lo llama el ama de don Quijote, quejándose  por las “malditas” lecturas de los libros de caballerías. Ya en el primer capítulo Cervantes nos dice que era “hombre docto, graduado en Sigüenza” (I, 1)

Como hombre docto se comporta en el escrutinio sobre los libros de don Quijote (I, 6), donde queda de manifiesto su profunda cultura; muestra un buen conocimiento de los escritores de su tiempo y da a entender que conoce el italiano.

 Respecto de la amistad de don Quijote y el cura, al volver el Caballero andante a su pueblo, después  de su primera salida, encontró su casa alborotada, y nos dice Cervantes: “y estaban en ella el cura y el barbero, que eran grandes amigos de don Quijote” (I, 5).

LA SOBRINA  DE DON QUIJOTE CARGADA CON LOS LIBROS QUE IBAN A SER CONDENADOS AL FUEGO.

Es el propio sacerdote el que dice al comprobar que los libros de caballerías han trastornado el juicio del hidalgo (I, 5): “Esto digo yo también, y a fe que no se pase el día de mañana sin que de ellos no se haga acto público, y sean condenados al fuego, porque no den ocasión a quien los leyere de hacer lo que mi buen amigo debe de haber hecho.”

La profunda amistad que tiene el cura con don Quijote le llevará –juntamente con el barbero y el bachiller Sansón Carrasco-, a reducirle para que vuelva a casa y cuide de su hacienda y que queda en su casa quieto y sosegado. No lo conseguirá el bachiller Sansón Carrasco disfrazado del Caballero del los Espejos o del Bosque; finalmente si que será reducido por el mismo bachiller bajo la figura del Caballero de la Blanca Luna en una pelea en la playa de Barcelona (II, 64-65). Al ser vencido debe volver a la aldea, donde cumplirá la promesa de no salir en un año.

La profunda humanidad lleva al buen sacerdote Pero Pérez a ser eficaz componedor entre enemistades. Los capítulos 45 y 46 de la primera parte  refieren numerosas y afortunadas intervenciones pacificadores del cura en la venta, que merecen este elogio de Cervantes:

“de todo lo cual fue común opinión que se debían dar las gracias a la buen intención  y mucha elocuencia del señor cura” (I, 46)

Los parroquianos le consideran como si fuera de la familia, y así le hacen partícipe de sus alegrías, proyectos y penas. Por ejemplo Teresa, la mujer de Sancho, tiene necesidad de comunicarle la noticia del nombramiento de su esposo como gobernador de la ínsula de Barataria (II, 50)  Sancho o la personificación de la sabiduría popular manchega.

 ESCENA DE LOS BATANES DEL QUIJOTE.

Al cura del lugar atribuye en buena parte Cervantes la sabiduría popular del buen escudero de don Quijote. Son frecuentes las veces que Sancho recuerda lo que ha oído en la predicación del cura de su pueblo. Veamos algunas escenas.

En la aventura de los batanes (I, 20), se enfrentan don Quijote y Sancho. El hidalgo quiere afrontar la nueva aventura, mientras que un pánico espantoso se apodera del escudero, hasta tal punto que ata los pies de Rocinante para que su amo no pueda acometerla. Para convencerle recurre a lo que había escuchado al cura de su pueblo:

“Señor, yo no sé por qué quiere vuestra merced acometer esta tan temerosa aventura. Ahora es de noche, aquí no nos ve nadie: bien podemos torcer el camino y desviarnos del peligro, aunque no bebamos en tres días; y pues no hay quien nos vea, menos habrá quien nos note de cobardes, cuanto más que yo he oído predicar al cura de nuestro lugar, que vuestra merced bien conoce, que quien busca el peligro perece en él”.

 Otro momento en el que el buen Sancho recuerda la predicación del cura del pueblo es  en las bodas de Camacho (II, 20), en este diálogo entre don Quijote y Sancho:

“A buena fe, señor -respondió Sancho-, que no hay que fiar en la descarnada, digo, en la muerte, la cual también come cordero como carnero; y a nuestro cura he oído decir que con igual pie pisaba las altas torres de los reyes como las humildes chozas de los pobres”.

Más adelante, ya Sancho gobernador, vuelve a recordar la predicación del cura de su pueblo (II, 45), con ocasión del pleito del báculo y de los diez ducados:

“y más que él había oído contar otro caso como aquel al cura de su lugar, y que él tenía tan gran memoria, que a no olvidársele todo aquello de que quería acordarse, no hubiera tal memoria en toda la ínsula”.

LAS PROMESAS SON PARA CUMPLIRLAS.

 Finalmente con motivo de las supersticiones que asaltan a don Quijote al entrar a la aldea, después de haber sido derrotado por el Caballero de la Blanca Luna (II, 73)

“He aquí, señor, rotos y desbaratados estos agüeros, que no tienen que ver más con nuestros sucesos, según que yo imagino, aunque tonto, que con las nubes de antaño .Y, si no me acuerdo mal, he oído decir al cura de nuestro pueblo que no es de personas cristianas ni discretas mirar en estas niñerías, y aun vuestra merced mismo me lo dijo los días pasados, dándome a entender que eran tontos todos aquellos cristianos que miraban en agüeros”.

Al manifestar don Quijote su temor de que alguien propale el secreto de lo que estaba dispuesto a sugerir a Su Majestad para prevenir los estados contra el Turco, tanto el barbero como el cura le animan a que lo diga; don Quijote les pide el juramento de que no lo contarán. El barbero jura que no lo dirá y sale el cura fiador de su juramento (II, 1). Entonces le pregunta don Quijote al cura:

“Y a vuestra merced, ¿quién le fía, señor cura? —dijo don Quijote”.

“Mi profesión —respondió el cura—, que es de guardar secreto”.

Como se puede ver hay una referencia al sigilo sacramental, al que está obligado todo sacerdote, respecto de lo que oye en el sacramento de la penitencia

Don Quijote y Sancho regresan a la aldea para cumplir la promesa -al ser derrotado por el Caballero de la Blanca Luna-, de quedarse un año en la aldea sin salir. El hidalgo quiere dedicarse en ese tiempo a las tareas pastoriles; manifiesta al bachiller Sansón Carrasco y al cura, que desea que sean sus compañeros en las tareas pastoriles. El bachiller y el cura, pensando que se trata de una nueva locura, le siguen el juego. El ama y la sobrina escuchan esta conversación, y le dice el ama el hidalgo manchego (II, 73):

 “Y ¿podrá vuestra merced pasar en el campo las siestas de verano, los serenos de invierno, el aullido de los lobos? No, por cierto, que éste es ejercicio y oficio de hombres robustos, curtidos y criados para tal ministerio desde las fajas y mantillas (…) Mire, señor, tome mi consejo (…): estése en casa, atienda a su hacienda, confiese a menudo, favorezca a los pobres

 Tejas abajo, tejas arriba.

 DON QUIJOTE PIDE A LA SOBRINA QUE LLAME AL SACERDOTE PARA CONFESARLE EN EL LECHO DE MUERTE.

Al final de la inmortal novela, en el último capítulo se acrecienta la importancia del sacerdote. Vuelto a su juicio el ingenioso hidalgo, antes de morir, pide confesión y el buen cura le administra los últimos sacramentos.

Le dice don Quijote a su sobrina: “Llámame, amiga, a mis buenos amigos, al cura, al bachiller Sansón Carrasco y a maese Nicolás el barbero, que quiero confesarme y hacer mi testamento.”(II, 74)

Cuando esto le oyeron decir los tres, creyeron sin duda que alguna nueva locura le había tomado, y Sansón le dijo:

“¿Ahora, señor don Quijote, que tenemos nueva que está desencantada la señora Dulcinea, sale vuestra merced con eso? ¿Y ahora que estamos tan a pique de ser pastores, para pasar cantando la vida, como unos príncipes, quiere vuestra merced hacerse ermitaño? Calle, por su vida, vuelva en sí y déjese de cuentos”.

Los de hasta aquí —replicó don Quijote—, que han sido verdaderos en mi daño, los ha de volver mi muerte, con ayuda del cielo, en mi provecho. Yo, señores, siento que me voy muriendo a toda prisa: déjense burlas aparte y tráiganme un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento, que en tales trances como este no se ha de burlar el hombre con el alma; y, así, suplico que en tanto que el señor cura me confiesa vayan por el escribano”.

Para terminar recojo lo que dice el cura del lugar después de atenderle en confesión:

“Verdaderamente se muere y verdaderamente está cuerdo Alonso Quijano el Bueno; bien podemos entrar para que haga su testamento”. (II, 74)

Termina recibiendo los últimos sacramentos del sacerdote:

“En fin, llegó el último fin de don Quijote, después de recibidos todos los sacramentos y después de haber abominado con muchas y eficaces razones de los libros de caballerías. Hallóse el escribano presente y dijo que nunca había leído en ningún libro de caballerías que algún caballero andante hubiese muerto en su lecho tan sosegadamente y tan cristiano como don Quijote; el cual, entre compasiones y lágrimas de los que allí se hallaron, dio su espíritu, quiero decir que se murió”. (II, 74)

El cura del pueblo le administra los últimos sacramentos: el viático y la unción de los enfermos.

La muerte tendrá siempre vigencia, es moderna. Es de los pocos acontecimientos que no pasan de moda. Todos lo días nos encontramos con ella. Nos enseñan a morir los hombres honrados, amantes de la verdad, virtuosos. Don Quijote nos enseña a vivir y a morir.

LOS SACERDOTES SEMBRADORES DE PAZ Y ALEGRÍA. 

Podemos decir, pues que en el cura del pueblo de don Quijote y Sancho, se conjugan la piedad y el ingenio, la amistad y el conocimiento culto, la discreción y la inteligencia, la conversación y la acción directa. Los feligreses del pueblo aprecian y estima a Pero Pérez, porque es sacerdote que se entrega a sus parroquianos, que siempre está dispuesto a escuchar a todos y a cada uno, que reza, que predica, que administra los sacramentos, que une al marido con la mujer, a los padres con los hijos, que visita a los enfermos, que consuela, que lleva la alegría a los hogares del pueblo. En definitiva, que es sembrador de paz y de alegría.

Después de fijarme en el cura del pueblo de don Quijote, doy gracias a Dios por tantos curas de lugar, curas de pueblo, curas de aldea, que todos conocemos, que los tenemos en nuestros pueblos y que tanto bien hacen. Han pasado cuatro siglos, desde que Cervantes escribió “Don Quijote de la Mancha”, sin embargo la figura del sacerdote del pueblo, tiene su continuidad en tantos curas de pueblo: piadosos, serviciales, generosos, buenos, que solo se preocupan del bien espiritual y material de sus parroquianos. ¡Que nunca falten curas de pueblo!

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AUTOR DE ESTE TEMA :  FRANCISCO JAVIER SANZOL.

 IMAGENES DEL MISMO POR  sanchoanchoamigo,

CONVENCIENDO A SANCHO DE LOS BIENES DE UNA SEGUNDA SALIDA.

LA CLASE CLERICAL EN LA SEGUNDA PARTE DEL QUIJOTE.

A continuación la segunda parte de un Tema que ya estudiamos en diversos textos sobre la clase clerical en la primera parte del Quijote, en esta segunda parte recordar lo ya dicho en la primera, que la ortografía seguida en las citas textuales es la utilizada en el manuscrito original, una ortografía que dista bastante del castellano actual.

Dicho esto pasamos a las citas y comentarios de las mismas hechos por quijotediscipulo.

 JÚPITER  RECORRIENDO EL UNIVERSO SOBRE LAS NUBES.

1.- TEXTO.

           «A esta sazon dixo el Barbero:suplico á vuestras mercedes que se me dé licencia para contar un cuento breve, que sucedió en Sevilla, que por venir aquí de molde, me da gana de contarle. Dió lalicencia Don Quixote, y el Cura y los demas le prestáron atención, y él comenzó desta manera:

            En la casa de los locos de Sevilla estaba un hombre, á quien sus parientes habían puesto allí por falto de juicio: era graduado en Cánones por Osuna;...Este tal graduado, al cabo de algunos años de recogimiento , se dió á entender que estaba cuerdo y en su entero juicio, y con esta imaginación escribió al Arzobispo, suplicándole encarecidamente y con muy concertadas razones le mandase sacar de aquella miseria en que vivía, pues por la misericordia de Dios había ya cobrado el juicio perdido; pero que sus parientes , por gozar de la parte de su hacienda, le tenían allí, y á pesar de la verdad querían que fuese loco hasta la muerte.

            El Arzobispo, persuadido de muchos billetes concertados y discretos, mandó á un capellan suyo se informase del Retor de la casa, si era verdad lo que aquel Licenciado le escribía , y que asimesmo hablase con el loco, y que si le pareciese que tenía juicio, le sacase y pusiese en libertad.

            Hízolo así el capellan, y el Retor le dixo que aquel hombre aun se estaba loco,…como se podia hacer la experiencia hablándole. Quiso hacerla el capellan, y, poniéndole con el loco, habló con él una hora y mas, y en todo aquel tiempo jamas el loco dixo razon torcida ni disparatada; ántes habló tan atentadamente, que el capellan fué forzado á creer que el loco estaba cuerdo.

            Y entre otras cosas que el loco le dixo, fué, que el Retor le tenía ojeriza, por no perder los regalos que sus parientes le hacían porque dixese que aun estaba loco y con lúcidos intervalos, y que el mayor contrario que en su desgracia tenía era su mucha hacienda, pues por gozar della sus enemigos, ponian dolo y dudaban de la merced que Nuestro Señor le había hecho en volverle de bestia en hombre .

            Finalmente, él habló de manera que hizo sospechoso al Retor, codiciosos y desalmados á sus parientes, y a él tan discreto, que el capellan se determinó á llevársele consigo á que el Arzobispo le viese y tocase con la mano la verdad de aquel negocio .

            Con esta buena fe, el buen capellan pidió al Retor mandase dar los vestidos con que allí había entrado el Licenciado:…pusiéron al Licenciado sus vestidos, que eran nuevos y decentes, y como él se vió vestido de cuerdo y desnudo de loco, suplicó al capellán que por caridad le diese licencia para ir á despedirse de sus compañeros

los locos…y llegado el Licenciado á una jaula adonde estaba un loco furioso, aunque entónces sosegado y quieto, le dixo: hermano mío, mire si me manda algo, que me voy á mi casa, ya que Dios ha sido servido por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio, ya estoy sano y cuerdo, que acerca del poder de Dios ninguna cosa es imposible: tenga grande esperanza y confianza en él, que pues á mí me ha vuelto á mi primer estado, también le volverá a él, si en él confía: yo tendré cuidado de enviarle algunos regalos que coma, y cómalos en todo caso, que le hago saber, que imagino, como quien ha pasado por ello, que todas nuestras locuras proceden de tener los estómagos vacíos, y los celebros llenos de ayre:..

            Todas estas razones escuchó el otro loco que estaba frontero de la del furioso, y levantándose de una estera vieja, donde estaba echado y desnudo y en cueros, preguntó á grandes voces, quien era el que se iba sano y cuerdo. El Licenciado le respondió: soy yo, hermano el que me voy,… por lo que doy infinitas gracias á los Cielos que tan grande merced me han hecho. Mirad lo que decís, Licenciado, no os engañe el diablo, replicó el loco, sosegad el pie, y estaos quedito en vuestra casa y ahorraréis la vuelta.

  EL DIOS NEPTUNO. MADRID.         

Yo sé que estoy bueno, replicó el Licenciado…¿Vos bueno?dixo el loco: agora bien, ello dirá, andad con Dios; pero yo os voto por Jupiter á cuya Magestad yo represento en la tierra,que por solo este pecado que hoy comete Sevilla en sacaros de esta casa y en teneros por cuerdo, …quiero castigar á este ignorante pueblo y es, no llover en él, ni en todo su distrito y contorno por tres años enteros...pero nuestro Licenciado volviéndose á nuestro capellan ..le dixo,no tenga vuesa merced pena…que si él es Júpiter, y no quisiere llover, yo, que soy Neptuno, el padre y Dios de las aguas lloveré todas las veces que se me antojare y fuere menester.

            A lo que respondió el capellan: con todo eso, señor Neptuno, no será bien enojar al señor Júpiter: vuestra merced se quede en su casa, que otro día, quando haya mas comodidad y mas espacio, volveremos por vuestra merced.

            Rióse el Retor y los presentes, por cuya risa se medio corrió el capellan ; desnudaron al Licenciado, quedóse en casa, y acabóse el cuento.

            Pues ¿este es el cuento, señor barbero, dixo Don Quixote, que por venir aquí como de molde, no podía dexar de contarle? ¡Á señor rapista , señorrapista, y quan ciego es aquel que no ve por tela de cedazo!…Yo, señor barbero, no soy Neptuno, el Dios de las aguas, ni procuro que nadie me tenga por discreto, no lo siendo; solo me fatigo por dar á entender al mundo en el error en que está en no renovar en sí el felicísimo tiempo donde campeaba la órden de la andante caballería…

            En verdad, señor Don Quixote, dixo el Barbero, que no lo dixe por tanto, y así me ayude Dios como fué buena mi intención y que no debe vuestra merced sentirse.

            Si puedo sentirme, ó no, respondió Don Quixote yo me lo sé. A esto dixo el Cura: aun bien que yo casi no he hablado palabra hasta ahora, y no quisiera quedar con un escrúpulo que me roe y escarba la conciencia, nacido de lo que aquí el señor Don Quixote ha dicho.

            Para otras cosas mas, respondió Don Quixote, tiene licencia el señor Cura y así puede decir su escrúpulo, porque no es de gusto andar con la conciencia escrupulosa. Pues con ese beneplácito, respondió el Cura, digo que mi escrúpulo es, que no me puedo persuadir en ninguna manera á que toda la caterva de caballeros andantes…hayan sido real y verdaderamente personas de carne y hueso en el mundo; ántes imagino que todo es ficción, fábula y mentira y sueños contados por hombres despiertos, ó, por mejor decir, medio dormidos.

            Ese es otro error, respondió Don Quixote, en que han caido muchos, que no creen que haya habido tales caballeros en el mundo, y yo muchas veces con diversas gentes y ocasiones he procurado sacar á la luz de la verdad este casi comun engaño…

            ¿ Que tan grande le parece á vuesa merced, mi señor Don Quixote, preguntó el Barbero, debía de ser el gigante Morgante? En esto de gigantes, respondió Don Quixote, hay diferentes opiniones, si los ha habido, ó no en el mundo; pero la Santa Escritura, que no puede faltar un átomo en la verdad, nos muestra que los hubo, contándonos la historia de aquel Filisteazo de Golías, que tenía siete codos y medio de altura, que es una desmesurada grandeza».( Cap. I. Parte II.).

 HOSPITAL DE LOS INOCENTES 

COMENTARIO.

 

            Cervantes  hace intervenir en este cuento narrado por el barbero, a distintos miembros del clero, en primer lugar al loco el licenciado en Cánones por Osuna  , después al Arzobispo, el Capellán  mandado por el Arzobispo y el Rector del establecimiento.

            No parece que en el cuento haya segundas intenciones con relación a estos clérigos, a no ser que pensemos  que los mismos han errado en lo referente a la situación  del licenciado loco: lo que podría entenderse como una crítica a la situación de la Iglesia de la época  en la que abundaban  iluminados  e iluminadas,  y dexados , en una iglesia carente  de miembros con verdadera discreción de espíritus. Esta idea  parece no tener fundamento en este texto, lo que si hay en el mismo soy abundantes referencias religiosas  a las que nos vamos a referir en el Comentario,

            El cuento del barbero que recoge el texto se desarrolla en un manicomio de Sevilla: el Hospital de los Inocentes. Sevilla tenía por esas fechas siete hospitales todos ellos dependientes de la Iglesia, bien de alguna Orden hospitalaria, de alguna Hermandad o directamente del Arzobispado.

            Es de destacar como, hace Alonso Fernández , que no es casual que Don Quijote de la Mancha se publicara en 1605. «En esos momentos había un contexto psiquiátrico verdaderamente excepcional debido a varias razones. En primer lugar, existía una red de ocho hospitales psiquiátricos distribuidos por toda España, lo que constituye algo único en su época. De hecho, el primer centro psiquiátrico del mundo se creó en 1409 en Valencia y luego, entre el siglo XV y el XVI, se hicieron siete más en otras ciudades. Además, y esto es lo más importante, España era el único país donde se pensaba que el trastorno mental era una auténtica enfermedad, hasta cierto punto, un procesodel cerebro».

            El licenciado era un clérigo, como se deduce de su dependencia directa del arzobispo y por su licenciatura en Cánones por la universidad de Osuna. Ésta es una de las treinta y dos universidades existentes del siglo XVI, la mayor parte de origen pontificio.

            La de Osuna es una universidad de las llamadas menores, por el menor número de privilegios con que gozaba. Su fundación se inicia en el 1504quedando completada hacia el 1550, de origen pontificio, Paulo III; duró hasta el 1807-1842 fechas de inicio y final de su extinción.(cf. Melquiades Andrés o.cT.Ipág. 20.s.s.).

            Los motivos que aduce el licenciado en sus cartas al arzobispo para probar que está cuerdo eran creíbles, avalados con discretas razones y no pocas referencias religiosas, casi las mismas razones son las que repite al capellán, así como las alusiones religiosas: «por la misericordia de Dios, por su infinita bondad y misericordia…».

            Estas referencias religiosas aparecen igualmente cuando se despide de su compañero loco «ya que Dios ha sido servido por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio, ya estoy sano y cuerdo, que acerca del poder de Dios ninguna cosa es imposible: tenga grande esperanza y confianza en él, que pues a mí me ha vuelto á mi primer estado, también le volverá a él, si en él confia».

            El licenciado subraya la gracia «que Nuestro Señor le había hecho en volverle de bestia en hombre» indicando que la diferencia entre el animal y el hombre está en la inteligencia, la cual, a su vez es el fundamento de la libertad humana.

            Algunas referencias nos recuerdan textos bíblicos, así: «Acerca del poder de Dios ninguna cosa es imposible». El evangelio de san Lucas dice: «Porque para Dios ninguna cosa es imposible» (1,37); o «sin yo merecerlo» que nos hace pensar en muchos textos de san Pablo o «Dios, que es rico en misericordia, por el inmenso amor con que nos ha amado…» (Efesios 2,45).

            El loco que se cree Júpiter amenaza con una sequía cual otro Elías (1º Reyes 17,1). Antes le ha dicho al licenciado que tenga cuidado: «no os engañe el diablo» porque según la Biblia es el «padre de la mentira» ( Cf. Juan 8,44) y (Rom. 5, 12; Sap. 2, 24).

            Don Quijote ha entendido y se ha aplicado el cuento y así se lo ha dicho al barbero: ¡Á señor rapista , señor rapista, y quan ciego es aquel que no ve por tela de cedazo! éste se defiende con un: «no lo dixe por tanto, y así me ayude Dios como fué buena mi intención y que no debe vuestra merced sentirse».

            Entra el cura en escena pidiendo a D. Quijote si puede manifestarle un escrúpulo: «que me roe y escarba la conciencia», Don Quijote, como si se tratara de un moralista advierte que: «así puede decir su escrúpulo, porque no es de gusto andar con la conciencia escrupulosa». La conciencia escrupulosa es aquella que ve pecado grave en cualquier acción, siendo motivo de grandes remordimientos, de modo que paraliza del todo la acción, siendo tan molesta como puede ser el llevar un «escrúpulo», es decir, una china en un zapato, que te impide andar.

            Terminado el cuento aparece otra vez la polémica sobre la verdad de los libros de caballería el cura los califica diciendo: «Ántes imagino que todo es ficción, fábula y mentira y sueños contados por hombres despiertos, ó, por mejor decir, medio dormidos». Adviértase la progresión de los calificativos.

            Entre la defensa que Don Quijote hace de los libros de caballería está el recurso a la Escritura Divina «que no puede faltar un átomo a la verdad». Este recurso a la Sagrada  Escritura  para demostrar  hechos ajenos a la finalidad de la misma, bien se podría entender como una crítica a los que recurren a la Sagrada Escritura para demostrar  bien,  verdades ajenas a la misma  o la falsedad de hipótesis  y tesis científicas en una época en el que la ciencia experimental estaba creciendo y desarrollándose. 

            Con la Escritura en la mano demuestra la existencia de gigantes y se refiere a «Golías», formacorriente de «Goliat»; filisteazo, porque filisteo, significa también «hombre de elevadísima estatura».

            En la Biblia se dice que Goliat tenía seis codos y medio de altura; Don Quijote lo aumenta en un codo, unos cuarenta y cinco centímetros.(cf.1º Reyes, 17, 4:).

 

EL BACHILLER SANSÓN CARRASCO ANTE DON QUIJOTE.

2.-TEXTO.

 «Pensativo ademas quedó Don Quixote, esperando al Bachiller Carrasco, de quien esperaba oir las nuevas de sí mismo, puestas en libro, como había dicho Sancho…y no se podía persuadir á que tal historia hubiese,…y quando fuese verdad que la tal historia hubiese , siendo de caballero andante, por fuerza había de ser grandílocua, alta, insigne, magnífica y verdadera.

            Con esto se consoló algun tanto; pero desconsolóle pensar que su autor era Moro, segun aquel nombre de Cide, y de los Moros no se podía esperar verdad alguna, porque todos son embelecadores, falsarios y chimeristas...y así envuelto y revuelto en estas y otras imaginaciones, le hallaron Sancho y Carrasco, á quien Don Quixote recibió con mucha cortesía.

             Era el Bachiller, aunque se llamaba Sanson, no muy grande de cuerpo, aunque muy gran socarron, de color macilenta, pero de muy buen entendimiento, tendria hasta veinticuatro años, carirredondo, de nariz chata y de boca grande, señales todas de condición maliciosa y amigo de donayres y burlas, como lo mostró en viendo á Don Quixote poniéndose delante dél de rodillas diciéndole: deme vuestra grandeza las manos, señor Don Quixote de la Mancha, que por el hábito de San Pedro que visto, aunque no tengo otras órdenes que las quatro primeras, que es vuestra merced uno de los más famosos caballeros andantes que ha habido, ni habrá en toda la redondez de la tierra…

            Finalmente (dixo Sansón) la tal historia es del gustoso y ménos perjudicial entretenimiento, que hasta ahora se ha visto porque en toda ella no se descubre, ni por seméjas, una palabra deshonesta, ni un pensamiento ménos que católico.

            Á escribir de otra suerte, dixo Don Quijote, no fuera escribir verdades, sino mentiras, y los historiadores que de mentiras se valen habían de ser quemados, como los que hacen moneda falsa: …pero, no obstante esto, hay algunos que así componen y arrojan libros de sí, como si fuesen buñuelos. No hay libro tan malo, dixo el Bachiller, que no tenga algo bueno.

             No hay duda en eso, replicó Don Quixote; pero muchas veces acontece, que los que tenían méritamente granjeada y alcanzada gran fama por sus escritos, en dándolos á la estampa la perdiéron del todo ó la menoscabaron en algo. La causa deso es, dixo Sansón, que, como las obras impresas se miran despacio, fácilmente se ven sus faltas, y tanto mas se escudriñan, quanto es mayor la fama del que las compuso. Los hombres famosos por sus ingenios, los grandes poetas, los ilustres historiadores siempre, ó las mas veces son envidiados de aquellos que tienen por gusto y por particular entretenimiento juzgar los escritos agenos sin haber dado algunos propios á la luz del mundo.

            Eso no es de maravillar, dixo Don Quixote, porque muchos teólogos hay, que no son buenos para el púlpito, y son bonísimos para conocer las faltas, ó sobras de los que predican.

            Todo eso es así, señor Don Quixote ,dixo Carrasco; pero quisiera yo que los tales censuradores fueran mas misericordiosos, y ménos escrupulosos, sin atenerse á los átomos del sol clarísimo de la obra de que murmuran, que si aliquando bonus dormitat Homerus, consideren lo mucho que estuvo despierto, por dar la luz de su obra con la ménos sombra que pudiese, y quizá podría ser que lo que á ellos les parece mal, fuesen lunares que á las veces acrecientan la hermosura del rostro que los tiene: …».( Cap. 3. Parte II. )

 

COMENTARIO.

             En este texto aparece un clérigo que desempeña un papel importante  en la trama  de la obra, se trata del Bachiller Sansón Carrasco que es protagonista clave en la segunda parte, tanto en la estructura del texto como en el caminar de don Quijote hacia su último destino: la muerte.

            Son dos las funciones clave que él representa: dar a conocer a don Quijote y Sancho la existencia de una novela (la de 1605) que relata sus vidas y aventuras, y, en segundo lugar, hacer que don Quijote regrese a casa.

            Cuatro son las situaciones en que la figura del bachiller logra concentrar el primer plano de la novela: el momento en que revela a ambos su conversión en personajes literarios y la conversación con ambos sobre lo sucedido en 1605 (cap. 2, 3, 4 y 7); su enmascaramiento como Caballero de los Espejos y su derrota (cap. 12 a 16); su enfrentamiento con don Quijote encarnando al Caballero de la Blanca Luna (cap. 64 y 65), y su presencia en la muerte de don Quijote (cap. 73-74).

            Decir, que el Bachiller lo mismo que el Cura del Lugar , son  muy bien tratados por Cervantes.

            Dicho esto pasamos a hacer un comentario sobre el texto anterior.

  SANSÓN DESPEDAZANDO A UN LEÓN.              

El autor hace la presentación de Sansón Carrasco, primero, refiriéndose a su físico, indica que su nombre no correspondía a su estatura, pues está pensando en el Sansón del libro de los Jueces. El Sansón que despedazó a un león , mató con una quijada de asno a más de mil filisteos y pereció entre las ruinas del lugar que él mismo derrumbó removiendo sus columnas, (Jueces caps. 14 y 15), aunque sí elresto de su físico concordante con su carácter burlón.

            En cuanto a su «status» social, dice que era clérigo secular, perteneciente «a la orden de san Pedro»; así se autodefinían algunos clérigos seculares frente a los religiosos, diciendo, burlonamente, que su fundador era san Pedro.

            Don Quijote valora como cosa excepcional que se hable bien en vida de una persona, en contra del dicho de que para que se hable bien de alguien es preciso que esté muerto, porque es tras la muerte cuando se inicia la mitificación del personaje.

            Entre Don Quijote y Sansón Carrasco determinan la cualidades que ha de tener la historia: no tiene porque ser exhaustiva, con tal de que los detalles no reseñados no perjudiquen la figura del historiado, dice Don Quijote; Sansón Carrasco que le concede este dato a Don Quijote sentencia: «pero uno es escribir como poeta, y otro como historiador: el poeta puede contar o cantar las cosas, no como fueron, sino como debían ser, y el historiador las ha de escribir, no como debían ser, sino como fuéron».

            Resulta cuanto menos curiosa, la afirmación del bachiller acerca de la moralidad y ortodoxia de la obra cervantina : «porque en toda ella no se descubre, ni por seméjas, una palabra deshonesta, ni un pensamiento ménos qué católico».

            Es posible que se le pueda aplicar en este caso a Cervantes el adagio latino: «excusatio non petita, acusatio manifiesta»: escusa no pedida, acusación manifiesta,

ANTE LOS CALIFICADORES.     

Casi a renglón seguido se van a ocupar de los críticos literarios y de los teólogos que no son aptos para escribir y predicar pero si para censurar, a los que el bachiller pide más misericordia en sus juicios.

            Estos juicios sobre los teólogos  muestran un conocimiento bastante exacto de Cervantes del mundo clerical de su época. La falta de predicadores  era señalada por algunos , por ejemplo por San Juan de Ávila , como una de las principales causas de las herejías , hasta el punto de que el santo en uno de sus Memoriales al Concilio de Trento pedía una formación especial para los predicadores y urgía que se obligase a los obispo además de la residencia en su diócesis la predicación a los fieles y que en el cabildo catedralicio hubiera un canónigo, el Magistral, especialmente preparado para la predicación.

            Otro aspecto referente a los teólogos en el texto es que   hace pensar en los Calificadores de los Tribunales de la Inquisición, eran estos los asesores teológicos que emitían dictámenes sobre las proposiciones, escritos, predicaciones de los reos.

            Se les designaba entre religiosos que, además de ser teólogos, solían pertenecer a las jerarquías de sus órdenes. Sus dictámenes eran muy tenidos en cuenta por el tribunal ya que señalaban la ortodoxia o heterodoxia de los escritos y proposiciones, así como su gravedad. Entre los principales requisitos que se les exigía es que fueran catedráticos en teología.

            El capítulo termina con la ida de Sancho, la cena del bachiller con Don Quijote quien le rogó : «se quedase á hacer penitencia con él. Tuvo el Bachiller el embite, quedóse, añadióse al ordinario un par de pichones, tratóse en la mesa de caballerias, siguió el humor Carrasco, acabóse el banquete, durmiéron la siesta, volvió Sancho, y renovóse la plática pasada».

 

EXVOTOS Y OFRENDAS EN UN SANTUARIO.

3.-TEXTO.

          “Los Christianos católicos y andantes caballeros, mas habemos de atender á la gloria de los siglos venideros, que es eterna en las regiones etéreas y celestes, que á la vanidad de la fama... que en fin se ha de acabar con el mismo mundo, que tiene su fin señalado: así , ó Sancho, que nuestras obras no han de salir del límite que nos tiene la Religión christiana que profesamos.

            Hemos de matar en los gigantes á la soberbia, á la envidia en la generosidad y buen pecho, á la ira en el reposado continente y quietud del ánimo, á la gula y al sueño en el poco comer que comemos, y en el mucho velar que velamos, á la lujuria y lascivia en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos, á la pereza con andar por todas las partes del mundo buscando las ocasiones que nos puedan hacer y hagan sobre Christianos, famosos caballeros.

            Ves aquí , Sancho, los medios por donde se alcanzan los extremos de alabanzas, que consigo trae la buena fama....

            Dígame, prosiguió Sancho, ¿esos Julios ó Agostos, y todos esos caballeros hazañosos que ha dicho, que ya son muertos, donde estan agora? Los Gentiles, respondió Don Quixote, sin duda están en el infierno, los Christianos si fueron buenos christianos, ó están en el purgatorio ó en el cielo. Está bien, dixo Sancho, pero sepamos ahora ¿esas sepulturas, donde estan los cuerpos desos señorazos, tienen delante de sí lamparas de plata, ó están adornadas las paredes de sus capillas, de muletas, mortajas, cabelleras, de piernas y ojos de cera? y si desto no ¿de que están adornadas?..

            À lo que respondió Don Quixote: los sepulcros de los gentiles…ninguna de sus sepulturas …se adornaron con mortajas, ni con otras ofrendas y señales que mostrasen ser Santos, los que en ellas estaban sepultados.

            Á eso voy yo, replicó Sancho, y dígame ahora ¿ qual es mas, resucitar á un muerto, ó matar á un gigante ? La respuesta está en la mano, respondió Don Quixote, mas es resucitar á un muerto. Cogido le tengo, dixo Sancho, luego la fama del que resucita muertos, da vista á los ciegos…mejor fama será para este y para el otro siglo, que las que dexaron y dexarán quantos Emperadores y caballeros andantes ha habido en el mundo.

            Tambien confieso esa verdad, respondió Don Quixote. Pues esta fama, estas gracias, estas prerrogativas, como llaman á esto, respondió Sancho, tienen los cuerpos y las reliquias de los Santos, que con aprobación y licencia de nuestra santa Madre Iglesia tienen lámparas, velas, mortajas, muletas, pinturas, cabelleras, ojos, piernas, con que aumentan la devocion y engrandecen su cristiana fama. Los cuerpos de los Santos, ó sus reliquias, llevan los reyes sobre sus hombros, besan los pedazos de sus huesos, adornan y enriquecen con ellos sus oratorios y sus mas preciados altares.

 SANTOS FRANCISCANOS .           

¿ Que quieres que infiera, Sancho, de todo lo que has dicho? dixo Don Quixote. Quiero decir, respondió Sancho, que nos demos á ser Santos, y alcanzarémos mas brevemente la fama que pretendemos y advierta , señor, que ayer ó antes de ayer (que segun ha poco se puede decir de esta manera, ) canonizáron, ó beatificaron dos fraylecitos descalzos, cuyas cadenas de hierro con que ceñian y atormentaban sus cuerpos, se tiene ahora á gran ventura el besarlas y tocarlas...Así que señor mio, mas vale ser humilde fraylecito de qualquier orden que sea, que valiente andante caballero, mas alcanzan con Dios, dos docenas de disciplinas, que dos mil lanzadas, ora las dén á gigantes, ora á vestiglos,ó á endriagos.

            Todo eso es así, respondió Don Quixte; pero no todos podemos ser frayles, y muchos son los caminos por donde lleva Dios á los suyos al cielo: religión es la caballeria, caballeros Santos hay en la gloria..Sí, respondió Sancho pero yo he oído decir que hay mas frailes en el cielo que caballeros andantes. Eso es, respondió Don Quixote, porque es mayor el número de los religiosos que el de los caballeros».( Cap 8. Parte II).

 SAN JORGE , EL GRAN CABALLERO ANDANTE , SEGÚN DON QUIJOTE.

COMENTARIO.

 Don Quijote,  dice que la buena fama «es un gran premio que todos los mortales desean», aunque la que debe buscar y perseguir un cristiano es aquella que acaba enla vida eterna, por lo que todas las acciones que lleven ellos de aquí en adelante «no se han de salir del límite que nos tiene la Religión Christiana que profesamos».

            Hace una enumeración de virtudes que es un programa de santidad laica. De esta forma el autor adelanta el alcance que las aventuras del caballero van a tener en esta segunda parte, y en concreto la respuesta a la dificultad que Sancho le va a poner con un argumento lleno de suspense, que hace que Don Quijote termine por decirle sobre que «quiere inferir de todo eso».

            Como se ve por el texto, a la conclusión a la que quiere llegar Sancho es que lo mejor y más lógico es que en vez de darse a buscar aventuras, ambos se entreguen a ser santos, como hacen los frailes y religiosos, Don Quijote muestra su conformidad con Sancho, pero proclama una verdad

muy importante: que la santidad no es sólo para los religiosos sino que debe ser un objetivo común a todo cristiano y a todas las profesiones y entre ellas a la del caballero andante.

            El tema de la vocación y llamada universal a la santidad era una de las características propias de la espiritualidad española del siglo XVI, se atribuía esto a Erasmo y a Lutero.

            En realidad fueron los místicos medievales quienes comenzaron a poner la perfección en la voluntad, en el deseo, afecto y amor, que están al alcance de todos, y no en el entendimiento y cultivo de las letras limitado a pocas personas.

            Este movimiento se hace cada vez más común a partir de 1500. Los principales propulsores de esta universalización fueron los franciscanos y la combatieron, sobre todo, algunos dominicos como Melchor Cano, Cuevas y el mismo Fray Luis de Granada, como peligrosa. (Cf. Melquiades Andrés O.C. T.II. pág 120).

            En el diálogo entre Don Quijote y Sancho salen otras alusiones religiosas: la creencia en el purgatorio, en el infierno, la bondad del culto a los santos, a las reliquias, las ofrendas de velas, lámparas etc. etc., su bondad ya la había sancionado el Concilio de Trento.

            ¿Está Cervantes con esa enumeración tan detallada de actos externos haciendo una crítica velada a todo ese culto exterior en línea con el eramismo? No han faltado quienes así lo hayan visto, aunque la crítica a lo puramente exterior no es exclusiva del eramismo, sino de esa que Melquiades Andrés ha denominado espiritualidad común del siglo XVI en España, defendida por recogidos, alumbrados y eramistas.

 

LOS PASTORES CON SUS PASTORAS.

4.- TEXTO.

             “En estas pláticas iban siguiendo su camino, quando llegáron al mesmo sitio y lugar donde fueron atropellados de los toros. Reconocióle Don Quixote y dixo á Sancho: …querría, ó Sancho, que nos convirtiésemos en pastores, siquiera el tiempo que tengo de estar recogido… Pardiez, dixo Sancho, que me ha quadrado, y aun esquinado tal género de vida, y mas que no la ha de haber aun bien visto el Bachiller Sanson Carrasco y Maese Nicolas el Barbero, quando la han de querer seguir, y hacerse pastores con nosotros, y aun quiera Dios no le venga en voluntad al Cura de entrar tambien en el aprisco, segun es de alegre y amigo de holgarse…

            Las pastoras de quien hemos de ser amantes, como entre peras, podremos escoger sus nombres…El Cura no será bien que tenga pastora, por dar buenexemplo, y si quiere el Bachiller tenerla,su alma en su palma. ¡ Válame Dios, dixo Don Quixote, y que vida nos hemos de dar, Sancho amigo!...

            Pero dexémonos desto, y pues ya viene la noche, retirémonos del camino real algun trecho, donde pasaremos esta noche y Dios sabe lo que será mañana…Retiráronse, cenáron tarde y mal, bien contra la voluntad de Sancho…, pero consideraba no ser posible siempre de día, ni siempre de noche, y así pasó aquella durmiendo y su amo velando».

 CLÉRIGO ORDENADO DE OSTIARIO, ENCARGADO DE ABRIR Y CERRAR EL TEMPLO.

COMENTARIO.

 La figura del cura en este como en muchos otros textos del Quijote queda siempre muy bien parado,«a pesar de ser Licenciado por Siguenza» Sancho invoca el nombre de Dios para reforzar su deseo de que también él se les una.

D.Quijote exime al cura de tomar pastora para evitar el escándalo y dar buen ejemplo. No era nada infrecuente en la época la transgresión del celibato por parte de los clèrigos, algo que no estaba demasiado mal visto socialmente , aunque si llorado por los mejores cristianos: «Los males que hay en los eclesiásticos por falta de la castidad son más notorios que queríamos: y tanto que hagan ser cuestión dudosa si sería bien fueran casados, por evitar el mucho mal que ahora hay. Y parece que, allende de lo dicho en la educación, seria parte, y no pequeña, para el remedio que no se obligasen a este estado tan alto en el fervor de su edad, como lo está a los diecisocho años, pues en la primera obligación está el peligro… Sea a los veinticinco años el subdiaconado, a los veintisiete el diaconado, y a los treinta el presbiterado…» (cf. San Juan de Ávila. Reformación del estado eclesiástico. Obras completa BAC,T. VI pág 60-61). El concilio de Trento conservó la «ley del celibato» , señalando veintidos años para el subdiaconado y veinticinco para el presbiterado. (cf. Se. 25. c. 12 de refor.).

            El Bachiller que ya sabemos no había aun recibido la orden del subdiaconado, que era cuando se obligaba a la ley celibataria, si quiere tener su pastora, «su alma en su palma», puede disponer como guste. Es decir tiene en su mano hacer lo que quiera.

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sanchoamigo.

LA CLASE CLERICAL DEL SIGLO XVI   EN  LA PRIMERA PARTE DEL QUIJOTE.

 El título del Tema nos indica de qué va el mismo, lo que si es necesario indicar es , que los textos literales del Quijote están tomados de una edición facsimil de la obra obra de Cervantes, por lo que la ortográfica es la propia de la época, que dista significativamente de la actual, junto a lo anterior, decir que los subrayados de los textos son de sanchoamigo que subraya aquellos que pudieran tener relación con lo abordato en el tema en particular y con la religión cristiana en general. Tras ello pasamos a los textos y a sus comentarios.

 1.-EL CURA DEL LUGAR.

 TEXTO:

   ” Tuvo muchas veces compentencia con el Cura de su Lugar, que era hombre docto, graduado en Siguenza, sobre qual había sido mejor había sido mejor caballero, Palmerin de Inglaterra ó Amadís de Gaula:(” Cap. I, Parte 1ª).

 COMENTARIO.

 Dice del Cura que era hombre docto, graduado en Siguenza; a los graduados en dicha Universidad los llamaban doctos  con cierta ironía. La Universidad de Siguenza era de origen pontifico, aprobada en 1489. En tiempo de Cervantes posblemente tenía cátedra de Escritura. Prima, Lugares Teológicos y Teología ( Cf. Melquiades Andrés: La Teología Española en el Siglo XV. Cap. I, T.IB.A.C. 1976) .Madrid.

2.-LOS MONJES DE SAN BENITO.

 TEXTO.

 « Estando en estas razones,asomáron por el camino dos frayles de la órden de San Benito, caballeros sobre dos dromedarios, que no eran mas pequeñas dos mulas en que venian…mas apénas los divisó Don Quixote,quando dixo á su escudero, ó yo me engaño, ó esta ha de ser la mas famosa aventura que se ha visto, porque aquellos bultos negros que allí parecen, deben de ser , y son sin duda algunos encantadores, que llevan hurtada alguna Princesa en aquel coche, y es menester deshacer este tuerto á todo mi poderío. Peor será esto que los molinos de viento, dixo Sancho: mire , señor, que aquellos son frayles de San Benito, y el coche debe de ser de alguna gente pasagera.            

Mire que digo , que mire bien lo que hace, no sea el diablo, que le engañe. Ya te he dicho Sancho, respondió Don Quijote, que sabes poco de achaque de aventuras, lo que yo digo es verdad y ahora lo verás: ...y se puso en mitad del camino por donde los frayles venían….en alta voz dixo: gente endiablada y descomunal...Detuvieron los frayles las riendas y quedáron admirados…señor caballero nosotros no somos endiablados ni descomunales, sino dos religiosos de San Benito, que vamos nuestro camino, y no sabemos si en este coche vienen o no ningunas forzadas princesas.

            Para conmigo no hay palabras blandas, que ya os conozco , fementida canalla, dixo Don Quixote: y sin esperar mas respuesta picó á Rocinante, y la lanza baxa arremetió contrael primero frayle, con tanta furia y denuedo, que si el frayle no se dexara caer de la mula, él le hiciera venir al suelo mal de su grado, y aun mal ferido, si no cayera muerto. El segundo religioso, que vió el modo que trataban á su compañero,puso piernas, al castillo de su buena mula, y comenzó á correr por aquella campaña mas ligero que el mismo viento.Sancho Panza que vió en el suelo al frayle, apeándose ligeramente de su asno, arremetió á él y le comenzó a quitar los hábitos.

             Llegaron en esto dos mozos de los frayles y preguntáronle, que porque le desnudaba: respondióles Sancho, que aquello le tocaba á él legitimamente, como despojos de la batalla. Los  mozos…arremetiéron con Sancho y dieron con él en el suelo, y sin dexarle pelo en las barbas le moliéron á coces, y le dexaron tendido en el suelo…y sin querer aguardar el fin de todo aquel comenzado suceso, siguiéron su camino, haciéndose mas cruces que si llevaran el diablo á sus espaldas.“( Cap.8. Part.I ).

Señor caballero nosotros no somos endiablados ni descomunales, sino dos religiosos de San Benito,

COMENTARIO.

               Los llamados religiosos son en realidad monjes de san Benito: dos benedictinos. Eran bastante numerosos en el siglo XVI y no todos los Monasterios sobresalían por su ejemplaridad. En realidad los benedictinos no eran una Orden Monástica propiamente dicha porque los monasterios eran independientes y autónomos. Hasta que ya entrado el siglo XX, se constituyeron en Agrupaciones de Monasterios sometidos a un abad General.

            Venían montados sobre dos mulas tan grandes que parecían dromedarios. En los libros de caballerías a las monturas grandes se las solían llamar dromedarios. (Cf. Amadís de Grecia, XXIV).

            Don Quijote confunde a los frailes con dos encantadores y se siente obligado a cumplir con su misión; el autor a través de las diversas aventuras, va precisando la misión de su nuevo caballero andante, ya ha ayudado a un menesteroso, se ha enfrentado con los gigantes, ahora va a desfacer un «tuerto», injusticia consistente en la liberación de una princesa que va raptada y desfacer el agravio, que piensa sufren las damas que van en un carruaje.

            Los carruajes proliferaron en el Siglo de Oro en España, viniendo a sustituir a la más modesta litera hasta el punto de haberse publicado la regulación sobre su uso.

Sancho que aún no cree en los encantadores, pero sí en los poderes del diablo, advierte a Don Quijote «no sea el diablo, que le engañe». Porque él sigue viendo la realidad tal cual es.

              D. Quijote, posiblemente influido por el Amadis de Grecia, convierte las mulas en dromedarios y a los frailes en encantadores. Los epítetos con que califica a los frailes son los usuales en los libros de caballería: «gente endiablada y descomunal…».

            Los frailes se disculpan y D. Quijote guiado por su verdad los ataca «con tanta furia y denuedo, que si el frayle no se dexara caer de la mula, él le hiciera venir al suelo mal de su grado, y aun mal ferido, si no cayera muerto».

            Tal ataque y la elección de dos religiosos no da pie para sentar la tesis general de una mala opinión de Cervantes contra los religiosos , bajo el « monachus non est pietas» de Erasmo, el buen trato que en otras ocasiones les dispensa y los juicios positivos sobre su labor avalarían la tesis contraria.

            En realidad en esta aventura los frailes no sufren ningún daño, por lo que se ve que la escena está tratada con cuidado. En cambio es Sancho, quien por quererse apropiar de los despojos del triunfo de su amo, acaba por salir bien aporreado.

            La frase « haciéndose mas cruces que si llevaran el diablo a sus espaldas» nos aclara el dicho varias veces usado en la obra « tras la cruz está el diablo»

 CARTUJOS EN EL REFECTORIO.ZURBARÁN.

 3.-LOS FRAILES CARTUXOS.

TEXTO.

          “Cesó esta plática, y comenzóse otra, preguntando el que se llamaba Vivaldo á Don Quixote, que era la ocasión que le movia á andar armado de aquella manera por tierra tan pacifica. A lo qual respondió Don Quixote: la profesión y exercicio no consiente ni permite que yo ande de otra manera: el buen paso…allá se inventó para los blandos cortesanos; mas el trabajo, la inquietud y las armas, solo se inventáron é hicieron para aquellos que el mundo llama caballeros andantes, de los quales yo, aunque indigno, soy el menor de todos...

            Y Vivaldo , que era persona discreta y de alegre condición… así le dixo:..vuestra merced ha profesado una de las mas estrechas profesiones que hay en la tierra, y tengo para mi que aun la de los frayles  cartuxos no es tan estrecha.Tan estrecha bien podia ser, respondió nuestro Don Quixote; pero tan necesaria en el mundo, no estoy en dos dedos de ponerlo en duda…Quiero decir, que los religiosos, con toda paz y sosiego piden al cielo el bien de la tierra; pero los soldados y caballeros ponemos en execución lo que ellos piden, defendiéndola con el valor de nuestros brazos y filos denuestras espadas:…Así que somos ministros de Dios en la tierra, y brazos por quien se executa en ella su justicia. Y como las cosas de la guerra…no se pueden poner en execución sino, sudando, afanando…siguese que aquellos que la profesan, tienen sin duda mayor trabajo que aquellos que en sosegada paz están rogando á Dios favorezca á los que poco pueden.

            No quiero yo decir , ni me pasa por pensamiento, que es tan buen estado el del caballero andante como el del encerrado religioso;solo quiero inferir por lo que yo padezco , que sin duda es mas trabajoso, aporreado, y mas hambriento y sediento, miserable, roto y piojoso…” ( Cap. 13. Part I. ).

 DON QUIJOTE  LIBERANDO AL JOVEN ANDRÉS.

COMENTARIO.

             Quijote reitera cuales son las exigencias de su profesión de caballero andante «de los quales yo, aunque indigno, soy el menor de todos», recordando las palabras de Jesús: «el que quiera ser grande entre vosotros téngase como el menor». (Mateo 19, 26-27).

            A continuación habla de un asunto que podría encuadrarse en el de la relación entre la vida activa y la contemplativa, aunque D. Quijote lo circunscribe a la caballería andante, a la que considera una orden religiosa de vida activa y la de los cartujos y resto de los contemplativos a la contemplativa.

            Hablando desde el punto de vista de la necesidad D. Quijote se decanta claramente por la orden de vida activa de la caballería andante, a la que considera más necesaria que la contemplativa, pues «los soldados y caballeros ponemos en execución lo que ellos piden».

            Después de haber señalado claramente la superioridad de su «orden» matiza: «No quiero yo decir, ni me pasa por pensamiento, que es tan buen estado el del caballero andante como el del encerrado religioso», sino que es más trabajoso.

            Aparece aquí, con un matiz un tanto distinto el tema de la superioridad de las armas sobre las letras, porque el fin de las armas es lograr el bien mayor que el hombre puede apetecer que es el de la paz . Ese fin es el que busca el religioso a través de la oración pero lo alcanza el caballero andante y el soldado con su esfuerzo y estrechez. «Así que somos ministros de Dios en la tierra, y brazos por quien se executa en ella su justicia». Por eso no ha tenido empacho en afirmar anteriormente que ¿cuándo se ha visto que un caballero andante tenga que dar cuenta de sus actos ante la justicia?

PROCESIÓN HACIA EL CEMENTERIO.

 4.-LOS CLÉRIGOS  “QUE POCAS VECES SE DEXAN PASAR MAL.”

 TEXTO.

  “…de allí á muy poco descubrieron muchos encamisados, cuya temerosa visión de todo punto remató el ánimo de Sancho Panza…porque descubrieron hasta veinte encamisados, todos á caballo, con su hachas encendidas en las manos, detras de los quales venia una litera cubierta de luto, á la qual seguian de á caballo enlutados hasta los pies de las mulas...

            Don Quixote quando los vió cerca alzó la voz y dixo: deteneos, caballeros, quien quiera que seais, y dadme cuenta de quien sois, de donde venis, adonde vais, que es lo que en aquellas andas llevais…Vamos de priesa, respondió uno de los encamisados, y está la venta lexos…y picando la mula pasó delante.

            Sintióse desta respuesta grandemente Don Quixote, y trabando el freno dixo: deteneos , y sed mas bien criado…Era la mula asombradiza, y al tomarla del freno se espantó de manera que alzándose en los pies dió con su dueño por las ancas en el suelo.        Un mozo que iba á pie viendo caer el encamisado, comenzó á denostar á Don Quixote, el qual ya encolerizado, sin esperar mas, enristrando su lanzón arremetió á uno de los enlutados, y mal ferido dió con él en tierra, y revolviéndose por los demas, era cosa de ver con la presteza que los acometia y desbarataba...

            Todos los encamisados era gente medrosa y sin armas,...y comenzaron á correr por aquel campo con las hachas encendidas… Los enlutados asimismo revueltos y envueltos en sus faldamentos y lobas, no se podían mover, así que muy á su salvo Don Quixote los apaleó á todos, y les hizo dexar el sitio mal de su grado, porque todos pensaron que aquel no era hombre sino diablo del infierno que les salía á quitar el cuerpo muerto que en la litera llevaban..

            .Estaba un hacha ardiendo en el suelo junto al primero que derribó la mula , á cuya luz le pudo ver Don Quijote, y llegándose á él le puso la punta del lanzón en el rostro diciéndole que se rindiese sino que lo mataría, á lo qual respondió el caido : harto rendido estoy…, si es caballero christiano , que no me mate, que cometerá un gran sacrilegio, que soy Licenciado y tengo las primeras órdenes.

 ¿ Pues quien diablos os ha traido aquí , siendo hombre de la Iglesia? ¿ Quien , señor? replicó el caido, mi desventura. Pues mayor os amenaza , dixo Don quixote, sino me satisfacéis á todo quanto primero os pregunté.

             Con facilidad será vuestra merced satisfecho, respondió el Licenciado, y así sabrá vuestra merced.. llámome Alonso López, soy natural de Alcovendas, vengo de la ciudad de Baeza con otros once Sacerdotes, que son los que huyeron con las hachas, vamos á la ciudad de Segovia, acompañando un cuerpo muerto que va en aquella litera, que es de un caballero que murió en Baeza...

            ¿ Y quien le mató? preguntó Don Quixote. Dios, por medio de unas calenturas pestilentes que le dieron, respondió el Bachiller. Desa suerte, dixo Don Quixote, quitado me ha nuestro Señor del trabajo que había de tomar en vengar su muerte si otro alguno le hubiera muerto... y quiero que sepa Vuestra Reverencia, que yo soy un caballero de la Mancha, llamado Don Quixote, y es mi oficio y exercicio andar por el mundo enderezando tuertos y desfaciendo agravios.

            No sé como pueda ser eso de enderezar tuertos, dixo el Bachiller, pues á mí de derecho me habeis vuelto tuerto….

            No todas las cosas, respondió Don Quixote, suceden de un mismo modo: el daño estuvo Señor Bachiller Alonso Lopez, en venir como veniades de noche, vestidos con aquellas sobrepellices con las hachas encendidas…que propiamente semejábades cosa mala del otro mundo, y así no pude dexar de cumplir con mi obligación acometiéndoos , y os acometiera , aunque verdaderamente supiera que érades los mesmos Satanases del infierno, que por tales os juzgué y tuve siempre.         

             Ya que así lo ha querido mi suerte , dixo el Bachiller, suplico á vuestra merced, señor caballero andante, que tan mala andanza me ha dado, me ayude á salir de debaxo de esta mula, que me tiene tomada una pierna en el estribo y la silla. Hablara yo hasta mañana, dixo Don Quixote ¿y hasta quando aguardábades á decirme vuestro afan?…y poniéndole encima della, le dió la hacha, y Don Quixote le dixo que siguiese á derrota de sus compañeros, á quien de su parte pidiese perdón del agravio, que no había sido en su mano dexar de haberle hecho.

            Díxole también Sancho: si acaso quisieren saber esos señores quien ha sido el valeroso que tales les puso, diráles vuestra merced, que es el famoso Don Quixote de la Mancha,que por otro nombre se llama el Caballero de la Triste Figura.   Rióse Don Quixote del donayre de Sancho, pero con todo propuso de llamarse de aquel nombre, en pudiendo pintar su escudo ó rodela, como habia imaginado.y díxole: y entiendo , Sancho, que quedo descomulgado por haber puesto las manos violentamente en cosa sagrada: Juxta illud: si quis suadente diabolo etc., aunque sé bien que no puse las manos, sino este lanzón, quanto mas que yo no pensé que ofendía á sacerdotes, ni á cosas de la Iglesia, á quien respeto y adoro, como católico y fiel christiano que soy, sino á fantasmas y vestiglos del otro mundo, y quando eso así fuese, en la memoria tengo lo que pasó al Cid, Rui Diaz quando quebró la silla del Embaxador de aquel Rey delante de su Santidad el Papa, por lo qual lo descomulgó, y anduvo aquel dia el buen Rodrigo de Vivar como muy honrado y valiente caballero…En oyendo esto el Bachiller se fué, como queda dicho, sin replicarle palabra… .

            Y á poco trecho se hallaron en un espacioso y escondido valle, donde se apearon y Sancho alivió el jumento, y tendidos sobre la verde yerba, con la salsa de su hambre , comieron, merendáron, y cenáron á un mesmo punto, satisfaciendo sus estómagos con más de una fiambrera que los señores clérigos del difunto ( que pocas veces se dexan mal pasar) en la acémila de su repuesto traían. ” ( Cap.19.  Part.I).

 COMENTARIO.

            Es la segunda vez que D. Quijote ataca a gente de Iglesia, y saliendo victorioso, además lo hace como si estuviera poseído por el diablo.

            El suceso manifiesta una intención del autor, como mínimo,

ambigua y calculada. Si es que no se quiere interpretar como un ataque directo a la institución eclesiástica como sugiere la frase: «érades los mesmos Satanases del infierno, que por tales os juzgué y tuve siempre».

            La Inquisición portuguesa mandó cambiar la expresión «ensabanados» de la edición portuguesa por clérigos.

            Aquí los llama «encamisados». Los soldados, en los ataques nocturnos, se ponían las camisas sobre las corazas para verse en la oscuridad de la noche y diferenciarse de los enemigos. Sin embargo el narrador los califica como «gente medrosa y sin armas».

Además de los «encamisados» vienen otros «enlutados»; echando cuentas vendrían veinte encamisados que serían clérigos ordenados todos de órdenes menores y once sacerdotes, ordenados de órdenes mayores.

            Además venían otros mozos y criados que no serían clérigos.

Quien informa a D. Quijote es un «encamisado» que dice ser licenciado pero que había recibido lasprimeras órdenes, es decir las órdenes menores. Aunque el que informa dice ser licenciado, era en realidad bachiller, el grado universitario más bajo,le seguían los de licenciado, maestro y doctor.

            El bachiller le dice «si es caballero christiano, que no me mate, que cometerá un gran sacrilegio, que soy Licenciado y tengo las primeras órdenes». El derecho canónico condenaba con pena de excomunión a quien maltrase a un clérigo, D. Quijote parece no darle mucha importancia , y sigue preguntándole, quien ha sido el causante de la muerte del difunto, dispuesto a vengar su muerte.

            Justifica su acción diciendo que todo lo que ha hecho ha sido impulsado por su oficio. Aunque se excusa y dice creer « érades los mesmos Satanases del infierno, que por tales os juzgué y tuve siempre».

«Don Quixote le dixo que siguiese á derrota de sus compañeros,á quien de su parte pidieseperdón del agravio, que no había sido en su mano dexar de haberle hecho».

            En esta acción Sancho le cambia el nombre por el de Caballero de la Triste Figura. Es posible que Sancho cambie en este caso el nombre de Don Quijote en el del Caballero de la Triste Figura, llevado del temor a la excomunión en la que su amo puede haber incurrido ocultando de esta forma su nombre verdadero.

            El Decreto de excomunión dice: «Si quis suadente diabolo huius sacrilegi vitium vel crimenincurrerit, quod in clericum vel monachum violenter manus iniecerit, anathematis vinculo subiaceat».La tradución del Decreto dice así: «Si alguien persuadido por el diablo incurriera en el vicio o crimen sacrílego, poniendo violentamente las manos en un clérigo o monje,sea anatematizado»(Decretum aureum Domini Gratiani, XVII, 4).

            La mayoría de los editores modernos del Quijote, atribuye la cita del canon latino de excomunión,al Bachiller. El texto tal como aparece aquí, corresponde a la edición princeps que literalmente pone en boca de Don Quijote la cita del decreto tridentino.

            El texto corregido podría quedar así: «Olvidábaseme de decir que advierta vuestra merced que queda descomulgado por haber puesto las manos violentamente en cosa sagrada, iuxta illud, «Si quis suadente diabolo», etcétera. No entiendo ese latín, respondió don Quijote, «aunque sé bien que no puse las manos, sino este lanzón» etc.

            De cualquier forma el texto sigue teniendo la misma ambigua ironía que el anterior:

            Don Quijote afirma no haber puesto las manos sobre él, sino el lanzón, y se justifica apoyándose en la ignorancia de quienes eran los atacados, «quanto más que yo no pensé que ofendía á sacerdotes, ni á cosas de la Iglesia, á quien respeto y adoro, como católico y fiel christiano que soy»,

confesión expresa de católico cristiano no exenta tampoco de ironía, en la que se cumple el dicho latino:” Excusatio non petita, acusatio manifesta”: La excusa no pedida es una acusación manifiesta.

            El  suceso acaba con este juicio sobre el estado clerical: comieron, merendáron,y cenáron á un mesmo punto, satisfaciendo sus estómagos con más de una fiambrera que los señores clérigos del difunto ( que pocas veces se dexan mal pasar) en la acémila de su repuesto traían.

 DON QUIJOTE ENJAULADO.

5.- JUICIO DEL CURA DEL LUGAR  Y DEL CANÓNIGO DE TOLEDO , SOBRE LOS LIBROS DE CABALLERÍA.

 TEXTO.

            En esto volvió el Cura el rostro y vió que á sus espaldas venían hasta seis, ó siete hombres de á caballo,..de los quales fueron presto alcanzados, porque caminaban no con la flema y reposo de los bueyes, sino como quien iba sobre mulas de Canónigos y con deseo de llegar presto á sestear á la venta que menos de una legua de allí se parecía.          

            Llegáron los diligentes á los perezosos y saludáronse cortésmente, y uno de los que venían, que, en resolución, era Canónigo de Toledo y señor de los demas que le acompañaban, viendo la concertada procesión del carro, quadrilleros, Sancho, Rocinante, Cura y Barbero, y mas á Don Quixote enjaulado, y aprisionado, no pudo dexar de preguntar que significaba llevar aquel hombre de aquella manera: aunque ya se había dado á entender, viendo las insignias de los quadrilleros, que debía de ser algun facinoroso salteador ó otro delinquente cuyo castigo tocase á la Santa Hermandad. Uno de los quadrilleros, á quien fué hecha la pregunta, respondió ansí:..señor, lo que significa ir este caballero desta manera dígalo él, porque nosotros no lo sabemos.

            Oyó Don Quixote la plática y dixo: ¿por dicha vuestras mercedes, señores caballeros, son versados y peritos en esto de la caballería andante? porque si lo son, comunicaré con ellos mis desgracias, y si no, no hay para que me canse en decillas: y á este tiempo habían llegado el Cura y el Barbero, viendo que los caminantes estaban en pláticas con Don Quixote de la Mancha, para responder de modo, que no fuesedescubierto su artificio.

            El Canónigo, á lo que Don Quixote dixo, respondió: en verdad, hermano, que sé más de libros de caballerías que de las súmulas de Villalpando: ansí que, si no está en mas que en esto, seguramente podéis comunicar conmigo lo que quisiéredes.

            Á la mano de Dios, replicó Don Quixote: pues así es, quiero, señor caballero, que sepades que yo voy encantado en esta jaula por envidia y fraude de malos encantadores, que la virtud mas es perseguida de los malos que amada de

los buenos…

            Dice verdad el Señor Don Quixote de la Mancha, dixo a esta sazon el Cura él va encantado en esta carreta, no por sus culpas y pecados, sino por la mala intención de aquellos á quien la virtud enfada y la valentía enoja…

            Quando el Canónigo oyó hablar al preso y al libre en semejante estilo, estuvo por hacerse la cruz de admirado. admirado...

            En esto Sancho Panza, que se habia acercado á oir la plática, para adobarlo todo , dixo: ahora, señores, quiéranme bien ó quiéranme mal por lo que dixere, el caso de ello es que así va encantado mi señor Don Quixote como mi madre...

            Y volviéndose á mirar al Cura, prosiguió diciendo: á señor Cura, señor Cura ¿pensaba vuestra merced que no le conozco? ¿y pensaba que yo no calo y adivino, adonde se encaminan estos nuevos encantamientos? que sepa que le conozco por mas que encubra su rostro, y sepa que le entiendo por mas que disimule sus embustes. En fin donde reyna la envidia, no puede vivir la virtud, ni adonde hay escaseza hay liberalidad. Mal haya el diablo, que si por su Reverencia no fuera, esta fuera la hora que mi señor estuviera casado con la Infanta Micomicona, y yo fuera Conde por lo ménos…

            Todo esto que he dicho , señor Cura, no es más de por encarecer á su Paternidad haga conciencia del mal tratamiento que á mi señor le hace, y mire bien no le pida Dios en la otra vida esta prisión de mi amo, y se le haga cargo de todos aquellos socorros y bienes que mi señor Don Quixote dexa de hacer en este tiempo que está preso.

            Adóbame esos candiles, dixo á este punto el Barbero ¿ tambien vos, Sancho,

sois, de la cofradía de vuestro amo? vive el Señor, que voy viendo que le habeis de hacer compañia en la jaula, y que habeis de quedar encantado como él por lo que os toca de su humor y de su caballería. En mal punto os empreñastes de sus promesas…

            Yo no estoy preñado de nadie , respondió Sancho, ni soy hombre que me dexaría empreñar del Rey que fuese, y aunque pobre, soy christiano viejo, y no debo nada á nadie, y si Insulas deseo, otros desean cosas peores, y cada uno es hijo de sus obras, y debaxo de ser hombre, puedo venir a ser Papa, quanto más Gobernador de una Insula…Vuestra merced mire como habla , señor Barbero, que no es todo hacer barbas, y algo va de Pedro á Pedro.…y en esto del encanto de mi amo, Dios sabe la verdad, y quédese aquí, porque es peor menearlo».( Cap. 47. Part. I ).

 COMENTARIO.

             En este capítulo ha entrado en escena el Canónigo de Toledo , el cual va a ser protagonista del duelo verbal  mantenido con D. Quijote, en el cual éste se va a esforzar por demostrar que los Libros de Caballería son buenos, útiles por los grandes y positivos frutos  morales que su lectura producen, él dice que es el prototipo de este valor, pero sobre todo lo que D. Quijote defiende es que estos libros cuentan historias verdaderas; el Canónigo por el contrario lo que intenta es demostrar la falsedad de esos libros, esta pugna va a dar lugar a Cervantes para abordar el tema de la verdad en general. Lo veremos en su momento. Ya desde ahora podemos decir que la elección por partes  de Cervantes a dos eclesiásticos nos muestra, al menos, quienes son los representantes del saber en el siglo.

            Ahora nos centramos en el comentario al texto anterior.

            Con no poca ironía son presentados los caminantes que iban presurosos y diligentes a sestear, montados sobre «mulas de canónigos», mientras los perezosos van en «concertada procesión del carro».

            Uno de los que venían era canónigo de Toledo. Debía de ser un gran señor, perteneciente al alto clero, con una buena renta pues el Arzobispado de Toledo y su cabildo era el más rico de España con más de 250.000 ducados anuales de renta.

            Se inicia una conversación a tres , que abre Don Quijote preguntado por lo único que le daría motivo a romper su silencio: si eran versados sobre la andante caballería, las respuesta del canónigo prepara lo que será una larga discusión entre Don Quijote y el canónigo sobre la naturaleza de los libros de caballería: Para indicar su conocimiento sobre esos libros dice; que sé más de libros de caballerías que de las súmulas de Villalpando:   Se refiere a la Summa Summularum (1557) de Gaspar Cardillo de Villalpando, catedrático de Artes de Alcalá y filósofo aristotélico antiescolástico.

            El cura interviene para corroborar cómo Don Quijote no va así por sus culpas y pecados sino por obra de la envidia de los malos.

            No deja de ser tentador ver en todo este texto una parodia de la conducción de Cristo cargado con la cruz, conducido por unos sayones, cuadrilleros, en concertada procesión, por un pecado que no ha cometido, inocente, a cuyo encuentro unas mujeres salen para consolarlo, de modo que cuando el canónigo oyó al preso y al cura «estuvo por hacerse la cruz».

            Sancho presente en la conversación del canónigo y el cura, no puede callarse ante la farsa que esta viendo representar a su ojos y se dirige al cura hablándole con dureza que hemos visto en el texto y termina por cargarle con la responsabilidad ante Dios: «No le pida Dios en la otra vida esta prisión de mi amo» y por las buenas acciones que su amopodría estar haciendo de no ir encerrado.

            El barbero con una expresión de sorpresa le dice: «¡Prepárame esos candiles, que estoy aoscuras» juzgando que Sancho está tan loco como su amo.

            Sancho se defiende y termina diciéndole que él no tiene por que tenerse en menos que el barbero, y que puede llegar hasta ser Papa.

            Sancho se ve que sabe que para ser Papa, la única condición indispensable es estar bautizado, y él es «cristiano viejo

.           Termina el capítulo hablando el canónigo, después de haber sido informado por el cura delmal de Don Quijote, hablando de lo perjudiciales que son en la República estos que llaman librosde caballerías, hasta el punto «que él de todos los que ha comenzado a leer ninguno llegó a terminar

 6.-CERVANTES  HABLANDO POR BOCA DEL CANÓNIGO Y EL CURA SOBRE LOS LIBROS DE CABALLERÍA Y OTROS ESCRITOS.

TEXTO.

             «Así es como vuestra merced dice, señor Canónigo dixo el Cura y por esta causa son mas dignos de reprehension los que hasta aqui han compuesto semejantes libros, sin tener advertencia á ningun buen discurso ni al arte y reglas por donde pudieran guiarse y hacerse famosos en prosa,como lo son en verso los dos príncipes de la poesia griega y latina.

            Yo, a lo ménos replicó el Canónigo he tenido cierta tentación de hacer un libro de caballerías, guardando en él todos los puntos que he significado: y si he de confesar la verdad, tengo escritas mas de cien hojas, y para hacer la experiencia de si correspondían á mi estimación, las he comunicado con hombres apasionados desta leyenda ,dotos y discretos, y con otros ignorantes, …

            Pero, con todo esto, no he proseguido adelante, así por parecerme que hago cosa agena de mi profesión como por ver que es mas el número de los simples que de los prudentes…, pero lo que mas me le quitó de las manos y aun del pensamiento de acabarle fué un argumento que hice conmigo mesmo, sacado de las comedias que ahora se representan, diciendo: si estas que ahora se usan, así las imaginadas como las de historia , todas ó las mas son conocidos disparates y cosas que no llevan pies ni cabeza, y con todo eso el vulgo las oye con gusto, y las tiene y las aprueba por buenas, estando tan lejos de serlo, y los autores que las componen, y los actores que las representan dicen que así han de ser, porque así las quiere el vulgo, y no de otra manera, y que las que llevan traza y siguen la fábula como el arte pide, no sirven sino para quatro discretos que las entienden, y todos los demas se quedan ayunos de entender su artificio, y que á ellos les está mejor ganar de comer con los muchos, que no opinion con los pocos , deste modo vendrá á ser mi libro , al cabo de haberme quemado las cejas porguardar los preceptos referidos , y vendré á ser el sastre del cantillo…

            .En materia ha tocado vuestra merced, señor Canónigo dixo á esta sazón el Cura, que ha despertado en mí un antiguo rancor que tengo con las comedias que agora se usan, tal que iguala al que tengo con los libros de caballerías; porque habiendo de ser la comedia, segun le parece á Tulio, espejo de la vida humana, ejemplo de las costumbres y imagen de la verdad , las que ahora se representan son espejos de disparates,ejemplos de necedades é imágenes de lascivia….

            Y es lo malo que hay ignorantes que digan que esto es lo perfecto y que lo demas es buscar gullurías. Pues ¿qué, si venimos á las comediasdivinas ? ¡Que de milagros falsos fingen en ellas, que de cosas apócrifas y mal entendidas,atribuyendo á un santo los milagros de otro! y aun en las humanas se atreven á hacer milagros,sin mas respeto ni consideración que parecerles que allí estará bien el tal milagro y apariencia ,como ellos llaman , para que gente ignorante se admire y venga á la comedia: que todo esto es en perjuicio de la verdad y en menoscabo de las historias,..y no tienen la culpa desto los poetas que las componen, porque algunos hay dellos que conocen muy bien en lo que yerran, y saben extremadamente lo que deben hacer; pero como las comedias se han hecho mercadería vendible, dicen, y dicen verdad, que los representantes no se las comprarían si no fuesen de aquel jaez, y así el poeta procura acomodarse con lo que el representante, que le ha de pagar su obra le pide…».( Cap. 48. Part. I ).

 TEATRO DE COMEDIAS DE ALMAGRO. CASTILLA LA MANCHA. ESPAÑA.

COMENTARIO.

            El canónigo comienza por confesar la tentación que ha tenido de escribir un libro de caballerías algo de lo que desistió por dos razones  explicitadas en el texto.

            La segunda «por ver que es mas el número de los simples que de los prudentes…» la frasenos trae a la memoria el dicho bíblico: «el número de tontos es infinito». (Eclesiastés 1,15) esta segunda razón le ha llevado a tomar conciencia de una tercera, haciéndo que extienda su juicio no sólo a los libros de caballería sino también a la comedia, basándose en un «argumento que hice conmigo mesmo,sacado de las comedias que ahora se representan, diciendo: si estas que ahora se usan, así las imaginadas como las de historia , todas ó las mas son conocidos disparates y cosas que no llevan pies ni cabeza, y con todo eso el vulgo las oye con gusto, y las tiene y las aprueba por buenas, estando tan lejos de serlo, y los autores que las componen, y los actores que las representan dicen que así han de ser, porque así las quiere el vulgo, y no de otra manera».

            El canónigo se está refiriendo con la frase: «comedias que ahora se representan» a la«comedia nueva» nombrando sólo dos de los subgéneros de esta comedia nueva , las de enredo que el denomina imaginadas como las de historia. La comedia nueva tenía otros subgéneros como hagiográfico referido a vidas y milagros de santos, otras de carácter estríctamente bíblico o religioso, a las que luego hará referencia el cura.

            El prototipo de esta comedia sería Lope de Vega, quien en su Arte nuevo de hacer comedias,cae según Cervantes, en algunos de los defectos que el canónigo y el cura mencionan en su crítica.

            En el texto que hemos seleccionado se hace más bien crítica de todos aquellos aspectos que  miran más a buscar el aplauso del público ignorante que a componer obras que se atengan a las reglas clásicas, expresadas, por ejemplo en la Poética y Retórica de Aristóteles.

            Relacionada con la anterior, está la crítica del cura cuando afirma: «pero como las comedias se han hecho mercadería vendible, dicen, y dicen verdad, que los representantes no se las comprarían si no fuesen de aquel jaez, y así el poeta procura acomodarse con lo que el representante, que le ha de pagar su obra le pide…».

            Lope de Vega introdujo en el teatro español un nuevo modo de hacer comedias. Las novedades introducidas por él rompían muchos de los esquemas admitidos como clásicos, así mezclaba lo trágico y lo cómico sirviéndose de distintos tipos de versos acomodados al tema que está representando.

            Hace que el tema sea central en su teatro, dominando éste sobre la acción. Sus temas preferidos son el amor, la fe, la honra, el honor, temas que enganchan y mueven a toda la gente.

            Por otro lado, rompe las tres unidades fundadas en la Poética y Retórica arsitotélicas: la unidad de acción, no siendo infrecuente la narración de varias historias a la vez, una protagonizada por nobles y otras por sirvientes y plebeyos.

            Tampoco acata la unidad de tiempo, hay comedias que pueden narrar la vida entera de una persona haciendo coincidir el paso del tiempo con los entreactos.

            Con relación al lugar no lo tiene en cuenta en absoluto.

            Varias de estas novedades son reprochadas en el capítulo por los dos interlocutores, el cura y el canónigo, aunque Cervantes llegue a referirse a Lope en el mismo. llamándolo «felicísimo ingenio destos reinos», se ve que le reprocha algunas de estas novedades, por cierto menos, que las que el mismo Lope se hace asimismo en su obra antes citada.

 VICTORIA DE DAVID SOBRE GOLIAT.

7.- DEFINITIVA Y FINAL DE LA BATALLA DIALÉCTICA ENTRE EL CANÓNIGO Y DON QUIJOTE SOBRE LOS LIBROS DE CABALLERÍA.

TEXTO.

             Sancho rogó al Cura que permitiese que su señor saliese por un rato de la jaula, porque si no le dexaban salir, no iría tan limpia aquella prision como requiria la decencia de un tal caballero como su amo.

            Entendióle el Cura y dixo que de muy buena gana haría lo que le pedía, si no temiera que en viéndose su señor en libertad había de hacer de las suyas y irse donde jamas gentes le viesen.Yo le fío de la fuga, respondió Sancho.Y yo y todo, dixo el Canónigo, y mas si él me da la palabra como caballero de no apartarse de nosotros hasta que sea nuestra voluntad.

            Sí doy, respondió Don Quixote, … debaxo de su buena palabra le desejauláron, de que él se alegró infinito, y en grande manera de verse fuera de la jaula: y lo primero que hizo fué, estirarse todo el cuerpo y luego se fué donde estaba Rocinante y dándole dos palmadas en las ancas, dixo: aun espero en Dios y en su Bendita Madre, flor y espejo de los caballos, que presto nos hemos de ver los dos qual deseamos, tú con tu señor acuéstas, y yo encima de ti, exercitando el oficio para que Dios me echó al mundo…

            Mirábalo el Canónigo, y admirábase de ver la extrañeza de su grande locura y de que en quanto hablaba y respondía mostraba tener bonísimo entendimiento y asímovido de compasion…le dixo:…

            Ea, señor Don Quixote, duélase de sí mismo y redúzgase al gremio de la discreción, y sepa usar de la mucha que el Cielo fué servido de darle, empleando el felicísimo talento de su ingenio en otra lectura que redunde en aprovechamiento de su conciencia, y en aumento de su honra: y si todavía llevado de su natural inclinación quisiere leer libros de hazañas, y de caballerías, lea en la Sacra Escritura el de los Jueces, que allí hallará verdades grandiosas, y hechos verdaderos como valientes...

            Esta si será letura digna de vuestra merced, señor Don Quixote mio, de la qual saldrá erudito en la historia, enamorado de la virtud, enseñado en la bondad,mejorado en las costumbres, valiente sin temeridad. Y todo esto para honra de Dios, y provecho suyo, y fama de la Mancha do según he sabido trae vuestra merced su principio y origen…».

    LA RÉPLICA DE DON QUIJOTE AL CANÓNIGO.       

«Bueno está eso, respondió Don Quixote: los libros que están impresos con licencia de los Reyes, y con aprobación de aquellos á quien se remitieron, y que con gusto general son leidos y celebrados de los grandes y de los chicos, de los pobres y de los ricos, de los letrados é ignorantes, de los plebeyos y caballeros , finalmente, de todo género de personas de qualquier estado y condicion que sean, ¿habían de ser mentira, y mas llevando tanta apariencia de verdad, pues nos cuentan el padre, la madre, la patria, los parientes, la edad, el lugar y las hazañas, punto por punto y dia por dia, que el tal caballero hizo, ó caballeros hicieron? Calle vuestra merced, no diga tal blasfemia, y créame que le aconsejo en esto lo que debe de hacer como discreto, sino léalos y verá el gusto que recibe de su leyenda.

            Si no dígame ¿hay mayor contento que ver, como si dixésemos, aquí ahora se muestra delante de nosotros un gran lago de pez hirviendo á borbollones…y que del medio del lago sale una voz tristísima, que dice: tu caballero…arrójate en mitad de su negro y encendido licor...y aun sin despojarse de la pesadumbre de sus fuertes armas, encomendándose á Dios, y á su Señora, se arroja en mitad del bullente lago, y quando menos se cata, ni sabe donde ha de parar, se halla entre unos floridos campos, con quien los Elíseos no tienen que ver ninguna cosa?…

            Y vuestra merced créame y, como otra vez le he dicho, lea estos libros, y verá cómo le destierran la melancolía que tuviere y le mejoran la condición, si acaso la tiene mala. De mí sé decir que despues que soy caballero andante soy valiente, comedido, liberal, bien criado, generoso, cortes, atrevido, blando, paciente, sufridor de trabajos, de prisiones, de encantos ; y aunque ha tan poco que me vi encerrado en una jaula como loco, pienso, por el valor de mi brazo, favoreciéndome el Cielo, y no me siendo contraria la fortuna, en pocos días verme Rey de algun Reyno, adonde pueda mostrar el agradecimiento y liberalidad que mi pecho encierra: que mia fe, señor, el pobre está inhabilitado de poder mostrar la virtud de liberalidad con ninguno, aunque en sumo grado la posea, y el agradecimiento que solo consiste en el deseo es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras .

             Por esto querría que la fortuna me ofreciese presto alguna ocasión donde me hiciese Emperador, por mostrar mi pecho haciendo bien á mis amigos, especialmente á este pobre de Sancho Panza, mi escudero, que es el mejor hombre del mundo, y querria darle un Condado que le tengo muchos días ha prometido: sino que temo que no ha de tener habilidad para gobernar su estado.

            Trabaje vuestra merced, señor Don Quixote, en darme ese condado tan prometido de vuestra merced como de mí esperado, que yo le prometo que no me falte á mí habilidad para gobernarle..

            Eso, hermano Sancho, dixo el Canónigo…y así suele Dios ayudar al buen deseo del simple, como desfavorecer al malo del discreto. No sé esas filosofias, respondió Sancho Panza,mas solo sé, que tan pronto tuviese yo el Condado, como sabría regirle…acabóse y el Estado venga y á Dios y veámonos, como dixo un ciego a otro».( Caps. 49-50 .Part. I. )

 COMENTARIO.

               El canónigo le ha nombrado a Don Quijote un conjunto de lecturas,de vidas de personajes todas ellas profanas,de carácter histórico:Viriato, César, Anibal, Alejandro de Grecia, etc., y además le habla de la Sagrada Escritura especialmente del libro de los Jueces donde «hallará verdades grandiosas, y hechos verdaderos como valientes».     

¿ Se podría pensar que Cervantes está dando un mensaje subliminal de que las verdades de la Escritura son similares a las que cuentan los libros de caballería, que reciben su verdad, de la fe con la que son leídas y aceptadas ?

            Más bien habría que decir que está recogiendo una de las características de la espiritualidad común de la época: el aprecio por la lectura y contacto directo con la Sagrada Escritura.

            El canónigo, , nombra otros frutos, todos ellos de orden moral,que podría sacar de la lectura de los libros mencionados: «enamorado de la virtud, enseñado en la bondad, mejorado en las costumbres, valiente sin temeridad».

            Don Quijote, que ha estado escuchando atentamente las razones del canónigo y que ha entendido que todas ellas iban encaminadas a demostrarle «que todos los libros de caballerías son falsos,mentirosos, dañadores , é inútiles para la República» ataca con una serie de razones en las que, sobre todo, se muestra el gran conocimiento que tiene de los libros de caballería, pero mezclando hechos caballerescos con sucesos históricos.

            Lo más interesante de la discusión entre Don Quijote y el Canónigo es que vuelve a estar en juego el concepto de verdad, pero en este caso el de la verdad de la historia, tomada en su sentido  estricto.

            Tanto el canónigo como Don Quijote parten de un mismo concepto de la historia, el concepto clásico de la misma inaugurado por Herodoto: llevar a cabo una labor de cronista, acerca de las causas de las Guerras Médicas, que enfrentaron a griegos y persas (medos). Todavía Heródoto no se distancia totalmente de los relatos tradicionales y encuentra una cierta verosimilitud en las leyendas sobre el origen de la Guerra de Troya, mezclando muchos otros relatos míticos con su labor historiográfica.

            Su Proemio reincide en la novedad abierta por Hesíodo al reivindicar su autoría delrelato: «Ésta es la exposición del resultado de las investigaciones de Heródoto de Halicarnaso para evitar que, con el tiempo , los hechos humanos queden en el olvido y que las notables y singulares empresas realizadas, respectivamente, por griegos bárbaros -y, en especial, el motivo desu mútuo enfrentamiento- queden sin realce».

            Don Quijote se esfuerza por demostrar que los Libros de Caballería son narraciones de hechos que sucedieron tal como son narrados en los mismos, estando dotados de verdad, y lo hace acudiendo a diversos argumentos:

- Están publicados con licencia real.

- Leídos con gusto por la masa social.

- Los hechos narrados tienen verosimilitud y se aportan en ellos detalles de su verdad: nombres depersonas, lugares, etc.

- Los frutos morales que produce su lectura son positivos tal como ha comprobado en sí mismo.

            El canónigo parte del mismo concepto de historia como narración de hechos ocurridos, de losque el narrador no hace sino una labor de cronista, pero afirma que los Libros de Caballería no pueden ser catalogados entre los libros históricos , alegando que los hechos narrados son inverosimiles, increíbles e infundamentados, siendo en consecuencia mentirosos y falsos.

            La diferente conclusión a la que llegan ambos no nace, pues, del concepto de historia, sino del distinto concepto de verdad de que parten. La verdad para Don Quijote es la conformidad de la cosa con el entendimiento: conformatio inter rem et intelectum, es pues un concepto idealista de la verdad.

            Para el canónigo la verdad es la conformidad inter intellectum et rem. Se trata de un concepto realista de la verdad. En el primer caso la visión que tiene el sujeto configura la realidad, en el segundo, la realidad es la que configura la visión del objeto.,         

Cervantes parte de este último concepto de verdad de ahí la locura de Don Quijote, que da vida y concede realidad a sus visiones de la realidad, que él mismo crea y configura.

            Esto no obsta a que Cervantes llame historia a determinadas narraciones que tienen apariencia de verdad, pues en ese caso serían verdaderas historias pero no historias verdaderas.

            Muchos varones sensatos reaccionaron contra los Libros de Caballerías. Luis Vives (lib. II, Decorruptis disciplinis), Alejo Vanegas (Ortografía, parte II, cap. III) Diego Gracián (prólogo de la traducciónde Jenofonte), Melchor Cano (lib. XI, De locis theologicis, cap.VI), Fray Luis de Granada(Símbolo de la Fe, Parte II, cap. XVII) y Benito Arias Montano (Rhetoric, lib. III, párrafo 43), entre otros sabios de menor nombre, , lamentándose alguno de ellos de que en España abundaba más esta peste que en otros reinos. El emperador don Carlos, en una ley del año 1543, mandaba a los virreyes,audiencias y gobernadores de Indias que no consintiesen imprimir, vender, tener ni llevar a sus distritos,proveyendo que ningún español ni indio los leyese en aquellos dominios (Recopilación de Leyes de Indias, lib. I, título XXIV, ley IV).

            Así termina esta batalla dialéctica entablada entre el Conónigo apoyado por el Cura del Lugar que también es licenciado por la Universidad de Sigüenza y Don Quijote. y Con ello:  LA CLASE CLERICAL DEL SIGLO XVI   EN  LA PRIMERA PARTE DEL QUIJOTE. Lo que augura una segunda parte sobre el mismo tema.

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 sanchoamigo.

22 julio 2012 in Algunas prácticas religiosas de Sancho Panza en el Quijote. | Etiquetas: , , , , , (Editar)

DON QUIJOTE Y SANCHO EN UN ÁMBITO RELIGIOSO.

ALGUNAS  PRÁCTICAS RELIGIOSAS DE SANCHO PANZA EN EL QUIJOTE.

La religión aparece en el Quijote de muy diversas maneras, la que en este tema se aborda se centra en el análisis de las prácticas religiosas que el ínclito escudero de Don Quijote Sancho Panza dice que practica. El acceso al tema lo haremos con textos tomados de la obra  y posteriormente comentados.

NOTA. Aunque los textos presentados son vistos desde la perspectiva de las prácticas concretas que Sancho lleva a cabo, los mismos contienen otras alusiones religiosas que no aparecerán comentadas.

Como hemos hecho en otras ocasiones advertimos que el texto utilizado está tomado del un facsímil  del original por lo que el lenguaje y su ortografía es la propia del siglo XVI.

Pasamos a los textos.

PRIMER TEXTOSANCHO SE DECLARA  CREYENTE CATÓLICO:

“¡Ó envidia , raiz de infinitos males, y carcoma de las virtudes! Todos los vicios, Sancho, traen un no sé que de deleyte consigo; pero el de la envidia no trae sino disgustos, rancores y rabias.

            Eso es lo que digo yo tambien, respondió Sancho...pues á fé de bueno, que no he dicho yo mal de ningún encantador, ni tengo tantos bienes que pueda ser envidiado; bien es verdad que soy algo malicioso y que tengo mis ciertos asomos de bellaco; pero todo lo cubre y tapa la gran capa de la simpleza mía, siempre natural y nunca artificiosa: y quando otra cosa no tuviese sino el creer, como siempre creo, firme y verdaderamente en Dios, y en todo aquello que tiene y cree la santa Iglesia Católica Romana , y el ser enemigo mortal, como lo soy, de los Judíos, debían los historiadores tener misericordia de mí y tratarme bien en sus escritos; pero digan lo que quisieren, que desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano, aunque por verme puesto en libros y andar por ese mundo de mano en mano, no se me da un higo que digan de mí todo lo que quisieren …”( Cap 8. Parte II.)

COMENTARIO.

Sancho no se cree haya dado motivos para que ningún encantador le persiga envidioso ,quitándole la fama, lo que le da ocasión para hacer una expresa confesión de fe católica, apostólica y romana, mostrando que no le importa nada lo que de él puedan decir.

Don Quijote, no está de acuerdo con eso, pues la buena fama «es un gran premio que todos los mortales desean», aunque la que debe buscar y perseguir un cristiano es aquella que acaba en la vida eterna, por lo que todas las acciones que lleven ellos de aqui en adelante  «no se han de salir del límite que nos tiene la Religión Christiana que profesamos»

SEGUNDO TEXTO: SANCHO SE AUTODEFINE “CRISTIANO VIEJO.”

“En esto Sancho Panza, que se habia acercado á oir la plática, para adobarlo todo , dixo: ahora, señores, quiéranme bien ó quiéranme mal por lo que dixere, el caso de ello es que así va encantado mi señor Don Quixote como mi madre...

            Y volviéndose á mirar al Cura, prosiguió diciendo: á señor Cura, señor Cura ¿pensaba vuestra merced que no le conozco? ¿y pensaba que yo no calo y adivino, adonde se encaminan estos nuevos encantamientos? que sepa que le conozco por mas que encubra su rostro, y sepa que le entiendo por mas que disimule sus embustes. En fin donde reyna la envidia, no puede vivir la virtud, ni adonde hay escaseza  hay liberalidad. Mal haya el diablo, que si por su Reverencia no fuera, esta fuera la hora que mi señor estuviera casado con la Infanta Micomicona, y yo fuera Conde por lo ménos…

            Todo esto que he dicho , señor Cura, no es más de por encarecer á su Paternidad  haga conciencia del mal tratamiento que á mi señor le hace, y mire bien no le pida Dios en la otra vida esta prisión de mi amo, y se le haga cargo de todos aquellos socorros y bienes que mi señor Don Quixote dexa de hacer en este tiempo que está preso.

             Adóbame esos candiles, dixo á este punto el Barbero ¿ tambien vos, Sancho, sois, de la cofradía de vuestro amo? vive el Señor, que voy viendo que le habeis de hacer compañia en la jaula, y que habeis de quedar encantado como él por lo que os toca de su humor y de su caballería. En mal punto os empreñastes de sus promesas…

            Yo no estoy preñado de nadie , respondió Sancho, ni soy hombre que me dexaría empreñar del Rey que fuese, y aunque pobre, soy christiano viejo, y no debo nada á nadie, y si Insulas deseo, otros desean cosas peores, y cada uno es hijo de sus obras, y  debaxo de ser hombre, puedo venir a ser Papa, quanto más Gobernador de una Insula…Vuestra merced mire como habla , señor Barbero, que no es todo hacer barbas, y algo va de Pedro á Pedro.…y en esto del encanto de mi amo, Dios sabe la verdad, y quédese aquí, porque es peor menearlo (Cap. 47. Parte I.

COMENTARIO.

Como se ve por el texto en la época el ser “cristiano viejo” era prácticamente un status que llevaba sino privilegios legales, si sociales. Sancho airea en la obra cervantina con frecuencia este estado suyo, como un elemento que le confiere  casi nobleza y limpieza de sangre. El otro status correspondiente al “cristiano viejo” “es el  de “cristiano nuevo” . Con este calificativo eran conocidos los cristianos convertidos al cristianismo  del judaismo y del islamismo. Los enfrentamientos entre ” cristianos viejos y nuevos” daría lugar a la creación del Tribunal de la Inquisición española por parte de los Reyes católicos.

TERCER TEXTO: SANCHO FUE MUÑIDOR DE UNA COFRADÍA:

 Sea par Dios, dixo Sancho, que yo christiano viejo soy, y para ser Conde, esto me basta. Y aun te sobra,  dixo Don Quixote, y quando no lo fueras, no hacia al caso, porque siendo yo el Rey, bien te puedo dar nobleza sin que la compres, ni me sirvas con nada, porque haciéndote Conde  cátate caballero, y digan lo que dixeren, que á buena fe que te han de llamar Señoria, mal que les pese…Sea así respondió Sancho Panza: digo que le sabría bien acomodar , porque por vida mía que un tiempo fuí muñidor de una cofradía, y que me asentaba también la ropa de muñidor que decían todos que tenía presencia para poder ser Prioste de la misma cofradía.»( Cap. 21. Parte I.)

COMENTARIO.

Las Cofradías eran unas asociaciones de carácter religioso que además de las funciones estrictamente cultuales desempeñaban funciones sociales con sus asociados. Solían estar dedicadas a algún santo y radicadas en un templo o en alguna ermita

El muñidor de una  cofradía ,  muñidor proviene  del latín monitor,  es un el título que se remonta al siglo XIV, se trata de un cofrade que iba anunciando a viva voz por calles y plazas el acto propio de su cofradía, ayudándose para ello con una esquila o carraca. También iban por las casas de los cofrades avisándoles de los actos a celebrar.

Durante los siglos XIV, XV y XVI principalmente, los cargos de muñidores eran desempeñados por la misma persona por un periodo no superior al año. Por tal tarea recibían una cantidad de dinero considerada suficiente para cubrir sus necesidades mas imperiosas.

El Prioste  era una de las autoridades  principales de las cofradías , algo así como el mayordomo, o prior, el nombre de Prioste procede de  Preboste.

CUARTO  TEXTO: SANCHO ASISTE LOS DOMINGOS A MISA

” Mas advierte, que aunque me veas en los mayores peligros del mundo, no has de poner mano á tu espada para defenderme ...Por cierto, señor, respondió Sancho, que vuestra merced será bien obedecido en esto, y mas que yo de mio soy pacifico y enemigo de meterme en ruidos ni pendencias, bien es verdad, que en lo que tocare á defender mi persona, no tendré mucha cuenta con esas leyes, pues las divinas y humanas permiten que cada uno se defienda de quien quisiere agraviarle.

            No digo yo ménos, respondió Don Quixote; pero en esto de ayudarme contra caballeros, has de tener a raya tus naturales ímpetus. Digo que así lo haré, respondió Sancho, y que guardaré ese preceto tan bien como el día del domingo» (Cap.8, Parte I.)

)

EN BUSCA DEL ERMITAÑO …

QUINTO TEXTO: SANCHO HA IDO A CHARLAS CUARESMALES.

“Ahora digo, replicó Sancho, que tienes algun familiar en ese cuerpo. ¡Válate Dios, la muger, y que  de cosas has ensartado unas en otras, sin tener pies, ni cabeza!…¿por que no has de consentir y querer lo que yo quiero? ¿Sabéis porque, marido? respondió Teresa, por el refran que dice: quien te cubre, te descubre

            Mira, Teresa, respondió Sancho, y escucha lo que agora quiero decirte, quizá no lo habrás oido en todos los dias de tu vida, y yo agora no hablo de mío , que todo lo que pienso decir son sentencias del padre predicador, que la cuaresma pasada predicó en este pueblo, el qual, si mal no me acuerdo, dixo que todas las cosas presentes, que los ojos están mirando, se presentan, están y asisten en nuestra memoria mucho mejor y con más vehemencia que las cosas pasadas...”( Cap. 5, Par. I.)

SEXTO TEXTO. SANCHO ORA CON FRECUENCIA POR ÉL Y POR SU AMO.

Púsose Sancho  de rodillas, pidiendo devotamente al Cielo le librase de tan manifiesto peligro, como lo hizo por la industria y presteza de los molineros…, y los sacaron del agua  como en peso á entrámbos, allí habia sido Troya para los dos.

            Puestos pues en tierra mas mojados que muertos de sed, Sancho, puesto de rodillas, las manos juntas y los ojos clavados al cielo, pidió á Dios con una larga y devota plegaria, le librase de allí adelante de los atrevidos deseos y acometimientos de su señor. Llegáron en esto los pescadores, dueños del barco, á quien habían hecho pedazos las ruedas de las aceñas, y viéndole roto, acometieron á desnudar á Sancho, y á pedir a Don Quixote se lo pagase: el qual con gran sosiego, como si no hubiera pasado nada por él, dixo á los molineros y pescadores que él pagaría el barco de bonísima gana, con condición, que le diesen libre y sin cautela á la persona, ó personas que en aquel su castillo estaban oprimidas.” (De la famosa aventura del barco encantado. Cap. 29, parte II.)

MIRANDO LA TIERRA DESDE EL CIELO.

SEPTIMO  TEXTO: SANCHO VALORA LAS VIRTUDES CRISTIANAS Y LA SALVACIÓN DEL ALMA SOBRE TODAS LAS COSAS.

»Cuenta, pues, la historia, que Sancho no durmió aquella siesta, sino que, por cumplir su palabra, vino en comiendo á ver à la Duquesa, la qual, con el gusto que tenía de oírle, le hizo sentar junto á sí en una silla baxa,…

            Rogóle la Duquesa que le contase aquel  encantamento (de Dulcinea) ó burla, y Sancho se lo contó todo del mesmo modo que había pasado, de que no poco gusto recibieron los oyentes; y prosiguiendo en su plática, dixo la Duquesa: de lo que el buen Sancho  me ha contado me anda brincando un escrúpulo en el alma, y un cierto susurro llega á mis oidos, que me dice: pues Don Quixote de la Mancha es loco, menguado y mentecato,  y Sancho Panza su escudero le conoce, y con todo eso le sirve y le sigue…sin duda alguna debe ser él mas loco y tonto, que su amo: y siendo esto así, como lo es, mal contado te será, señora Duquesa, si al tal Sancho Panza le das la Insula que gobierne, porque el no sabe gobernarse á si ¿ como sabrá gobernar a otros?

            Par Dios, señora, dixo Sancho que ese escrúpulo viene con parto derecho; pero dígale vuesa merced, que hable claro, ó como quisiere, que yo conozco que dice verdad, …pero esta fué mi suerte y mi malandanza: no puedo mas, seguirle tengo, somos de un mismo Lugar, he comido su pan, quiérole bien, es agradecido, dióme sus pollinos, y sobre todo yo soy fiel, y así es imposible que nos pueda apartar otro suceso que el de la pala y azadón: y si vuestra altanería no quisiere que se me dé el prometido Gobierno, de ménos me hizo Dios, y podría ser que el no dármele redundase en pro de mi conciencia, que magüera tonto se me entiende aquel refran, por su mal le nacieron alas á la hormiga y aun podría ser, que se fuese mas ahina Sancho escudero al cielo, que no Sancho Gobernador…: y las avecitas del cielo tienen á Dios por  su proveedor y despensero... y al dexar este mundo, y meternos tierra adentro, por tan estrecha senda va el Principe, como el jornalero: y no ocupa mas pies de tierra el cuerpo del Papa, que el del sacristán, aunque sea mas alto el uno que el otro, que al entrar en el hoyo, todos nos ajustamos y encogemos, ó nos hacen ajustar ó encoger, mal que nos pese, y á buenas noches: y torno á decir que si Vuestra Señoría no me quiere dar la Insula por tonto, yo sabré no dárseme nada por discreto: y yo he oido decir , que detrás de la cruz está el diablo…( Cap. 33. Parte II. )

COMENTARIO.

Dice la duquesa: « Me anda brincando un escrúpulo en el alma», se refiere a un escrúpulo moral que pudiera ser pecado.» y un cierto susurro llega á mis oidos;» alude a la voz de su conciencia.» que me dice:si Sancho dice que su amo es loco , tan loco ó mas es él que le sigue; mal contado te será, señora Duquesa, si á tal Sancho le das la Insula que gobierne».

Esto  es lo que le dicta la conciencia y el escrúpulo: que si hace a Sancho Gobernador puede estar en peligro su salvación:» mal contado te será en el dia del juicio:»Pues que si hace a Sancho Gobernador puede estar en peligro su salvaciónmal contado te será en el dia del juicio:»Pues quien  no sabe regirse a si mismo¿cómo podrá gobernar a otros»? (Cf. 1ª Timoteo, cap. 3, 4-5)

«Par Dios, señora, dixo Sancho que ese escrúpulo viene con parto derecho; »Sancho ha entendido a la duquesa y por eso le dice que le hable  a su conciencia claro o lo que quiera, y así se le irá el escrúpulo, porque él sabe  que todo lo que ella ha dicho es verdad  y que como discreto  se le ha pasado muchas veces por la cabeza dejarlo, pero ha descubierto que no tiene más remedio que seguirle, porque « esta fue mi suerte y  esta mi malandanza.» Sancho sabe que ni  la suerte, ni la fortuna existen, pues, como le dijo en una ocasión Don Quijote, lo que la gente llama , suerte o fortuna, es la especial providencia que Dios tiene con cada uno en particular.( Cf. Nºs.82,183.), y éste su pecado  «malandanza»: pasando a describirlo tal como aparece en el texto.

            Por todo ello, «así  es imposible que nos pueda apartar otro suceso que el de la pala y el azadon», sólo la sepultura, hecha con la pala y el azadón, nos podrá separar.

Sancho continúa diciéndole a la duquesa que si eso es motivo para no darle el Gobierno, «de menos me hizo Dios», porque creó todo de la nada y al hombre del barro de la tierra. ( Cf Génesis  cap.1 y cap 2,7) por lo que no le importa mucho, ya que es posible que eso sea mejor para él, en última instancia podría ser que, Sancho escudero, se fuera más ràpido al cielo, que Sancho Gobernador. Sancho ilustra esta última razón con un conjunto de refranes, uno de ellos: «por su mal le nacieron alas a la hormiga»,queriendo decir que si el volara tan alto llegando a ser gobernador podría ser para su mal.

Después de todos los refranes y razones  Sancho dice  unas palabras basadas en la sagrada  escritura: » y las avecitas del campo tienen á Dios por su proveedor y despensero» »Por eso os digo… mirad como las aves del cielo no siembran , ni siegan, ni encierran en graneros  y Vuestro Padre Celestial las alimenta.¿ No valéis vosotros más que ellas ? ( Cf. Mateo cap 6,25)

Luego, ya vemos como sigue argullendo Sancho con motivo de la muerte: a la hora de la muerte todos somos iguales, lo mismo da ser Papa que sacristán.

Finalmente le vuelve a decir a la duquesa que si no le da la Insula por tonto, no le importará nada con lo que demostrará que en lugar de tonto es discreto, pues ha oido decir que «tras la cruz está el diablo», así que tras la cruz que le supondría no tener la Insula, se encontraría que se ha librado del diablo.

A través de todo el diálogo aparece, en boca de Sancho, el orgullo que el pueblo puede esgrimir  ante la nobleza: que Dios  a todos nos hizo iguales, que ante El no cuentan las diferencias que nacen de los cargos y poderes sociales, que se ocupa de todos como de las aves del cielo,  que lo importante no es tener bienes, sino lograr el único y mayor bien que puede desear el hombre, la salvación de su alma, que la igualdad entre nobles y pueblo aparecerá al fin en la sepultura y en la muerte, que a todos iguala.

sanchoamigo.

EL ISLAM EN  LOS TEXTOS DEL QUIJOTE.

   Como venimos haciendo en algunos de los temas dentro de la categoría LA RELIGIÓN EN EL QUIJOTE, vamos también en éste a seguir el sistema de citar un texto literal del libro de Cervantes referente al tema para pasar posteriormente a comentarlo.

Recordar que los textos del Quijote están tomados de un facsímil de la obra cervantina por lo que la ortografía del mismo dista mucho de la ortografía del español o castellano actual, hecho esto comenzamos con las citas:

 EL PRIMER MILAGRO QUE SE NARRA DE MAHOMA.

PRIMER TEXTO .

 «Viendo que en efeto no podía menearse, acordó de acogerse á su ordinario remedio, que era pensar en algun paso de sus libros , y trúxole su cólera á la memoria aquel de Valdovinos y del Marques de Mantua…( historia sabida de los niños, no ignorada de los mozos, celebrada y aun creida de los viejos, y con todo esto, no más verdadera que los milagros de Mahoma. ( Cap. 5. Part. I )

 RETRATO IMAGINARIO DE MAHOMA.

COMENTARIO:

 El breve texto se comenta por sí mismo .El autor aludiendo a la Historia del Marqués de Mantua la califica como »no más verdadera que los milagros de Mahoma)Hemos de notar que ya en el cap. I  había calificado a  una representación de Mahoma con el calificativo de “Idolo de Mahoma , que era todo de oro, según dice la historia… “( Cap. 1. Part. I )

REBAÑO DE OVEJAS TOMADO POR DON QUIJOTE Y SANCHO POR UN EJÉRCITO.

 SEGUNDO TEXTO.

 ¿Ves aquella polvareda que allí se levanta, Sancho? Pues toda es cuajada de un copiosísimo ejército que de diversas e innumerables gentes por allí viene marchando y con tanto ahinco afirmaba Don Quixote que eran exércitos, que Sancho le vino á creer y á decirle: señor, pues que hemos de hacer nosotros? ¿ Que? dixo Don Quixote, favorecer y ayudar á los menesteresos y desvalidos ¿ Pues por que se quieren tan mal estos dos señores? preguntó Sancho.

Quiérense mal, respondió Don Quixote, porque este Alifanfaron es un furibundo pagano y está enamorado de la hija de Pentapolin, que es una fermosa y ademas agraciada señora, y es christiana, y su padre no la quiere entregar al Rey pagano, sino dexa primero la ley de su falso Mahoma, y se vueve á la suya, el otro de los miembros gigánteos que está á su derecha mano,es el nunca medroso Brandabarbaran de Boliche, señor de las tres Arabias , que viene armado de aquel cuero de serpiente ,y tiene por escudo una puerta que segun es fama es una de las del templo que derribó Sansón. (  Cap. 18.Parte I .)

 POLVAREDA PRODUCIDA POR EL REBAÑO.

COMENTARIO.

Don Quijote  le está explicando desde la loma en que se han colocado ambos, quienes son   los caballeros y jefes de los dos ejércitos  que en su loca fantasía está viendo venir a punto de enfrentarse, envueltos en polvo.Los dos ejércitos no son mas que dos rebaños de ovejas.

            Sancho llegó a creer a su amo y le preguntó, ¿ pues que hemos de hacer nosotros,? la respuesta de Don Quijote es siempre la misma: «dixo Don Quixote, favorecer y ayudar á los menesterosos y desvalidos»

                        El motivo del enfrentamiento de los jefes de los ejércitos  es de orden religioso: «es christiana, y su padre no la quiere entregar al Rey pagano, sino dexa primero la ley de su falso Mahoma, y se vuelve a la suya»;  esta afirmación, además de la calificación que hace de la moral mahometana, no hace sino subrayar la prohibición de los matrimonios mixtos.

 FIESTA DE MOROS Y CRISTIANOS DE ALCOY. ESPAÑA.

TERCER TEXTO.

           “Digo pues, que por estos y otros muchos respetos es digno nuestro gallardo Quixote de continuas y memorables alabanzas, y aun á mi no se me deben negar por el trabajo y diligencia que puse en buscar el fin desta agradable historia:  ( entre el Vizcaino y Don Quijote) aunque bien sé, que si el cielo, el caso y la fortuna no me ayudaran, el mundo quedara falto y sin el pasatiempo y gusto que bien casi dos horas podrá tener el que con atención la leyere…Si á esta se le puede poner  alguna objeción acerca de su verdad, no podrá ser otra sino haber sido su autor arábigo, siendo muy propio de los de aquella nación ser muy mentirosos, aunque por ser tan nuestros enemigos, antes se puede entender haber quedado falto en ella que demasiado. Y así me parece a mi, pues quando pudiera y debiera extender la pluma en las alabanzas de tan buen caballero, parece que de industria las pasa en silencio. Cosa mal hecha y peor pensada, habiendo y debiendo ser los historiadores puntuales, verdaderos, y no nada apasionados, y que ni el interés ni el miedo, el rancor ni la artificio, no les haga torcer el camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, exemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porvenir.»  ( Cap. 9, Part. I. )

LA LUCHA ENTRE DON QUIXOTE Y EL VIZCAINO.

 COMENTARIO.

  El texto nombra a   quienes ayudaron a completar la historia de Don Quijote y  su lucha con el Vizcaino.” Al final, ayudado del cielo, y por la providencia, pudo lograr lo que con tanto ahinco andaba buscando.

Nombra   también, a otros que ayudaron al logro de sus deseos y es  que vio un día a un muchacho que llevaba unos cartapacios a ofrecérselos a un sedero, él lleno de curiosidad  pidió leyese de qué trataban, pero  viendo que estaban escritos en árabe, buscó y encontró  quien se los tradujese y con sorpresa escuchó que decian  Historia de Don Quixote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benegueli historiador arábigo, compró el cartapacio al muchacho por medio real  y se lo  llevó al traductor, que era un morisco, al claustro de un Iglesia  y le pidió se los tradujese al castellano, aceptado tal trabajo, le  pagó dos arrobas de pasas y dos fanegas de trigo,  y de esta forma consiguió la interrumpida historia.

             Reaparece en el texto el mal concepto que tiene de los árabes, moros, islámicos, mahometanos, englobados en estos distintos nombres.

En este texto los califica de mentirosos en general, y al autor de la historia de contar verdades  a medias por haber omitido grandes hazañas de Don Quijote que le hubieran dado  una mayor gloria.

            Cervantes, aunque no pretende darnos una definición esencialista de la historia, si nos hace una descripción de la misma.

Alguna de las cualidades que dice debe tener, las ha tomado de Cicerón, asi « testigo de los tiempos, luz de la verdad, recuerdo de la vida «( Cf De oratore II,IX-16.) Otras cualidades las pone de su cosecha , preocupado, como aparece por la verdad de la historia, hasta el punto de llamarla : « madre de la verdad» calificativo  excesivo, solo justificable si se mira a la historia desde una perspectiva filosófica ¿ agustiniana?; que Cervantes no parece tener  «in mente.»

FANATISMO RELIGIOSO.

 CUARTO TEXTO.

Y  Lotario prosiguió diciendo: paréceme,  ó Anselmo, que tienes tú ahora el ingenio que siempre tienen los Moros, á los cuales no se les puede dar á entender el error de su secta con las acotaciones de la Santa Escritura, ni con razones que consistan en especulación del entendimiento, ni que vayan fundados en artículos de fe, sino que les  han de traer exemplos palpables, fáciles, inteligibles, demonstrativos, indubitables, con demostraciones matemáticas que no pueden negar, como cuando dicen: si de dos partes iguales quitamos iguales, las que quedan también son iguales: y cuando esto no entiendan de palabra, como en efeto no lo entienden, háseles mostrar con las manos y ponérselo delante de los ojos, y aun con todo esto no basta nadie con ellos á persuadirles las verdades de mi sacra religión: y este mesmo término y modo me convendrá usar contigo..”

 TEXTO BÍBLICO.

COMENTARIO.

Pasa el autor, por boca de Lotario, a poner una comparación referida a la irracionalidad de la fe que tienen los moros en sus creencias.

            Cervantes demuestra conocer bien  los distintos tipos de pruebas que pueden utilizarse en defensa de la fe:

1.- Con los textos de la Sagrada  Escritura, lo que supone la aceptación previa del valor inspirado de la misma, algo que de alguna manera admiten los musulmanes.

            2.-  Pruebas de carácter filosófico, razones teológicas o argumentaciones de orden racional.

            3.- Pruebas de orden científico, que sean verificables.

            Ninguna de ellas, según el autor, son  suficientes para convencerles de la verdad del cristianismo. Cervantes está sin duda partiendo de un hecho por él  conocido.

            El encuentro entre el cristianismo y el Islam se dio en España en un ambiente de polémica, no sólo de orden dialéctico, sino de lucha política y militar. En este ámbito, sin embargo, no faltaron intentos de diálogo religioso existiendo una tradición, muchas veces rota, de convivencia en mutua tolerancia.

            San Pedro Pascual, durante su cautiverio en Granada, sostuvo largas polémicas con moros ilustrados.  ( Cf. H.Muños Sendino,y Cf.La escala de Mahoma Madrid 1949 pág. 113 ss);                        

Raimundo Lulio escribió en árabe, antes que en catalán el Libro del gentil y de los tres sabios, en el cual un miembro de las tres religiones monoteistas: un judio, un moro y un cristiano exponen de forma amistosa el contenido de cada una de sus creencias religiosas. Esta tradición de convivencia pacífica pervive en el siglo XV representada especialmente por  Juan de Segovia.

            El método que propicia Juan de Segovia, parece acomodarse al texto que comentamos del Quijote: mantener la paz con los musulmanes en lo posible; crear una atmósfera de comprensión que disipe prejuicios y suavice fanatismos, intensificando de modo especial las relaciones culturales; finalmente, la discusión pacífica de los dogmas fundamentales de ambas religiones, partiendo de los puntos de convergencia.

            El mismo organizó el primer diálogo cristiano-mahometano en Medina del Campo en 1431 .Juan de Segovia, junto con el muftí Isa Jabir compuso el Alcoram Trilingüe, en árabe, latín y castellano. La traducción parece iba acompañada de las correspondientes notas aclaratorias.

            Esta actitud pacifista  fue seguida por Hernando de Talavera, Martín Pérez de Ayala y otros insignes prelados. El primero aprende el árabe y afirma que daría un ojo por saber dicha lengua para adoctrinar a la gente. En está línea de evangelización pacífica hay que colocar el trabajo de fray Pedro de Alcalá con su obra Arte y vocabulista arábigo, así como los catecismos de Hernando de Talavera, Pedro Guerra de Lorca, Bernabé Pérez Chinchón y otros.

            Existe, asi mismo un fondo editorial de obras teológicas polémicas con el Islam que va del siglo XV y se prolonga prácticamente hasta el siglo XVIII: Raimundo Martí,San Pedro Pascual,Lulio,

Luis Vives y la Introducción al Símbolo de la fe , del padre Granada, son entre otros  algunos de los nombres que se ocuparon de este tema.

            La dificultad de conversión de los musulmanes es proverbial. En España, después del Decreto de los Reyes Católicos y en los reinados de los Austrias coexistieron los métodos pacifistas con los más rigurosos. No faltando situaciones de verdaderas tensiones como en las sublevaciones de moriscos en las Alpujaras.

 La expulsión, de la quizá nos ocupemos en otro comentario, es consumada en el reinado de Felipe III, y es la mejor prueba del fracaso de los intentos de evangelización llevados a cabo con este colectivo.( La Teología Española en el siglo XVI, Melquiades Andrés.

 DON QUIXOTE, SANCHO Y EL BACHILLER SANSÓN CARRASCO.

QUINTO TEXTO.

 «Pensativo ademas quedó Don Quixote, esperando al Bachiller Carrasco, de quien esperaba oir las nuevas de sí mismo, puestas en libro, como había dicho Sancho…y no se podía persuadir á que tal historia hubiese,…y quando  fuese verdad que la tal historia hubiese , siendo de caballero andante, por fuerza había de ser grandílocua, alta, insigne, magnífica y verdadera. Con esto se consoló algun tanto; pero desconsolóle pensar que su autor  era Moro, segun aquel nombre de Cide, y de los Moros no se podía esperar verdad alguna, porque todos son embelecadores, falsarios y chimeristas.

Temíase no hubiese tratado sus amores con alguna indecencia, que redundase en menoscabo y perjuicio de la honestidad de su Señora Dulcinea del Toboso: deseaba hubiese declarado su fidelidad y decoro que siempre le había guardado, menospreciando Reynas, Emperatrices y doncellas de todas calidades, teniendo á raya los ímpetus de los naturales movimientos: y así envuelto  y revuelto en estas y otras imaginaciones, le hallaron Sancho y Carrasco, á quien Don Quixote recibió con mucha cortesía.(  Cap. 3. Part.II. )

 COMENTARIO.

 El texto se encuadra en el dato que Sancho y el doctor Carrasco comunican a Don Quijote, de la publicación impresa que se ha hecho del libro en el que se narran sus aventuras.

Lo primero a destacar del texto subrayado es el concepto peyorativo que de los moros aparece en el Quijote, una y otra vez, tal como venimos mostrando.

Puede resultar contradictorio que en un capítulo en el que se va a hablar de las condiciones que ha de tener la historia, entre las cuales se señala la verdad, se haga autor de la misma a Cide, un moro, que por lo dicho, debe ser un mentiroso; tal contradición desaparece si pensamos que lo que Cide está escribiendo es un satírico libro de caballerias, consiguientemente lleno de mentiras, como los calificara el cura ( Cf. Cap. 1, Part. II).

            Don Quijote » Temíase no hubiese tratado sus amores con alguna indecencia,» La salvaguarda del amor que Don Quijote siente por Dulcinea es una constante en la obra. La naturaleza de la indecencia viene determinada por las frases siguientes y en especial que lo hubiere hecho fruto  del apetito sexual.

 CAUTIVO ENTRE LOS MOROS.

SEXTO TEXTO.

 “El Cautivo siguiendo su cuento, dixo: En resolucion, la armada volvió á Constantinopla triunfante y vencedora, y de allí á pocos meses murió mi amo el Uchâlí, al qual llamaban Uchâlí Fartax, que quiere decir en lengua turquesca el renegado tiñoso…y yo cupe á un renegado veneciano, que, siendo grumete de una nave le cautivó el Uchalí, y le quiso tanto, que fué uno de los mas regalados garzones suyos , y él vino á ser el mas cruel renegado que jamas se ha visto.

Llamábase Azanaga , y llegó a ser muy rico y á ser rey de Argel; con el qual yo vine de Constantinopla, algo contento, por estar tan cerca de España,…Pusiéronme una cadena, mas por señal de rescate que por guardarme con ella , y así pasaba la vida en aquel baño, con otros muchos caballeros y gente principal, señalados y tenidos por de rescate.

Y aunque la hambre y desnudez pudiera fatigarnos á veces, y aun casi siempre, ninguna cosa nos fatigaba tanto como oír y ver á cada paso las jamás vistas ni oídas crueldades que mi amo usaba con los Christianos.

Cada día ahorcaba el suyo , empalaba á este, desorejaba á aquel , y esto, por tan poca ocasión, y tan sin ella , que los Turcos conocían que lo hacía no mas de por hacerlo y por ser natural condición suya ser homicida de todo el Género humano.

 Solo libró bien con él un soldado español llamado tal de Saavedra, el qual , con haber hecho cosas que quedarán en la memoria de aquellas gentes por muchos años, y todas por alcanzar libertad, jamas le dió palo, ni se lo mandó dar, ni le dixo mala palabra: y por la menor cosa de muchas que hizo temíamos todos que había de ser empalado, y así lo temió él mas de una vez; y si no fuera porque el tiempo no da lugar, yo dixera ahora algo de lo que este soldado hizo, que fuera parte para entreteneros y admiraros harto mejor que con el cuento de mi historia.(” Cap. 40. Part. I.)

 

BIBLIOTECA DE INSTITUTO CERVANTES EN ARGEL.

COMENTARIO .

 “El texto nos habla de cautivos cristianos, que permanecian fieles a su fe, corriendo diversa suerte, según tuvieran posibilidades de pagar o no pagar rescate.

Se refiere también a la crueldad de Azanaga, que nos hace pensar en el testimonio de un testigo presencial que bien podía ser el mismo Cervantes, que como vemos es nombrado en el texto, puesto en boca del cautivo como Saavedra.

            Para el conocimiento de los hechos de Cervantes en Argel así como para el conocimiento de las torturas y martirio de muchos cristianos  puede verse la Topografía e historia general de Argel publicada en Valladolid en 1612 por Diego de Haedo, monje benedictino y abad de Frómista.Obra en tres volúmenes.Haedo, Topografía, III, pp. 163-165: «Los prendieron luego a todos, y particularmente maniataron a Miguel Cervantes, un hidalgo principal de Alcalá de Henares»;

            Autores como Luis Astrana Marín, George Camamis, Emilio Sola y Mohammed Mounir Salah atribuyen la obra al doctor Antonio de Sosa, sacerdote benedictino cautivo con Cervantes, y amigo suyo. Hay quien afirma que fue el mismo Cervantes el autor de la misma. En tal caso Haedo la publicaria bajo su propio nombre como si hubiese sido su autor.

 Con este comentario terminamos el Tema, advirtiendo que el mismo no queda agotado con los textos indicados, pues el Quijote habla de otros, por ejemplo del Infierno en el Islam, de la mujer en el Islam, del fenómeno de la conversión de cristianos al Islamismo y del origen de la forma de llamar de los islámicos a sus fieles a la oración en las mezquitas.

Advertir, sin embargo que los textos referentes al Islám en el Quijote son incidentales, Cervantes no se propone en ninguno de ellos entrar directamente en el estudio de la religión islámica.

            Algunos de estos temas han sido tratados de forma específica en mis blogs.

sanchoamigo.

  

DON QUIJOTE HACIENDO PENITENCIA EN SIERRA MORENA.

LA SANTIDAD CRISTIANA   Y SUS  SANTOS EN EL QUIJOTE.

 El título nos orienta sobre su contenido, y el sistema que utilizaremos para su exposición es poner un texto del Quijote relativo al tema haciendo un comentario del mismo.

            Advertir, antes de colocar ningún texto, que los  mismos están tomados de una edición facsímil   del libro de Cervantes por lo que su ortografía es la utilizada por su autor, que es bastante distinta de la que tiene la lengua española en la actualidad.

            Dicho esto comenzamos con los textos:

 EXVOTOS EN EL SANTUARIO.

TEXTO PRIMERO.LA SANTIDAD EL MAYOR DE LOS BIENES DEL HOMBRE Y EL MERECIMIENTO QUE TIENEN LOS SANTOS  DE SER VENERADOS..

  « Bendito sea el poderoso  Alá, dice Hamete Benengeli al comienzo deste octavo capítulo: bendito sea Alá, repite tres veces, y dice que da estas  bendiciones por ver que tiene ya en campaña á Don Quixote y  á Sancho…Solos quedáron Don Quixote y Sancho, y apénas se hubo apartado Sanson, quando comenzó á relinchar Rocinante y á sospirar el rucio , que de entràmbos, caballero y escudero, fué tenido á buena señal, y por felicísimo agüero...

            Díxole Don Quixote: Sancho amigo, la noche se nos va entrando á mas andar, y con mas escuridad de la que habíamos menester, para alcanzar á ver con el día al Toboso, adonde tengo determinado de ir antes que en otra aventura me ponga, y allí tomaré la bendición y buena licencia de la sin par Dulcinea;...

            Pues en verdad, señor, respondió Sancho, que quando yo vi ese sol de la señora Dulcinea del Toboso,…estaba ahechando aquel trigo que dixe..¿Que todavía das, Sancho, dixo Don Quixote, en decir, en pensar, en creer y en porfiar que mi señora Dulcinea ahechaba trigo…? y desta manera debía de ser el de mi Señora, quando tú la viste  sino que la envidia que algún mal encantador debe de tener á mis cosas, todas las que me han de dar gusto trueca y vuelve en diferentes figuras que ellas tienen;…

            ¡Ó envidia , raiz de infinitos males, y carcoma de las virtudes! Todos los vicios, Sancho,traen un no sé que de deleyte consigo;  pero el de la envidia no trae sino disgustos, rancores y rabias.…Eso es lo que digo yo tambien, respondió Sancho...pues á fé de bueno, que no he dicho yo mal de ningún encantador, ni tengo tantos bienes que pueda ser envidiado; bien es verdad que soy algo malicioso y que tengo mis ciertos asomos de bellaco; pero todo lo cubre y tapa la gran capa de la simpleza mía, siempre natural y nunca artificiosa: y quando otra cosa no tuviese sino el creer, como siempre creo, firme y verdaderamente en Dios, y en todo aquello que tiene y cree la santa Iglesia Católica Romana , y el ser enemigo mortal, como lo soy, de los Judíos, debían los historiadores tener misericordia de mí y tratarme bien en sus escritos; pero digan lo que quisieren, que desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano, aunque por verme puesto en libros y andar por ese mundo de mano en mano, no se me da un higo que digan de mí todo lo que quisieren …

            Quiero decir, Sancho, que el deseo de alcanzar fama es activo en gran manera. ¿Quien piensas tú que arrojó á Horacio del puente abajo, armado de todas armas, en la profundidad del Tibre ? ¿quien abrasó el brazo y la mano á Mucio? ¿quien impelió á Curcio á lanzarse en la profunda sima ardiente que apareció en la mitad de Roma ? ¿quien, contra todos los agüeros que en contra se le habían mostrado, hizo pasar el Rubicón á César…Todas  estas, y otras grandes y diferentes hazañas son, fuéron y serán obras de la fama, que los mortales desean como premios, y parte de la inmortalidad que sus famosos hechos merecen, puesto que los Christianos católicos y andantes caballeros, mas habemos de atender á la gloria de los siglos venideros, que es eterna en las regiones etéreas y celestes, que á la vanidad de la fama... que en fin se ha de acabar con el mismo mundo, que tiene su fin señalado:

             Así , ó Sancho, que nuestras obras no han de salir del límite que nos tiene la Religión christiana que profesamos. Hemos de matar en los gigantes á la soberbia, á la envidia en la generosidad y buen pecho, á la ira en el reposado continente y quietud del ánimo, á la gula y al sueño en el poco comer que comemos, y en el mucho velar que velamos, á la injuria y lascivia en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos, á la pereza con andar por todas las partes del mundo buscando las ocasiones que nos puedan hacer y hagan sobre Christianos, famosos caballeros.Ves aquí , Sancho, los medios por donde se alcanzan los extremos de alabanzas, que consigo trae la buena fama....

            Dígame, prosiguió Sancho, ¿esos Julios ó Agostos, y todos esos caballeros hazañosos que ha dicho, que ya son muertos, donde estan agora? Los Gentiles, respondió Don Quixote, sin duda están en el infierno, los Christianos si fueron buenos christianos, ó están en el purgatorio, ó en el cielo.

            Está bien, dixo Sancho, pero sepamos ahora ¿esas sepulturas, donde estan los cuerpos desos señorazos, tienen delante de sí lamparas de plata, ó están adornadas las paredes de sus capillas, de muletas, mortajas, cabelleras, de piernas y ojos de cera? y si desto no ¿de que están adornadas?..À lo que respondió Don Quixote: los sepulcros de los gentiles…ninguna de sus sepulturas …se adornaron con mortajas, ni con otras ofrendas y señales que mostrasen ser Santos, los que en ellas estaban sepultados. Á eso voy yo, replicó Sancho, y dígame ahora ¿ qual es mas, resucitar á un muerto, ó matar á un gigante ?

            La respuesta está en la mano, respondió Don Quixote, mas es resucitar á un muerto. Cogido le tengo, dixo Sancho, luego la fama del que resucita muertos, da vista á los ciegos…mejor fama será  para este y para el otro siglo, que las que dexaron y dexarán quantos Emperadores y caballeros andantes ha habido en el mundo. Tambien confieso esa verdad, respondió Don Quixote. Pues esta fama, estas gracias, estas prerrogativas, como llaman á esto, respondió Sancho, tienen los cuerpos y las reliquias de los Santos, que con aprobación y licencia de nuestra santa Madre Iglesia tienen lámparas, velas, mortajas, muletas, pinturas, cabelleras, ojos, piernas, con que aumentan la devocion y engrandecen su cristiana fama.

            Los cuerpos de los Santos, ó sus reliquias, llevan los reyes sobre sus hombros, besan los pedazos de sus huesos, adornan y enriquecen con ellos sus oratorios y sus mas preciados altares.

            ¿ Que quieres que infiera, Sancho, de todo lo que has dicho? dixo Don Quixote. Quiero decir, respondió Sancho, que nos demos á ser Santos, y alcanzarémos mas brevemente la fama que pretendemos y advierta , señor, que ayer ó antes de ayer (que segun ha poco se puede decir de esta manera, ) canonizáron, ó beatificaron dos fraylecitos descalzos, cuyas cadenas de hierro con que ceñian y atormentaban sus cuerpos, se tiene ahora á gran ventura el besarlas y tocarlas...Así que señor mio, mas vale ser humilde fraylecito de qualquier orden que sea, que valiente andante caballero, mas alcanzan con Dios, dos docenas de disciplinas, que dos mil lanzadas, ora las dén á gigantes, ora á vestiglos,ó á endriagos.

             Todo eso es así, respondió Don Quixte; pero no todos podemos ser frayles, y muchos son los caminos por donde lleva Dios á los suyos al cielo: religión es la caballeria, caballeros Santos hay en la gloria..Sí, respondió Sancho pero yo he oído decir que hay mas frailes en el cielo que caballeros andantes. Eso es, respondió Don Quixote, porque es mayor el número de los religiosos que el de los caballeros.»( Cf. Cap. 6,Parte II)

File:Don Quijote and Sancho Panza.jpg

DON QUIXOTE Y SANCHO. GUSTAVO DORÉ.

COMENTARIO DEL  TEXTO.

            La creencia en agüeros, es decir, el  presagio que algunos pueblos gentiles sacaban del canto y vuelo de las aves o de fenómenos meteorológicos. También presagio o señal de cosa futura. Pronóstico, favorable o adverso, formado supersticiosamente. provenía de la antigüedad y caló también entre los cristianos, el mismo Don Quijote va a hablar de que « esto que el vulgo suele llamar  comunmente agüeros que no se fundan en la razon» ( Cf. cap. 58 pág. 205 parte II ) y en Nº 191   dice: « dándome á entender que eran tontos todos aquellos christianos que miraban en agúeros..»

            Los buenos agüeros de los que habla Sancho en esta ocasión son los que llama « suspiros» del rucio que no eran otra cosa que los pedos del mismo.

            Camino del Toboso, donde Don Quijote desea ir  antes de  dar comienzo a sus aventuras, a recibir la bendición de Dulcinea,  el  caballero y escudero mantienen   una interesantísima conversación cargada de alusiones religiosas; la primera es la que hace referencia al pecado de la envidia, que era un lugar común en la época por la larga tradición de sentencias en su contra, algunas de las cuales Cervantes, sin duda conoce:

            Así como la polilla arruina la ropa, de la misma manera la envidia consume al hombre. ( San Juan Crisóstomo)

            La envidia es la fiera que arruina la confianza, disipa la concordia, destruye la justicia y engorda toda clase de males.( San Agustín)

            La envidia se traduce en grandes molestias corporales: palidez lívida, consunción, ojos hundidos, aspecto torvo y degenerado ( Luis Vives)

                        Si hay algún hombre que sea bueno, es envidiado, y si es malo, es envidioso. Asi que con el vicio nacional de la envidia , o la perseguimos o somos perseguidos.( Fray Antonio de Guevara)

            Si todo el mundo llevara escritas en la frente sus angustias, muchos que nos causan envidia nos darian lástima. ( Pietro Metastasio.)

            La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come. ( Francisco de Quevedo)

            Lo peor es  que el veneno de la envidia se engendra en los pechos de los que nos son más amigos. ( Sebastian de Covarrubias)

          Sancho no se cree que el  haya dado motivos para que ningún encantador le persiga envidioso, quitándole la fama, lo que le da ocasión para hacer una expresa confesión de fe católica, apostólica y romana, mostrando que no le importa nada lo que de él puedan decir.

            Don Quijote, no está de acuerdo con eso, es decir con la idea de que la fama no vale ni importa nada  pues la buena fama «es un gran premio que todos los mortales desean», aunque la que debe buscar y perseguir un cristiano es aquella que acaba en la vida eterna, por lo que todas las acciones que lleven ellos de aqui en adelante  «no se han de salir del límite que nos tiene la Religión Christiana que profesamos»

            Hace  después una enumeración de virtudes que es un programa de santidad laica. De esta forma el autor adelanta el alcance que las aventuras del caballero van a tener en esta segunda parte, y en concreto la respuesta a la dificultad que Sancho le va a poner con un argumento lleno de suspense, que hace que Don Quijote termine por decirle sobre  qué« quiere inferir de todo eso». La conclusión a la que parece quiere llegar Cervantes es que la santidad es el bien mayor de la persona y la que mejor y más  buena fama proporciona.

            Como se ve por el texto, a la conclusión a la que quiere llegar Sancho es que lo mejor y más lógico es que en vez de darse a buscar aventuras, ambos se entreguen a ser santos, como hacen los frailes y religiosos, Don Quijote muestra su conformidad con Sancho, pero proclama una verdad muy importante: que la santidad no es sólo para los religiosos sino que debe ser un objetivo común a todo cristiano y a todas las profesiones y entre ellas a la del caballero andante.

            El tema de la vocación y llamada universal a la santidad era una de las características propias de la espiritualidad española  del siglo XVI, se atribuía esto a Erasmo y a Lutero. En realidad fueron los místicos medievales quienes comenzaron a poner la perfección en la voluntad, en el deseo, afecto y amor, que están al alcance de todos, y no en el entendimiento y cultivo de las letras limitado a pocas personas.

            Este movimiento se hace cada vez más común a partir de 1500. Los principales propulsores de esta universalización fueron los franciscanos  y la combatieron, sobre todo, algunos dominicos como Melchor Cano, Cuevas y el mismo Fray Luis de Granada, como peligrosa. ( Cf. Melquiades Andrés O.C. T.II. pág 120)

            En el diálogo entre Don Quijote y Sancho salen otras alusiones religiosas: la creencia en el purgatorio, en el infierno, la bondad del culto a los santos, a las reliquias, las ofrendas de velas, lámparas etc etc, su bondad ya la había sancionado el Concilio de Trento.

            ¿ Está Cervantes con esa  enumeración tan detallada de actos externos  haciendo una crítica velada a todo ese culto exterior en línea con el eramismo? No han faltado quienes así lo hayan visto, aunque la crítica a lo puramente exterior no es exclusiva del eramismo, sino de esa que Melquiades Andrés ha denominado espiritualidad común del siglo XVI en España, defendida  por   recogidos, alumbrados y eramistas.

CASA DEL CABALLERO DEL VERDE GABÁN EN VILLANUEVA DE LOS INFANTES. CIUDAD REAL. ESPAÑA.

TEXTO SEGUNDO. UN PROTOTIPO DE SANTIDAD SEGLAR..

los alcanzó (a Don Quixote y Sancho) un hombre, que detras dellos por el mismo camino venía sobre una muy hermosa yegua tordilla , vestido un gabán de paño fino verde, jironado de terciopelo leonado , con una montera del mismo terciopelo…Notó bien Don Quixote la atención con que el caminante le miraba… y como era tan cortes y tan amigo de dar gusto á todos, antes que le preguntase nada le salió al camino, diciéndole: esta figura que vuesa merced en mí ha visto, por ser tan nueva y tan fuera de las que comunmente se usan, no me maravillaria yo de que le hubiese maravillado; pero dexará vuesa merced de estarlo, quando le diga, como le digo, que soy caballero destos que dicen las gentes, que á sus aventuras van…

            Quise resucitar la ya muerta andante caballería, y ha muchos días que tropezando aquí, cayendo allí, despeñándome acá, y levantándome acullá, he cumplido gran parte de mi deseo, socorriendo viudas, amparando doncellas y favoreciendo casadas, huerfanos y pupilos, propio y natural oficio de caballeros andantes; y así por mis valerosas, muchas y christianas hazañas he merecido estar ya en estampa en casi todas, ó las más naciones del mundo. Teinta mil volumenes se han impreso de mi historia….

            Calló en diciendo esto Don Quixote, y el de lo verde…de allí á un buen espacio le dixo…Como ¿y es posible que hay hoy caballeros andantes en el mundo, y que hay historias impresas de verdaderas caballerias? No me puedo persuadir que haya hoy en la tierra quien favorezca viudas, ampare doncellas, ni honre casadas, ni socorra huérfanos, y no lo creyera, si en vuestra merced no lo hubiera visto con mis ojos.          Bendito sea el Cielo, que con esa historia que vuesa merced dice que está impresa de sus altas y verdaderas caballerias, se habrán puesto en olvido las innumerables de los fingidos caballeros andantes de que estaba lleno el mundo, tan en daño de las buenas costumbres, y tan en perjuicio y descrédito de las buenas historias.           

 Hay mucho que decir, respondió Don Quixote, en razón de si son fingidas o no... ¿ Pues hay quien dude respondió el del verde , que no son falsas las tales historias? Yo lo dudo, respondió Don Quixote, y quédese esto aqui, que si nuestra jornada dura, espero en Dios de dar á entender á vuesa merced que ha hecho mal en irse con la corriente  de los que tienen por cierto que no son verdaderas

            D.Quixote le rogó le dixese quien era, pues él le había dado parte de su condicion y vida. A lo que respondió el del verde gaban: yo, señor caballero de la Triste Figura, soy un hidalgo natural de un Lugar donde iremos á comer hoy, si Dios fuere servido: soy mas que medianamente rico, y es mi nombre Don Diego de Miranda…son mis convites limpios y aseados, y no nada escasos, ni gusto murmurar, ni consiento que delante de mí se murmure,no escudriño las vidas agenas, ni soy lince de los hechos de los otros, oigo misa cada día, reparto mis bienes con los pobres, sin hacer alarde de las buenas obras, por no dar entrada en mi corazón á la hipocresía y vanagloria,enemigos que blandamente se apoderan del corazon mas recatado: procuro poner en paz los que sé que están desavenidos, soy devoto de nuestra Señora, y confio siempre en la misericordia infinita de Nuestro Señor.

            Atentísimo estuvo Sancho á la revelación de la vida… y pareciéndole buena y santa, y que quien la hacía debía hacer milagros, se arrojó del rucio, y con devoto corazon y casi con lágrimas le besó los pies una y muchas veces .

            Visto lo qual por el hidalgo, le preguntó ¿ que haceis, hermano? ¿que besos son estos? Déxenme besar, respondió Sancho, porque me parece vuesa merced el primer santo a la jineta que he visto en todos los días de mi vida. No soy santo, respondió el hidalgo, sino gran pecador, vos sí, hermano, que debeis ser bueno, como vuestra simplicidad lo muestra

            Preguntóle Don Quixote que quantos hijos tenía, y díxole que una de las cosas en que ponian el sumo bien los antiguos filósofos, que carecieron del verdadero conocimiento de Dios, fué en los bienes de la naturaleza, en los de la fortuna, en tener muchos amigos y en tener muchos y buenos hijos. Yo, señor Don Quixote, respondió el hidalgo, tengo un hijo, que á no tenerle, quizá me juzgara por mas dichoso de lo que soy, y no porque él sea malo, sino porque no es tan bueno como yo quisiera.

            Será de edad de diez y ocho años, los seis ha estado en Salamanca, aprendiendo las lenguas  latina y griega, y quando quise que pasase á estudiar otras ciencias, halléle tan embebido en la de la poesía (si es que se puede llamar ciencia ) que no es posible hacerle arrostrar la de las leyes, que yo quisiera que estudiara, ni de la reyna de todas, la teología.

            Quisiera yo que fuera corona de su linage, pues vivimos en siglo donde nuestros Reyes premian las virtuosas y buenas letras, porque letras sin virtud son perlas en el muladar…Á todo lo qual respondió Don Quixote: los hijos, señor, son pedazos de las entrañas de sus padres, y así, se han de querer, ó buenos ó malos que sean, como se quieren las almas que nos dan vida. Á los padres toca el encaminarlos desde pequeños por los pasos de la virtud, de la buena crianza y de las buenas y cristianas costumbres, para que quando grandes sean báculo de la vejez de sus padres, y gloria de su posteridad; y en lo de forzarles que estudien esta, ó aquella ciencia, no lo tengo por acertado, aunque el persuadirles no será dañoso: y quando no se ha de estudiar  para pane lucrando , siendo tan venturoso el estudiante que le dió el Cielo padres que se lo dexen , seria yo de parecer que le dexen seguir aquella ciencia á que mas le vieren inclinado: …

            La poesía, señor hidalgo,… es hecha de una alquimia de tal virtud , que quien la sabe tratar la volverá en oro purísimo de inestimable precio: hala de tener el que la tuviere á raya, no dexándola correr en torpes sátiras ni en desalmados sonetos: no ha de ser vendible en ninguna manera, si ya no fuere en poemas heroycos,  en lamentables tragedias ó en comedias alegres y artificiosas; no se ha de dexar tratar de los truhanes, ni del ignorante vulgo, incapaz de conocer ni estimar los tesoros que en ella se encierran…  y así, el que con los requisitos que he dicho tratare y tuviere á la poesía, será famoso y estimado su nombre en todas las naciones políticas del mundo…porque, según es opinion verdadera, el poeta nace : quieren decir, que del vientre de su madre el poeta natural sale poeta, y con aquella inclinación que le dió el Cielo, sin más estudio ni artificio, compone cosas, que hace verdadero al que dixo: est Deus in nobis,etc.»( Cf. Cap. 16, Parte II.)

 SANCHO BESANDO LOS PIES DEL BABALLERO DEL VERDE GABÁN.

COMENTARIO DEL TEXTO..

            En todo el texto aparece el desvario de Don Quijote sintetizado en  su afirmación  «quise resucitar la andante caballeria», sigue su desvarío cuando afirma que hay publicados  treita mil volúmenes de su historia,  las exageraciones de Sansón Carrasco que le habló de doce mil volúmenes le han inducido a más que duplicar la cifra. ( Cf. Nº 90). Las tiradas no solian pasar de los mil quinientos ejemplares.

            Lo mismo ocurre con la enumeración de sus hazañas:» he cumplido gran parte de mi deseo, socorriendo viudas, amparando doncellas..» La calificación  de« Christianas» a sus aventuras, dan pie a pensar que la nueva caballeria andante por él resucitada, tiene también  como fin  la renovación del cristianismo.

            Es posible que toda esta  descripción que Don Quijote hace de su persona, «siendo tan cortés y dispuesto a dar gusto a todos,» quiera anticipar, en la intención del autor, la que el caballero del verde gabán va a hacer de la suya. En todo caso tal calificativo no se podría aplicar al Quijote de la primera parte.

            La discusiòn sobre la verdad de los libros de caballería tiene en esta ocasión un matiz de piadosa religiosidad: «espero en Dios de dar á entender á vuesa merced que ha hecho mal en irse con la corriente  de los que tienen por cierto que no son verdaderas

            En cuanto a la   descripción que de su vida hace el del verde gabán podría entenderse como  una presentación , por parte del autor, de lo que debe ser la vida de un buen cristiano,  es más, hasta podría interpretarse que por bajo de la descripción, está el «monachus non est pietas»» la piedad no consiste en ser monje» de Erasmo, poniendo ante los ojos del lector el ejemplo de un santo cristiano seglar, o también, como aplicación de la llamada a la santidad de todo bautizado, propia de la espiritualidad de la época.

            Sancho lo considera un santo y en consecuencia  piensa «que debe hacer milagros.»

            Pero el texto podría  también ser un remedo de la parábola del fariseo y el públicano, pues viendo la descripción que el hidalgo hace de sí mismo no deja de venir a la mente la parábola de  Lucas 18, 9-14 «En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola por algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: «¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias…»

             La reacción de Sancho podría confirmar esta tesis, pues  ese» porque me parece vuesa merced el primer santo a la jineta que he visto en todos los días de mi vida « desprende un cierto tufillo a sarcasmo.

            Las palabras del hidalgo a Don Quijote sobre el desconocimiento de los antiguos filosofos de Dios, nos recuerdan al libro de la Sabiduria y también a san Pablo.» «de todas aquellas cosas buenas que percibimos, no pudieron descubrir a Aquel que es, ni fijándose en sus obras  conocer a su artifice»( Cf. Sabiduria 13)». «Por medio de las cosas  creadas, entendidas, se descubre el eterno poder de la divinidad»(  Romanos 1,20)

            Don Diego llama a la teología la «reyna» de todas las ciencias siguiendo el pensamiento escolástico que consideraba a la filosofía: «ancilla theologiae»»  «sierva de la teología.»

            Don Quijote responde a lo dicho por Don  Diego  cómo los padres han de educar a los hijos y no inmiscuirse en su profesión, para ,en todo lo que resta de  este capítulo, hablar del valor de las letras,  y en especial  de la poesía ,de las condiciones de que debe tener el poeta, de los bienes que a través de la buena poesia se pueden hacer,  de cómo hay que cuidarla como si fuera una tierna doncella, de que también los poetas pueden alcanzar fama hasta ser coronados por los reyes etc. Termina diciendo, que el dicho de que «el poeta nace y no se hace» hace buena la frase de Ovidio, la poesia: «est Deus in nobis; agitante caléscimus illo.«Dios  en nosotros; inspirándonos él nos enardecemos» ( Ovidio Fasti VI,5)

            El capítulo acaba con este final: » Pero á la mitad desta plática, Sancho, por no ser muy de su gusto, se habia desviado del camino á pedir un poco de leche á unos pastores que allí junto estaban ordeñando unas ovejas…quando alzando Don Quixote la cabeza vió que por el camino por donde ellos iban venía un carro lleno de banderas Reales, y creyendo que debia de ser alguna nueva aventura, á grandes voces llamó á Sancho que viniese á darle la celada: el qual Sancho, oyéndose llamar, dexó á los pastores, y á toda priesa picó al rucio, y llegó donde su amo estaba, á quien sucedió una espantosa y desatinada aventura.»

SAN JORGE, EL DRAGÓN Y LA PRINCESA.

TEXTO TERCERO.LOS CUATRO SANTOS EJEMPLOS DE CABALLEROS ANDANTES.

            .»En estos y otros razonamientos iban los andantes, caballero y escudero , quando viéron,…que encima de la yerba de un pradillo verde, encima de sus capas, estaban comiendo hasta una docena de hombres vestidos de labradores.

            Junto á sí tenían unas como sábanas blancas, con que cubrian alguna cosa que debaxo estaba:…Llegó Don Quixote á los que comian, y saludándoles primero cortesmente, les preguntó que era aquello que aquellos lienzos cubrían. Uno de ellos le  respondió : señor, debaxo de estos lienzos hay unas imágenes talladas, que han de servir á un retablo que hacemos en nuestra aldea: …

            Si sois servidos, dixo Don Quixote, holgaria de verlas, pues imágines que con tanto recato se llevan, sin duda deben de ser buenas.  Y como si lo son, dixo otro, sino dígalo lo que cuestan, que en verdad no hay ninguna que esté en mas de cincuenta ducados, y porque vea vuestra merced esta verdad, espere vuesa merced, verla ha por vista de ojos: y levantándose dexó de comer, y fué á quitar la cubierta de la primera imagen, que mostró ser la de San Jorge puesto á caballo, con una serpiente enroscada en sus pies, y la lanza atravesada por la boca, con la fiereza que suele pintarse. Toda la imagen parecia un ascua de oro, como suele decirse..

            Viéndola  Don Quixote dixo: este caballero fué uno de los mejores andantes que tuvo la milicia divina: llamóse Don San Jorge, y  fué además defensor de doncellas.

            Veamos esta otra. Descubrióla el hombre,  y fué la de San Martín, puesto á caballo, que partia la capa con el pobre, y apénas la huvo visto Don Quixote, quando dixo: este  caballero tambien es de los aventureros christianos, y creo que fué mas liberal que valiente, como se puede echar de ver, Sancho, en que está partiendo la capa con el pobre, y le da la mitad, y sin duda debía de ser entonces invierno, que sino él se la diera toda segun era de caritativo.

            No debió ser eso dixo Sancho, sino que debió atenerse al refran que dicen: que para dar y tener seso ha menester. Rióse Don Quixote y pidió que quitasen otro lienzo, debaxo del qual se descubrió la imagen del Patron de las Españas á caballo, la espada ensangrentada atravesando moros y pisando cabezas, y viéndola dixo Don Quixote: este sí que es caballero de las escuadras de Christo, este se llama Don Diego Matamoros,  uno de los más valientes Santos, y caballeros que tuvo el mundo, y tiene agora el cielo.

SAULO DERRIBADO DEL CABALLO POR CRISTO.

             Luego descubrieron otro lienzo , y pareció que encubria la caida de San Pablo del caballo abaxo, con todas las circunstancias que en el retablo de su conversión suelen pintarse.

            Quando le vido tan al vivo, que dixeran que Christo le hablaba, y Pablo respondía: este, dixo Don Quixote, fué el mayor enemigo que tuvo la Iglesia de Dios nuestro Señor  en su tiempo, y el mayor defensor suyo que tendrá jamas, caballero andante por la vida, y santo á pié quedo por la muerte, trabajador incansable en la viña del Señor, Doctor de las gentes, á quien sirvieron de escuelas los Cielos, y de catedrático y maestro que le enseñase el mismo Jesuchristo…porque estos santos profesáron lo que yo profeso, que es el exercicio de las armas, sino la diferencia que hay entre mí y ellos es que ellos fueron Santos, y peleáron á lo divino, y yo soy pecador y peleo á lo humano.

            Ellos conquistaron el cielo á fuerza de brazos, porque el cielo padece fuerza, y yo hasta agora no sé lo que conquisto á fuerza de mis trabajos; pero si mi Dulcinea del Toboso saliese de lo que padece, mejorándola mi ventura, y adobándoseme el juicio, podría ser que encaminase mis pasos por mejor camino del que llevo. Dios lo oiga, y el pecado sea sordo, dixo Sancho en esta ocasión… en verdad, señor nuestramo , que si esto que nos ha sucedido hoy se puede llamar aventura, ella ha sido de las mas suaves y dulces que en todo el discurso de nuestra peregrinación nos ha sucedido: Bendito sea Dios, que tal me ha dejado ver con mis propios ojos.

            Tú dices bien, Sancho,dixo Don Quixote; …Asi que, Sancho, el haber encontrado con estas imágines, ha sido para mi  felicisimo acontecimiento. Yo así lo creo, respondió Sancho,y querria que vuesa merced me dixese ¿ que es la causa porque dicen los Españoles, quando quieren dar alguna batalla, invocando aquel San Diego Matamoros: ¿Santiago, y cierra España? Está por ventura España abierta y de modo que es menester cerrarla? ¿ ó que ceremonia es esa?

            Simplicisimo eres, Sancho, respondió, Don Quixote, y mira que este gran caballero de la cruz bermeja, háselo dado Dios á España por patrón y amparo suyo, especialmente en los rigurosos trances que con los moros los Españoles han   tenido, y así le invocan y llaman, como á defensor suyo en todas las batallas que acomenten y muchas veces le han visto visiblemente en ellas derribando, atropellando, destruyendo y matando los agarenos escuadrones» tenido, y así le invocan y llaman, como á defensor suyo en todas las batallas que acomenten y muchas veces le han visto visiblemente en ellas derribando, atropellando, destruyendo y matando los agarenos escuadrones» (  Cf. Cap.58 Parte II )

EL APÓSTOL SANTIAGO EN LA BATALLA DEL CLAVIJO.

COMENTARIO DEL TEXTO.

 Desde el punto de vista religioso, el texto se centra en el juicio que Don Quijote va haciendo sobre los cuatro santos a quienes representan las imágenes talladas que los labriegos llevan para el retablo de su pueblo.

            La primera pregunta que  ocurre preguntar es el por qué Cervantes ha elegido a estos cuatro santos y no otros. Algunos datos de sus biografías pueden orientarnos en este punto.

            San Jorge fue un soldado romano,  y llegó a ser nombrado capitán de la guardia del palacio que el emperador Diocleciano poseía en la ciudad de Nicomedia. Diocleciano fue uno de los cesares romanos que decretaron la persecución de los cristianos, Su decreto se  publicó  también en la ciudad de Nicomedia  prohibiendo sus cultos.

            Jorge se presentó al emperador y declaró que era cristiano, éste intentó convencerlo de adorar a los dioses,  pero el capitán Jorge afirmó que él nunca dejaría de adorar a Cristo. Entonces el emperador le declaró la pena de muerte. Sufrió el martirio: azotes, garfios de hierro que le arrancaban la carne, baños de cal viva, introducción en un tonel lleno de agudos clavos. .

            El Santo fue atado a un caballo y arrastrado así por las calles de la ciudad. Después terminó siendo decapitado. Su cuerpo se trasladó más tarde a Lydda, población de Tierra Santa, como, supuestamente, él había dispuesto.

            Estos serían los rasgos principales de su biografía.

            Las muchas devociones a este Santo fueron creando  a través del tiempo y  en torno a su figura fantásticas leyendas.

            Un manuscrito del siglo XIII y la leyenda dorada del beato Santiago de Vorágine atribuyen al joven oficial una hazaña prodigiosa y caballeresca, : Al ir Jorge a incorporarse a su legión llegó a la ciudad de Selene en Libia; en un pantano de las cercanías tenia su guarida un dragón .

            Para que no devastara la ciudad le llevaban dos ovejas cada día pero como empezaron a escasear estos animales, el rey mando que echasen una oveja y una doncella, esta era seleccionada por suerte. Sucedió que cayó en suerte a la hija del mismo rey, y a pesar del dolor desventurado de su padre, la joven hubo de sufrir el fin  de las compañeras.  El rey y el pueblo terminó por bautizarse.

            Entre los elementos de su biografía y de la leyenda encontramos la causa de la elección por parte de Cervantes de este primer santo: Su dedicación a las armas, el ardor en la defensa de su fe, el haber sido un caballero vencedor del dragón para libertar a la doncella hija del rey. Don Quijote se fija de forma sintética en algunos de estos rasgos al explicar su identidad:»este caballero fué uno de los mejores andantes que tuvo la milicia divina: llamóse Don San Jorge, y  fué además defensor de doncellas»

SAN MARTÍN DE TOURS

 El segundo de los santos es San Martín, por las palabras que respecto a él dice Don Quijote se ve que encuentra en él algún rasgo parecido al de San Jorge: «este  caballero tambien es de los aventureros christianos, y creo que fué mas liberal que valiente, como se puede echar de ver, Sancho, en que está partiendo la capa con el pobre, y le da la mitad, y sin duda debía de ser entonces invierno, que si  que sino él se la diera toda segun era de caritativo

             El tercer santo es el apóstol Santiago el Mayor , patrón de las  Españas

            La protección de Santiago y su intervención en la batalla del Clavijo afirma que Santiago se apareció en sueños a Ramiro I, prometiéndole la victoria: « … y para que no haya lugar a duda, vosotros y los mismos sarracenos me veréis sobre un caballo blanco, en imponente aspecto y llevando un gran estandarte blanco» El rey vence al grito ¡ Adjuva nos Deus et Ste Jocobe! ( R. Ximénez de Rada De rebus Hispaniae, s. XIII, 4,15; Alfonso X el Sabio Crónica General de España» La representación de Santiago a caballo y como la describe el Quijote se hizo popular y los cristianos acudían a su patrocinio como « soldado de Cristo» al grito de «¡ Santiago y cierra España!»

            San Pablo es el cuarto de los santos que le mostraron a Don Quijote, hace de él una entusiasta descripción: fué el mayor enemigo que tuvo la Iglesia de Dios nuestro Señor  en su tiempo, y el mayor defensor suyo que tendrá jamas, caballero andante por la vida, y santo á pié quedo por la muerte, trabajador incansable en la viña del Señor, Doctor de las gentes, á quien sirvieron de escuelas los Cielos, y de catedrático y maestro que le enseñase el mismo Jesuchristo..que da claramente a entender que conoce su vida, sus obras, los títulos con que es invocado, que el que sea santo a pie no parece que le fuera un obstáculo para considerarlo un verdadero caballero andante por la vida, pues  fué viajero incansable.

             El elogio que hace de San Pablo, que también fue caballero derribado del caballo, no parece razón sufienciente para decir que está influido por Erasmo porque el paulinismo es una de las características más salientes de la espiritualidad del siglo de oro español, o sino que se lo pregunten, una vez más a San Juan de Avila, a Fray Luis de Granada, a Francisco de Osuna…

            Don Quijote agrega: »Asi que, Sancho, el haber encontrado con estas imagines, ha sido para mi  felicisimo acontecimiento.» porque se ha visto reforzada su vocación de caballero andante, reforzada con el ejemplo de estos que lo fueron: »y pelearon á lo divino y yo soy pecador y peleo á lo humano. Ellos conquistaron el cielo a fuerza de brazos, porque el cielo padece fuerza,» dice repitiendo literalmente una frase evangélica :» Desde los dias de Juan Bautista hasta hoy, el reino de los cielos padece fuerza , y los violentos lo alcanzan«(Mateo,11, 12)

            Resulta enigmática la frase de Don Quijote» y yo hasta agora no sé lo que conquisto á fuerza de mis trabajos;» que posiblemente es un signo más, de la decepción y dudas que en este Quijote van apareciendo a través de esta segunda parte.

            Estos tres largos textos pienso que son suficientes para formarnos la idea que  Cervantes tenía de la santidad cristiana, manifestada en los cuatro santos que ha escogido como modelo. Cuatro santos con muy distinta vida  cuya santidad ha reproducido al modelo de santidad de Cristo en aspectos diferentes.

            quijotediscipulo

 

LA MUJER  EN EL QUIJOTE.

 Es posible que el título dado al tema sea algo pretencioso si se supone que en el mismo vamos a hacer un estudio monográfico y exhaustivo  del mismo viendo los diversos y a veces contradictorios conceptos  que el Quijote tiene de la mujer. En realidad lo que haremos será poner un conjunto de textos  de los que nunca se podría prescindir a la hora de querer hacer tal estudio.

            Antes de presentar ningún  texto advertir que los mismos están tomados de una versión facsímil por lo que la ortografía es la propia de la época de Cervantes que tiene grandes diferencias con la actual.

 MUJERES CUBANAS DEFENDIENDO SU LIBERTAD.

PRIMER TEXTO: Proclamación de la libertad de la mujer y su verdadera belleza.

Mas apenas la  hubo visto a (Marcela)  Ambrosio, quando  con  muestras de ánimo indignado le dixo :

            ¿Vienes á ver por ventura,  ó fiero basilisco destas montañas, si con tu presencia vierten sangre las heridas deste miserable á quien tu crueldad quitó la vida, ó vienes á ufanarte en las crueles hazañas de tu condición, ó á ver desde esa altura, como otro despiadado Nero  el incendio de su abrasada Roma, ó á pisar arrogante este desdichado cadáver, como la ingrata hija al de su padre Tarquinio? Dinos presto  á que vienes...

            No vengo, ó Ambrosio, á ninguna cosa de las que has dicho, respondió Marcela, sino á volver por mí misma, y á dar a entender quan fuera de razón van todos aquellos que de sus penas y de la muerte de Grisóstomo me culpan: y así ruego  á todos los que aquí estais me esteis atentos...

            Hízome el cielo, segun vosotros decis, hermosa, y de tal manera, que sin ser poderosos á otra cosa, á que ameis os mueve mi hermosura, y por el amor que me mostrais, decis que aun quereis, que esté yo obligada á amaros. Yo conozco con el natural entendimiento que Dios me ha dado que todo lo hermoso es amable; mas no alcanzo que por razon de ser amado, esté obligado lo que es amado por hermoso á amar á quien le ama: y mas, que podria acontecer que el amador de lo hermoso fuese feo, y siendo lo feo digno de ser aborrecido, cae muy mal el decir: quiérote por hermosa, hasme de amar aunque sea feo. Pero puesto caso que corran igualmente las hermosuras, no por eso han de correr iguales los deseos, …y segun yo he oido decir, el verdadero amor no se divide, y ha de ser voluntario y no forzoso. Siendo esto así, como yo creo que lo es ¿ porque quereis que rinda mi voluntad por fuerza obligada no mas de que decis que me quereis bien?

            Si no, decidme ¿ si como el cielo me hizo hermosa me hiciera fea, fuera justo que me quexara de vosotros porque no me amábades? Quanto mas, que habeis de considerar, que yo no escogi la hermosura que tengo, que tal qual es, el cielo me la dio de gracia sin yo pedilla ni escogella: y así como la vívora  no merece ser culpada por la ponzoña que tiene, puesto que con ella mata, por habérsela dado naturaleza, tampoco yo merezco ser reprendida por ser hermosa, que la hermosura en la mujer honesta es el fuego apartado, ó como la espada aguda, que ni él quema, ni ella corta á quien á ellos se acerca. La honra y las virtudes son adornos del alma sin las cuales el cuerpo, aunque lo sea, no debe parecer hermoso: pues si la honestidad es una de las virtudes que al cuerpo y al alma  más adornan  y hermosean , ¿ por que la ha de perder la que es amada por hermosa, por corresponder á la intención de aquel  que por solo su gusto con todas sus fuerzas é industrias procura la pierda?

            Yo nací libre , y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos: los árboles de estas montañas son mi compañia , las aguas claras de estos arroyos mis espejos con los árboles y con las aguas comunico mis pensamientos y hermosura. Fuego soy apartado, y espada  puesta  léxos.

            A los  que  he enamorado con la vista he desengañado con palabras: y si los deseos se sustentan con esperanzas, no habiendo yo dado alguna á Grisóstomo ni á otro alguno, el fin  de ninguno de ellos , bien se puede decir, que ántes le mató su porfía que mi crueldad…El cielo aun hasta ahora no ha querido que yo ame por destino, y el pensar que tengo de amar por elección es escusado…Si yo conservo mi limpieza con la compañia de los árboles ¿porque ha de querer que la pierda el que quiere que la tenga con los hombres?…

            La conversación honesta de las zagalas de estas aldeas,y el cuidado de mis cabras me entretiene: tienen mis deseos por término estas montañas, y si de aquí salen , es a contemplar  la hermosura del cielo, pasos con que camina el alma á su hermosura primera…Y en diciendo esto, sin querer oir respuesta alguna, volvió las espaldas, y se entró por lo mas cerrado de un monte que allí cerca estaba, dexando admirados tanto de sus discreción como de su hermosura á todos los que allí estaban..

            Lo qual visto por Don Quixote, pareciéndole que allí venia bien usar de su caballeria á las doncellas menesterosas, puesta la mano en el puño de su espada en altas é inteligibles voces   dixo: ninguna persona de qualquiera estado y condición que sea, se atreva á seguir á la hermosa Marcela, so pena de caer en la furiosa indignación mía.Ella ha mostrado con claras y suficientes razones la poca ó ninguna culpa que ha tenido en la muerte de Crisóstomo…a cuya causa es justo que en lugar de ser seguida y perseguida, sea honrada y estimada de todos los buenos del mundo, pues muestra que en él ella es sola la que con tan honesta intención vive.»( Cap.14, P I.)

TODO LO BELLO ES AMABLE.

COMENTARIO.

 El texto anterior  contiene diversos aspectos que conviene destacar:

            La frase: “todo lo hermoso es amable” coincide con la idea  escolástica de los trascendentales del ser entre los cuales se encuentra el «pulchrum» la belleza, algo que Marcela dice conocer por «la inteligencia que Dios le ha dado».

            .» El amor con amor se paga» tiene una amplia tradición en la ascética y mística cristiana aplicado al amor de Dios. Ya nos lo recuerda San Juan cuando nos dice que «no es que nosotros  amemos a Dios sino que El nos amó primero. « ( 1ªJuan. 4,10),y San Pablo,» me amó y se entregó a la muerte por mi»( Gál. 2,20) Precisamente la espiritualidad española del siglo XVI tan centrada en el amor consideraría una aberración no admitir tal principio, una buena muestra de ello nos la da San Juan de Avila en su «Tratado sobre el Amor de Dios»

            El aforismo «amor con amor se paga» fue también objeto de tratamiento en la literatura, en la Celestina XV,  Melibea, habla de la obligación de corresponder al amor, también Petrarca  en Rerum memorandum, III,11,52, pero Cervantes rechaza tal obligatoriedad en la Galatea, III, f. 164.

            En el discurso de Marcela aparece  la idea de que la honestidad y las virtudes son las que hacen a la mujer realmente hermosa y « completa» como persona, idea que aparece en la novela intercalada del Curioso Impertinente que citamos en el segundo texto.

            A su vez el discurso de Marcela rechaza que la belleza sea lo más importante en la mujer, y a su vez que la belleza sea el motivo principal de la valoración de la mujer.

            El discurso proclama la grandeza de la libertad,» Yo nací libre , y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos:…», también  la libertad de la mujer, y de forma especial, la libertad para escoger estado que Marcela quiere conservar con la forma de vida que lleva. Cervantes reitera en distintas ocasiones el valor de la libertad en los más diversos ámbitos..

            Marcela defiende  su libertad para vivir virgen, sin necesidad de irse a ningún monasterio ni vivir como «recogida», afirmando que no está dispuesta a perder esta libertad  sólo porque se hayan enamorado de su hermosura. En caso de que rechazase el matrimonio por considerar que éste le hacía perder su « honestidad» podría pensarse de que está valorando ésta más que el matrimonio, pero nótese que ella lo que no encuentra justificado es perder la libertad de vivir como ella elija, sólo porque alguien se sienta atraido por su belleza corporal.

            El motivo religioso de la elección de Marcela,  aparece claramente en la frase en la que afirma que la conversación con las pastoras, el contacto con la naturaleza «son pasos que encaminan al alma á su hermosura primera», aludiendo al estado de «naturaleza pura» en la que el hombre, según la doctrina católica, fue creado y que perdió por el pecado de los primeros padres. (Cf. Genesis 3,23).

            Desde el punto de vista literario puede estar recordando la Oda a la noche serena de fray Luis de León: «Morada de grandeza / templo de claridad y hermosura, / mi alma que a tu alteza / nació, ¿qué desventura / la tiene en esta cárcel, baja, escura? Obras, II, pp. 758-760.

            Marcela después de su autodefensa desapareció dejando a todos admirados de su discreción y belleza.» Estas palabras nos traen a la mente  el texto de (Judit, 10, 14).»Y  después de escuchar sus palabras, viendo su rostro se quedaron todos  estupefactos, admirando su belleza»

            Don  Quijote, tras la visión y el discurso de Marcela, se sintió afectado pensando que su defensa era algo que le atañía como caballero andante, siendo «la única que en el mundo vive con esta honesta intención.»

 ¿LOS VALORES DE LA MUJER ?

SEGUNDO TEXTO. Una idea de la inferioridad de la mujer con respecto al hombre  y el medio para alcanzar la perfección  que le falta.

«Mira que no  hay joya en el mundo que tanto valga como la muger casta y honrada, y que todo el honor de las mugeres consiste en la opinión buena que dellas se tiene: y pues la de tu esposa es tal que llega al extremo de bondad que sabes ¿para que quieres poner esta verdad en duda? mira,amigo, que la muger es animal imperfecto, y que no se le han de poner embarazos donde  tropiece y caiga, sino quitárselos y despejalle el camino de cualquier inconveniente, para que sin inconveniente corra ligera á alcanzar la perfección que le falta, que consiste en el ser virtuosa.

            La honesta y casta muger es arminio, y es mas que nieve y blanca la virtud de la honestidad, y el que quisiere que no la pierda, antes la guarde y conserve, ha de usar de otro articio diferente que con el arminio se tiene, porque no le han de poner delante el cieno de los regalos y servicios de los inoportunos amantes, porque quizá, y aun sin quizá, no tiene tanta virtud y fuerza natural, que pueda por si mesma atropellar y pasar por aquellos embarazos: y es necesario quitárelos y ponerle la limpieza de la virtud y la belleza que encierra en sí la buena fama.

            Es asímesmo la buena muger como espejo de cristal luciente y claro; pero está sugeto á empañarse y oscurecerse con cualquier aliento que le toque: hase de usar con  la honesta muger el estilo de las reliquias, adorarlas y no tocarlas: hase de guardar y estimar la muger buena , como se guarda y estima un hermoso jardín que está lleno de flores y rosas, cuyo dueño no consiente que nadie le pasée, ni manosée, basta que dexde lexos por entre verjas de hierro gocen de su fragancia y hermosura.           

Finalmente quiero decirte unos versos que se me han venido a la memoria, que los oí en una comedia moderna, que me parece que hacen al propósito de lo que vamos tratando. Aconsejaba un prudente viejo á otro padre de una doncella, que la recogiese, guardase y encerrase, y entre otras razones le dixo estas:  Es de vidrio la muger;/pero no se ha de probar,/si se puede o no quebrar,/porque todo podría ser/.Y es más fácil el quebrarse,/y no es cordura ponerse /á peligro de romperse/ lo que no puede soldarse/. Y en esta opinión esten/ todos, y en razón la fundo,/que si hay Dánaes en el mundo,/hay pluvias de oro tambien. ( Cap.33. Parte I. )

 ¿ BONITA CABEZA PERO SIN SESO ?”

COMENTARIO.

La primera parte del texto, nos da una visión de la mujer, que hoy se consideraría inaceptable.  Dice de ella y no del hombre, cosas como estas» que todo  el honor de las mujeres consiste en la opinión que se tenga de ellas», parece que  el honor habría que entenderlo desde el punto de vista de los que los otros piensan, no desde el punto de su ser objetivo

                        Otra frase aún más dura: “la muger es un animal imperfecto» opinión que proviene de la tradición aritotélica ( Cf. Arist. De animalium, lib. 3; De generatione animalium LI. cap. 2 y 14) y es recogida, un tanto retocada por la escolástica y Santo Tomás de Aquino, cuya doctrina podemos resumir en el asunto que  tocamos en tres puntos:

            a.) Las mujeres son biológicamente inferiores. Siguiendo la visión de la procreación de Aristóteles, Aquino creía que una mujer nace por algún defecto en el proceso de generación.Una mujer es un hombre defectuoso. El estado biológicamente secundario es también claro por la creencia de que la semilla masculina contiene el poder de reproducción. La madre solo proporciona un vientre para la formación del nuevo  ser.

            b.) Las mujeres son socialmente inferiores .Una mujer está sometida al hombre por naturaleza, pues aunque la razón humana de algún modo esté presente tanto en los hombres como en las mujeres, sin embargo predomina en el varón.

            c.)Las mujeres son creadas como dependientes de los hombre.  El hombre fue creado primero.Aunque tanto los hombres como las mujeres somos imagen de Dios en cuanto a nuestra naturaleza intelectual el hombre es imagen de Dios en un sentido especial. ( Cf In II sent. 20,2, 1, 1; De verit. 5, 9 ad 9;(Summa theol. ps. II tr. 13 q. 82 m 2 obj. 1)

            La discusión sobre la mujer está de moda en la España del siglo XV. La tendencia misóginaestá presente en obras como Reprobación del amor mundano del Arcipreste de Talavera, la Repetición de amores de Luis de Lucena, en discursos elocuentes como el que pronuncia Sempronio en el primer acto de la Celestina, y en la poesía como la de Pedro Torrellas.

            Frente a ello, son numerosos, en el siglo XV, los tratados en los que se formula una defensa de las hijas de Eva, como Triunfo de las donas (Juan Rodríguez del Padrón), Tratado en defensa de virtuosas mugeres (Diego de Valera), Libro de las virtuosas e claras mugeres (Don Alvaro de Luna), Libro de las mugeres ilustres (Alonso de Cartagena; texto perdido), Jardín de nobles donzellas (Fray Martín de Córdoba). El siglo XV ofrece así una controversia que se despliega en los distintos géneros literarios.

            Sin embargo estos autores defensores de la mujer, basan su defensa en que la mujer tiene más capacidad que el hombre para ser casta, fiel y honesta que el hombre.      

 Vemos que el texto subraya que la perfección la alcanza la mujer precisamente en ser virtuosa, entendiendo por virtud básicamente el ser fiel a su marido, honesta y casta, algo que sin embargo debido a su debilidad innata no le resulta fácil lograr, por lo que lo mejor es no someterla a prueba, pues lo más seguro es que terminará no superándola. Así lo expresan los versos citados por Lotario y toda la novela intercalada del Curioso impertinente.

                        La perfección que le falta tiene que lograrla siendo virtuosa;  por lo que la misma es una perfección en todo caso moral y por lo que se ve, moral desde el punto de vista de la fidelidad en el matrimonio, nada la hará perfecta ni equilibrada en el plano de su ser pues es por naturaleza un ser imperfecto.  O como decía Aristóteles : Un varón frustrado. En el plano sexual es tan débil que no será capaz de guardar fidelidad si se la requiebra, porque su fuerza natural es muy pequeña.

EN TRAJE DE GALA.

TERCER TEXTO: Sobre la condición de las mujeres.

 » Tres leguas de este valle está una aldea,…en la qual había un labrador muy honrado, y tanto, que aunque es anexo al ser rico el ser honrado, mas lo era él por la virtud que tenía, que por la riqueza que alcanzaba; mas lo que le hacía mas dichoso, según él decía, era tener una hija de tan extremada hermosura, rara discreción, donayre y virtud, que el que la conocía, y la miraba, se admiraba de ver las extremadas partes con que el Cielo y la naturaleza la habian enriquecido… Guardábala su padre, y guardábase ella, que no hay candados, guardas ni cerraduras que mejor guarden á la doncella, que las del recato propio. La riqueza del padre y la belleza de la hija, movieron á muchos…á que se la pidiesen…y entre los muchos , que tan buen deseo tenian fui yo uno, á quien dieron muchas y grandes esperanzas de buen suceso conocer que el padre conocía quien yo era,el ser natural del mismo pueblo, limpio en sangre, en edad floreciernte, en la hacienda muy rico, y en el ingenio no ménos acabado.

            Con todas estas mismas partes la pidio tambien otro, del mismo pueblo que fué causa de suspender y poner en balanza la voluntad del padre… y por salir de esta confusión, determinó decírselo á Leandra ( que asi se llama la rica, que en miseria nos tiene)…Llámase mi competidor Anselmo, y yo Eugenio, por que vais con noticia de los nombres de las personas , que en esta tragedia, se contienen…

            En esta sazon vino á nuestro pueblo un Vicente de la Rosa, hijo de  un pobre labrador del mismo Lugar, el qual Vicente venia de las Italias, y de otras diversas partes de ser soldado…Este soldado pues, que aqui he pintado, este Vicente de la Rosa, este bravo, este galan, este músico, este poeta, fué visto y mirado muchas veces de Leandra…Enamoróla el oropel de sus vistosos trages, encantáronla sus romances,… llegaron á sus oidos las hazañas que él de sí mismo había referido, y finalmente el diablo lo debia tener ordenado, ella se vino á enamorar dél...y como en los casos de amor no hay ninguno que con mas facilidad se cumpla, que aquel que tiene  de su parte el deseo de la dama, con facilidad se concertaron Leandra y Vicente… ausentándose de la aldea con el soldado..

            .Admiró el suceso á toda la aldea…: yo quedé suspenso, Anselmo atónito, el padre triste, sus parientes afrentados, solicita la Justicia, los quadrilleros listos:..al cabo de tres dias halláron á la antojadiza Leandra en una cueva de un monte, desnuda en camisa, sin muchos dineros y preciosisimas joyas que de su casa habia sacado…

            Contó tambien , como el soldado, sin quitarle su honor, le robó quanto tenia, y la dexo en aquella cueva, y  fué suceso que de nuevo puso en admiración á todos. Dificil, señor, se hizo creer la continencia del mozo, pero ella lo afirmó con tantas véras, que fuéron parte para que su padre se consolase, no haciendo cuenta de las riquezas que le llevaban, pues le habian dexado á su hija con la joya, que si una vez se pierde, no dexa esperanza de que jamas se cobre.

            El mesmo dia que apareció Leandra, la desapareció su padre de nuestros ojos, y la llevó á encerrar en un monasterio…

            Los pocos años de Leandra sirvieron de disculpa de su culpa, aloménos con aquellos que no les iba algun interes en que ella fuese mala ó buena; pero los que conocian su discreción, y mucho entendimiento, no atribuyeron á ignorancia su pecado, sino á su desenvoltura, y á la natural inclinación de las mugeres, que por la mayor parte suele ser desatinada y mal compuesta.

            Encerrada Leandra, quedaron los ojos de Anselmo ciegos…los mios en tinieblas, sin luz…Anselmo, el qual teniendo tantas cosas de que quexarse, solo se quexa de ausencia...yo sigo otro camino mas fácil, y á mi parecer el mas acertado, que es decir mal de la ligereza de las mugeres, de su inconstancia, de su doble trato, de sus promesas muertas, de su fe corrompida, y finalmente del poco discurso que tienen en saber colocar sus pensamientos , é intenciones que tienen: y esta es la razón que dixe á esta cabra quando aquí llegué, que por ser hembra, la tengo en poco, aunque es la mejor de todo mi apero.»»( Cap. 51.Parte I)

 

LA MEJOR CABRA DE TODO MI APERO.

COMENTARIO.

 Empieza el capítulo con un verso: Tres leguas en este valle está una aldea.

            Habla del labrador haciendo un juego de palabras utilizando en doble sentido la palabra honrado. Honrado como digno de honor,  de respeto social, esta honradez nace de la riqueza; y honrado como moralmente bueno. Esta honradez nace de la virtud, a pesar de ser rico. Podrían estar implicitas las palabras de Jesús: « En verdad os digo que dificilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos, es más dificil que un rico entre en el Reino de los Cielos, que un camello por el ojo de una aguja» Cf. Mateo Cap. 19,23-24)

            Juega asimismo  con las palabras, al describir las cualidades que tenía su hija :» que el la conocia, y la miraba, se admiraba» Estas cualidades dice que provenian de Dios, o el Cielo, con mayúscula y la naturaleza.

            En las palabras en las que se menciona que la mejor guarda es « que las del recato propio» se glosa una canción que dice: , Madre la mi madre/ guarda me poneis/ si yo no me guardo/ mal me guardareis. Cervantes glosa esta canción popular en La entretenida f. 189 y en el Celoso extremeño. ff.149V 150 V.

            El texto seleccionado nos resume esta preciosa novela intercalada por Cervantes que tiene de interés presentarnos otra vez determinados juicios acerca de la mujer. Éstos juicios  son otra vez  negativos se habla de que en los casos de amor no hay ninguno que con mas facilidad se cumpla, que aquel que tiene  de su parte el deseo de la dama. Vuelve nuevamente a salir la idea de que la honestidad es lo que hace a la mujer valiosa: pues al no haber sido violada sirvió  para que su padre se consolase, no haciendo cuenta de las riquezas que le llevaban, pues le habian dexado á su hija con la joya, que si una vez se pierde, no dexa esperanza de que jamas se cobre.

             Cervantes aquí,  y en los textos anteriores, hace juicios sobre la mujer que pueden ser los propios de la  época, él  los transmite y no los corrige, ni los matiza en ningún aspecto.

            Estos juicios que tienen como base la actuación de la mujer en casos concretos, se elevan a un plano general todas las mujeres, dice también el texto: ...yo sigo otro camino mas fácil, y á mi parecer el mas acertado, que es decir mal de la ligereza de las mugeres, de su inconstancia, de su doble trato, de sus promesas muertas, de su fe corrompida, y finalmente del poco discurso que tienen en saber colocar sus pensamientos ,  é intenciones que tienen.

            Es significativo  cómo el cabrero al comparar a la mujer  como una cabra diga que  por ser hembra la « tengo en poco» por más que  acabe calificándola como   »  la mejor de todo mi apero»,. Tal calificación a simple vista es una nueva descalificación de la mujer, aunque en el fondo lo que está haciendo es salvándola, pues por esta« cabra loca» tanto Anselmo, como él, andan  perdidos.

 CUARTO TEXTO: Sobre el mito de la belleza de la mujer.

  …Quedé yo viuda, y desamparada, y con hija á cuéstas, que iba creciendo en hermosura como la espuma de la mar…En resolución, desta mi muchacha se enamoró un hijo de un labrador riquísimo, que está en una aldea del Duque mi señor, no muy léjos de aquí. En efecto, no sé como, ni como no, ellos se juntaron, y debaxo de la palabra de ser su esposo burló á mi hija, y no se la quiere cumplir:…

            Querría, pues, señor mío, que vuesa merced tomase á cargo el deshacer este agravio ó ya por ruegos ó ya por armas, pues según todo el mundo dice, vuesa merced nació en él para deshacerlos y para enderezar los tuertos y amparar los miserables, y póngasele á vuesa merced por delante la orfandad de mi hija, su gentileza, su mocedad, con todas las buenas partes que he dicho que tiene, que en Dios y en mi conciencia que de quantas doncellas tiene mi señora, que no hay ninguna que llegue á la suela de su zapato, y que una que llaman Altisidora, que es la que tienen por mas desenvuelta y gallarda, puesta en comparación de mi hija  no la llega con dos leguas: … Y aun mi señora la Duquesa…

            Quiero callar, que se suele decir que las paredes tienen oidos.¿Que tiene mi señora la Duquesa, por vida mía, señora Doña Rodríguez? preguntó Don Quixote. Con ese conjuro, respondió la dueña, no puedo dexar de responder á lo que se me pregunta con toda verdad. ¿Vee vuesa merced, señor Don Quixote, la hermosura de mi señora la duquesa, …? Pues sepa vuesa merced que lo puede agradecer primero á  Dios y luego, á dos fuentes que tiene en las dos piernas, por donde se desagua todo el mal humor de quien dicen los médicos que está llena. ¡Santa María! dixo Don Quijote ¿y es posible que mi señora la duquesa tenga tales desaguaderos? No lo creyera si me lo dijeran frailes descalzos; pero pues la señora Doña Rodríguez lo dice, debe de ser así. Pero tales fuentes y en tales lugares no deben de manar humor, sino ámbar líquido. Verdaderamente que ahora acabo de creer que esto de hacerse fuentes debe de ser cosa importante para salud»( Cap. 48 Parte II)

COMENTARIO

 El texto anterior que narra la historia de la dueña Doña Rodríguez  cuya hija fue seducida por un labrador rico que tras violarla la abandonó y que pide a Don Quijote le ayude a obligar al labrador que cumpla su promesa de matrimonio , pone de manifiesto una vez más lo frecuente que era en la época estas conductas desvela el secreto la belleza de su señora la duquesa, que tiene su origen, además de «en el favor de Dios,» en las incisiones  que le hacen para que salgan de ella» los malos humores. algo por lo que Don Quijote muestra su extrañeza  diciendo »¡Santa María! dixo Don Quijote ¿y es posible que mi señora la duquesa tenga tales desaguaderos? No lo creyera si me lo dijeran frailes descalzos  

            Cervantes, por el contrario, se sirve de la chismorrería de la dueña para desmontar el mito de la belleza femenina, tanto hablando de  la duquesa como de  Altisidora, de la que ha dicho:»Porque quiero que sepa vuesa merced, señor mío, que no es todo oro lo que reluce, porque esta Altisidorilla tiene mas de presunción que de hermosura, y mas de desenvuelta que de recogida, ademas que no está muy sana, que tiene un cierto aliento cansado , que no hay sufrir el estar junto a ella un momento.     

 MISS MUNDO CORONADA COMO REINA DE LA BELLEZA.

QUINTO TEXTO. Consejos de Don Quijote a los maridos.

 . No se pueden ni deben llamar engaños, dixo Don Quixote, los que ponen la mira en virtuosos fines, y que el de casarse los enamorados era el fin de mas excelencia, advirtiendo, que el mayor contrario que el amor tiene, es la hambre y la continua necesidad , porque el amor es todo alegría, regocijo y contento, y mas quando el amante está en posesión de la cosa amada, contra quien son enemigos opuestos y declarados la necesidad y la pobreza ; y que todo esto decía con intención de que se dexase el señor Basilio de ejercitar las habilidades que sabe, que aunque le daban fama, no le daban dineros, y que atendiese á granjear hacienda…El pobre honrado (si es que puede ser honrado el pobre ) tiene prenda en tener muger hermosa, que quando se la quitan, le quitan la honra y se la matan. La muger hermosa y honrada cuyo marido es pobre merece ser coronada con laureles y palmas de vencimiento y triunfo.

             La hermosura por sí sola atrae las voluntades de quantos la miran y conocen, y como á señuelo gustoso se le abaten las águilas reales y los páxaros altaneros; pero si á la tal  hermosura se le junta la necesidad y estrecheza, también la embisten los cuervos, los milanos y las otras aves de rapiña: y la que está á tantos encuentros firme bien merece llamarse corona de su marido

            Mirad, discreto Basilio, añadió Don Quixote, opinión fué de no sé que sabio, que no habia en todo el mundo, sino una sola muger buena, y daba por consejo que cada uno pensase y creyese, que aquella sola buena era la suya, y así viviría contento.

            Yo no soy casado, ni hasta agora me ha venido en pensamiento serlo, y con todo esto me atrevería á dar consejo al que me lo pidiese, del modo que había de buscar la muger con quien se quisiese casar.

            Lo primero le aconsejaría, que mirase más á la fama, que á la hacienda, porque la buena muger no alcanza la buena fama solamente con ser buena, sino con parecerlo, que mucho mas dañan á las honrras de  las mugeres las desenvolturas y libertades públicas, que las maldades secretas.

            Si traes buena muger á tu casa, fácil cosa sería conservarla, y aun mejorarla en aquella bondad; pero si la traes mala, en trabajo te pondrá el enmendarla, que no es muy hacedero pasar de un extremo á otro. Yo no digo que sea imposible; pero téngolo por dificultoso.

            Oia todo esto Sancho,  dixo entre si: este mi amo, quando yo hablo cosas de meollo y de sustancia suele decir, que podría yo tomar un púlpito en las manos,...y yo digo dél, que quando comienza á enhilar sentencias y dar consejos, no solo puede tomar un púlpito en las manos, sino dos en cada dedo...

            Murmuraba esto algo Sancho, y entreoyólo su señor, y preguntóle ¿que murmuras Sancho?… solo estaba diciendo entre mi, que quisiera haber oido lo que  vuesa merced aquí ha dicho, ántes que me casara, que quizá dixera agora: el buey suelto bien se lame: ¿Tan mala es tu Teresa, Sancho? dixo Don Quixote. No es muy mala , respondió Sancho; pero no es muy buena, a lo menos no es tan buena como yo quisiera.            

            Mal haces, dixo Don Quixote en decir mal de tu muger, que en efecto es madre de tus hijos. No nos debemos nada, respondió Sancho, que tambien ella dice mal de mi quando se le antoja, especialmente quando está zelosa, que entónces, súfrala el mismo Satanas.»( . Cap, 22 Parte II)

 ENTONCES SÚFRALA EL MISMO SATANÁS

COMENTARIO.

 

 Don Quijote pasa a dar un conjunto de consejos a los casados, a pesar de que él se confiesa soltero, gozando del privilegio del dicho de Sancho de que « el buey suelto bien se lame». Verdad es que en el proyecto imaginario de Don Quijote estuvo el casarse con la Princesa imaginada

  Entre los consejos destacan:

- Dejarse de ejercitar habilidades que no produzcan dinero, pues la pobreza y la necesidad son los mayores enemigos del amor..

            La burguesía y las clases medias, deseosas de prosperar,  pensaban  que el camino para el logro de sus propósitos lo primero que habia que hacer era abandonar los oficios «viles», el trabajo manual y ciertas formas de comercio. 

            Parece probado  que los españoles no gustaban mucho de   trabajar: «trabajar no es trato de nobles». Ello justifica las palabras del viajero italiano Guicciardini que, al final del siglo XV decía de los españoles: «…Estiman vergonzoso el comercio; la gran pobreza del país no se debe a las cualidades del mismo sino a la vagancia de sus habitantes; mandan fuera las materias primas para que allí las industrialicen; viven en casas miserables y lo que tienen que gastar se lo gastan en ellos mismos o en una mula llevando encima más de lo que queda en casa».

            Otro de los consejos de Don Quijote hacía referencia al cuidado de la mujer:       Cuidar la buena fama de la esposa.

            La esposa hermosa está expuesta a muchos y graves peligros por ello hay que estar atento a librarla de los mismos.

            La mayor parte de estos consejos tienen un fuerte sabor bíblico:

            «Dichoso el marido de una mujer buena: se doblarán los años de su vida. La mujer hacendosa hace prosperar al marido, él cumplirá sus días en paz.

            Mujer buena es buen partido que recibe el que teme al Señor: sea rico o pobre, estará contento y tendrá cara alegre en toda sazón.

            Mujer hermosa deleita al marido; mujer prudente lo robustece; mujer discreta es don del Señor: no se paga un ánimo instruido; mujer modesta duplica su encanto: no hay belleza que pague un ánimo casto.

             El sol brilla en el cielo del Señor, la mujer bella, en su casa bien arreglada « (Eclesiástico, 26,1-4,16-21) «La Mujer virtuosa es corona de su marido» (Proverbios 12,4 y también cap. 31)

ESTA SI QUE ES CARNE DE MI CARNE Y SANGRE DE MI SANGRE…

CONCLUSIÓN:

 Nada  más que decir, estos textos han hablado por sí mismos, es cierto que la interpretación de los mismos debe estar enmarcada en la época en que los mismos se escribieron, así y todo no dejan de ser expresamente negativos,

            Posiblemente el aspecto más positivo que se presenta en el Quijote sobre la mujer sea la de la importancia que se le da a la misma en orden a la realización del varón, y la necesidad que el mismo tiene de ella, Este aspecto que aparece poco explícito en el Quijote se declara de forma implícita  especialmente en el lugar que Dulcinea ocupa en la vida del Caballero Andante , así como en otras historias narradas en el libro.

            Este aspecto que en alguna medida  puede ser eco del texto bíblico: “ no es bueno que el hombre esté sólo démosle una ayuda semejante a él “” por ella dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a él y serán dos en una sola carne” He dicho que es en alguna medida eco del texto bíblico, pues el mismo no puede presentarse como base para el ulterior concepto que la historia ha trasmitido sobre la mujer, todo lo contrario el mismo sería buena base para haber equiparado a la mujer con el hombre en todos los planos.

sanchoamigo.

 

 

             

 

 

           

 

 

 

                       

 

 

LA PROXENETA SEVILLANA.

LA PROSTITUCIÓN FEMENINA EN EL QUIJOTE

            Notar antes de introducir los textos, que los mismos están tomados de una edición facsímil del Quijote por lo que su ortografía es la del tiempo de Cervantes distinta de la actual. Dicho esto pasamos al análisis de los textos:

 1er Texto. Autores hay que dicen , que la primera aventura que le avino fué la del puerto Lápice, otros dicen que la de los molinos de viento: pero lo que yo he hallado escrito en los anales de la Mancha, es que él anduvo todo aquel día, y al anochecer, su rocin y él cansados y muertos de hambre: y mirando á todas partes, por ver si descubría algun castillo ó alguna majada de pastores donde recogerse…vió no de léxos del camino por donde iba una venta que fué como si viera una estrella que á los portales , si no á los alcazares de su redención le encaminaban. Dióse priesa á caminar, y llegó á ella á tiempo que anochecía. Estaban acaso á la puerta dos mugeres mozas, destas que llaman del partido, las quales iban á Sevilla con unos arrieros, que en la venta aquella noche acertáron á hacer jornada...que a él le parecieron doncellas…las quales como vieron venir un hombre de aquella suerte armado…llenas de miedo se iban á entrar en la venta: pero Don Quixote, coligiendo por su huida su miedo, alzándose la visera de papelon  y descubriendo su seco y polvoroso rostro, con gentil talante y voz reposada les dixo: non fuyan las vuestras mercedes, nin teman desaguisado alguno, ca á la orden de caballería que profeso non toca ni atañe facerle á ninguno… Las mozas que no estaban hechas á oir semejantes retóricas, no respondian palabra, solo le preguntaron  si quería comer alguna cosa. Qualquiera yantaría yo, respondió Don Quixote, porque á lo que entiendo me haría mucho al caso. Á dicha acertó á ser  viernes aquel día , y no había en toda la venta sino unas raciones de un pescado, que en Castilla llaman abadejo, y en Andalucia bacallao, en otras partes curadillo, y en otras truchuela…Estando en esto, llegó acaso á la venta un castrador de puercos, y así como llegó, sonó su silbato de cañas  quatro ó cinco veces, con lo qual acabó de confirmar Don Quixote que estaba en algun famoso castillo y que le servían con música  y que el abadejo eran truchas, el pan candeal  y las rameras damas, y el Ventero Castellano del castillo, y con esto daba por bien empleada su determinación y salida.” ( Cap. 2. Parte I. Págs 8 a 15 T.I)

  MUJER DEL PARTIDO. SIGLO XVI. SEVILLA.         

Comentario: Las mujeres mozas «que llaman del partido,» eran prostitutas.

             El contraste, tan típico de Cervantes en toda la obra, aparece aquí bien claro. Alcázar-Venta. Redención-Prostitutas.

            En su estudio sobre la mujer sevillana durante los siglos XVI y XVII, la historiadora norteamericana Mary Elizabeth Perry  resalta la importancia social de las prostitutas y la tolerancia de éstas durante siglos en su sociedad como «un mal menor» ya que, sin su presencia, se pensaba que muchos hombres pondrían sus energías en la seducción de mujeres honradas, en el incesto, la homosexualidad o el adulterio. Esta era la doctrina cristiana que se fue elaborando desde el siglo XIII en torno a la sexualidad y a la prostitución, considerada pecaminosa pero necesaria, y en determinados barrios de la ciudad, a extramuros.

            La política era de tolerancia pero de segregación en lugares concretos; estos lugares eran las llamadas mancebías, que se institucionalizaron para acoger y controlar a las mujeres públicas, es decir, a aquellas mujeres definidas en las Partidas de Alfonso X como mujeres «que están en la putería e se dan a todos cuantos a ellas vienen». Eran mujeres «que ganaban por las tavernas e bodegones e otras partes», acompañadas de rufianes y gente de mal vivir, , cuya presencia era poco ejemplarizante para las mujeres honestas y desestabilizaba la tranquilidad del vecindario por los escándalos, riñas y robos que con frecuencia se producían.

            Pero no olvidemos que la mancebía, era mucho más que el lugar habitual de prostitución; era el único espacio legal para ejercerla, casi una institución municipal, con sus propias Ordenanzas y una Comisión de munícipes supervisores.  Los poderes públicos pretenden confinar la prostitución a un espacio claramente acotado y alejado, teóricamente, de las zonas centrales de la ciudad.

            Esta preocupación por aislar el comercio carnal venía desde el siglo XIV , el Ordenamiento de 1337, (Alfonso XI). Luego las ordenanzas de Juan II en 1411. El 24 de julio de 1416 es cuando el Ayuntamiento ordenó cercar la Mancebía en su totalidad. A pesar de ello, el padrón de 1487 demuestra que numerosas prostitutas residían fuera del Compás de la Laguna, una situación que fue inherente a lo largo de la vida de la mancebía.

            A finales de siglo, la presión del jesuita padre León consiguió hacer cumplir las ordenanzas de 1553 en el sentido de que  estuviera cerrada la mancebía los domingos y días festivos.

MUCHACHOS. DIEGO DE VELÁZQUEZ.

Contaba el P. Pedro, Jesuita sevillano   del siglo XVI de forma autobiográfica

“Una cosa no quiero dejar de contar aquí, que ordinariamente me pasaba cuando andábamos echando fuera de aquella maldita casa a los hombres que por allí andaban, y es que si entre ellos hallaba algunos mozuelos, muchos de poca edad, tomaba una disciplina que llevaba en la faltriquera y dábales por las pernezuelas, y como les dolía, salían bailando más que de paso, sin aguardar contenencias ni compases, y escarmentaban para no volver más allí porque juntamente con irles dando les iba diciendo: “Sal del infierno mal muchacho y no me vengas más por aquí”, etc” ( Cf. Compendio de algunas experiencias de los jesuitas del siglo XVI-XVII - en Línea: Alma Mater Universidad de Sevilla)

            Sobre el número de meretrices, realmente no hay datos fidedignos. Algunas referencias nos indican que fueron bastantes para aquella población. El viajero alemán Diego Cuelbis fijaba en 30 ó 40 el número de mujeres desvergonzadas que vivían en la putería. El padre Pedro León, que intentaba redimirlas, dice que tenía unas 120 mujeres arrepentidas en centros de redención (Casa Pía y Casas de Arrepentidas), que eran una pequeña parte. Realmente podía haber una centena de mujeres en la mancebía, pero no era éste el único lugar donde estaban; el licenciado Porras de la Cámara estima en más de tres mil las cantoneras en las calles de Sevilla en 1600, aunque esta cifra pueda ser un poco exagerada.( Cf. « Ni espada rota ni mujer que trota: Mujer y desorden social en la Sevilla del Siglo de Oro», Mary Elizabeth Perry. Drakontos Crítica, Barcelona 1993)

            Las mozas que no estaban hechas a oir semejantes retóricas, no respondian palabra, sólo le preguntaron  si quería comer alguna cosa. «Qualquiera yantaría yo, respondió Don Quixote, porque á lo que entiendo me haría mucho al caso.» «A dicha acertó a ser  viernes aquel día , y no había en toda la venta sino unas raciones de un pescado, que en Castilla llaman abadejo, y en Andalucia bacallao, en otras partes curadillo, y en otras truchuela…»

             «Á dicha acertó a ser viernes»,  lo que explica no hubiera más que pescado, por la ley de la abstinencia que se guardaba hasta en las ventas.

DAR ABADEJO POR TRUCHA.           

Abadejo y trucha son también designaciones de prostitutas: vieja la primera y joven la segunda.(Cf. Tirso de Molina: «El Burlador de Sevilla II, vv 185-189» : ¿- Julia , la del candilejo?/ – Ya con sus afeites lucha./ ¿ Véndese siempre por trucha?/ Ya  se da por abadejo. También (Cf. «Fuentes del Romancero III f, 23»Cortesanas de balcón,/ en ella me fui en la corte/ adonde su amante furia/ donde encontré un abadejo/que se me vendió por trucha.

            El doble sentido del texto no puede ser más evidente

 DON QUIXOTE GOLPEADO POR EL ARRIERO EN PRESENCIA DE MARITORNES.

            2ºTexto.Servía en la venta asimismo una moza asturiana, ancha de cara, llana de cogote,de nariz roma, del un ojo tuerta, y del otro no muy sana:…Esta gentil moza pues ayudó á la doncella, y las dos hiciéron una muy mala cama á Don Quixote en un camaranchon …en el qual tambien  se alojaba un arriero, que tenia su cama hecha un poco mas allá de la de nuestro Don Quixote…la asturiana Maritornes curó á Sancho que no menos lo había menester que su amo. Había el arriero concertado con ella, que aquella noche se refocilaran juntos, y ella le habia dado palabra de que en estando sosegados los huéspedes, y durmiendo sus amos le iría á buscar, y satisfacerle el gusto en quanto le mandase. Y cuéntase de esta buena moza, que jamas dió semejantes palabras que no las cumpliese, aunque las diese en un monte y sin testigo alguno, porque presumía muy de hidalga, y no tenía por afrenta estar en aquel exercicio de servir en la venta: porque decia ella, que desgracias y malos sucesos la habían traido á aquel estado.»( Cap. 22. Part I)

            Comentario:- Después de lo dicho en el anterior comentario poco que añadir si no es que este texto corrobora lo allí  dicho de lo extendida que estaba la prostitución, de su permisividad y de la doctrina « del mal menor» que la justificaba,  y no sólo en las mancebías; las ventas y otros lugares, eran asimismo, sitios de tales encuentros.

EN LA MANCEBÍA PREDICANDO EL  ARREPENTIMIENTO.           

3er. Texto.”don Quixote dixo á Sancho: Sancho hijo, guia al Palacio de Dulcinea: quiza podrá ser que la hallemos despierta…Señor,dixo Sancho, ya que vuestra merced quiere, á pesar mío, que sea Alcázar la casa de mi Señora Dulcinea, ¿es hora esta por ventura de hallar la puerta abierta? …¿vamos por dicha á llamar á la casa de nuestras mancebas, como hacen los abarraganados, que llegan y llaman y entran á qualquier hora, por tarde que sea?”( Cap. 9, Par.II)

 LÁMINA DE ASEO DE PROSTITUTAS EN EL SIGLO XVII.          

Comentario. Para el tema de las mancebas y mancebías completamos lo dicho con la información sobre su prohibición: una Real Pragmática de febrero de 1623 ordenó el cierre de todas las mancebías del reino, y acabó con la posibilidad de que se pudieran abrir burdeles municipales.          

            ¿ Qué ocurrió para que después de casi 300 años de funcionamiento y admisión de las mismas por la monarquía y la Iglesia, como un mal menor, se llegara a su total prohibición ? Varios fueron los factores, uno de ellos sin duda, la campaña de moralización derivada de las enseñanzas del concilio de Trento emprendida por Felipe IV y encabezada y hábilmente dirigida por la Compañía de Jesús.

            A este respecto es oportuno advertir que la Iglesia católica ha condenado siempre la prostitución como inmoral porque como es conocido supone un uso de la sexualidad muy  distante del mantenido por la moral cristiana: el fín del sexo es la procreación y a través del logro de este fin el resto de fines como la complementariedad, la comunicación personal, el amor humano etc. las diferencias de los moralistas católicos donde aparecen es en la actitud que las autoridades políticas han de tomar sobre el hecho social  de la prostitución,  así san Agustín y santo Tomás de Aquino, han optado por la tolerancia social, otros por la reglamentación del fenómeno y otros la prohibición jurídica, esta era la posición de san Alfonso María de Liborio que es la que  sigue la mayor parte de los moralistas modernos.

 sanchoamigo es también quijotediscipulo

 

 

La toma de Granada

TOMA DE GRANADA POR LOS REYES CATÓLICOS.

EXPULSIÓN DE LOS MORISCOS ESPAÑOLES EN EL QUIJOTE.

  Dentro de la historia de España la expulsión de los judíos y de los moriscos constituyen un hecho muy debatido y juzgado por los historiadores, tanto españoles como extranjeros, y en la mayoría de los casos con un juicio poco favorable. En este juicio en alguna medida suele implicarse a la Iglesia española como uno de los elementos que participaron en este hecho.

            El Quijote recoge y emite un juicio sobre el hecho de la expulsión , Cervantes se puede considerar como un contemporáneo de este hecho, en el tema  nos ocupamos de la expusión bajo  la perspectiva del Quijote ,después de decir que se entiende por moriscos.

            Los moriscos fueron los musulmanes de Andalucía que se bautizaron después de la pragmática de los Reyes Católicos del 14 de febrero de 1502. Más adelante en España tanto los convertidos al catolicismo, bien de forma voluntaria y sincera como los que lo hicieron de una manera obligada antes y después de la pragmática terminaron por llamarse moriscos.La denominación de   mudéjares para efectos de la expusión, con la que fueron conocidos los musulmanes convertidos al cristianismo que vivián en los reinos cristianos, se perdió. Tras esta referencia pasamos al desarrollo del tema.

 1.- EL TEXTO DEL QUIJOTE.

El texto que transcribimos a continuación está tomado de una versión facsímil del Quijote por lo que aparece  con la ortografía original en el que fue escrita la obra.

 FELIPE III QUE LLEVÓ A CABO LA EXPULSIÓN.

LOCALIZACIÓN DEL TEXTO: Cap54 Parte II. Pág. 172-180T.IV.

TEXTO. «Sucedió, pues, que no habiéndose alongado (Sancho) mucho de la Ínsula del su Gobierno (que él nunca se puso á averiguar si era Ínsula, Ciudad, Villa, ó Lugar la que gobernaba) vió, que por el camino por donde él iba venían seis peregrinos con sus bordones, de estos extrangeros que piden la limosna cantando , los quales en llegando a él se pusieron en ala, y levantando las voces todos juntos, comenzáron á cantar en su lengua lo que Sancho no pudo entender, si no fué una palabra que claramente pronunciaba limosna , por donde entendió que era limosna la que en su canto pedían; y como él, según dice Cide Hamete, era caritativo ademas, sacó de sus alforjas medio pan y medio queso, de que venía proveído, y dióselo , diciéndoles por señas que no tenía otra cosa que darles…y al pasar, habiéndole estando mirando uno de ellos con mucha atención arremetió á él, echándole los brazos por la cintura, en voz alta y muy castellana dixo: válame Dios ¿que es lo que veo? ¿es posible que tengo en mis brazos al mi caro amigo, al mi buen vecino Sancho Panza? …Entónces Sancho lo miró con mas atencion…y le dixo ¿ quien diablos te habia de conocer, Ricote, en ese trage de moharracho que traes? Dime quien te ha hecho Franchote ¿ y como tienes atrevimiento de volver á España, donde si te cogen, y conocen, tendrás harta malaventura?…y Ricote, sin tropezar nada en su lengua morisca, en la pura castellana le dixo las siguientes razones :Bien sabes, ó Sancho Panza, vecino y amigo mio, como el pregón y bando que su Magestad mandó publicar contra los de mi nacion, puso terror y espanto en todos nosotros: aloménos en mí lo puso, de suerte, que me parece que antes de tiempo que se nos concedía , para que hiciésemos ausencia de España, ya tenía el rigor de la pena executado en mi persona y en la de mis hijos. Ordené pues á mi parecer , como prudente ( bien así como el que sabe que para tal tiempo le han de quitar la casa donde vive, y se provee de otra donde mudarse) ordené, digo, de salir yo solo sin mi familia de mi pueblo, y ir donde llevarla con comodidad, y sin la priesa con que los demas salieron, porque bien vi, y vieron todos nuestros ancianos, que aquellos pregones no eran solo amenazas, como algunos decian, sino verdaderas leyes, que se habían de poner en execución á su verdadero tiempo, y forzábame á creer esta verdad, saber yo los ruines y disparatados intentos que los nuestros tenían, y tales, que me pareció que fue inspiración divina la que movió á su Magestad, á poner en efecto tan gallarda resolución,no porque todos fuésemos culpados, que algunos  había christianos firmes y verdaderos; pero eran tan pocos, que no se podian oponer á los que no lo eran, y no era bien criar la sierpe en el seno, teniendo los enemigos dentro de casa. Finalmente con justa razón fuimos castigados con la pena del destierro, blanda y suave al parecer de algunos; pero al nuestro la mas terrible que se nos podia dar. Doquiera que estamos, lloramos España, que en fin nacimos en ella, y es nuestra patria natural: en ninguna parte hallamos el  acogimiento que nuestra desventura desea, y en Berberia y en todas las partes de África, donde esperabamos ser recogidos, acogidos y regalados, allí es donde mas nos ofenden y maltratan. No hemos conocido el bien, hasta que le hemos perdido, y es el deseo tan grande que casi todos tenemos de volver á España, que los mas de aquellos, que son muchos, que saben la lengua como yo, se vuelven á ella, y dexan allá sus mugeres e hijos desamparados: tanto es el amor que la tienen, y agora conozco y experimento lo que suele decirse, que es dulce el amor de la patria...que en resolución , Sancho, yo sé cierto que la Ricota mi hija, y Francisca Ricota mi muger , son católicas christianas, y aunque yo no lo soy tanto, todavía tengo más de Christiano que de Moro, y ruego siempre á Dios me abra los ojos del entendimiento, y me dé  á conocer como le tengo de servir: y lo que me tiene admirado es, no saber porque se fué mi muger y mi hija ántes á Berbería que á Francia donde podia vivir como chistiana. A lo que respondió Sancho, eso no debió estar en su mano…y séte decir otra cosa, que creo que vas en balde á buscar lo que dexaste encerrado, porque tuvimos nuevas que habían quitado á tu cuñado y tu muger muchas perlas y mucho dinero en oro que llevaban por registrar. Bien puede ser eso replicó Ricote; pero yo sé, Sancho, que no tocaron á mi encierro…y así si tú, Sancho, quieres venir conmigo, y ayudarme á sacarlo y encubrirlo,  yo te daré doscientos escudos, con que que podrás remediar tus necesidades que  ya sabes que yo sé que las tienes muchas. Yo lo hiciea, respondió Sancho, pero no soy nada codicioso, que á serlo, un oficio dexé yo esta mañana de las manos donde pudiera hacer las paredes de mi casa de oro, y comer antes de seis meses en platos de plata: y así por esto, como por parecerme que haría traición á mi Rey en dar favor á sus enemigos, no fuera contigo, si como me prometes doscientos escudos, me dieras aquí de contado cuatrocientos...Calla Sancho, y vuelvete en ti, y mira si quieres venir conmigo, como te he dicho, á ayudarme á sacar el tesoro que dexé escondido, que en verdad es tanto, que se puede llamar tesoro, y te daré con que vivas, como te he dicho. Ya te he dicho, Ricote, replicó Sancho, que no quiero: conténtate que por mí no serás descubierto, y prosigue en buena hora tu camino, y déxame seguir el mio, que yo sé que lo bien ganado se pierde, y lo malo, ello  y su dueño. No quiero porfiar Sancho; dixo Ricote; pero dime ¿ hallasté en nuestro Lugar, quando se partió dél mi muger, mi hija y mi cuñado? Si hallé, respondió Sancho, y sete decir, que salió tu hija tan hermosa, que salieron á verla quantos había en el pueblo… y á quantos llegaban á verla, y á todos pedía la encomendasen á Dios, y á nuestra Señora su madre: y esto con  tanto sentimiento, que á mí me hizo llorar, que no suelo ser muy llorón: y á fe que muchos tuvieron deseo de esconderla y salir á quitársela en el camino; pero el miedo de ir contra el mandado del Rey lo detuvo; pero principalmente se mostró más apasionado Don Pedro Gregorio, aquel mancebo mayorazgo rico que tú conoces…siempre tuve yo mala sospecha, dixo Ricote, de que ese caballero adamaba á mi hija; pero fiado en el valor de Ricota, nunca me dió pesadumbre el saber que la queria bien, que ya habrás oido decir, Sancho, que las Moriscas, pocas, ó ninguna vez se mezclaron por amores con Christianos viejos, y mi hija, que á lo que yo creia atendía á ser mas christiana, que enamorada, no se curaría de las solicitudes dese señor mayorazgo. Dios lo haga, replicó Sancho,que á entrambos les estaría mal, y déxame partir de aquí, Ricote amigo, que quiero llegar esta noche adonde está mi señor Don Quixote. Dios vaya contigo, Sancho hermano...y Sancho subió á su rucio, y Ricote se arrimó a su bordón, y se apartaron.”

CAMINO DE LA EXPULSIÓN. 

2.-COMENTARIO AL TEXTO.

 El texto se comenta por sí mismo,  hace un juicio sobre el hecho de la expulsión de los moriscos de la que dice  fue hecha «por inspiración divina,» justa y previsible, siendo los moriscos culpables, aunque no todos; por otro lado, da entender la dureza que la tal expulsión supuso para los afectados y el deseo de muchos de ellos de volver de nuevo a España, a la que aman como su verdadera patria. El juicio es la opinión de Cervantes sobre el hecho histórico.

            Los subrayados del texto destacan otros aspectos más particulares, como el hecho de los tesoros escondidos, de la negativa de Sancho a acompañar a Ricote, del dolor de la salida de la hija que costó lágrimas a quienes la vieron,entre ellos a Sancho,  de la conversión sincera al cristianismo de las mujeres, la conveniencia de que su hija no celebrase el matrimonio mixto: Dios lo haga, replicó Sancho,que á entrambos les estaría mal,

            La expusión de los moriscos vino determinada  por diferentes causas:

            La mayoría de la población morisca, después de casi un siglo de conversión al cristianismo, formando parte de los  cristianos nuevos, continuaba como un grupo separado del resto de la población, con su lengua, religión y su modo de vida, resistiéndose a una integración efectiva.

            Después de la rebelión de las Alpujarras (1568-1571), fue tomando cada vez más cuerpo la idea de que este colectivo suponía un problema para la seguridad de la nación.Tal opinión se veía corroborada por la frecuente incursión de piratas berberiscos en las costas  del levante español, de forma que los moriscos empezaron a ser considerados, como dice el texto cervantino como:» una sierpe criada en el propio seno.»     

            El año 1604 marca el comienzo de una etapa de crisis que tenia, entre otras causas,  la disminución en la llegada de recursos de América. La reducción de los estándares de vida llevó a la     población cristiana a ver en los moriscos a unos competidores.

            Finalmente se pensó que con esta decisión culminaba el proceso de unificación que se inició con la expulsión de los judíos de España.

            La opinión pública acerca de los moriscos no era uniforme, había quienes pensaban que se debía dar más tiempo y seguir trabajando en la integración y cristianización, otros se oponían abiertamente porque  ellos eran una mano de obra de carácter agrícola necesaria, los intelectuales  estaban más bien por la expulsíon, mientras las clases populares sólo los veía como  competidores en ciertos trabajos 

            La población morisca se acercaba a las  400.000 personas  en una nación   de unos 8 millones de habitantes. En el reino de Aragón eran el 20% de la población, y en el de Valencia   representaban un 33% del total de habitantes.

            En Castilla  la situación era diferente  pues entre  moriscos y mudéjares sólo juntaban unos 100.000 habitantes frente a una población cristiana cercana a los 6 millones  Debido a este menor número la actitud de los castellanos frente a los moriscos era de mayor tolerancia.

            La mayor parte de las jerarquías de la iglesia  eran partidarias de dar un mayor tiempo, esta misma era la opinión de Roma, pues consideraban que su completa asimilación y conversión era un asunto que requería tiempo. La nobleza aragonesa y valenciana era partidaria de dejar las cosas como estaban, pues éstos  se beneficiaban de la mano de obra morisca en sus tierras. Los campesinos, sin embargo, estaban más bien por la expulsión pues los consideraban como rivales.

  LOS MORISCOS EMBARCADOS EN EL PUERTO DE DENIA.         

El 9 de abril de 1609 se decidió expulsarlos.

            La ejecución de la expulsión no dejo de ser problemática, se comenzó por Valencia, siguiendo por los del reino de Aragón a principios del 1610, seguirían después los catalanes.

            Los primeros moriscos fueron transportados al norte de África donde, como hemos visto en el texto cervantino, no siempre fueron recibidos con agrado, en ocasiones fueron atacados por los pobladores de los lugares receptores.

            Otros se dirigieron hacia otros países de Europa, especialmente a Francia, como igualmente refiere el texto cervantino.

            La expulsión de los moriscos de Castilla fue una tarea más problemática, pues, a pesar de su menor número, la población estaba mucho más dispersa ya que habian sido repartidos por muy distintos ligares tras la rebelión de las Alpujarras. Debido a esto, se les dio una primera posibilidad  de salida voluntaria, pudiendo  llevarse sus posesiones más valiosas y todo aquello que pudieran vender. En Castilla la expulsión duró tres años (de 1611 a 1614) y  no faltaron los que lograron evadir su salida consiguiendo quedarse en España.

            Muchos de los expulsados siguieron considerando a España como su propia patria teniendo como objetivo el volver a ella e instalarse en la misma pasando desapercibidos.( Cf. J. Caro Baroja, Los moriscos del reino de Granada, ensayo de historia social, Madrid 1959; J. Reglá, Estudios sobre los moriscos, Valencia 1964.)

sanchoamigo.      

SUPUESTO RETRATO DE MIGUEL DE CERVANTES.

LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA EN EL QUIJOTE.

 El tema  como indica su título se ocupa del estudio del lugar que ocupa el Tribunal de la Santa Inquisición en el Quijote, explícitamente se indica de qué Inquisición hablamos, exactamente de la Española que tiene unas características propias y distintas de las inquisiciones Episcopal y Pontificia.

            Los textos seleccionados están tomados de una edición facsímil por lo que la ortografía de los mismos corresponde all español de los siglos XVI-XVI.

            Dicho esto pasamos a los textos:

 AUTO DE FE DE LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA.          

1.- TEXTOEncomendados sean á Satanas y á Barrabas tales libros…( de caballería)La Sobrina decia lo mesmo… mas yo me tengo la culpa de todo, que no avisé á vuestras mercedes de los disparates de mi señor tio, para que lo remediaran ántes de llegar á lo que ha llegado, y quemaran todos estos descomulgados libros ( que tiene muchos) que bien merecen ser abrasados como si fuesen de hereges . Esto digo yo tambien , dixo el Cura, y á fé que no pase el día de mañana, sin que dellos no se haga acto público, y sean condenados al fuego, porque no den ocasion á quien los leyere, de hacer lo que mi buen amigo debe haber hecho…( Cap. 5. Part. I)

            COMENTARIO AL TEXTO. Los autos de fe fueron una manifestación pública de la Inquisición, podían ser privados, o públicos («auto público» o «auto general»).

            Aunque inicialmente los autos públicos no pretendían  una asistencia masiva de espectadores, con el tiempo llegaron a convertirse en un espectáculo, por la solemnidad de la ceremonia y por la masiva asistencia de público.

            Solían realizarse en un espacio abierto de grandes dimensiones y por lo general en domingos o días festivos. Tenían  un ritual bien preciso cuyo desarrollo llegaba a ocupar, a veces, un día entero.

            Dos de los actos de fe más notorios   fueron los  celebrados los dias 21 de mayo y 8 de octubre de 1559.Tuvieron lugar en la Plaza Mayor de Valladolid.  En el primero  fueron quemadas catorce personas y otra más en efigie, y se reconciliaron dieciséis con penitencia. En el segundo,  trece personas y otra en efigie y hubo también otros dieciséis penitenciados. Otro de los más conocidos es el celebrado en la Plaza Mayor de Madrid el 30 de junio de 1680.

            El 1826 marcaría la fecha de la celebración último auto de fe.

TRIBUNAL DE LA INQUISICIÓN.   

2º TEXTO“No tengas pena, amigo, dixo Don Quixote, que yo haré ahora el bálsamo precioso con que sanaremos en un abrir y cerrar de ojos…llama al Alcayde  desta fortaleza y procura que  se me dé un poco de aceyte, vino, sal y romero, para hacer el salutífero bálsamo...El ventero le proveyó de quanto quiso, y Sancho se lo llevó á Don Quixote…él tomó sus simples,… mezclándolos todos y cociéndolos un buen espacio…se resolvió de ponello en una alcuza ó aceytera de hoja de lata , de quien el ventero le hizo grata donación: y luego dixo sobre la alcuza mas de ochenta Pater nostres y otras tantas Ave Marias , Salves y Credos, y á cada palabra acompañaba una cruz á modo de bendición: a todo lo qual se hallaron presentes, Sancho, el ventero y quadrillero…Hecho esto, quiso él mesmo hacer luego la experiencia de la virtud de aquel precioso bálsamo…”( Cap. 17. Part. I)

            COMENTARIO AL TEXTO. Aunque el anterior texto no nombre a la Inquisición , sin embargo si tiene relación con este Tribunal, pues este texto mandó se corregido por la Inquisición portuguesa en la edición que se hizo del Quijote en esta lengua. La causa son tantos los calificativos dados al bálsamo que podían suponer una burla, así como por el número de Pater nosters y Avemarias que podrían ser interpretados como una burla de la oración vocal en una época en la que la misma estaba minusvalorada por el eramismo.

            Decir igualmente que el Tribunal de la Inquisición Española  no molestó en nada  a Cervantes que sólo puso reparos  a la primera edición por el texto de la primera parte en la que se decía:” las obras de caridad hechas con poco fervor son inútiles” idea ésta que se asociaba con los alumbrados y protestantes.

   DON QUIJOTE LIBERANDO A LOS GALEOTES.        

3º TEXTO.“…mas el quinto galeote condenado le sirvió de lengua, y dixo: este hombre honrado va por quatro años á galeras, habiendo paseado las acostumbradas vestido en pompa y á caballo. Eso es,dixo Sancho Panza, lo que á mí me parece, haber salido á la vergüenza. Así es replicó el galeote: y la culpa por que le diéron esta pena, es por haber sido corredor de oreja, y aun de todo el cuerpo: en efeto quiero decir que este caballero  va por alcahuete, y por tener asimesmo sus puntas y collar de hechicero. Á no haberle añadido esas puntas y collar, dixo Don Quixote, por solamente alcahuete limpio no merecia ir á bogar en las galeras, sino á mandallas y á ser General dellas , porque no es así como quiera el oficio de alcahuete, que es oficio de discretos, y necesarisimo en la República bien ordenada…( Cap.22. Part. I)

            COMENTARIO AL TEXTO. Una de las condenas de la Inquisión era la llamada exposición a la vergüenza pública a la que hace referencia Sancho. El reo salía montado en un asno, llevando de la cintura para arriba solamente la camisa, con un dogal en el cuello y coroza (en la que aparecían dibujos alusivos al delito cometido),.

            Junto al reo iba una guardia de Familiares del santo Oficio a caballo y el notario encargado de levantar .

    Es de destacar también  la valoración que hace don Quijote de la función de los alcahuetes, cuyo oficio es de discretos.

CAPIROTES Y SAMBENITOS.  POR GOYA.       

4ºTEXTO. .¡À señor mío! dixo á esta sazon la Sobrina, advierta vuestra merced, que todo eso que dice de los caballeros andantes es fábula y mentira, y sus historias ya que no las quemasen, merecían que á cada una se le echase algún sambenito ó alguna señal , en que fuese conocida por infame ó por gastadora de las buenas costumbres. Por el Dios que me sustenta, dixo Don Quixote, que si no fueras mi sobrina derechamente, como hija de mi misma hermana que  habría de hacer un tal castigo en ti, por la blasfemia que has dicho, que sonara por todo el mundo. Como que ¿es posible que una rapaza que apénas sabe menear doce palillos de randas, se atreva á poner lengua, y á censurar las historias de los caballeros andantes?..Cap. 6. Part.II.)

            COMENTARIO AL TEXTO. El diálogo  a tres, en este capítulo, es con el ama y la sobrina, hay temas en la conversación que ya nos son conocidos: el repudio de las historias de caballería, por corruptoras de las buenas costumbres, por parte del ama y de la sobrina, con  una nueva referencia a que merecían, «ya que no las quemasen» por lo menos recibieran la pena de un sambenito.

            Era el sambenito una especie hábito de color amarillento con un aspa roja con que la Inquisición castigaba a algunos de los penados, especialmente a los reconciliados  y que una vez cumplido el tiempo en que lo debían portar quedaban obligados  a depositarlo en su parroquia donde quedaba con el nombre del que lo había portado.

 DIVERSOS TIPOS DE SAMBENITOS.          

 5ºTEXTO: “ Seis días estuvimos en Velez al cabo de los quales el Renegado, se fue a la ciudad de Granada á reducirse por medio de la Santa Inquisición al gremio santísimo de la Iglesia…”( Cap. 41. Part.I )

COMENTARIO AL TEXTO: El breve texto anterior hace referencia a un hecho que tuvo repercusiones en la época cervantina: El de los cristianos  hechos prisioneros que renegaban de su fe y por miedo se convertían al Islamismo, la mayor parte de ellos, una vez liberados deseaban volver al seno de la Iglesia, para ello debían presentarse lo antes posible al Tribunal de la Inquisición  más cercano al lugar donde habían vuelto a España. En el Tribunal se les tomaba declaración y se pedía información acerca del peticionario de reinserción, si la sentencia era favorable, la condena era una simple abjuración de levi, sin penitencia pública. La adjuración sub levi: implicaba el menor grado de culpabilidad posible y la pena por lo general  era una reprensión, o penitencia de naturaleza espiritual.

    FAMILIAR DE LA INQUISICIÓN.       

6ºTEXTO: divulgándose por la ciudad ( de Barcelona) que Don Antonio tenía en su casa una cabeza encantada, que á quantos le preguntaban respondía: temiendo no llegase á los oidos de las despiertas centinelas de nuestra Fe, habiendo declarado el caso á los señores Inquisidores, le mandaron que la deshiciese, y no pasase adelante, porque el vulgo ignorante no se escandalizase»(  Cap.62. Part.II)

            COMENTARIO AL TEXTO: La frase: “ temiendo no llegase á los oídos de las despiertas centinelas de Nuestra fe” hace, sin duda, referencia a los “ familiares” que la Inquisición tenía en distintos lugares para que le informasen de los posibles pecados contra la fe y costumbres de los que el Tribunal se ocupaba.

            Por esta época el Tribunal había pasado de ocuparse de la sinceridad de los cristianos nuevos, judíos y moriscos, convertidos a la fe católica, al seguimiento de los acusados de innovadores, protestantes, así como de los movimientos de los iluminados o dejados.

Archivo:Placa homenaje en carcel de Huelva.JPG

            7º TEXTO: “Turbeme, considerando el peligro que Don Gregorio corria, porque entre aquellos bárbaros Turcos, en mas se tiene  y estima un mochacho, ó mancebo hermoso, que una muger por bellisima que sea.Mandó luego el Rey que le truxexen allí delante para verle, y preguntóme si era verdad lo que de aquel mozo le decian. Entonces yo, casi como prevenida por el Cielo le dixe que si era, pero que le hacía saber que no era varón, sino muger como yo…hablele á Don Gaspar, contéle el peligro que corría el mostrar ser hombre, vestile de Mora, y aquella misma tarde le truxe á la presencia del rey…quedó admirado y hizo designio de guardarla para hacer presente della al Gran Señor…Dió luego trazas de que yo volviese á España en este bergantín, y me acompañasen dos Turcos de nación, que fueron los que mataron á vuestros soldados.Vino también conmigo este renegado Español, del qual yo sé bien que es Christiano encubierto...en resolución, Don Gregorio queda en hábito de muger entre mugeres, con manifiesto peligro de perderse, y yo me veo atadas la manos, esperando, ó por mejor decir, temiendo perder la vida que ya me cansa…”( Cap. 63. Part.II.)

            COMENTARIO AL TEXTO. En el texto hay una clara alusión a lo que hoy denominamos homoxesualidad:»porque entre aquellos bárbaros Turcos, en mas se tiene  y estima un mochacho, ó mancebo hermoso, que una muger por bellisima que sea.» Parece que tal hecho no afectaba sólo  a los turcos sino que era tambien un dato frecuente en España, así se deduce de la  Autobiografía del famoso jesuita P. León que habla de lo que ocurría en Sevilla.( Cf. Francisco Morales Padrón. Colección: Historia de Sevilla. Universidad de Sevilla 1977)

            La terminología de la época llamaba a la homoxesualidad « pecatum nefandum», era considerado como una especie de sodomía entendiendo por tal cualquier acción encaminada a la realización del coito fuera de su lugar natural, fuera entre personas del mismo o de distinto sexo. El nombre procede de Sodoma ciudad que en el libro del Génesis es calificada como centro de pecado, hasta tal punto que Dios estaba dispuesto a consumirla con el fuego.

            De las relaciones sodomíticas se ocupó la Inquisición, y aunque en Castilla la docuentación en este sentido es escasa, no ocurre lo mismo en Aragón, donde el Tribunal de la Inquisición sentenció muchos casos en Zaragoza y Valencia.

            El profesor Carrasco ha estudiado y documentado con relación al « pecado nefando» que entre 1450 y 1700 en  Valencia el Tribunal de la Inquisición instruyó 380 casos por sodomía, 791

en Zaragoza y 453 en Barcelona. ( Cf. Rafael Carrasco Inquisición y represión sexual en Valencia. Historia de los Sodomitas. Ed. Laertes. Barcelona 1985)

            En 1506 fueron quemados en Sevilla diez hombres por sodomitas. Así también el 29 de enero de 1521 «sacaron a quemar tres onbres e un mochacho que dizen que eran de fuera de Sevilla por el pecado contra natura. Dios les perdone sus ánimas. Amén».

            Creo haber presentado todos los textos que en el Quijote pueden tener relación con el Tribunal de la Inquisición Española, de su lectura se deduce que Cervantes estaba bien informado de muchos aspectos referentes a este Tribunal que son los que aparecen en los textos.

            Igualmente aparece en ellos que la actitud ante el Tribunal de la Inquisición durante aquella época no había una actitud de rechazo sino más bien de estima por un conjunto de razones históricas que creo no es este el lugar de explicar. Quien desee conocer tales razones puede leer en el blog quijotediscipulowordpress.com, autor de este mismo blog, los temas referentes a las Inquisiciones de la Iglesia Católica en la CATEGORIA. EL CATOICISMO Y SUS SOMBRAS.

 sanchoamigo.

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