LA IMAGEN DE LA SÁBANA EN NEGATIVO Y POSITIVO.

EL SIGNIFICADO DE LA SABANA DE TURÍN A LA LUZ DE LOS TESTIMONIOS PAPAPES.

  El título del tema nos sitúa en lo que es el centro del mismo. En definitiva se busca cual es el significado último que puede tener la llamada hoy sábana santa, o síndone o santo sudario para un creyente, con independencia de lo que su historia,  y  las pruebas científicas, puedan decir acerca de su  origen y autenticidad, este significado queremos buscarlo a través de los testimonios y comportamientos de los papas que sobre la misma se han pronunciado.

            El que sigue es el esquema que vamos a seguir en el desarrollo del tema:

 1.- Algunas referencias papales a la sábana de Turín  anteriores al siglo XX.

2.-Textimonios de los papas del siglo XX.

3.-Significado de la Sabana Santa .

 CRISTO LLEVADO AL SEPULCRO.

1.-ALGUNAS REFERENCIAS  PAPALES ANTERIORES AL SIGLO XX.

 Pasamos directamente a señalar algunas referencias  a la sábana de papas anteriores al siglo XX

            En una carta fechada en Roma el 1º de agosto de 1205 y escrita por Teodoro Ángel Comneno, pide  al Papa Inocencio III Después de lamentarse del saqueo de Constantinopla en abril del año anterior, que intervenga para que sea devuelta la Sábana Santa con que fue envuelto el cadáver de Cristo ( Cf. Manuel Solé, S.I.:La Sábana de Turín, pág. 74. II, 5, B.C., nota 30. Ed. Mensajero)

  En abril de 1349 Geoffroy de Charny, escribe al “papaClemente VI acerca de su intención de construir una iglesia en Lirey para albergar la sábana  La capilla está situada a 150 kilómetros de París, en ella se llevó a cabo en 1357 la exhibición de la  misma, parece que el sudario pasó unos 50 años en esta capilla al cuidado de los como consta en un memorial de la Iglesia Colegiata de Lirey, que se conserva en la Biblioteca Nacional de París, en la Colección de Camp.( Cf. José Luis Carreño, O.S.B.: La Señal, IX, 8, pág. 350. Ed. Don Bosco. Pamplona, 1983)

            Año 1478: Sixto IV (1471-1484) autoriza al duque se Saboya a construir una capilla en Chámbery para albergar a la reliquia.

            Sin duda uno de los puntos más significativos de toda la historia de la Sábana Santa es la existencia de una memoria litúrgica propia que se celebra todos los años en la ciudad de Turín el 4 de mayo.

            La liturgia católica que hoy se celebra nace con la llegada del lienzo a la ciudad de Chambéry en 1356. Esta liturgia canta: «Gaude felix, laeta Sabaudia, Sindonis dabis mundo Gandia» y fue aprobada por el Papa Julio II mediante un Breve el 26 de abril de 1506, que decía: «Nos parece digno, justo y debido el venerar y adorar la Síndone en la cual Nuestro Señor Jesucristo fue envuelto en el sepulcro y en la que se ven manifiestamente la huellas de la humanidad de Cristo que la Divinidad había unido a Sí, o sea: huellas de su verdadera sangre»( Cf. Biblia y Fe nº70)

EL LENGUAJE DE LA SÁBANA.           

El Papa Gregorio XIII, el 12 de abril de 1582, después del traslado de la reliquia a Turín, extiende la celebración de la fiesta del 4 de mayo a todos los lugares y dominios sujetos a la familia de Saboya, confirmando la indulgencia plenaria todos los visitantes.

            Papa Clemente X en 1673  aprobó la siguiente oración para el oficio litérgico  de la sábana santa . «Oh Dios, que dejaste las huellas de tu pasión en la Síndone en la que estuvo envuelto tu cuerpo Santísimo y bajado de la cruz por José: concede propicio que por medio de tu muerte y sepultura seamos conducidos a la gloria de la resurrección» .

            Esta oración fue conservada en la reforma de la liturgia llevada a cabo durante el pontificado de Benedicto XIII

            Benedicto XIII el 21 de marzo de 1727, concede el perdón de todos los pecados e indulgencia plenaria a todos aquellos que, confesados y habiendo recibido la Santa Comunión, visitaran la Capilla de la Sábana Santa los días miércoles del mes de marzo.

            Durante su pontificado se sustituirá la liturgia anterior  El cambio del Oficio y de la Misa conservan la relación a la Sábana Santa con la Pasión de nuestro Señor Jesús tal como hemos visto en la oración aprobada por Clemente X.( Cf. Blog de Rafael de La Piedra:http://razonesparacreer.blogspot.com)

2.- TESTIMONIOS DE LOS PAPAS DEL SIGLO XX.

PIO XI  el 21 de marzo de 1934, día de la presentación de las fotografías oficiales de la Síndone hechas por Enrie en 1931, subrayaba: «Vale más esta fotografía que cualquier estudio».

            Este pontífice ha sido uno de los que más se han interesado por la reliquia, como hombre científico que era. El 5 de septiembre de 1936, dirigiéndose a una peregrinación de jóvenes de Acción Católica a los que les fue entregando a cada uno una estampa del Sagrado Rostro que aparece en el Santo Lienzo de Turín, concretaba:

            «Proviene de aquel objeto aún misterioso, pero ciertamente no de hechura humana, como puede decirse ya demostrado, que es la Santa Síndone de Turín.      Decíamos que es misterioso, porque todavía es mucho el misterio que envuelve a este Lienzo sagrado, objeto sagrado cual quizá ningún otro en la tierra; mas, según todo lo que hoy día consta del modo más positivo, dejando a un lado toda idea preconcebida de fe y piedad cristiana, seguramente que no es en modo alguno obra del hombre».

 

ICONO CON LA  FAZ DE CRISTO.           

Pío XII, mientras se celebraba el Congreso Internacional de Sindonología de 1950, dirigió a los participantes un mensaje de bendición en el que denominaba a la Santa Síndone «extraordinario vestigio de la Pasión del Divino Redentor» y encomendaba «que se procurase una veneración universal de tan importante reliquia». El mismo papa, en el mensaje radiado de la clausura del Congreso Eucarístico Nacional de 1953, se refirió a Turín como «la ciudad del Santísimo Sacramento, que custodia como precioso tesoro la Santa Síndone, que muestra a nuestra conmoción y confortación la imagen del cuerpo exánime y del rostro abatido de Jesús».

            Juan XXIII, el 16 de febrero de 1956, a los grupos de Cultores Sanctae Sindonis que le presentaban una documentación fotográfica de la reliquia: «Digitus Dei est hic!» («¡El dedo de Dios está aquí!»).

LUGAR DE LA SÁBANA SANTA EN LA CATEDRAL DE TURÍN.   

 Pablo VI también afirmó varias veces ante grupos de visitantes su devoción por la reliquia y su profunda emoción cuando la contempló por primera vez. El 4 de junio de 1967, en la homilía en San Pedro, confesaba: «Todos los artistas se han medido a traducir, en los colores y en las formas, el rostro divino de Jesús, y no hemos quedado satisfechos. Quizá la sola imagen de la Santa Síndone nos da algo del misterio de esta figura humana y divina, un admirable documento de la pasión, muerte y resurrección de Cristo escrito en caracteres de sangre».

            Este convencimiento íntimo fue expresado -sin hacer de ello un artículo de fe- ante millones de televidentes de toda Europa en el mensaje, transmitido el 22 de noviembre de 1973 por Eurovisión, con motivo de la ostensión de la Santa Síndone para la prensa y la televisión: «¡Fortuna inmensa la nuestra, si esta verdadera y superviviente efigie de la Santa Síndone nos permite contemplar el diseño auténtico de la adorable figura física de Nuestro Señor Jesucristo, que en verdad viene a calmar nuestra avidez -hoy tan ardorosa- de poder conocerle también visiblemente! ¿Estamos acaso también nosotros, como los viajeros del camino de Emaús, con los ojos tan nublados que no reconocieron a Jesús resucitado en el peregrino que les acompañaba?».

            Para los creyentes la Sábana de Turín es un “sublime icono de la Pasión”, como la definió el papa Pablo VI en la exposición del 1978. Ese es el motivo del interés y de la veneración de la Sábana Santa a través de los siglos. La ostensión pública es ante todo un acontecimiento religioso que se ha de vivir en un clima de recogimiento y oración.
           
En otra ocasión decía el Papa Pablo VI: “Mirando a esta imagen sé que crecerá en mí, como en todos mis hermanos creyentes, el encanto misterioso de Él y resonará en nuestros corazones la admonición evangélica de su voz, que nos invita a buscarlo donde todavía Él se oculta y se deja descubrir, amar y servir en figura humana“.([ G. MORETO, «Messaggio per l’ostensione del 1978)

OSTENSIÓN DE LA SÁBANA SANTA EN LA CATEDRAL DE TURÍN.

 Juan Pablo II, siendo todavía cardenal, veneró la Síndone camino del cónclave que coincidió con la Ostensión de 1978, afirmaba:

            «Personalmente soy un devoto de esta reliquia desde hace muchos años, desde cuando era un seminarista. Entonces pude leer un libro que hablaba de la Síndone.

            En Polonia no tenemos mucha facilidad ni posibilidad de venir a Turín a venerar la Síndone; pero, si tuviéramos un poco de libertad, creo que seríamos miles los polacos los que vendríamos a venerarla.

            Porque la Síndone es un testimonio que habla, en su silencio, de una manera maravillosa. Finalmente he tenido la gracia de lograr ver lo que había leído en el libro. Y de esta visita he quedado muy impresionado».

            Dos años más tarde, ya como Pontífice y durante su peregrinación a Turín el 13 de abril de 1980, hablaba con cariño de «la ciudad que custodia una reliquia insólita y misteriosa como la Santa Síndone, singular testigo -si aceptamos los argumentos de tantos científicos- de la pascua: testigo mudo pero al mismo tiempo sorprendentemente elocuente». Una semana después, en audiencia general del 20 de abril, en Roma, definió la Santa Síndone como «la reliquia más espléndida de la pasión y de la resurrección»    

            En un discurso de Juan Pablo II a las autoridades turinesas el 13 de abril de 1980, recordaba con nostalgia su visita a Turín como peregrino en 1978. Se refiere a la Síndone como “insigne reliquia ligada al misterio de nuestra redención”:

«Quando, all’inizio di settembre del 1978, venni a Torino come pellegrino, ansioso di venerare la santa Sindone, insigne reliquia legata al mistero della nostra redenzione, non potevo certamente prevedere, all’indomani della elezione del mio amato predecessore Giovanni Paolo I, che vi sarei tornato, a meno di due anni di distanza, con altre responsabilità ed in altra cornice».(C Visita pastorale alla Diocesi di Torino. Discorso di Giovanni Paolo II alle autorità torinesi. Turín, 13 de abril de 1980. )

            Durante el ángelus del domingo 13 de agosto de 2000:

«Ayer, en Turín, se inauguró la ostensión de la Sábana Santa… Esta nueva e importante iniciativa espiritual subraya la íntima relación que existe entre el mensaje de la Sábana Santa y el Año jubilar.

            Doy las gracias de corazón… por haber ofrecido a los creyentes, que acudirán de todas partes, la posibilidad de venerar este singular testimonio de Cristo. Cada vez que se tiene la posibilidad de contemplarla, se queda profundamente impresionado.        

Esto me sucedió también a mí. En efecto, recuerdo con viva emoción mis visitas:  la primera, pocas semanas antes de mi elección a la Sede de Pedro; la segunda, durante mi visita a Turín en 1980; y la tercera, con motivo de mi peregrinación, en mayo de 1998, después del grave incendio que estuvo a punto de dañarla seriamente. Cada una de esas ocasiones constituyó una profunda experiencia de gracia. En efecto, en el Hombre de la Sábana Santa, el amor infinito de Dios habla al corazón de todo hombre». [ Ángelus – Domingo, 13 de agosto de 2000.)

  BENEDICTO XVI ORANDO ANTE LA SÁBANA EN TURÍN.         

Siendo aún cardenal, Joseph Ratzinger pronunció una conferencia titulada «Fe entre razón y sentimiento» en el Teatro Regio de la ciudad de Turín el 14 de junio de 1998. En ella se refirió a la Síndone con estas palabras:

«Meditar y rezar ante la Sábana Santa es una experiencia de fe en el único icono del Misterio Pascual. El lienzo nos acerca inmediatamente a los sufrimientos de Cristo. Frente a esta Sábana, fe, razón y sentimiento se encuentran»

(Agencia de noticias Zenit, 15 de junio de 1998 )

            En otra ocasión, durante una entrevista, el cardenal Ratzinger se refirió a la Síndone:

            «Señor Cardenal, ¿es posible imaginarse a Jesucristo tal como parece en la Sábana Santa de Turín?

            La mortaja de Turín es un misterio, una imagen que todavía no ha encontrado una explicación concluyente, aunque numerosas razones abogan por su autenticidad. En cualquier caso, la fuerza particular de esa figura, las enormes heridas, nos conmueven.Y su impresionante rostro.

En ese rostro podemos reconocer la pasión de una forma estremecedora. Y vemos, además, una gran dignidad interna. Ese rostro desprende sosiego y resignación, paz y bondad. En este sentido nos ayuda de verdad a imaginarnos a Cristo».(J. RATZINGER, Dios y el mundo: creer y vivir en nuestra época. Una conversación con Peter Seewald, Círculo de Lectores, Barcelona 2002, 187 ).

            Mensaje que envió el cardenal Joseph Ratzinger a los participantes en el encuentro de Rímini (Italia) celebrado del 24 al 30 de agosto de 2002 por iniciativa del movimiento eclesial Comunión y Liberación sobre el tema «La contemplación de la belleza».

            «En la pasión de Cristo la estética griega, tan digna de admiración por su presentimiento del contacto con lo divino que, sin embargo, permanece inefable para ella, no se ve abolida sino superada. La experiencia de lo bello recibe una nueva profundidad, un nuevo realismo.

Aquel que es la Belleza misma se ha dejado desfigurar el rostro, escupir encima y coronar de espinas. La Sábana Santa de Turín nos permite imaginar todo esto de manera conmovedora. Precisamente en este Rostro desfigurado aparece la auténtica y suprema belleza: la belleza del amor que llega «hasta el extremo» y que por ello se revela más fuerte que la mentira y la violencia».( Agencia de noticias Zenit, 29 de abril de 2005.)

 MIRAD DONDE ESTUVO CLAVADA LA SALVACIÓN DEL MUNDO.            

En el viacrucis del Viernes Santo del año 2005 decía ya papa Benedicto XVI«La Sábana Santa de Turín nos permite hacernos una idea de la increíble crueldad de este procedimiento [ la crucifixión ]. Jesús no bebió el calmante que le ofrecieron: asume conscientemente todo el dolor de la crucifixión. Su cuerpo está martirizado; se han cumplido las palabras del Salmo:

“Yo soy un gusano, no un hombre, vergüenza de la gente, desprecio del pueblo” (Sal 21, 27). “Como uno ante quien se oculta el rostro, era despreciado… Y con todo eran nuestros sufrimientos los que él llevaba y nuestros dolores los que soportaba” (Is 53, 3 ss)». [Cf Meditaciones de Benedicto XVI sobre el Via Crucis del Viernes Santo de 2005. Undécima estación).
            Lunes, 2 de junio de 2008. En el aula Pablo VI del Vaticano, ante 7000 fieles turineses, el papa Benedicto XVI anuncia una ostensión pública de la Síndone para la primavera de 2010, acogiendo el deseo del  arzobispo de Turín Severino Poletto:

            «Será una ocasión sumamente propicia -estoy seguro- para contemplar ese misterioso rostro, que silenciosamente habla al corazón de los hombres, invitándoles a reconocer en él el rostro de Dios». Y añadió: «Si el Señor me da vida y salud, espero ir yo también a visitarla» (Cf.Agencia de noticias Zenit, 2 de junio de 2008.)

            Domingo, 2 de mayo de 2010. El papa Benedicto XVI visita Turín. Dentro de la catedral de San Juan Bautista, que alberga la ostensione de la Síndone, pronuncia una meditación, de la que extraemos algunos fragmentos:

«… la Sábana Santa es el… icono del Sábado Santo. De hecho, es una tela de sepulcro, que ha envuelto el cuerpo de un hombre crucificado, y que corresponde en todo a lo que nos dicen los Evangelios sobre Jesús… la Sábana de Turín nos ofrece la imagen de cómo era su cuerpo en la tumba durante ese tiempo… es testigo precisamente de ese intervalo único e irrepetible en la historia de la humanidad y del universo, en el que Dios, en Jesucristo, ha compartido no sólo nuestro morir, sino también nuestra permanencia en la muerte… desde la oscuridad de la muerte del Hijo de Dios, ha surgido la luz de una nueva esperanza: la luz de la Resurrección palabra de amor, y alabamos a Dios con una vida llena de fe, de esperanza y de caridad».

 3.-SIGNIFICADO DE LA SÁBANA SANTA.

 1.-Los datos  anteriores nos muestran, en primer lugar,  que la Sábana de Turín ha sido tratada y considerada como una reliquia objeto de culto desde los primeros tiempos del cristianismo y que tal tratamiento ha sido sancionado con declaraciones y actuaciones papales.

            2.-Esta consideración y tratamiento hace que la sábana santa haya salido del ámbito de lo profano y entrado en el ámbito de lo sagrado. Es un objeto religioso digno de veneración, culto, respeto como algo que nos traslada al mundo de lo santo-trascendente. ESTE ES EL SIGNIFICADO QUE CONLLEVA EL CALIFICATIVO DE SANTA UNIDO A LA SÁBANA.

            3.-Esta entrada en el ámbito de lo sagrado ha sido, ciertamente propiciada, por la idea de que esta sábana en un elevado porcentaje de probabilidades, en las que coinciden historiadores sobre el curso seguido a través de los tiempos por el lienzo así como por los juicios y análisis de los técnicos y  científicos que de ella se han ocupado, especialmente en los últimos tiempos,  haya  sido el lienzo con que el cuerpo del Señor fue cubierto en el sepulcro donde de una manera inexplicable quedó grabada la imagen de su cuerpo clavado en la cruz. Esta consideración es necesaria y suficiente para fundamentar racionalmente el culto tributado a la síndone.

CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA PARA PEREGRINOS LLEGADOS A VENERAR LA SÁBANA SANTA DE TURÍN.

 4.-.-La consideración, sin embargo, de reliquia santa de la síndone, ha quedado desvinculada de su historia, de su autenticidad,  para vincularse directamente con la fe de los creyentes,  de los millones de personas que han peregrinado hacia los lugares donde se encontraba expuesta, de las oraciones y peticiones hechas a Dios en su presencia así como de todos los sentimientos de amor a Cristo que ha suscitado, pudiendo decir lo que dijo el más escueto de   los testimonio de los papas,  el de Juan XXIII : Dios está aquí.

            5.- Esta desvinculación hace que el estudio de su autenticidad, naturaleza, origen, procedencia etc. sea un objeto más de investigación de la ciencia, mientras que los aspectos estrictamente religiosos quedan a la consideración de la piedad cristiana.

            6.- Unas palabras del Papa Juan Pablo II pueden estar en correlación con las cinco afirmaciones anteriores:

            En 1998, el Papa Juan Pablo II  declaró que «puesto que no es una cuestión de fe, la Iglesia no debe entrar  en estas lides. A los científicos corresponde la tarea de continuar investigando, para alcanzar respuestas adecuadas a las preguntas unidas a este sudario.”

            Él mismo mostró, como hemos visto en varios de sus testimonios  estar profundamente motivado por la imagen del sudario, organizando  entre otras cosas exhibiciones públicas del santo lienzo:

             Como la imagen en sí es motivo de oración y meditación para muchos creyentes, es improbable que ni siquiera una prueba rotunda de que la imagen no procede del siglo I pudiera acabar con su devoción. La sábana es  un símbolo de la crucifixión y resurrección de Cristo . El papa Juan Pablo II la llamó «el símbolo del sufrimiento de los inocentes de todos los tiempos».

Bibliografia: La Síndone de Turín Aproximación al Jesús Histórico en Revista Biblia y Fe nº 70. Vol. XXIV, enero-abril 1998.Un nº dedicado todo él a l estudio de la síndone bajo distintos puntos de vista.

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