LA EDUCACIÓN  DE LOS ADOLESCENTES HOMOSEXUALES EN LA FAMILIA.

 El tema que sigue puede considerarse una secuencia del anterior   en el que se trató de la educación de la adolescencia en la familia,  todo lo  que se dijo acerca de esta etapa de la vida humana es aplicable también ahora, lo específico de este tema es el de la educación familiar de los adolescentes, hombres y mujeres  homosexuales o lesbianas, anticipamos el contenido del tema en el siguiente índice.

 1.- Algunas precisiones sobre el concepto y naturaleza de la homosexualidad.

2.- Lo que deben saber los padres sobre la homosexualidad.

3.- Diversas situaciones por las que pueden pasar los padres hasta llegar a la aceptación real y apoyo de sus hijos homosexuales.

4.-Como los homosexuales que mantienen relaciones estables pueden estar en comunión con la Iglesia y aspirar a la perfección cristiana.

1.-ALGUNAS PRECISIONES SOBRE EL CONCEPTO Y NATURALEZA DE LA HOMOSEXUALIDAD.

           Por homosexualidad entendemos   la condición humana de un ser personal que en el nivel de la sexualidad se caracteriza por la peculiaridad de sentirse constitutivamente atraído   de una forma exclusiva por una persona del mismo sexo.

Según lo anterior para considerar a una persona, hombre o mujer, como homosexual  ha de serlo 1.- constitutivamente y no sólo por  tener comportamientos homosexuales, 2.-  y, a su vez, el que vivencia lo peculiar de su condición personal , 3.-pretendiendo encontrar cauces apropiados para su realización en cuanto persona  homosexual.

            De  lo anterior se deduce que la homosexualidad no es sólo ni principalmente un fenómeno sexual, sino la condición antropológica  de un ser personal, que afecta a todos los aspectos de su persona, aunque su manifestación más evidente esté en el nivel de la sexualidad.

Partiendo de esta noción de homosexualidad  hay que reconocer que no existe una explicación  causal satisfactoria de la homosexualidad, los datos históricos, estadísticos y de antropología cultural no dan respuesta a los interrogantes básicos y por otro lado los tratamientos experimentados, como el psicoanálisis, la terapia de comportamiento y otros no han conseguido desvelar el secreto de la constitución homosexual de un porcentaje de la población humana.

Lo que sí es factible  es decir qué no es la homosexualidad y en este tema en el que estamos tratando de la educación familiar de los homosexuales señalar  algunos puntos que todos los padres con hijos homosexuales deberían saber , a ellos nos referimos a continuación.

2.- LO QUE  DEBEN SABER  LOS PADRES SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD.

1.- No es una enfermedad. A pesar de que durante un tiempo estuvo catalogada como tal, la homosexualidad no es una enfermedad física ni un trastorno psicológico que pueda ser curado, prevenido o evitado. En este sentido no se debería hablar de la homosexualidad como una perversión, desviación , inversión etc.

2.-No se elige. Nadie elige su condición sexual.  La condición sexual nos viene dada Se desconocen los mecanismos físicos y psicológicos que llevan a una persona a tener una condición sexual u otra pero no hay ninguna duda sobre que nadie puede elegir ser heterosexual u homosexual

3.- No se contagia. Algunos padres tienen miedo de que la condición homosexual de uno de sus hijos se contagie a los demás pero eso no ocurre.

4.- Los homosexuales no tienen más probabilidades de contraer sida u otras enfermedades de transmisión sexual. Es importante que los padres sepan que no es la orientación sexual sino determinadas prácticas sexuales de riesgo lo que acrecienta esa posibilidad. Y es igualmente importante que hablen con sus hijos, tanto si son homosexuales como si son heterosexuales de cómo evitar esas prácticas de riesgo.

5.-Siempre ha existido. En todas las culturas y en todos los tiempos ha habido personas homosexuales. Que la homosexualidad haya sido más pública o haya permanecido escondida se explica solo por el hecho de que las sociedades hayan sido más tolerantes o más discriminatorias hacia esta orientación sexual.

            6.- Los padres han de saber, por un lado, la necesidad que tienen sus hijos homosexuales de realizarse como personas dentro de su condición homosexual y en segundo lugar que tal realización es posible permitiendo que sus hijos o hijas vivan su condición de una forma que los realice como tales  personas .

7- Que en la mayoría de los casos las personas homosexuales, especialmente en la adolescencia ,   cuando toman conciencia de su realidad  padecen un conjunto de sufrimientos provenientes, en primer lugar de la misma toma de conciencia del hecho, después  del entorno en el que se mueven, amigos, colegio, etc donde pueden ser objeto de burlas, rechazos, este sufrimiento se puede acrecentar si el ámbito familiar tampoco  les es favorable.

8.- Los padres son los primeros que deben saber  que la condición sexual de las personas , siendo importante, no es lo único que configura la naturaleza humana en cuanto persona, con independencia de la condición sexual, la persona humana es un ser dotado de inteligencia, de afectividad, de sentimientos , de libertad, de capacidades de todo orden, artísticas, religiosas, profesionales etc.

 

3.-DIVERSAS SITUACIOMES POR LAS QUE PUEDEN PASAR LOS PADRES HASTA LLEGAR A LA ACEPTACIÓN REAL Y APOYO DE SUS HIJOS HOMOSEXUALES.

 Aunque se pueda admitir que cada familia y cada persona pueda dar respuestas diversas ante el problema de la homosexualidad de un hijo o una hija , quizá no sea del todo ingenuo el describir  algunas de las situaciones por las que pueden  pasar los padres a la hora de llegar a la que consideramos  el término ideal al que hay que tender  que no  es otro que el aceptar de una forma real , sin restricciones, sin tragedias , la condición de sus hijos dándoles el apoyo que necesiten.

1.-Una situación  de  desconcierto y disgusto profundo.

 Tal situación  puede venir acompañada de  una desorientación inicial, nuestro hijo/a es homosexual no sabemos que hacer.

También  puede venir acompañada de sentimientos de culpa, buscando culpables de esa situación, bien sea la pareja, bien las amistades, bien otros familiares, bien el mismo hijo/a etc olvidando que la condición sexual no se elige ni se produce, sino que nos viene dada.

En no pocos casos se puede romper el equilibrio familiar, dando lugar a la ira manifestada en las palabras, insultos, valoraciones morales de las que posiblemente los padres posteriormente se arrepentirán, pero en muchos casos tal arrepentimiento puede llegar demasiado tarde.

Es posible que en esta situación la familia trate de persuadir a su hijo o hija que está equivocado , de que aún es muy joven tratando de persuadirlo a que acuda, por ejemplo,  a una terapia psicológica.

Esta será una de las  decisiones más desafortunadas  y con consecuencias para la futura relación padres/hijo/hija. Esta actitud nace del hecho de seguir negando la realidad .

La ayuda que pueden aportar los profesionales de la psicología no se mueve en ésta dirección, sino en todo caso en ayudar a la persona a superar su autoestima y en ayudar a la familia a superar las dificultades que la revelación de la homosexualidad les ha producido.

 2.- Una situación de rechazo manifestada en  ignorar el problema.

 Esta actitud lleva a los padres a la prohibición de hablar del tema , como si no hablando del tema el problema dejará de existir, olvidando que lo que el hijo o la hija necesita es hablar y recibir apoyo y comprensión.

La familia acabará “perdiendo al hijo o a la hija”, ya que la presión que la “postura familiar del rechazo mediante el silencio” les provoca, hará que busquen lejos de la familia, alternativas al afecto que todos los seres humanos necesitamos y que dependiendo tanto de su suerte, como de su personalidad podrá afectar positivamente o negativamente a su vida futura.
Dejar a los  hijos a su suerte es algo que por principio debería estar reñido con lo que representa la “responsabilidad paterno/materno-filial” y que está reñido frontalmente con el cariño que como padres se deben a los hijos/as´

Algunas familias llegan a una aceptación fatalista, que le vamos a hacer, mi hijo/a es así, no hay remedio que conformarse .

 3.-  Una actitud de asimilación , aceptación real y apoyo incondicional.

La asimilación significará que a pesar de las dudas que puedan surgir, la familia ha empezado a entender la realidad y poco a poco comprenderá que para los homosexuales es tan natural ser homosexual, como para los heterosexuales ser heterosexual.

Poco a poco aceptará con normalidad que uno de los miembros de la familia es gay o es lesbiana y que sigue siendo su hijo o su hija y pasarán a afrontar con acierto su “nueva realidad familiar”.
            -A la aceptación real se llegará mediante relaciones familiares basada tanto en el amor, como en el diálogo.
La labor más importante de los padres, una vez llegados a la aceptación es la implicación en la misma del resto de los miembros de la unidad familiar, para que entiendan que apoyar a su hijo o hija homosexual es una obligación familiar como lo sería apoyar a los demás miembros de la familia ante otras situaciones de dificultad.
Además se debería dar  el paso de manifestar en nuestro entorno familiar y social que somos padres de una persona homosexual “salir del armario como padres”, demostrando con nuestra actitud la verdadera aceptación del  hijo o de la hija.

4.-CÓMO LOS HOMOSEXUALES  QUE MANTIENEN RELACIONES ESTABLES  PUEDEN ESTAR EN COMUNIÓN CON  LA IGLESIA Y ASPIRAR A LA PERFECCIÓN CRISTIANA. 

Muchos homosexuales tienen creencias religiosas, entre ellas las creencias propias del catolicismo, no cabe duda que en no pocos casos tales creencias pueden entrar en conflicto con su condición de homosexuales, pero no cabe duda también que esos mismos conflictos si son bien resueltos, con objetividad y sinceridad pueden ser una gran ayuda para  realización personal y de progreso en la vida cristiana.

Desde la fe católica todo lo relacionado con el uso  de la eroticidad por parte de los homosexuales,  si desean mantenerse dentro de su comunión y posibilidad de aspirar a la perfección cristiana, ha de pasar por la aspiración de alcanzar una castidad completa. Esta misma aspiración  es similar a la que deben tender   los heterosexuales que se quedan solteros/as.

Contra esa aspiración no va a priori el hecho de mantener relaciones estables, tal como se indica en el título de este punto

El título de este punto   lo primero que necesita precisar es de qué tipo de relaciones  estables entre homoxesaules y lesbianas estamos hablando.

De forma general se puede decir que entre los mismos se pueden dar dos clases de relaciones referidas a la sexualidad hablando globalmente:

A LA BÚSQUEDA DEL PLACER ERÓTICO.

La primera de estas dos clases es  aquella en las que se busca directamente el placer erótico. Según la enseñanza de la iglesia católica la busqueda directa del placer erótico fuera del acto orientado a la  procreación humana  es inmoral, pero no sólo para los homoxesuales sino también para los hererosexuales, porque  tal placer de acuerdo con el principio  tomista en general, de que los placeres los da la naturaleza para el logro de determinados fines  , y en el caso del placer sexual  el fin es el de la procreación, se sigue  que fuera de la procreación la busqueda y disfrute del placer erótico  de forma directa es inmoral.

A LA BÚSQUEDA DEL AMOR PERSONAL

El segundo tipo de relaciones que se pueden dar entre los homosexuales y lesbianas es lo que podriamos nombrar como relaciones amorosas de caracter personal. Estas relaciones son relaciones de amor entre dos personas, ese amor posiblemente tiene su fundamento en la sexualidad humana, , pero lo que se busca en ellas es el desarrollo del amor personal, la complementariedad afectiva, el romper la soledad personal y otros fines que nada tienen que ver con  el placer erótico directamente buscado. Es importante no reducir  la sexualidad humana a eroticidad.

Este tipo de relaciones entre homosexuales es completamente moral, aún en el caso de que debido a la relación que existe entre lo erótico y lo sexual pueda suponer  un peligro y tentación  para  la busqueda de lo erótico y, en algún caso , hasta la caida en esa tentación.

A pesar ello  este tipo de relación entre homosexuales  no podría considerarse como prohibida ni inmoral, puesto que lo que directamente se va buscando no es la satisfacción erótica sino otros fines nacidos de un amor personal, de persona a persona muy cercano al más puro amor de amistad.

Si las personas homosexuales viven su amor en esta dimensión pueden vivir en pareja, pueden participar  en la Eucaristía, pueden y deben ser admitidos de una forma normal en las instituciones eclesiales etc. Lo único que tienen que tener claro es el ideal último que en estas relaciones van buscando, como es el logro de un amor personal que necesita tiempo y la gracia de Dios  para que  llegue a su plenitud.

Un ideal de este tipo es compatible con las tentaciones y caidas que se pueden producir en el camino, como son compatibles todas las caidas y tentaciones que tienen las personas en búsqueda de la perfección cristiana, perfección cristiana que no está cerrada para las personas que tienen esa tendencia natural, siempre que esas personas estén abiertas al arrepentimiento y a reiniciar su camino hacia ese ideal.

Estas reflexiones nacen al hilo de querer situar a las parejas de homosexuales dentro de la estricta enseñanza sobre el sexo de la iglesia católica, comprendiendo que hay otras visiones del sexo que son distintas de las de la iglesia.

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sanchoamigo.

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