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MAPA DE EL SALVADOR.

SÍNTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA DE EL SALVADOR.

El tema, como dice su título, quiere darnos una visión sintética de una historia que abarca cerca de cinco siglos, ello nos obligará a sobrepasar la extensión permitida por este medio y  que abordaremos de acuerdo con este índice general, con algunos subíndices dentro del mismo.

 1.-Desde la época de la conquista hasta la independencia.

2.- Desde la época de la  independencia, hasta nuestros días.

 

1.- DESDE LA ÉPOCA DE LA CONQUISTA HASTA LA INDEPENDENCIA.

 De acuerdo a los documentos escritos del tiempo de la conquista, la misión evangelizadora de El Salvador  fue realizada por los españoles  ciñéndose a las leyes del Real Patronato.

Inicialmente, la misión evangelizadora se llevaba al mismo tiempo que   la de la conquista, era parte integrante de ésta. En general, los primeros sacerdotes que llegaron a El Salvador  eran capellanes del ejército.

De suyo no tenían mandato de evangelizar a los indios, sino de atender a los soldados españoles; pero, en ocasiones, el conquistador, exigido por su conciencia cristiana, ordenaba al capellán que al paso de su batallón,  fuera bautizando a los indios que encontraban en su camino, para salvar sus almas.

EN VERDE EL MAPA DEL SEÑORÍO DE CUZCATLÁN. EL SALVADOR.

El primer sacerdote que puso pie en tierras salvadoreñas, entonces conocidas como tierras de Cuzcatlán,  fue un sacerdote diocesano, capellán del ejército que conducía don Pedro de Alvarado, en 1525,  llamado Francisco Hernández  y que acompaño también a don Diego de Holguín cuando fue enviado a fundar la ciudad de San Salvador, en 1526.

Él bautizó durante el breve tiempo que permaneció  en El Salvador  a algunos indios, pero no pudo bautizar ni siquiera el tercio de los indios que habitaban en  el recién fundado San Salvador. El acto de conquista de este pueblo para la Corona española quedaba, por ende, incompleto. El Padre Hernández tuvo que abandonar rápidamente San Salvador, para seguir su camino con el batallón de don Diego de Holguín.

No obstante  el Padre Francisco Hernández regresó a San Salvador para hacerse cargo de la asistencia sacramental de los españoles que ya habían empezado a poblar las tierras cuzcatlecas, sin asumir la inmensa tarea de misionar a los indios. El Padre Hernández se habría quedado en San Salvador hasta el año 1530.

El   segundo misionero en tierras cuzcatlecas.  Se trata de un tal Pedro Ximenez que se había hecho cargo de la “cura” de los indios bautizados en tierras cuzcatlecas. Este Pedro Ximenez, sin embargo, no era clérigo sino laico; era un encomendero de indios.

 RUINAS  DE LA IGLESIA COLONIAL DE GUAYMANGO. SONSONATE. EL SALVADOR.

Refiriéndonos a la participación de los laicos en la obra misionera de la Iglesia,  las fuentes históricas que conciernen a Sonsonate ponen de manifiesto  un hecho curioso y a la vez lastimoso, para la fe cristiana.

En 1543, Pizarro había expulsado del Perú a un contingente de soldados que se habían sublevado en  contra  de  la Corona española. Eran soldados  portugueses. Pizarro los puso en una embarcación, que dejó ir a la deriva, a lo largo de la costa del océano Pacífico.

Esta embarcación encalló en costas cuzcatlecas, cerca del ahora conocido puerto de Acajutla.  Al darse cuenta, esta soldadesca, de que en esas tierras a la redonda no había  ningún cura de almas, ellos vieron la oportunidad de hacerse un “modus vivendi” y asumieron la tarea de asistir espiritualmente a los indios, más por ganar dinero, que por evangelizarlos. Esto desembocó en una lamentable situación de inmoralidad que desedificó la piedad de los indios, que ya habían sido misionados por el primer obispo de Guatemala, Francisco Marroquín.

 Al hilo del hecho anterior  podemos afirmar que ante la escasez de misioneros la tarea de evangelizar  recaía, en bastantes casos, en los seglares, especialmente en las encomiendas pues al encomendero la corona española les impuso la obligación de la evangelización de los indios. Tarea que, por derecho de encomienda de indios, no podía eludir el encomendero.

EL OBISPO FRANCISCO MARROQUÍN.

En cuanto el Obispo  Marroquín se dio cuenta de la situación lamentable en que había caído la comunidad de indios cristianos en Sonsonate,  gestionó con la orden de Santo Domingo el envío a Sonsonate de un grupo de frailes de esta orden religiosa

El año 1547 . El Capítulo Provincial de los dominicos, celebrado en México, decide extender las actividades de los religiosos hasta El Salvador. El obispo Marroquín, a cuya diócesis pertenecía El Salvador, envía al P. Tomás de la Torre para solucionar algunos problemas administrativos y fundar un convento de dominicos.  Acompañan al P. De la Torre los religiosos Matías de la Paz y Vicente Ferrer.

Los clérigos y seglares importantes de la ciudad se oponen a la llegada de los religiosos: creían que iban a ser fiscalizados y que disminuirían sus ingresos. El obispo Marroquín hizo caso omiso de esta oposición y mando.

catedral

CATEDRAL METROPOLITANA  DE EL SALVADOR.

A finales del año 1551 toman posesión de los terrenos y edifican su iglesia y convento. La primera fundación se ubicó en el lugar que hoy ocupa la Iglesia Catedral de San Salvador.

 El 20 de Enero del año 1570 se celebra en Cobán el Capítulo Intermedio de la Provincia San Vicente Ferrer: Deciden fundar también un convento en la zona indígena de El Salvador. Eligen el poblado de Sonsonate, en la región de los Yzalcos.  No tardan en edificar iglesia y convento. Muy pronto se convierte en el centro al que acuden los religiosos que trabajan por esa zona misional.

Los franciscanos, estuvieron presentes  en El Salvador desde 1553, fundaron su primer convento en 1574 y pronto otros dos, con un total de 16 religiosos. cuidando de 125 pueblos, 30 doctrinas y 298 cofradías.

Tambíén los P.P. Mercedarios llegaron tempranamente a El Salvador . En Diciembre de 1523, el Padre Bartolomé De Olmedo y siguen sus labores los Padres Juan de Zambrana y Marcos Pérez de Ardón. Hubo algún tiempo un centro de Hermanos de San Juan de Dios y un convento de dominicas. Hacia 1690 continuaban estos religiosos en numerosos pueblos, algunas doctrinas de indios y muchas cofradías.

Así quedan ubicados en la geografía religiosa de El Salvador, los primeros actores de la misión de la Iglesia católica en El Salvador.

Posteriormente y hasta, la independencia la Iglesia de El Salvador,   se continuó profundizando  con su presencia evangelizadora unida a una acción no estrictamente cultual sino también social, educativa, con un fuerte influjo en toda la sociedad  tanto por los agentes  anteriores como por otros nuevos. 

Así los dominicos en el Capítulo de  1790 promueven “que en cada Provincia de la Orden haya por lo menos un convento donde se guarde en todo rigor Las Constituciones, sin admitir dispensa alguna”. Es elegido el convento de Santo Domingo de El Salvador.

La zona era propicia para el desarrollo agrícola: los dominicos promueven la enseñanza, el uso de instrumentos de labranza y fomentan pequeñas industrias artesanales.

En cada convento se instauraron escuelas, e igualmente en las parroquias que regentaban. Se fomentó el estudio de la propia lengua de los nativos y, a la vez, se enseñaba el castellano.

Durante todo el período de los siglos XVI al XVIII los dominicos no cesan un momento de defender al indígena de los atropellos de conquistadores y, ahora,de encomenderos y hacendados.

Jardines

IGLESIA EN LA ZONA DE SONSONATE.

En 1726 un terremoto destruye iglesia y convento de Santo Domingo en Sonsonate. Es edificado nuevamente y le ponen como protector a Santo Domingo de Guzmán.

            Una similar labor desempeñaron también otras órdenes religiosas, los franciscanos, mercedarios, jesuitas..

                        El clero diocesano y parroquial desempeñó también durante el tiempo de la colonia un papel fundamental en la evangelización,  y en la configuración cristiana del país, con relación a este papel podemos concluir :

Que  la contribución del clero secular a la misión de la iglesia Católica en El Salvador fue la de una verdadera parroquia misionera.

Cada población fundada por españoles tenía al centro un edificio religioso que, luego de ser doctrina o centro de misión, se convertían en parroquias para la administración de la catequesis y la recepción de los sacramentos.

El atrio inmenso que se explayaba delante de cada edificio de iglesia era signo del encuentro fraterno y de comunión fomentado por estas parroquias, al acoger en su espacio a los indios venidos de las montañas y de los valles para cumplir sus obligaciones religiosas.

IGLESIA PARROQUIAL DE APANECA . EL SALVADOR.

La parroquia se convirtió en lugar de encuentro y de comunión. La gente misma de la ciudad o del pueblo contribuía con el Cura párroco a dar de comer a la gente venida del campo.

 Incluso, construían sus casas con amplios corredores exteriores, o portales, en donde dormían los indios por las noches del viernes a domingo, cuando el atrio de la iglesia parroquial era insuficiente.

Los curatos se fueron multiplicando y con ello fueron desapareciendo los oratorios o lugares de alojamiento para los peregrinos venidos del campo. Los Curas párrocos se convertían en misioneros de la gente del pueblo o de la ciudad, en tanto que los sacerdotes regulares, o religiosos, eran itinerantes.

Sin embargo, en El Salvador, en donde el número de clero secular ha sido siempre mayor al de los regulares, los Curas Párrocos asumieron también el carácter de misioneros itinerantes.

SELVA EN EL SALVADOR AMENAZADA .

Después  de dar los servicios parroquiales los sábados y domingos en el pueblo, ellos iban al encuentro de los indios que no concurrían al pueblo, para darles el pan espiritual, la doctrina, asistir a sus enfermos, confesar, celebrar la eucaristía, preparar a los niños en la catequesis.

Con respecto a la  formación de los sacerdotes había en la ciudad de Antigua Guatemala un único centro de formación para los clérigos seculares que daban servicio en Guatemala y en El Salvador.

Era la Pontificia Universidad de San Carlos de los Caballeros. Una formación estrictamente escolástica, seria, ceñida a las normas emanadas del Concilio de Trento y de acuerdo a la tradición de las grandes universidades españolas del sur de España.(( Cf.http://www.elsalvadormisionero.orgCONAMI  › COMSAL I  ›  Ponencia).

 2.- DESDE LA INDEPENDENCIA HASTA NUESTROS DÍAS.

 PROCLAMACIÓN DE LA INDEPENDENCIA.

A)  LA IGLESIA DESDE LA INDEPENDENCIA.

 La independencia de El Salvador  tuvo un proceso con diversas fases, el mismo dio comienzo hacia el año 1813, dentro de este proceso sería casi definitivo el hecho del  2 de febrero de 1841, en el que  una Asamblea Constituyente proclamó la separación de El Salvador de la Federación Centroamericana.

Posteriormente  el parlamento de El Salvador  actuando de conformidad a lo prescrito por el Art. 95 de la Constitución de 1841, emitió un Decreto Legislativo el  día 25 de enero de 1859 en el que reafirmaba la soberanía externa de El Salvador, erigiendolo como   República independiente.

Tras estos hechos El Salvador vivió un período de gran inestabilidad política, debido a la rivalidad entre liberales y conservadores, a los conflictos con los Estados vecinos, y a la falta de consolidación de la identidad nacional que mantuvieron a la República en un estado constante de Guerra Civil.

 SOLDADOS  DE LA GUERRA EN EL SALVADOR.

El estado de la Iglesia Católica en este periodo  cambió dependiendo de quién gobernaba el país, los Conservadores o los Liberales.

Las primeras leyes anticlericales fueron establecidas por el gobierno Liberal de El Salvador en 1824.

En 1871, la revolución Liberal proclamó la libertad de pensamiento y religión, quitó la administración  de los cementerios a los clérigos, legalizó el matrimonio civil, hizo que la educación no fuera clerical, y abolió las órdenes monásticas.

A los sacerdotes se les prohibió enseñar en las escuelas públicas, pero se permitían las escuelas privadas religiosas. Estas políticas se han mantenido hasta la fecha, excepto por la prohibición de las órdenes religiosas. El gobierno no contribuye con ninguna iglesia, pero desde 1962, a la iglesia se le permite adquirir bienes raíces mientras no sean para la iglesia misma.

No hay Concordato  entre el Gobierno salvadoreño y el Vaticano, pero sí se intercambian representantes diplomáticos.

La Constitución de 1962 reiteró la separación de la Iglesia y el Estado y garantiza la libertad de religión para todos los cultos, pero excluye al clero la pertenencia  a los partidos políticos y a puestos públicos.

EN LA PARROQUIA DE CINQUERA-EL SALVADOR

 PARROQUIA  DE CINQUERA DESTRUÍDA POR UNA BOMBA EN LA GUERRA CIVIL.

B ) AGENTES DE EVANGELIZACIÓN

 En El Salvador ha habido una escasez de sacerdotes católicos y otros trabajadores religiosos.

En 1944, había 106 parroquias con 203 sacerdotes y 357 religiosas, lo cual aumentó a 175 parroquias, 373 sacerdotes y 803 monjas en 1968. En 1980, entre las 229 parroquias, había 373 sacerdotes (173 diocesanos y 200 religiosos), 70 hermanos laicos y 735 monjas,

En 1970, cerca del 62 por ciento de los sacerdotes y 19 por ciento de las monjas eran nativas salvadoreñas, lo cual es un alto porcentaje de sacerdotes nacionales y una baja proporción de monjas nativas comparado con otros países latinoamericanos de la época.

CHICAS ACOGIDAS EN UN CENTRO DE CÁRITAS DE EL SALVADOR.

La proporción de sacerdotes por habitante en El Salvador, cayó de 1:7, 692 en 1970 a 1:9,090 en 1975 y en 1980 era 1:12,860.

En 1980, 200 sacerdotes católicos en El Salvador pertenecían a órdenes religiosas. La cantidad mayor era de los salesianos y de los jesuitas. Cerca del 50 por ciento del clero religioso era dedicado a las parroquias, 20 por ciento a la enseñanza, 10 por ciento a la capacitación y preparación de sacerdotes, y el resto trabajaba en la arquidiócesis.

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE EL SALVADOR.

Los sacerdotes religiosos asignados a las parroquias eran mayormente misioneros extranjeros, principalmente de Italia y España.

La Iglesia Católica también auspició 161 escuelas privadas con más de 35.000 estudiantes. El personal católico de los Estados Unidos de América incluía a 15 hombres (seis diocesanos, cinco franciscanos, y cuatro Maryknoll) y 13 mujeres (11 monjas y 2 laicas).

 

EL P. ROGER TRABAJANDO CON FAMILIAS EN EL CONTEXTO DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN.

C) TENSIONES EN EL INTERIOR DE LA IGLESIA.

 Desde los años 1920, la Iglesia Católica se ha venido dividiendo grandemente de forma interna entre los que apoyan el status quo – la alianza Conservadora de la Iglesia y el Estado – y los que han apoyado a los Liberales y la agenda progresiva, basada en la defensa de los derechos humanos de los marginados de la sociedad.

Se han suscitado varias tensiones entre la Iglesia Católica Salvadoreña durante los años 1960 y los siguientes años, como resultado  de los retos impuestos por el Segundo Concilio Vaticano (1962-1965), la Conferencia Latinoamericana de Obispos llevada a cabo en Medellín (Colombia) en 1968, la Teología Latinoamericana de Liberación, y el movimiento de Renovación Carismático Católico.

Estas nuevas y poderosas corrientes polarizaron en varias facciones a los obispos católicos, sacerdotes (diocesanos y religiosos), hermanos laicos y hermanas (miembros de órdenes religiosas), y los laicos  en general.

Los tradicionalistas querían que la Iglesia se mantuviera igual a como era antes de las reformas aprobadas por el Segundo Concilio Vaticano (mediados de los 1960), con énfasis en la autoridad apostólica, la teología ortodoxa, los sacramentos y la piedad personal.

Los reformistas generalmente apoyaban la propuesta de la Iglesia después del Segundo Concilio Vaticano hacia la modernización y la tolerancia a la diversidad basada en su Doctrina Social oficial.

Los progresistas, inspirados en las reformas aprobadas en el Segundo Concilio Vaticano y en las conferencias de Medellín, buscaba implementar la nueva visión de “una opción preferencial por los pobres” a través de la acción política y social dirigida hacia la de la transformación de la sociedad salvadoreña y al establecimiento de mayor justicia social a través de una democracia pacífica.

SACERDOTE EN UN GRUPO DE ORACIÓN CARISMÁTICO.

Los carismáticos  desean impulsar la vida comunitaria  a través del poder y los dones del Espíritu Santo (incluyendo el “bautismo del Espíritu Santo y el habla en lenguas”), en vez de un activismo social y político.

 D)  UN CAMBIO SIGNIFICATIVO EN LA PASTORAL.

Muchas familias católicas habían sido destruidas por los conflictos armados y las reubicaciones geográficas forzadas a raíz de la guerra civil y por los conflictos internos entre Conservadores, Liberales y Progresistas, tanto en la arena política como en la religiosa.

Monseñor Luis Chávez y González fue el Arzobispo de San Salvador entre 1939 y 1977. Durante su desempeño, la Iglesia Católica Salvadoreña pasó por varios cambios significativos. La condición marginada de los campesinos, quienes habían sido ignorados por la jerarquía de la iglesia, se convirtió en un asunto preocupante para la Iglesia

El enfoque tradicional de la caridad fue visto como ineficiente; el crecimiento del protestantismo en el país apareció como una amenaza para la fe católica romana. Monseñor Chácez quiso abordar   la situación prometiendo la organización de cooperativas en el campo, lo cual dio como resultado la formación de comunidades de base católicas.

FRUTOS DE LA ESPERANZA CAMPESINA EN EL SALVADOR.

Muchos campesinos tuvieron esperanzas al encontrar un nuevo significado religioso por medio de un mensaje en el cual Jesús se comprometía socialmente y buscaba la liberación de la opresión política y económica., lo cual trajo repercusiones significativas.

Después de las escaramuzas armadas entre el ejército y las guerrillas inspiradas por el marxismo, empezó la guerra civil en los años 1980 y las comunidades de base católicas radicalizaron sus actividades y se formaron en  algunas de las asociaciones de campesinos que apoyaban al FMLN.

 

E)  LA IGLESIA CATÓLICA DURANTE EL MANDATO DEL GENERAL CARLOS HUMBERTO ROMERO.

 Las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado se pusieron tensas después de llegar al poder el General Carlos Humberto Romero en enero de 1977 a través de elecciones fraudulentas.

Por esa misma época, otro Romero, Oscar Arnulfo Romero, fue nombrado Arzobispo de San Salvador (1977-1980), aparentemente el más conservador de los dos candidatos para ese puesto.

Sin embargo, en un país dominado por el terror y la injusticia, el Arzobispo Romero pronto se convirtió en vocero de la compasión y la razón de Cristo, denunciando la represión sistemática militar hacia la gente y piidiendo  la redistribución de tierras y la unificación del país.

MONSEÑOR OSCAR ROMERO.

Oscar Romero y otros sacerdotes, empezaron a hablar contra la institucionalización de la injusticia y la represión del gobierno y las fuerzas militares desde inicios de los años 1930.

Muchos sacerdotes y otros trabajadores religiosos fueron pronto acusados de ser “comunistas” debido a su apoyo a los pobres y a sus denuncias por la creciente represión brutal ejercida por las fuerzas de seguridad del General Romero en contra de los oponentes.

.La característica principal de la Iglesia Católica Salvadoreña en 1980, fue su fuerte postura a favor de los derechos humanos y la justicia social, basada en la pastoral “opción por los pobresanunciada durante la reunión de los obispos latinoamericanos en Medellín en 1968, y reiterada en Puebla en 1979.

Entre 1977 y la firma de los Acuerdos de Paz en 1992, muchos sacerdotes católicos en El Salvador eran presionados por las fuerzas militares del gobierno y los grupos terroristas derechistas que apoyaban al gobierno y su guerra en contra de la insurrección encabezada por los marxistas.

Éstos premiando a los que levantaban la voz en contra del gobierno con la tortura y el asesinato. Los grupos de la muerte derechistas llevaron a cabo una “guerra no santa” en contra de los sacerdotes católicos y laicos quienes eran socialmente activos en apoyo a los derechos de los pobres y oprimidos, lo cual llevó al martirio a 12 sacerdotes (principalmente jesuitas) y a cuatro trabajadoras religiosas católicas estadounidenses, antes de enero de 1981.

RELACIONADO CON LA MUERTE DE MONSEÑOR ROMERO.

Una bala asesina en el corazón derribó al Arzobispo Romero y terminó con su vida en marzo de 1980, mientras celebraba misa en San Salvador, callando su voz profética que pedía a los militares obedecer a Dios en vez de a los hombres. Este era el ruego de Romero: Paren la brutal represión y conviértanse en defensores de los derechos de los pobres en vez de los de los ricos y poderosos.

El ruego del arzobispo por la justicia y la obediencia fiel al Evangelio de Cristo le produjo su muerte, pero atrajo el gran cariño de las masas de salvadoreños quienes vieron en él al valiente que se oponía al gobierno de Duarte y daba su apoyo al Frente Revolucionario Democrático en la insurrección popular.

Durante los años 1970, la Iglesia Católica de El Salvador experimentó una severa persecución por el gobierno militar del General Romero, quien fue condenado por los obispos católicos de América Latina y de Norte América a través de cartas pastorales y declaraciones oficiales, junto con el apoyo de la Comisión Internacional de Derechos Humanos y otras organizaciones.

Uno de los actos heroicos del Arzobispo Romero fue el establecimiento de un servicio de ayuda civil, Socorro Jurídico, para ayudar a la gente con acciones legales en contra de violaciones de derechos humanos, y también para documentar y publicar hechos de asesinatos, secuestros, violaciones sexuales, torturas, y la destrucción de casas, cosechas e inclusive pueblos enteros.

DE LA MASACRE DE LOS CAMPESINOS EN EL  RÍO SUMPUL

Una de las atrocidades reportadas fue la masacre de 600 campesinos indefensos en el Río Sumpul en mayo de 1980 por las fuerzas militares salvadoreñas, mientras estos refugiados trataban de cruzar la frontera hacia Honduras.

La mayor parte de los campesinos eran mujeres y niños, junto con algunos viejos, quienes habían huido de las zonas de combate en donde sus pueblos y casas habían sido quemados y destruidos por fuerzas gubernamentales.

Sin embargo, la oficina de ayuda legal fue destruida por las tropas militares en julio de 1980, cuando más de 100 soldados la rodearon y ocuparon el Colegio Jesuita donde estaban las oficinas de Socorro Jurídico.

ASESINATO DE SEIS JESUITAS EN EL SALVADOR.

La estación de radio católica hablaba   de estas y otras atrocidades para que todo el país lo escuchara, pero esta voz fue silenciada por bombas que fueron lanzadas en varias ocasiones. La Iglesia Católica trabajaba con la Cruz Roja Internacional y otras organizaciones de ayuda para asistir a los refugiados en muchas áreas del país.

El gobierno de El Salvador cada día desconfiaba más de los sacerdotes y monjas católicas, especialmente de los misioneros extranjeros, debido al creciente compromiso de la Iglesia hacia los derechos humanos y la justicia social, en medio de la represión oficial y la violencia dirigida en contra de todos los que estuvieran a favor de un cambio y una reforma a favor de los pobres y oprimidos.

Mientras algunos misioneros católicos fueron deportados alegando estar involucrados en actividades políticas, doce sacerdotes fueron asesinados por organizaciones terroristas derechistas que apoyaban fuertemente el gobierno militar.

EL JESUITA ELLACURÍA DOS MESES ANTES DE SER ASESINADO.

La mayor parte de los sacerdotes asesinados eran jesuitas, pero también dos hermanas Maryknoll y dos laicas de los EUA, formaron parte de la lista de las víctimas en un trágico accidente en diciembre de 1980.

Más de 30 sacerdotes salvadoreños fueron forzados al exilio debido a que se sospechaba de su participación en actividades políticas. Por lo tanto, en 1980 la mayor parte de los misioneros extranjeros se involucraron en el trabajo pastoral debido a la escasez de sacerdotes para las parroquias.

Las escuelas católicas, iglesias y otras instituciones fueron víctimas de la violencia  incluyendo la ocupación y la destrucción de muchos edificios por las fuerzas de seguridad del gobierno y los terroristas derechistas, quienes golpeaban, torturaban y asesinaban a miles de víctimas inocentes.

IGLESIA EN LLAMAS EN EL SALVADOR.

Algunos edificios pertenecientes a la Iglesia Católica se convirtieron en blancos para la destrucción, incluyendo la estación de radio católica y la universidad católica en San Salvador, pero muchas otras iglesias también fueron atacadas por ametralladoras y bombas, aun estando presentes refugiados creyentes.

La mutilación de cuerpos era una de las tácticas favoritas de los terroristas derechistas, quienes justificaron sus acciones alegando “defender la democracia y ser guardianes de la madre tierra.”

MONSEÑOR ARTURO RIVERA Y DAMAS.

Mientras el Arzobispo Romero, en medio de la confusión y la violencia, se convirtió en la voz de un profeta de una Iglesia Católica despierta que proclamaba las “buenas noticias a los pobres” y se mantuvo con los oprimidos durante su sufrimiento, su sucesor el Arzobispo Arturo Rivera y Damas S.D.B. (1983-1994) expresó su apoyo a la junta de gobierno, que según él mantenía su lugar en la lucha política entre las fuerzas de la extrema derecha y la izquierda.

 El Arzobispo Rivera y Damas consideraba “la extrema derecha” (la oligarquía y sus aliados militares y políticos) como la causa verdadera de la mayor parte de los males sociales y políticos que enfrentaba el país, mientras denunciaba a las fuerzas de la extrema izquierda (la guerrilla inspirada en el marxismo dirigida por el FMLN) por fomentar la revolución violenta en el país con el apoyo de Cuba y la Unión Soviética para establecer un Estado socialista.

Después de la muerte del Arzobispo Rivera y Damas en 1994, el Obispo Fernando Sáenz Lacalle fue nombrado como su reemplazo y sirvió hasta su retiro en 2008. El Arzobispo actual es Monseñor José Luis Escobar Alas.

 E) NUEVA ESTRUCTURA  ADMINISTRATIVA.

 En 2002, la Iglesia Católica salvadoreña  tenía  ocho diócesis con 376 parroquias servidas por 429 sacerdotes seculares y 233 sacerdotes religiosos (un total de 662), además de 394 trabajadores religiosos (hermanos no ordenados de órdenes religiosas) y 1.542 monjas religiosas.

IGLESIA DEL PILAR EN SAN VICENTE . ÉPOCA COLONIAL,

La primera diócesis fue establecida en San Salvador en 1842, mientras las diócesis de Santa Ana y San Miguel fueron formadas en 1913. San Vicente fue añadida en 1943, Santiago de María en 1958, y Chalatenango y Zacatecoluca en 1987. La diócesis de San Salvador se convirtió en arquidiócesis en 1913 bajo el Arzobispo Antonio Adolfo Pérez y Aguilar, quien  la sirvió hasta su muerte en 1926.

 NUESTRA SEÑORA REINA DE LA PAZ PATRONA DE EL SALVADOR.

F) ALGUNAS EXPRESIONES DE LA RELIGIOSIDAD POPULAR.

 Del 1 al 7 de agosto, se celebra un largo festival que conmemora El Salvador del Mundo, la Fiesta de la Trasfiguración del Salvador del Mundo, la cual, junto con Semana Santa, es uno de las más importantes eventos religiosos del país. Durante este periodo en San Salvador, se hacen celebraciones en honor a Jesús, quien es el patrón del país.

El 21 de noviembre se celebra el “Día de la Reina de la Paz” en honor a la Santísima Virgen María, quien es la patrona del país.

IGLESIA DE SAN MIGUEL.

En El Salvador, en la iglesia de San Miguel, se venera la imagen de Nuestra Señora de la Paz. La Virgen tiene en su brazo izquierdo al Niño Jesús y en el derecho una rama de palma u olivo, como símbolo de la paz.

Cuenta la historia que la intercesión de la Virgen de la Paz fue determinante para la pacificación del país, agitado por las luchas entre monualcos y migueleños en enero de 1833.

Estos últimos fueron derrotados por el coronel Benítez, quien junto a sus tropas entró en la ciudad San Miguel. Queriendo dar testimonio de su benevolencia hacia los migueleños y sustentar la paz sobre una base sólida, mandó sacar del atrio de la iglesia parroquial la venerada imagen de Nuestra Señora de la Paz.

Luego de alinear sus tropas en torno a la imagen, se postró ante ésta y colocó su espada a los pies de la Virgen, tomándola por testigo. El coronel Benítez volvió a tomar su espada y después de haberle rendido homenaje a la Virgen la regresó a su Santuario.

Desde este momento llegó la paz a la región y cesaron las revueltas. De ahí el origen del nombre de Nuestra Señora de la Paz.

 La imagen de Nuestra Señora de la Paz fue coronada canónicamente el 21 de noviembre de 1921

En esta época también se celebra el Carnaval de San Miguel, que es parecido al Mardi Gras de Nuevo Orleáns, Louisiana, EUA. El 12 de diciembre se celebra el “Día de la Virgen de Guadalupe”, quien es la patrona de México.

CRISTO NEGRO DE ESQUIPULAS.

Muchos salvadoreños son devotos del “Cristo Negro de Esquipulas” del vecino país Guatemala, realizando peregrinajes anuales a la ciudad de Esquipulas alrededor del 15 de enero, cerca de la frontera con Honduras-Guatemala. Las imágenes del Cristo Negro de Esquipulas se encuentran en varios santuarios de algunos países centroamericanos.

( Cf.www.prolades.com/cra/regions/cam/spanish/rel_els09spn.pdf)

 FUENTES. Las indicadas a través del tema.

 sanchoamigo.

 

SÍNTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA EN ECUADOR.

MAPA DE ECUADOR.

Tras contemplar el mapa político de Ecuador, estado que en la actualidad cuenta con   14.666.055  de habitantes  nos disponemos a desarrollar el título del tema : SÍNTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA EN ECUADOR, en cuanto síntesis, se indica que los cerca de 500 años de la historia de la Iglesia en Ecuador han de aparecer de forma muy escueta, pero en cuanto historia de la Iglesia , el tema ha de comprender  una mayor extensión de la que generalmente es usual en este medio. Dicho esto indicamos el índice que seguiremos en la exposición del tema.

 1.- Conquista y evangelización de Ecuador.

2.- Fundación y evangelización  de san Francisco de Quito.

3.- Fundación y evangelización de Villa Nueva de san Gregorio de Portoviejo.

4.- Síntesis de la historia de la Iglesia en Ecuador desde los inicios hasta nuestros días.

5.- Santos y mártires de Ecuador.

 1.-CONQUISTA Y EVANGELIZACIÓN DE ECUADOR.

            La conquista y evangelización del Ecuador fueron parejas en todo el territorio del mismo, por ello nos ocuparemos en los apartados que siguen de la conquista y evangelización del territorio ecuatoriano ocurrida a través del siglo XVI.

Gracias al espíritu organizador de Pizarro y a la riqueza de la tierra, fue el Perú, la región más importante de América. Ahí establecieron sus conventos las órdenes religiosas y tuvieron por todas partes misiones y doctrinas.

            También salieron de ahí expediciones militares y evangélicas hacia las demás regiones de la América española. De ahí salió el capitán Sebastián de Belalcazar en 1533 hasta llegar al Ecuador, donde funda en Diciembre de 1534 la ciudad de San Francisco de Quito. Con él, fue el sacerdote mercedario Fray Hernando de Granada quien tuvo a su cargo la evangelización de Ecuador y Colombia. En el Ecuador tuvo más auge la acción evangélica de los religiosos, que en otras partes de América.

 2.- FUNDACIÓN  Y EVANGELIZACIÓN DE SAN FRANCISCO DE QUITO.

 Sebastián de Belarcazar, embarcó hacia las costas de Perú, donde se unió a la expedición que preparaba Francisco Pizarro contra el Imperio inca (1532). Tras haber ayudado a Pizarro a combatir a las tribus locales, completó en 1534 la conquista de Quito usando fondos obtenidos de sus campañas anteriores.

            Quito había sido la ciudad más septentrional del Imperio inca hasta ese momento, y antes de ser tomada por Belalcázar fue incendiada por el caudillo inca Rumiñahui, tras enviar el tesoro de la ciudad, hacia los Andes.

            Belalcázar y por orden de Almagro fundaron así la nueva ciudad de Quito sobre las ruinas de la antigua población inca, llamándola San Francisco de Quito, en honor a los misioneros franciscanos, por lo que en el escudo de la ciudad consta el tradicional cordón franciscano.

CLAUSTRO DEL CONVENTO FRANCISCANO DE QUITO. .

Esto ocurrió el año  1534. Quito llegó a ser el centro de operaciones de los ejércitos y  a su vez  de la expansión de la iglesia.

            Este objetivo se plasmó muy pronto con  la creación de  la diócesis de Quito en  1546 encomendada a Garcí Díaz de Arias su primer obispo

             El segundo obispo de Quito, Pedro de la Peña, participó en el Concilio Provincial de Lima, cuyas decisiones afectaron la organización eclesial en la primera parte, y la manera de tratar a los indios en la segunda. Allí­ se definió lo que serí­a la polí­tica oficial durante todo el periodo colonial: «una pedagogí­a especial para enseñanza de la doctrina, y un amor entrañable de parte de los sacerdotes a los indios, como a menores de edad en la familia de la Iglesia.»

            Se convocaron tres sí­nodos en Quito y Loja (1570, 1594 y 1596) para reglamentar la vida de la iglesia en lo tocante a los colonos y a los indios. Allí­ se adoptaron reglas especí­ficas acerca de modalidades de vida requeridas de los indios, sobre vestimenta, apartamientos, limpieza, vida sedentaria, vida matrimonial, formas de comer, uso de la cruz, obediencia como siervos, etc.

 INTERIOR DE LA IGLESIA FRANCISCANA DE QUITO.

Con esto se querí­a imponer el estilo de vida español, con la intención de hacer a los indios más humanos y civilizados. Para la evangelización se impartí­a una enseñanza doctrinal mí­nima, propia para menores de edad. Lo importante no era la comprensión de la verdad, sino que los indí­genas acataran los ritos y las prácticas sacramentales como canales de la gracia. Era demasiado esperar que las «mentes incultas» entendiesen los misterios de la fe.

            Esta aculturación forzada no era inculcada por medio de la persuasión, sino castigando a quienes no se sometieran a las prescripciones de los españoles. Se quemaban las casas y se expropiaban los terrenos de los indios que huí­an de las reducciones.

            El castigo por no confesarse en el tiempo señalado era 24 azotes, y el que repetí­a la transgresión era trasquilado y puesto en la cárcel por seis dí­as. El castigo por no oí­r misa era 24 azotes, y si el infractor se obstinaba, se le cortaba el cabello en público y se lo encarcelaba por cuatro dí­as.

            La protesta de los indios se manifestaba de varias maneras: rebeliones, escape a la selva y resistencia pasiva .Sólo en la Provincia de Chimborazo hubo nueve levantamientos significativos. En las zonas montañosas era siempre difí­cil exigir que los indí­genas aceptaran las doctrinas de los conquistadores; muchos se alejaban de los españoles o huí­an a las ciudades para realizar trabajos particulares.

            Lo más común, sin embargo, era la conservación de su identidad cultural por medio de la adaptación de sus propias tradiciones, en lo exterior, a lo requerido por los conquistadores, y el mantenimiento del núcleo del sentido religioso y social de su pueblo en su fe y práctica interior.

            La religiosidad española impuesta tení­a dimensiones de religiosidad popular que, por su carácter mágico, apenas se distinguí­a de las prácticas religiosas indí­genas tradicionales.

            Para comenzar la obra de evangelización, se establecieron conventos en las tierras un tanto pacificadas. Sin embargo, la tarea resultó sumamente difí­cil. Escribiendo sobre Popayán (en lo que hoy es territorio colombiano), que era parte del obispado de Quito, el misionero Juan de Valle (m. 1562) afirmó: «Los tiempos . . . no fueron propicios para intensificar una obra profunda y eficaz de evangelización, mientras los indios eran duramente castigados por las correrí­as de los exploradores

ENCOMIENDAS Y ENCOMENDEROS.

            Desde un comienzo de la colonización, también en Ecuador , se utilizó el método de las encomiendas:       Descubierto y conquistado un territorio, se confeccionaban los planos y se fundaba un villorio con el nombre de ciudad. Las inmediaciones se repartían entre los conquistadores, siendo una de las principales obligaciones cuidar, defender y catequizar a los indios de su territorio.

            Al dar posesión a un conquistador de un territorio, se decía al interesado: “A vos XX se os encomiendan tantos indios en tal cacique y enseñadles las cosas de nuestra santa fe católica”. De ahí las palabras encomienda y encomendero.

             A su costa, tenía éste en su encomienda un encargado, sacerdote o seglar, que diariamente enseñaba la doctrina cristiana a los indios y por eso se llamaba doctrinero. De tiempo en tiempo, pasaba por ahí algún misionero, examinaba a los candidatos y bautizaba y administraba los demás sacramentos, a los que estaban suficientemente preparados.

            Las varias órdenes monásticas establecieron centros de operación para su obra misional. Los jesuitas llegaron a la cuenca de Quito en 1574.

            Los franciscanos ya tení­an en 1589, mayormente en zonas rurales, 30 «doctrinas», o sea, centros para la enseñanza a los indios de Chimborazo y Zaruma. Los dominicos trabajaron mayormente en centros hispanos.

CATEDRAL METROPOLITANA DE QUITO.

3.-LA DIÓCESIS DE QUITO AFINALES DEL SIGLO XVI.

 Como se ha  dicho anteriormente la diócesis de Quito se creó en  1546 encomendado a Garcí Díaz de Arias su primer obispo.

             Esta diócesis   tenía gran  extension, al finalizar el siglo XVI había 153 parroquias y doctrinas: 68 a cargo del clero secular, dedicado principalmente a los colonos, 37 a cargo de los franciscanos, 28 de los dominicos, 15 de los mercedarios (quienes trabajaron principalmente en la costa occidental) y 7 de los agustinos.

            Entre los indígenas había diferencia en cuanto a idioma, pero predominaba el quichua como la lengua de uso común. La iglesia exigía a los misioneros el conocimiento del quichua, idioma que había sido reducido a la escritura por fray Domingo de Santo Tomás y publicado por primera vez en 1580.

            Sin embargo, varios dialectos continuaron por un tiempo, entre ellos el puruhué en Chimborazo. A pesar del esfuerzo por juntar a los indios en poblados para indoctrinarlos,  los de Chimborazo, como los de otros pueblos de la zona montañosa, se resistieron y se esforzaron por mantener su vida selvática.

            En las zonas urbanas se enseñaba con regularidad, pero muchos de los indígenas habían sido incorporados en el sistema colonial de encomiendas. Llegar a estos lugares requiría varios días de viaje y muchas veces la concentración de la enseñanza en periodos breves e intensivos.

    INTERIOR DE LA CATEDRAL DE QUITO.

 Según un misionero, en estos lugares lejanos se indoctrinaba a los indios «dos veces al día… enseñándoles los principales misterios y a dolerse de sus pecados… Cuando los veía suficientemente instruidos y ellos manifestaban deseo de recibir el santo bautismo, se lo administraba juntando a varios para mayor solemnidad.»

            A la vez, era un proceso muy difícil por el temor al blanco y las enfermedades, que eran consideradas los enemigos principales de las misiones.

 GRABADO DE LA CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA DE SAN FRANCISCO EN QUITO.  

Testimonio de la evangelización de Quito  en el siglo XVI son los templos construidos  en la época alguno de los cuales  aún   se conserva, por ejemplo el de san Francisco.

             La construcción de la iglesia se inició en 1536, en terrenos aledaños a la plaza donde los indígenas realizaban el mercado de cambio  de productos. La obra estuvo a cargo del franciscano flamenco Jodoco Rique. La iglesia, concluida hacia 1580, es el resultado armonioso de influencias mudéjares, manieristas y barrocas. Los frailes franciscanos fueron los primeros que se establecieron en Quito. Atractivos como el altar mayor del templo, las capillas laterales y el púlpito son de excepcional belleza. En el altar mayor se encuentra la imagen de la Virgen de Quito, tallada por Bernardo de Legarda, maestro de la Escuela Quiteña.

IGLESIA DE LA MERCED DE QUITO.

La iglesia  de La Merced también data del siglo XVI así como su convento . Sin embargo, la estructura  tuvo que ser modificada y reconstruida en el siglo XVIII, ya que los terremotos  habían causado graves daños en la estructura del templo.

            Refiriéndonos a la presencia de los mercedarios en Ecuador podemos contar que cuando el conquistador Sebastián de Benalcázar llega a Ecuador y a gran parte de Colombia, lo acompañan los mercedarios fray Hernando de Granada y fray Martín de Victoria.

            Estos religiosos se hallaron presentes en la primera fundación de Quito (28 de agosto de 1534) y en la segunda (6 de diciembre de 1534), ambas obra de Benalcázar.             Este, en un gesto muy cristiano y de gratitud a María, hace donación de terrenos a Nuestra Señora de la Merced como a primer templo  de la ciudad. En el acto, el padre Granada funda el convento y desde allí arrancará la rica historia de María de la Merced en Quito y en Ecuador.

            En este monasterio se fundó la primera escuela de Quito, por fray Martín de Victoria, fraile de gran facilidad para aprender las lenguas indígenas, pues en muy breve tiempo llegó a hablar expeditamente la del Inca.

            Por eso enseñó el padre Victoria a los religiosos de diversas órdenes la lengua quechua, para que ellos pudieran adoctrinar a los indios. El mismo padre de Victoria compuso la primera gramática de lengua quechua. Téngase en cuenta que la cátedra para la enseñanza del idioma quechua en la Universidad de Lima fue creada por Real Cédula sólo en 1580.

            También desde Quito, los mercedarios evangelizan la bahía de San Mateo, en Manabí, y se adentran en el río Amazonas con la expedición de Francisco de Orellana, a quien acompaña el padre Gonzalo de Vera.

            La iglesia de la Catedral es uno de los símbolos religiosos de grandes características y valor espiritual. Este templo inició su edificación en 1562, diecisiete años después de  la creación  del obispado de Quito (1545). La culminación de la obra tal como se encuentra en la actualidad, es de finales del siglo XIX.

    CONVENTO DE LA CONCEPCIÓN. 

El convento de la Inmaculada Concepción se fundó el 13 de enero de 1577 por nueve religiosas. Para finales del siglo XVII, el convento contaba con 120 monjas de velo y coro.

SAN GREGORIO DE PORTOVIEJO.

3.-FUNDACIÓN Y EVANGELIZACIÓN  DE  VILLA NUEVA DE SAN GREGORIO DE PORTOVIEJO.

            La ciudad fue fundada el 12 de marzo de 1535 por el Capitán Francisco Pacheco , con el capitán Francisco Pacheco, vino el mercedario Dionisio de Castro, y erigió  el convento de su Orden en Portoviejo, al mismo tiempo que se fundaba la ciudad.

            Pacheco, bajo las órdenes de Diego de Almagro, le puso el  el nombre de Villa Nueva de San Gregorio de Portoviejo jurándose fidelidad al rey Carlos I de España, quien después supo que la villa había sido fundada en nombre suyo, aunque éste no la dotó de escudo de armas sino hasta 1540.

  DIEGO DE ALMAGRO. 

La ciudad fue fundada originalmente a 25 km aproximadamente del emplazamiento actual en el sector conocido como El Higuerón, y sirvió como punto de avanzada de los conquistadores españoles para frenar a las naciones existentes en la zona como los mantas y los picoazá.

            Este asentamiento original de Portoviejo fue atacado e incendiado en repetidas ocasiones por piratas ingleses y franceses, por lo que poco a poco fue trasladándose hasta su ubicación actual.

 MALECÓN DE GUAYAQUIL. ECUADOR.

Portoviejo fue fundada para custodiar la frontera norte de la Gobernación de Pizarro, abastecer de maíz, agua y alimento a los barcos españoles. Poco después se consolidó Santiago de Guayaquil, que en adelante sería el puerto principal de Quito.

            Por sus servicios a la causa real, Portoviejo recibió más tarde el título de Muy Leal y Noble Ciudad de San Gregorio de Puerto Viejo, y era especialmente estimada por el Rey Don Carlos I de España, quien supo de esta hazaña y que fue hecha en nombre suyo. Su carácter de ciudad de españoles, pequeña y periférica, le fue perfilando un rasgo peculiar.

PROTOTIPO DE VILLA EN LA ÉPOCA DE LA CONQUISTA .

            La evangelización de Porto Viejo se llevó a cabo principalmente por los padres Mercedarios quienes asentaron allí un convento que se encargó  de las doctrinas de los naturales. En el Ecuador, trabajaron con incomparable celo los PP. Juan de Santamaría, Alonso Enríquez y, singularmente, el consejero del conquistador Benalcázar, Fray Hernando de Granada.

            Hacia fines del s. XVI puede considerarse cerrado el periodo de fluidez institucional. La diócesis y las fundaciones de franciscanos, dominicos, mercedarios y agustinos quedaron sólidamente asentadas. Llegó en 1568 la Compañía de Jesús que extendió una red de colegios en las principales ciudades; tomó a su cargo el Seminario y la extensa Misión de Mainas, en el oriente transandino.

PLAZA DE LA CIUDAD DE ALMAGRO LUGAR DE NACIMIENTO DEL ADELANTADO DIEGO DE ALMAGRO. C. REAL. ESPAÑA.

4.-SÍNTESIS DE LA HISTORIA CATÓLICA EN ECUADOR DESDE LOS INICIIOS HASTA NUESTROS DÍAS.

            Después de habernos detenido  en la historia de la evangelización de Ecuador en los principales puntos de su geografía en la época de la conquista, pasamos ahora a ofrecer una síntesis  que abarca toda la historia de la iglesia ecuatoriana hasta nuestros días, tomada de http://www.prolades.com/cra/regions/sam/ecu/rel_ecuador09spn.pdf Formato de archivo: PDF/Adobe Acrobat – Vista rápida.

A) DESDE LOS INICIOS HASTA LA INDEPENDENCIA.

            ” Los españoles introdujeron el catolicismo en los años 1530 y el obispado de Quito se estableció en 1545. Tanto las autoridades españolas como las católicas, haciendo uso de la infraestructura de los incas, se establecieron a lo largo del territorio.

             Después del primer sínodo diocesano en 1595,empezó un programa de evangelización en Ecuador por miembros del clero diocesano y religiosos principalmente franciscanos, mercedarios, dominicos, agustinos y los jesuitas a partir del 1596.

            Al finalizar el siglo 17, el Ecuador estaba “bien evangelizado”, de acuerdo a los historiadores católicos. Sin embargo, después de la expulsión de los jesuitas en 1767, quienes sólo en el Río Napo habían establecido 33 misiones entre aproximadamente 100.000 habitantes se produjo un retroceso en la evangelizción y conservación  de lo alcanzado.

            Durante la época colonial, la Iglesia Católica fundó instituciones de enseñanza tales como laUniversidad de Quito, y en 1760 establecieron una imprenta en el mismo lugar.

            Durante el siglo 18 prevaleció un continuo progreso de cristianización en el país, sin embargo, la independencia del país de España en 1822 trajo muchos problemas.

INDEPENDENCIA DE ECUADOR.

B) LA IGLESIA CATÓLICA TRAS LA INDEPENDENCIA.

            La dependencia de la Iglesia de los sacerdotes españoles, religiosos y religiosas y el apoyo financiero, causó un recorte en los servicios ofrecidos.

 Las limitaciones de la Iglesia, especialmente en el liderazgo pastoral y el trabajo parroquial, llevaron a un mayor desarrollo del Catolicismo popular, que integra muchos elementos tradicionales de la cultura, creencias y prácticas amerindias (sincretismo).

File:José Cuero y Caicedo (Obispo de Quito).jpg

 EL OBISPO JOSÉ DE  CUERO CAICEO :   José de Cuero y Caicedo, Obispo de la ciudad de Quito entre 1802 y 1815. Vivió la revolución quiteña de 1809 y fue Presidente de la Segunda Junta de Gobierno de la misma. Óleo sobre lienzo que se encuentra en la Sala Capitular de la Catedral Primada de Quito, de autor desconocido (siglo XIX).

En 1848, la Diócesis de Quito fue ascendida a arquidiócesis bajo el Arzobispo Nicolás Joaquín de Arteta y Calixto, quien murió en septiembre de 1849 y fue reemplazado por el Arzobispo Francisco Xavier de Garaycoa Llaguno en 1851. Entre 1786 y 1848,  se establecieroN las siguientes diócesis :Ayacucho (Huamanga), Cuenca, Guayaquil, Maynas, Popayán y Trujillo.

            La Iglesia Católica siempre ha jugado un importante papel en el gobierno ecuatoriano y en la sociedad.

PRESIDENTE GABRIEL GARCÍA MORENO.

C) LA IGLESIA TRAS LA APROBACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN DE 1869.

 La Constitución de 1869, aprobada por el gobierno del Presidente Gabriel García Moreno (1859-1865 y 1869-1875), declaró la Iglesia Católica la religión oficial del país y sólo los católicos podían obtener la ciudadanía.

            Bajo el nuevo presidente, se estableció un concordato con el Vaticano (1863), una nueva diócesis y se les devolvió a los jesuitas, a quienes les fue permitido regresar,las escuelas y misiones.

            Sin embargo, el Presidente García Moreno fue asesinado en agosto de 1875 y su muerte no solamente puso fin al concordato sino que también causó una ola de persecución contra la Iglesia bajo el nuevo régimen.

            En 1885, cuando el Obispo Pietro Schumacher, C.M., se convirtió en Obispo de Portoviejo (establecido en 1870), casi todo el clero nativo fue suspendido y reemplazado por sacerdotes europeos y prácticamente se estableció una jerarquía Conservadora bajo el Arzobispo José Ignacio Ordoñez (1882-1893), quien participó en el Primer Concilio Vaticano (diciembre 1869 a octubre 1870) convocado por el Papa Pio IX.

            Parte del rencor que generó García Moreno entre los Liberales, fue su amistad con la Compañía  de Jesús

            Durante un periodo de exilio, él ayudó a un grupo de jesuitas desplazados a conseguir refugio en Ecuador. Él también abogó por una legislación que prohibiera las sociedades secretas.

             Esta acción y algunas otras similares, animó a que los partidos anti católicos del Ecuador, especialmente los masones, lo vieran como un enemigo odiado.

            Mientras la situación política en esa época era “extremadamente enredada y tenebrosa”, el hecho de que García Moreno fuera elegido para un segundo término (1869-1875), mostró su popularidad, tanto con la jerarquía de la Iglesia Católica como con las masas. Su vigoroso apoyo a la alfabetización universal y a la educación empleando el modelo francés, se consideró tanto controversial como sobresaliente.

Eloy Alfaro Delgado.jpg

JOSÉ ELOY ALFARO DELGADO

D) LA IGLESIA DURANTE EL GOBIERNO DE LOS LIBERALES

            Las fuerzas anticlericales en control del gobierno durante la administración del presidente Liberal José Eloy Alfaro Delgado (1895 a 1901) repudiaron el concordato en 1895. En 1899, el gobierno Liberal aprobó una nueva Constitución que garantizaba la libertad de credo y respetaba todas las religiones.

            Estas acciones fueron un fuerte golpe para la Iglesia Católica. Las órdenes religiosas incluyendo a los capuchinos, salesianos, misioneros de Steyl y varias órdenes de hermanas religiosas, desaparecieron y el Obispo Schumacher se exilió.

            En 1910, la religión del Estado era el catolicismo pero se toleraban otros credos. El Estado apoyaba que la gente continuara con la fe católica y se mantuvieran las instituciones educativas religiosas, tales como los tres seminarios de Quito y uno en cada una de las seis diócesis. Al mismo tiempo, el gobierno pasó la ley de que no se permitiría ninguna nueva orden religiosa extranjera en el país.

            El gobierno ecuatoriano era controlado por Liberales anticlericales que daban libertad política y religiosa a todos sin la interferencia política de la jerarquía católica.             Los años 1930 y 1940, fueron marcados por una inestabilidad política y económica y la llegada de políticos populistas tales como el Presidente José María Velasco Ibarra quien era el candidato del Partido Conservador en 1933. Él fue presidente durante cinco veces entre 1934 y 1972 (algunas veces como dictador); sin embargo, él solamente sirvió uno de esos términos (1952-1956) sin ser removido por el ejército.

            En 1952, él se describió a sí mismo como un neoliberal que representaba “una tercera posición entre el capitalismo y el comunismo”.

TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN.

E) LA IGLESIA CATÓLICA TRAS EL CONCILIO VATICANO II.

            Se generaron varias tensiones entre la Iglesia Católica ecuatoriana durante los años 1960 y los subsiguientes, como resultado de los retos impuestos por el Concilio Vaticano Segundo (1962-1965), la Conferencia Latinoamericana de Obispos realizada en Medellín (Colombia) en 1968, la aparición de la Teología de Liberación Latinoamericana y el movimiento de Renovación Carismática Católica.

            Estas fuertes nuevas corrientes polarizaron en varias facciones a los obispos católicos, sacerdotes, (diocesanos y religiosos), hermanos y hermanas laicas (miembros de órdenes religiosas), y laicos  en general.

             Los tradicionalistas querían que la Iglesia se mantuviera como antes de las reformas aprobadas por el Segundo Concilio Vaticano (a mediados de los años 1960), con énfasis en la autoridad apostólica, la teología ortodoxa, los sacramentos y la fe personal.

            Los Reformistas generalmente apoyaron la posición de la Iglesia después del Vaticano II a favor de la modernización y la tolerancia de la diversidad basada en la

            Los Progresistas, inspirados por las reformas aprobadas por el Vaticano II y las conferencias de Medellín, buscaban implementar la nueva visión enfocada a “una opción preferencial hacia los pobres” a través de acciones sociales y políticas dirigidas a transformar la sociedad ecuatoriana y a establecer la justicia social a través de medios pacíficos.

             Los agentes Carismáticos buscaban la transformación de la vida comunal y espiritual de los católicos por medio del poder del Espíritu Santo (incluyendo el” bautismo del Espíritu Santo y el habla en lenguas”), en vez de ser a través de activismo político y social.

     OBISPO LEÓNIDAS EDUARDO PROAÑO VILLALBA.      

La Iglesia Católica  en Ecuador no ha estado preparada para enfrentar el programa radical introducido por el Obispo Leonidas Eduardo Proaño Villalba (1955-1987) de la Diócesis de Riobamba en la Provincia de Chimborazo, quien identificó su diócesis con los derechos de los quichuas y otros amerindios e introdujo un amplio número de programas, no sólo para unirlos a la iglesia sino que para llevar las reformas a la sociedad secular en las áreas rurales.

            A mediados de los años 1970, el Obispo Proaño Villalba fue excluido de reuniones con otros obispos pero sí pudo mantener el apoyo recibido del Vaticano.

BASÍLICA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN ECUADOR.

F) LOS SANTUARIOS NACIONALES EN ECUADOR.

            En Ecuador, hay un santuario nacional importante dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, la Basílica Sagrado Corazón de Jesús, Santo Patrón del Ecuador, localizada en Quito; y otros tres, se dedican a la Santísima Virgen María. A la Virgen de El Quiché, ahora la Patrona del Ecuador, se le acreditan muchos milagros y los indígenas le solicitan su intersección para conseguir varios favores.

IMAGEN DE NTRA. SRA. DE LA PRESENTACIÓN EL QUINCHE PATRONA DE ECUADOR.

             A fines de noviembre de cada año, miles de personas caminan por los valles alrededor de Quito para visitar la gruta en la capital; ellos cargan antorchas o faroles y cuentan historias de las curaciones milagrosas. Esta gruta fue declaradasantuario nacional en 1985: Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Presentación de El Quinche.

Setenta kilómetros de la ciudad de Loja en las montañas al sur de Ecuador, hay un pueblo llamado El Cisne, un sitio venerado por otra gruta Mariana de la Diócesis de Loja, en la Provincia Cuenca.

IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DEL CISNE. CUENCA. ECUADOR.

La Iglesia de Nuestra Señora del Cisne fue construida en 1742 tomando como modelo una basílica similar en Harlungenber, Alemania. En 1594, los habitantes de El Cisne deseaban tener su propia reliquia religiosa,parecida a la de la Virgen de Guadalupe en Ciudad México.

            Los representantes de la localidad viajaron a Quito, en donde solicitaron al escultor Don Diego de Robles, crear una estatua de la Virgen de El Cisne.

            El resultado fue una escultura tallada en madera de cedro, que mide 62 centímetros de alto, considerada como “la Señora del pueblo” protectora de los indígenas.

            La imagen fue coronada por las autoridades eclesiásticas en 1943 y su fiesta se celebra anualmente en noviembre.

  SANTUARIO NACIONAL DE NTRA. SRA. DE LA NATIVIDAD.  GUAYCO.  

Otro santuario nacional es el dedicado a la natividad de la Virgen María, localizado en la parroquia de Magdalena, Diócesis de Guaranda, en la provincia de Bolívar: El Santuario Nacional de Nuestra Señora María Natividad del Guayco.

 CONFERENCIA EPISCOPAL DE ECUADOR.

G)  LA ACTUAL ORGANIZACIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA.

 En 2004, la Iglesia Católica Ecuatoriana se dividió administrativamente en cuatro arquidiócesis (Quito, Cuenca, Guayaquil y Portoviejo) y 19 diócesis con 1.151 parroquias que prestaban servicio con 1.779 sacerdotes (1.019 diocesanos y 760 de órdenes religiosas), ayudados por 69 diáconos permanentes, 1.360 religiosos y 4.759 religiosas.

             Entre las órdenes católicas religiosas masculinas se encuentran los

franciscanos, mercedarios (Orden de Nuestra Señora de las Mercedes), dominicos, agustinos, carmelitas, capuchinos, jesuitas, salesianos, lazaristas (San Vicente de Paul), oblatos y la Congregación de San José.

            Además, hay dos denominaciones ortodoxas orientales en Ecuador que están en comunión con el Vaticano. La Iglesia Ortodoxa de la Santísima Virgen María (Rito Maronita) fue fundada en 1978 en La Atarazana, Guayaquil, ahora es dirigida por el Rev. Flavio Alexis Alfaro, un antiguo sacerdote católico romano.

            En 2002, la Santa Iglesia Católica Ortodoxa fue fundada en Quito (Arquidiócesis de Ecuador y Sur América) para brindar servicio a los griegos, eslavos y árabes cristianos ortodoxos; desde el año 2004 ha sido dirigida por Su Eminencia Vladika Chrysóstomos (ecuatoriano) que supervisa el Monasterio de Anástasis y el Seminario de San Basil en Quito.”

 MIEMBROS DE LA FEDERACIÓN DE INDÍGENENAS EVANGÉLICOS DEL ECUADOR. ( FEINE )

H) MIEMBROS DE LAS  DISTINTAS RELIGIONES EXISTENTES HOY EN ECUADOR.

  En 2012 el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC)realizó un censo en el que el 91,95% de los encuestados respondió que tiene una religión, el 7,94% se auto-definió como atéo y el 0,11% se identificó como agnóstico.

            Dentro del grupo que profesa una religión el 80,40% se auto-definio como católico y un 11,30% como evangelico. Otras religiones mencionadas por los encuestados fueron: Testigos de Jehová (1,29%), Mormonismo (0,37%), Budismo (0,29%) y Espiritismo (0,12%).

            Cabe destacar que en Ecuador la religión católica sigue  ejerciendo  un peso enorme sobre la sociedad actual…la sociedad del país no ha cambiado mucho en los últimos 50 años en materia de ideología…

            Por último es bueno destacar que el Ecuador fue llamado la Grecia de América, dado que fue en 2010 el país con más pensamiento filosófico de Latinoamérica.  ( Cf. Vikipedia : Ecuador. Religión.)

I.- SANTOS Y MÁRTIRES ECUATORIANOS.

SANTA MARIANA DE JESÚS PAREDES Y FLORES.

 Mariana de Jesús Paredes y Flores nació en Quito (Ecuador) el 31 de octubre de 1618, sus padres fueron Jerónimo  Paredes y Flores y  Mariana Jaramillo.

            Previa la autorización de su director espiritual, el padre Jesuita Juan Camacho, hizo voto de pobreza, castidad y obediencia, cuando  apenas tenía diez años, y los guardó esmeradamente hasta su muerte. Alentada por la historia de los misioneros, tomó la resolución de marcharse entre los indígenas, para consagrarse a su evangelización.

            La Providencia, por una circunstancia humanamente inexplicable, le impidió la actuación de su proyecto. Fue entonces cuando resolvió reducirse a la intimidad de su casa paterna, en donde vivió un género de vida más riguroso que el del claustro. En el austero retiro, en medio de voluntarias privaciones, pasó el resto de su vida sin salir de allí, a no ser cuando se lo exigían el amor de Dios o a su prójimo.

            Se la llama “La Azucena de Quito” porque en una enfermedad le hicieron una sangría y la muchacha de servicio echó en una matera la sangre que le habían sacado a Mariana, y en esa matera nació una Azucena. Con esa flor es pintada en los cuadros.

            Ofrecía sus sacrificios por la conversión de los pecadores. Gozó del don de curaciones, predijo con exactitud muchos acontecimientos y discernía con claridad lo íntimo de los espíritus.

            Admirable por sus milagros y por el ejercicio esmerado de la ley divina, es Mariana un claro ejemplo de virtud para los cristianos de América Latina. El último ejemplo de su vida no deja ninguna duda de su santidad: mientras una terrible peste azotaba la ciudad, Mariana ofreció su vida a cambio de la salvación de Quito. Pocos días después, agobiada por dolorosa y repentina enfermedad voló al cielo a la edad de 26 años.

            Santa Mariana de Jesús murió el viernes 26 de mayo de 1645. Desde entonces los quiteños le han tenido una gran admiración. Los continuos milagros que hizo después de su muerte,  hicieron que en 1853 Pío IX la  declarara beata, con el expresivo título de Azucena de Quito. Pío XII, el día 9 de junio de 1950, la declaró santa de la Iglesia universal, proponiéndola a los fieles, especialmente a la juventud, como modelo de inocencia y penitencia.

ASESINATO DE GABRIEL GARCÍA MORENO.

GABRIEL GARCIA MORENO

            Gabriel García Moreno nació en Guayaquil, al sur de Ecuador, el 24 de diciembre de 1821. Su padre Gabriel García Gómez, español, murió repentinamente cuando era pequeño poco después de perder su fortuna.

            Movido por el fervor religioso recibió las órdenes menores en 1838, pero convencido de su falta de vocación ingresó a la facultad de Derecho y ya recibido se dedicó a la política.

            Activo miembro del consejo municipal de Quito y después gobernador de Guayas, en 1849 fue exiliado por primera vez e hizo al año siguiente su primer viaje a Europa.

            De vuelta a su país se dedicó nuevamente a la política. En 1853 trabajó con éxito para que Ecuador recibiera a los jesuitas expulsados de Colombia. Elegido senador se vio impedido de tomar posesión. Desterrado nuevamente por tres años aprovechó ese período para profundizar sus estudios en Francia y lo hizo con tal ahínco que se enfermó.

            Vuelto a Ecuador desempeñó varios cargos importantes en la vida cultural del país. En el año 1857 fue elegido alcalde de Quito y rector de la universidad local. Se destacó también como senador por sus fulgurantes intervenciones hasta que el día 2 de abril de 1861 fue designado presidente de la Nación.

            Ecuador junto con Venezuela formaba parte de la Gran Colombia, creada por Bolívar después de las guerras de la Independencia a principios del siglo XIX, y surgió como nación independiente en 1830 con el desmoronamiento de esa unión.

            Las revoluciones que se siguieron lanzaron el país al caos. Malos gobiernos, además de resentimientos nacionales (el litoral contra la sierra, burgueses de Guayaquil contra los propietarios rurales de la región montañosa, blancos contra indios y negros), hacían que el único trazo – y este sublime- que unía a todos los ecuatorianos fuera la Religión Católica, Apostólica y Romana. Sobre esa fuerza viva, García Moreno trató de moldear su gobierno.

            Un historiador sintetizó con precisión su carácter y su obra: “infatigable, estoico, justo, enérgico en sus decisiones, admirablemente lógico en su vida, García Moreno es una de las mayores personalidades de la historia americana (…) En quince años transformó completamente su pequeño país de acuerdo a una amplia concepción política que solamente la muerte le impidió consumar. Místico de tipo español, no se conformó con la contemplación estéril; necesitaba de la acción: fue organizador y creador”.

            La doctrina de la Iglesia sería su guía en todas sus acciones de gobierno. “Su filosofía estuvo inspirada en la doctrina clásica del tomismo”.

            García Moreno contribuyó a la excelencia de la educación y de la salud al llevar al Ecuador a beneméritas órdenes y congregaciones religiosas como la de los Jesuitas, los Hermanos de las Escuelas Cristianas, las Hermanas de la Caridad y los Lazaristas.

            También invitó a enseñar a doctores y sabios maestros alemanes: químicos, físicos, matemáticos y naturalistas. Fundó la Escuela Politécnica Nacional y el Colegio Central Técnico. Inauguró el Observatorio Astronómico de Quito (1873), la Escuela de Artes y Oficios; el Banco de Crédito Hipotecario y las Cajas de Ahorros de Quito, Guayaquil y Cuenca.

            Asimismo impulsó la construcción de carreteras, edificios públicos y la extensión de líneas de ferrocarril y, cosa digna de admiración en nuestros días, eliminó casi por completo las cuantiosas deudas contraídas en los anteriores decenios de corrupción política.

            ¿Hasta dónde llegaría ese gobierno en su fervor religioso? Era la preocupación de las logias masónicas, que comenzaron a planear su exterminio.
En una carta a Pío IX, como previendo su fin, García Moreno escribió: “¡Qué riqueza para mi, Santísimo Padre, ser odiado y calumniado por mi amor a nuestro Divino Redentor! Qué felicidad, si vuestra bendición me obtiene del cielo la gracia de derramar mi sangre por Él, que siendo Dios quiso derramar su sangre por nosotros en la cruz”.

            El día 6 de agosto de 1875 García Moreno, como era habitual, entró en la iglesia del Sagrario para hacer una visita al Santísimo Sacramento antes de ir al palacio presidencial. Vinieron a avisarle que alguien precisaba hablar con él urgentemente. Cuando subía las escaleras del palacio un sujeto llamado Rayo gritando “muerte al tirano” lo hirió en la nuca con un machete y casi le cortó los brazos con los que procuraba protegerse, mientras tres cómplices le disparaban al pecho.

             García Moreno, moribundo, fue arrojado en la plaza donde Rayo le asestó varias cuchilladas en la cabeza. Mientras agonizaba consiguió mojar el dedo en su propia sangre y escribir en el suelo “Dios no muere”.Cf. http://www.cruzadadelrosario.org.ar/revista/0608/garciamoreno.htm).

 

SAN MIGUEL FEBRES CORDERO.

Nació en Cuenca, Ecuador, el 7 de Noviembre de 1854. Falleció el 9 de Febrero de 1910 en Premiá de Mar, España; el 9 de Febrero de 1923 Monseñor Manuel María Pólit inició el “Proceso informativo sobre la vida y virtudes del Hermano Miguel”.

            Pio XI, firmó el decreto de introducción, a la causa de Beatificación, Paulo VI, lo Beatificó el 30 de Octubre de 1977. Juan Pablo II, lo Canonizó el 21 de Octubre de 1984. Se lo venera los 13 de Abril, de cada año.

             Fué el segundo Santo Ecuatoriano Hijo de Don Francisco Febres Cordero Montoya y de Doña Ana Muñoz Cárdenas..

            Perteneció a una familia entroncada con uno de los más eminentes jefes de la Independencia de Guayaquil, el General León de Febres Cordero y Oberto, primo hermano de su abuelo Joaquin Febres Cordero Oberto.

            Sucedió que un día observando un rosal florecido en el jardín de su casa gritó: “Miren qué hermosa es la señora que está sobre las rosas” . Acudieron los familiares pero no vieron nada especial; sin embargo el niño seguía diciendo: ” Miren cómo es de hermosa. Tiene un vestido blanco y un manto azul y me llama” . Y luego todos quedaron maravillados al ver que el niño se levantó y comenzó a caminar pues sus pies deformes se lo impedían. Estaba curado. La Virgen había empezado a ayudarle de manera impresionante.

            Miguel deseaba ser Hermano Cristiano, pero sus familiares se le oponían porque ellos eran de clase rica y en cambio aquellos religiosos vivían muy pobremente en ese tiempo en Ecuador. Lo envían a otro instituto pero allí se enferma y tiene que volver a su casa.

             En 1868 vistió el hábito de los Hermanos Cristianos de La Salle, con el nombre de Hermano Miguel, siendo el primer ecuatoriano admitido en el Instituto

            Es interesante constatar que el Hermano Miguel, sin haber hecho cursos especiales, sólo con el propio esfuerzo por autoformarse y autoinstruirse, logra llegar a publicar más de cien libros en una nación pequeña como es Ecuador.

            Muchos de sus libros son adaptaciones de obras que habían gustado en otros países.  tenía para dar clases era muy ameno y agradable, y ese mismo estilo fue el que empleó en los libros que publicó.

            No había cumplido todavía los 20 años cuando publicó la primera de sus numerosas obras, una gramática española que se transformó rápidamente en un clásico.

            En el transcurso de los años sus investigaciones y sus publicaciones en el ámbito de la literatura y de la lingüística le pusieron en contacto con expertos del mundo entero y fue nombrado miembro de las Academias nacionales de Ecuador, de España y de Francia.

            Sus alumnos admiraron su sencillez, su franqueza, la atención que les prestaba y la intensidad de su devoción al Sagrado Corazón y a la Virgen María.

            En 1907 los Superiores Mayores de su congregación lo invitaron a que fuera a Europa a dirigir la publicación de libros que la Comunidad repartió por muchos países.             Se dirigió a Bélgica, pero el clima de aquel país, con sus inviernos tan rígidos, le afectaron la salud. Fue transferido al Noviciado menor de Premiá de Mar, en España, allí se ocupó de evacuar por mar, hacia Barcelona, a los jóvenes que estaban bajo su responsabilidad, durante los desórdenes revolucionarios de 1909.          Poco tiempo después tuvo la posibilidad de volver a Premiá de Mar. Pasado esto, contrajo una neumonía y falleció el 9 de febrero de 1910 en Premiá de Mar, dejando tras él fama de sabio, de enseñante y de santo.

 FOTO ORIGINAL DE SANTA NARCISA DE JESÚS MARTILLO MORÁN.

 Narcisa de Jesús Martillo Morán nació en 1832, en la hacienda San José de Nobol, Daule, Ecuador.  Los dominicos regentaban su parroquia desde hacía casi trescientos años. Fue hija de Pedro Martillo y Josefa Morán, campesinos propietarios, gente sencilla y profundamente creyente.

            Su padre, dotado de una inteligencia clara y espíritu de trabajo, reunió una apreciable fortuna. Era muy devoto de la futura Santa Mariana de Jesús y de San Jacinto de Polonia, que se venera con fervor en toda la provincia del Guayas. Los nueve hijos del matrimonio crecieron sanos y robustos, Narcisa ocupaba el sexto lugar.

            Casi desde niña adquirió la costumbre de retirarse con frecuencia a un bosquecillo cercano a la casa, para entregarse libremente a la contemplación de las realidades divinas. El árbol de Guayabo junto al cual rezaba, es hoy el término de nutridas peregrinaciones.

            Convirtió en oratorio doméstico, un pequeño cuarto de su casa. Se propuso imitar a Santa Mariana de Jesús, identificándose con la vocación de víctima. Asumió un camino arduo de penitencia, para unirse más íntimamente a Cristo sufriente y ayudarle a la redención del mundo.

            Joven muy hermosa, de ojos azules y cabello rubio, esbelta, fuerte y ágil. Se manifestó una excelente catequista. No podía menos de transmitir el fuego del amor divino a los suyos y a los niños del vecindario.

             En enero de 1852 falleció su buen padre su madre hacia años que había fallecido. Narcisa, que contaba 19 años de edad, pasó a Guayaquil, y se hospedó con una familia muy conocida que habitaba junto a la catedral. En esta ciudad permaneció hasta 1868, exceptuando unos meses que pasó en la ciudad de Cuenca.

            Mudó varias veces de morada para preservar su intimidad y dedicarse con mayor libertad a la oración y penitencia, viviendo del trabajo de costurera. Socorría a pobres y enfermos. Fue dócil a las directrices de sus directores espirituales, y compartió ideales, y a veces vivienda, con la Beata Mercedes de Jesús Molina.

            Impulsada por un anhelo de mayor perfección y aconsejada por un religioso franciscano, se embarcó en junio de 1868 para Lima, Perú, y vivió como seglar interna en el convento dominicano del Patrocinio, fundado en 1688 en lugares donde solía apacentar su rebaño San Juan Macías. El Señor la favorecía con dones extraordinarios, y le mostraba cuán acepta le era su vida, también en medio de las pruebas del espíritu.

            A finales de septiembre de 1869 se le declararon unas fiebres. Poco pudieron hacer los remedios médicos, pero continuó con su ritmo de vida normal, y así hasta finalizar la novena y celebrar con gran gozo, vestida de blanco, la Eucaristía en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, 8 de diciembre de 1869, el mismo día en que el Beato Pío IX abría en Roma el Concilio Vaticano I.

            Al final de la jornada se despidió de las hermanas, porque iba a realizar un viaje muy largo. Lo tomaron a broma, pero al poco rato una de ellas, la encargada de bendecir las habitaciones, advirtió un resplandor y una fragancia especial en la suya. Acudió la comunidad y comprobaron que había muerto. Contaba 37 años de edad.

            Vivía en continua unión con Jesucristo. Sus mortificaciones fueron muy severas. Llevaba constantemente en su cuerpo la crucifixión del Señor. Tenía una fe firme y una admirable esperanza. Los médicos se maravillaban de que hubiera podido vivir con tan poco alimento.

            En su cadáver se advirtieron durante largo tiempo signos de flexibilidad y fragancia, y ante él se obraron múltiples gracias. Lima la aclamó como santa, y lo mismo hicieron las gentes de Guayaquil y Nobol. Las hermanas del Patrocino guardaron memoria de sus virtudes y custodiaron con suma veneración el sepulcro, hasta que su cuerpo, prácticamente incorrupto, se trasladó a Guayaquil en 1955.

            El proceso diocesano de canonización fue entregado en la Congregación para las Causas de los Santos en 1964. El Papa Juan Pablo II la beatificó el 25 de octubre de 1992. El 22 de agosto de 1998 dedicaron un santuario en su honor en Nobol, donde se venera en la actualidad el sepulcro, con su cuerpo incorrupto.

            La devoción a la «Niña Narcisa» denota la espontánea identificación del pueblo sencillo con esta mujer de la costa ecuatoriana. El ejemplo de su vida pura y piadosa, trabajadora y apostólica, transmite un mensaje muy actual.

 Narcisa de Jesús fue canonizada por el Santo Padre, Benedicto XVI el 12 de octubre de 2008, en la Plaza de San  Pedro.(  Cf. www.iglesiacatolica.ec/web/la-iglesia/santos-del-ecuador)FUENTES. Las señaladas en el tema.

 sanchoamigo

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