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NICARAGUA EN EL AMÉRICA CENTRAL.

SÍNTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA EN NICARAGUA.

1.- EVANGELIZACIÓN DE NICARAGUA DESDE LA CONQUISTA HASTA LA INDEPENDENCIA.

 a) Conquista y evangelización.

 En Nicaragua como en el resto de las tierras conquistadas por los españoles en América, la evangelización estuvo inicialmente unida a la conquista, pues aunque los conquistadores  llegaron a esas tierras internamente  movidos por intereses especialmente económicos, externamente por mandato de los reyes  españoles a quienes los Papas les habían concedido el dominio de las tierras descubiertas habían de ocuparse también de la evangelización de los indios.

                    El fin principal de esta concesión la expresa el Papa Alejandro VI en la encíclica “Inter Caetera”, del 4 de mayo de 1493,  Nos deseamos que los indios se conviertan a nuestra santa fe católica y sus ánimas se salven, porque este es el mayor bien que les podemos desear, para lo cual es menester que sean informados en las cosas de nuestra fe, para que vengan a conocimiento de ella; tendréis mucho cuidado de procurar, sin les hacer fuerza alguna, cómo los religiosos que allá están los informen y amonesten para ello con mucho amor, de manera que lo más presto que se pueda se conviertan … “

            Los conquistadores iban siempre acompañados de uno o más capellanes que aunque tenían como fin principal la atención espiritual de los españoles, en muchos casos anunciaban el evangelio y bautizaban a los indios.

 MAPA DE NICARAGUA.

 b) Incursiones transitorias.

 En 1502, Cristóbal Colón fue el primer europeo que llegó a lo que hoy es Nicaragua, navegó hacia el sureste del Istmo de Panamá. En su cuarto viaje, Colón exploró la costa de Misquitos en la costa atlántica de Nicaragua,

             Posteriormente y prácticamente también de paso,  desde Panamá llegaron los primeros conquistadores, entre ellos Gaspar Espinosa (1519) y, algo más tarde, Gil González y Dávila y Andrés Niño (1522). Se habla de que al  paso de estos primeros exploradores se llegaron a bautizar hasta unos 30.000 indios.

            El 13 de septiembre de 1519 zarpó una   armada desde Sanlúcar de Barrameda, en España, llevando como Capitán a Gil González Dávila y como piloto y asesor a Andrés Niño. Gil González por tierra y Andrés Niño por mar llegaron hasta el golfo de San Lúcar, a la altura de Nicoya (Costa Rica). Allí acordaron separarse y Andrés Niño continuó por mar pisando por vez primera lo que luego fue gobernación de Nicaragua, tomando puerto el 23 de febrero de 1523 en lo que se llamó Río de la Posesión (actual puerto de Corinto). Luego siguió descubriendo el golfo que denominó Fonseca.

 LAGO DE NICARAGUA.

c) Fundación y evangelización de Granada: Los franciscanos en Granada.

 No fue sino hasta 1523-24  en el que se llevaron a cabo los primeros asentamientos permanentes por los españoles. 

Francisco Hernández de Córdoba fundó dos de las principales ciudades de Nicaragua en 1524: Granada en el Lago de Nicaragua fue el primer asentamiento, seguido por León en un lugar al este del lago de Managua. Córdoba pronto construyó defensas de las ciudades  para defenderse de las incursiones de los demás conquistadores.

            El desarrollo de la vida religiosa se expresa en  la erección de templos,  este hecho nos puede servir de guía para el conocimiento del desarrollo evangelizador en Granada.

TEMPLO DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO. GRANADA. NICARAGUA.  

Cuatro son los templos que en Granada se construyeron prácticamente alrededor de su fundación: Las primeras iglesias de la ciudad de Granada en el período de implantación entre 1526 y 1536 fueron en el siguiente orden: San Francisco,   Jalteva,   La Parroquia y   La Merced

            Según se desprende de las crónicas de Fray Agustín Marel de Santa Cruz, de su visita a la antigua Parroquia en el año 1751, ésta presentaba en ese entonces un aspecto de extrema sencillez, sin adornos de ninguna clase.

            El 27 de Noviembre de 1856, durante la Guerra Nacional, el General Hanningsen, antes de abandonar la Plaza de Granada, destruyó las torres del templo parroquial hasta hacerlas desaparecer de sus cimientos con cargas de pólvora, por órdenes del Filibustero Walker, provocando el incendio total de la antigua parroquia.

            Una vez fundada la ciudad de Granada no tardaron en llegar los franciscanos a la misma, la historia de la construcción de su primer convento nos ilustra acerca de algunos aspectos de su presencia

            En 1529 se construye el monasterio titulado de la Inmaculada Concepción.        

La dirección de las obras estuvo a cargo de Fray Toribio Benavente Motilina, dejando asentada  la orden de los Franciscanos.

            En 1554, Fray Juan de la Torre, provincial del Convento de Sacapulas nombra vicario del mismo a Fray Tomás de Cárdenas. Fray Juan de la Torre llega a Nicaragua y establece nuevas leyes y órdenes rigurosas a los padres del Convento de la Concepción. Los religiosos no se sometieron a ésta disciplina, solicitando al Vicario Provincial les permitiera volver a España.

            En 1555, una vez que los padres abandonaron el convento, Fray Juan de la Torre regresa a Guatemala, cargando con todas las alhajas y muebles del convento.

            Los dominicos se hicieron cargo del convento  durante la ausencia de los franciscanos.En el  Convento de San Francisco, vivió y predicó Fray Bartolomé de las Casas, el protector de los Indios, yendo de  paso.   

            En 1536 predicó en dicha Iglesia contra la quinta expedición al Río San Juan, comandada por el Capitán Diego Machuca de Suazo.

            En 1579, llega a Granada Fray Pedro Ortiz con 30 religiosos, estableciéndose la Orden Franciscana de forma estable.

            En 1580 se inician los trabajos de reconstrucción del Convento y el Templo de San Francisco, para ese mismo año se debieron concluir los trabajos de reconstrucción, siendo habitado por 30 religiosos.

            En 1665 el pirata inglés Henry Morgan invade Granada y la incendia parcialmente. Estas invasiones se produjeron tres veces más. De estos asaltos, el que afecto directamente al Convento es el que cita Gámez en su historia y fue el 7 de abril de 1685.

            En 1751 fue reconstruido por Morel de Santa Cruz en mampostería y teja.

En esta época apenas se vislumbrara la organización de Granada, con la exploración del desaguadero (Río San Juan) en 1536 por orden de la Real Cédula que dio a la Ciudad de Granada las enormes posibilidades que tuvo en el siglo siguiente para enriquecerse, y consecuentemente ser víctima de la piratería y llegar a ser una de las más opulentas ciudades de América Central.

            Hasta hoy, en una de las torres se lee una inscripción cuyo texto indica que la obra inició el 6 de agosto de 1781 y concluyó el 23 enero de 1783 .

 TEMPLO DE LA MERCED DE GRANADA NICARAGUA.

d) Los mercedarios y su convento en Granada.

 La fundación de iglesia  de la Merced surge en medio de una crisis religiosa y política, primero con el abandono de los padres dominicos  del Convento de San Francisco quedando la ciudad sólo con el Convento de los mercedarios y segundo cuando se especulaban los altos cargos de alcaldes, regidores etc. perjudicando esta situación la administración de los intereses públicos y por tal motivo se creó o se formó el grave vicio del oficialismo ineficaz, porque en 1562, la audiencia para ayudar a la Ciudad de Granada por la pobreza en que se encontraba acordó: “Que toda fragata que arribara al Lago debía pagar un real y otro por cada arroba de mercancía.  ( Cf. Contribución de la historia de Centroamérica Monografía Documentales, Sofonías Salvatierra, Tomo I Tipografía Progreso

            La  orden de los mercedarios en 1534   construyó el templo y convento de La Merced de  Granada signo de los orígenes de  la evangelización de aquella región por el padre Lázaro de Guido de la Orden de los mercedarios por el año 1536  En este período de implantación de  la Merced de Granada  la iglesia y convento estaba construida de madera tosca y paja , . ( Cf.Expansión de La Merced en la América Colonial José M. Castro Seano. Revista de Indias No. 13 pág. 422.)

            La Información de la primera piedra del templo de La Merced de la Ciudad de Granada está grabada sobre una lámina de plomo en frases en Latín y con una serie de abreviaturas, que  el padre Monseñor Francisco Romero y Guerrero los tradujo. 

            En aquel momento que fue encontrada cuando se efectuaban unas excavaciones en la nave de Dolores del mencionado templo y si su memoria no le es infiel decía: “Siendo Sumo Pontífice su santidad Pablo IV, rey de las Españas Felipe II y Prefecto General de la Orden de Santo Domingo de Monrrey, se puso la primera piedra de esta Iglesia. Seguían unas abreviaturas que no pudo dar con el significado, actualmente el Profesor Carlos A. Bravo conserva la placa.

            En el Siglo XVII tenía la Merced seis religiosos con 1090 pesos, en capellanía y aniversarios, 200 pesos anuales de esquilmos de ganado mayor y cortas limosnas (Expansión de La Merced en la América Colonial José M. Castro  Revista de Indias No. 13 pág 422). Aquí el Templo adquiere más importancia por su Convento, es la época de oro de la economía de Granada.

CARABELA DE THOMAS CAPE.

Más tarde en 1673 el predicador inglés Thomas Cape en su visita a Granada dice, lo que vimos más notable en la ciudad de Granada son dos conventos de los religiosos de la Merced y de la Orden de San Francisco (   Cf. Visita de Thomas Cape a Nicaragua 1673  Revista Conservadora.). 

            Dieciocho  años más tarde La Merced es saqueada por incursiones piráticas quedando por esta razón paralizadas las obras de mejoramiento de dicha Iglesia hasta que en 1740 hay un resurgimiento económico de la Ciudad que permite continuar la edificación del Templo.

            La información más acertada de la organización de Granada ha sido descrita por Fray Pedro Agustín Morel de Santa Cruz ,Obispo de la Diócesis de Nicaragua durante los años comprendidos de 1749 al 1753 en su visita pastoral realizada el 8 de septiembre de 1752. Informa lo siguiente: En 1751 Granada estaba formada por 4,000 casas de tejas y más de 200 de paja y comprendían cuatro calles en ambas direcciones, y habían siete Iglesias a saber: La Parroquia, San Francisco, La Merced, San Juan de Dios, San Sebastián, Guadalupe, La Asunción de Jalteva, además la Casa de Ayuntamiento y la Sala de Armas y de la Reserva de la Polvora. ( Cf. Visita apostólica, topográfica, histórica, estadistica de todos los pueblos de Nicaragua y Costa Rica por el Obispo Fray Morel de Santa Cruz 1752. Revista Conservadora N0. 8 ). 

            Estas Iglesias eran focos de catequización emplazada a lo largo del camino real.

.           “La Merced consta de un cañón – que es más alto y capaz que todas las demás iglesias; en él y en la Capilla Mayor y sus colaterales hay nuevos altares, los trés con algún adorno y los restantes sin el.  

  INTERIOR DE LA IGLESIA DE LA MERCED DE GRANADA. NICARAGUA.         

Este Templo lo formaba una sola nave, sólo la parroquia constaba de tres naves. “Trabajase en el donado del retablo mayor y en la reedificación de las celdas, claustros, oficinas y cercas que estaban muy deterioradas; tiene un órgano y coro alto sobre el cual están las campanas y finalmente la comunidad se compone de 6 a 8 religiosos”. 

            Fue hasta fines del Siglo XVIII (1775), que el Convento constaba de 16 religiosos que se habían de reducir a 15 con 4000 pesos de venta. ( Expansión de La Merced en la América Colonial José C. Castro Revista de Indias No. 13). La Iglesia adquiere en este período su mayor importancia.

            En 1781 fue iniciada la erección de la torre por los frailes mercedarios durando su construcción dos años. No sabemos las causas que 8 años después en 1791, de edificada, la torre, se haya reducido a 2 religiosos la comunidad.  ( http://www.manfut.org/granada/IglesiaMerced.html‎.)

 e) Fundación y evangelización de la ciudad de  León.

            Como se ha dicho anteriormente Francisco Hernández de Córdoba, sobre el año 1524 fundó junto con Granada la ciudad de León.

            Sus construcciones se levantaron, en un inicio sobre materiales utilizados por los indígenas: horcones de manera, paredes de caña y barro, teniendo todas pisos de tierra.

            Entre sus edificaciones más significativas, estaba la iglesia, las casas del gobernador, dos conventos: uno construido por el vicario general de los dominicos Fr. Diego de Loayza; y el de Nuestra Señora de la Merced, hecha por Fr. Francisco de Bobadilla, con cuatros religiosos.

            . Los mercedarios llegaron en 1528 con Pedrarias Dávila, que  murió el 6 marzo de 1531 en León, y a su entierro asistieron además de los clérigos, religiosos «de los monesterios de San Francisco e Santo Domingo e Nuestra Señora de la Merced», según escribe el licenciado  Castañeda a Carlos V el 30 mayo 1531.

CATEDRAL DEL LEÓN. NICARAGUA. LA IMAGEN DE LA VIRGEN CORONA EL EDIFICIO.

f) Creación de la diócesis de León.( LEÓN VIEJO)

            La diócesis de León de Nicaragua  fue creada por el Papa Clemente VII el 26 de febrero del 1531 .

            Desde su fundación a petición del Rey Carlos V fue puesta bajo la invocación de la gloriosa Madre De Dios, con la Advocación de Santa María de Gracia y erigiendo como primera Catedral la Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad.             La Bula “Aequum Reputamos” del Papa Paulo III confirmó tal elección.10 obispos se sucederían en la ciudad del denominado León Viejo dado que la ciudad sería trasladada de lugar en 1610.

            El  primer Obispo de la Diócesis de Nicaragua fue  Fray Diego Álvarez de Osorio, quien falleció en 1536, bajo la Gobernación de Rodrigo de Contreras, yerno de Pedrarias.

            Contreras persiguió al Obispo Osorio, por no haber querido colaborar con él en el juicio que entabló contra el Obispo Fray Bartolomé de las Casas, prohibiendo a los comerciantes de León que le dieran al fiado y quitándole a la Iglesia la Encomienda de Nindirí con la cual se daba manutención al Obispo de León.

            El Obispo Osorio murió enfermo y abandonado en el Hospital de León, fundado por los Hermanos de san Juan de Dios, siendo sepultado en su Catedral, para permanecer vacante la Sede Episcopal hasta que llegó a León el nuevo Obispo Fray Francisco de Mendavía, en el año de 1540.

            Poco duró este nuevo Obispo, pues cuarenta días después de su arribo a Nicaragua, murió de muerte súbita un día después de haber ordenado como Deán de Catedral a su hermano e Pedro de Mendavía, a pesar de las amenazas que sufrió si hacía esta ordenación de parte de allegados de Contreras, quienes no querían ningún Juez Eclesiástico en León

.

REPRESENTANTES DE LA UNESCO  HAN VISITADO  LAS RUINAS DE LEÓN VIEJO.

            Pedro Mendavía tuvo que enfrentar la persecución de la familia Contreras y sus seguidores, confrontándose valientemente contra el propio Rodrigo de Contreras, a quien encarceló en Panamá y remitió a España como reo, acusado por la Santa Inquisición de violar las normas Eclesiásticas en relación con los derechos de los indígenas y de las Viudas de León y Granada. 

            Sin embargo, esta fue una victoria pírrica, pues no tardó en regresar Contreras de España, absuelto de todos los delitos por el Obispo de Toledo, de quien era amigo, mientras que. Mendavía  fue capturado por Pedro de los Ros, tesorero de Contreras en Nicaragua, en Mayo de 1543,para ser enviado encadenado a España acusado de deslealtad al Rey, cosa que por ser falsa no prosperó en España, pero al menos evitó que éste volviera a León. Durante su captura fueron asesinados cuatro laicos leales a la Iglesia y un Fraile Franciscano.

             Con estos antecedentes, el Obispo Fray Antonio de Valdivieso, dominico, fue nombrado Obispo de la Diócesis de Nicaragua en el año 1543, para llegar a su sede episcopal entre mayo y abril del año 1544, coincidiendo con el retorno de Contreras a Nicaragua y con el juicio de residencia que se le abrió a éste Gobernador en el mismo año, y que concluyó con su destitución del cargo de Gobernador y su exilio temporal de León, hacia Granada.

             El Obispo Valdivieso inició su pastoral y su misión episcopal teniendo como propósito PLANTAR UNA NUEVA IGLESIA Y CONVERTIR NUEVAS ALMAS en estas tierras de Nicaragua, para lo cual se dedicó con ahínco a construir capillas en diferentes comunidades. En una de sus cartas al Rey informa de casi 40 capillas construidas en dos años de pastoral, así como la remodelación y conclusión de la construcción de la Catedral de Nicaragua en León.

             Sin embargo, el obispo está claro que la misión fundamental, más que construir edificio y cobrar las rentas del Obispo, es CORREGIR LOS VICIOS, FUNDAR VIRTUDES Y LLEVAR A ESTAS GENTES AL CONOCIMIENTO DE NUESTRO REDENTOR”.

            Pero dejo que sea la voz escrita del Obispo quien defina esta misión y que en sí misma explica la causa de su muerte en una Nicaragua dominada por la ambición desmedida de la familia Contreras y de sus allegados:

 Dice Valdivieso: “El Obispo no es sólo para tener mitra y renta, sino para usar jurisdicción, corregir vicios y fundar virtudes y remediar las opresiones que se hacen a sus ovejas”

“.

SEPULCRO DE FRAY ANTONIO DE VALDIVIESO OBISPO DE LEÓN. NICARAGUA.

            Y las opresiones que se hacían a las ovejas del Obispo de Nicaragua eran muchas. Y en esto no podemos dejar de recordar que cuando Valdivieso recibió su misión Episcopal, también recibió de parte del Emperador Carlos V, la tarea de traer e imponer en Nicaragua las Nuevas Leyes de Indias dictadas en 1542, las cuales implicaban el despojo de parte de los encomenderos y autoridades reales, de sus tierras e indios en encomiendas, lo que resultó  ser  un verdadero obstáculo para la misión evangelizadora del Obispo y para su misión Imperial.

            Durante sus seis años de Episcopado, antes de su asesinato, el Obispo Valdivieso tuvo que enfrentar la persecución de la familia Contreras y sus allegados, al punto que en cierto tiempo tuvo que enviar por diferentes rutas,  dos cartas idénticas al Rey, para burlar el control de la correspondencia que ejercían sus enemigos, y de igual forma tuvo que vivir enclaustrado en Granada para evitar ser asesinado en la calle.

            Durante su episcopado, Valdivieso llegó a concluir, junto con Fray Bartolomé de Las Casas, que los indígenas de Nicaragua no podían recibir otra clasificación más que la de MISERABLES, PAUPERRIMOS E IMPOTENTISIMAS PERSONAS, frente a sus opresores, razón por la cual reclamó el derecho de defenderlos por medio de la justicia Eclesiástica, y fue este argumento y reclamo básicamente lo que en el futuro le causaría la muerte brutal de mano de los encomenderos rebeldes a las Nuevas Leyes de Indias. (pg. 44, Valdivieso).( Cf. http://www.lascasas.org/obispo.htm‎)

            Los restos de Fray Antonio de Valdivieso, , fueron  encontrados  recientemente por arqueólogos nicaragüenses en las ruinas de la Catedral de León Viejo.

            Este hallazgo fue a finales de noviembre del año 2000, gracias a las excavaciones que hacen en esa vieja ciudad los arqueólogos Edgar Espinoza y Ramiro García, trabajos en los que también han hallado otras osamentas que podrían ser de los primeros frailes dominicos que vinieron al país, como Fray Diego Alvarez Osorio, muerto en 1536; Fray Francisco de Mendavía, muerto en 1540, y de Fray Lázaro Carrasco, muerto en 1562.

(Cf.archivo.elnuevodiario.com.ni/2001/enero/03-enero…/nacional12.html‎).

TRASLADO DE LA SEDE  DE LA DIÓCESIS .CATEDRAL . LEÓN.

            El 16 de Enero del año 1610, siendo obispo Don Pedro de Villarreal se efectuó el traslado de la ciudad de León de Imabite, a León vecino de Sutiava. Este traslado lo presidia el Santísimo Sacramento, y se dice que venían las imágenes de un crucificado (Cristo de Pedrarias) y de la Virgen María (N. S. de la Merced) mismas que se conservan hoy en la Catedral y en el Templo de la Merced de nuestro León actual.

            Se dice que venía además, una imagen de Santiago apóstol en dicha procesión. Caminaron 6 leguas y se detuvieron en una hermosa llanura, agradable y fértil a media legua del caserío de Sutiava; el alcalde Mendiola hizo levantar el acta de la ciudad puso una cruz, donde se levantaría la Catedral, puso horca y cuchillo en la plaza en nombre del Rey, e hizo repicar campanas en serial de posesión. Los pueblos vecinos, Sutiava, Telica y Quezalguaque, los recibieron con inmenso júbilo.

            El 17 de enero de 1610 se celebró la primera Misa en la improvisada Catedral y hubo procesión con el Santísimo Sacramento para dar gracias a Dios. Ya en la nueva ciudad de León, hay que hacer recuerdo de algunos de los obispos que han pasado por esta sede episcopal:

Andrés de las Navas y Quevedo, fundador del Colegio San Ramón.

El Obispo Juan de Rojas, quien muere el año de la invasión de los piratas (1685).

El Obispo José Jirón de Alvarado, primer nicaragüense en ceñir la sagrada mitra.

El Obispo Leandro Marín Bullón y Figueroa a quien se debe la decisión de la construcción de nuestra catedral actual.

El Obispo Morel de Santa Cruz, quien escribió como fruto de su visita pastoral preciosos datos históricos de la Iglesia en el S. XVIII.

El segundo obispo Nicaragüense Juan Carlos Vílchez y Cabrera fue el gestor principal de la construcción de la Catedral actual, poniendo como se conoce por tradición de su propio peculio, una fuerte cantidad de dinero para realizar avance en esa construcción.( Cf. http://www.diocesisdeleoncmcs.org/index.php/…/devocionpurisima.

MONUMENTO A  FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS.

 g).  Dominicos, franciscanos y mercedarios  en León.

 Dominicos.

            Año 1532. Están en Nicaragua Fray Bartolomé de las Casas, Fray Bernardino de Minaya y Pedro Angulo y, por petición del obispo de León, fundan una casa dominicana. Se le da el nombre de San Pablo, así lo afirma el P. Remesal, historiador de la Provincia de San Vicente Ferrer.

            Fray Bartolomé de las Casas se traslada a La Española y regresa a Nicaragua con un grupo de religiosos, entre ellos el P. Luis Cáncer, quien ejercerá una labor apostólica admirable en la Verapaz y, posteriormente, será martirizado en la Florida.

            Unos años después, los dominicos hacen presencia en la ciudad de Granada.

            Los Padres franciscanos habían dejado el convento edificado por Fray Toribio de Montolina y lo recibieron los dominicos. Este convento de Granada lo tuvieron los dominicos por poco tiempo.

            Los dominicos, por esas fechas, no ocultan, por donde pasan, su proyecto de evangelización pacífica y la defensa del indígena.

            Hay enfrentamientos con la familia Contreras. El P. Las Casas se opone a que utilicen a los nativos como burros de carga para la expedición que proyectan hacia el lago de Nicaragua. La controversia dura varios años; de la documentación escrita, conocemos las causas y la doctrina sostenida por los    religiosos dominicos:

• Hay que tratar al indio como a los españoles.

• La conquista del lago de Nicaragua se debe hacer de modo pacífico.

• Se niega la comunión a quien tenga indios en encomienda.

            También el obispo dominico de la ciudad de León, Fray Antonio de Valdivieso, sostiene la misma doctrina. Se ha opuesto rotundamente a los proyectos esclavistas de la familia Contreras. Como se indicó anteriormente fue asesinado, en el 1550, en su casa y robados todos los bienes de la diócesis por los hermanos Contreras.

CONVENTO DE SANTO DOMINGO . LEÓN. NICARAGUA.

            Por los años 1552- 53 hay seis religiosos en el convento de León y otros tantos en el convento de Granada. Dice Remesal que todos ellos conocían la lengua de los nativos y atendían varias doctrinas.

            El deseo de los Superiores, desde Guatemala, de aplicar con rigor Las Constituciones, promueve un cierto disgusto entre los religiosos. “Se cerraron esos conventos con disgusto de los frailes”. El mismo P. Juan de la Torre, posteriormente, será uno de los restauradores de la vida dominicana en tierrasde Nicaragua.

            El gran terremoto del año 1610 destruye la ciudad. Cuando se traslada donde está hoy día, los dominicos no están presentes.

 Mercedarios.

 Encargada de la enseñanza por tradición medieval, la iglesia desarrollaba en los conventos del Nuevo Mundo labores educativas. Aunque reducidas a un nivel inferior –catequización, primeras letras y, a veces, música.

            El primer convento de la provincia mercedaria en Nicaragua  fue fundado en León Viejo en 1528 por los mercedarios que trajo el gobernador Pedrarias o, para ser exactos, por el Provincial de la Orden de la Merced Fr. Francisco de Bobadilla. 

            Tanto su iglesia como la “residencia” eran de paja. Sin embargo su primer superior, Fr. Diego de Alcaraz, después de presenciar el incendio que hizo desaparecer ambos “edificios”, construyó un nuevo de piedra, ladrillo y techo de teja, cuya Iglesia constaba de tres naves y varias danzas de arcos blanqueados con cal.

            A dicho convento se refiere el Alcalde Mayor Francisco de Castañeda en su carta al Rey sobre la muerte de Pedrarias y sus consecuencias, fechada el 30 de Mayo de 1531.  “En esta ciudad de León -escribe- hay un monesterio de Nuestra Señora de la Merced”.

            Y en Octubre de 1539 Fr. Sebastián de Betanzos, uno de sus primeros pobladores, pide regresar a él y que le dejen traer dos esclavos negros, uno albañil y otro carpintero. De las primeras construcciones “al uso de España”,

            Este convento  tuvo encomendado desde su fundación a  los indios de Mabitia (sic) o Moabite y sus religiosos sirvieron en la iglesia Catedral que había quedado desamparada al marcharse al Perú sus cuatro capellanes, dejando solamente al Obispo Diego Álvarez Osorio y al sacristán Cristóbal García.

Casi un siglo más tarde fue trasladado y levantado con su iglesia en la nueva ciudad de León, a ciento cincuenta varas al norte de la catedral.

Franciscanos.

            Los franciscanos, también establecieron conventos en León Viejo. De los moradores del mismo informa escuetamente Castañeda que eran “dos (religiosos) de (la orden de) San Francisco’ con intenciones de abandonar Nicaragua, lo que hicieron al poco tiempo.

            Pero algunos franciscanos permanecieron en la ciudad, como Fr. Juan de Gabaldo o Gandabo que se hallaba todavía en 1536 trabajando con Fray Francisco de Aragón.

   RETABLO EN LA IGLESIA DE SAN FRANCISCO. LEÓN. NICARAGUA. 

La provincia (franciscana) de San Jorge de Nicaragua, fundada en 1550 por Fr. Juan de Betanzos, tuvo de primer maestro provincial a Fr. Pedro Ortiz -electo en 1580- y en 1587, doce conventos y sesenta y siete frailes; en 1680, catorce conventos y ciento cuarenta frailes; y en 1700, igual número de conventos y ciento cuarenta y ocho frailes . “En forma decente y regular“, Fray Pedro de Zúñiga edificó en 1639 el convento franciscano de León; y, entre los más importantes de la provincia, estaban el de la Asunción de León  Viejo, el de Santiago en Jinotepe, el de la Concepción en Rivas y el de San Antonio en El Realejo.  ( Cf. http://www.manfut.org/leon/sanramon1.html‎ ).

CATEDRAL DE MANAGUA

            Después de habernos ocupado de la fundación y evangelización de las dos anteriores ciudades no podemos terminar esta sección sin hacer mención de la que posteriormente sería la capital de Nicaragua: Managua.

            La historia de Managua, parte desde los remotos tiempos de la Prehistoria en los que nuestros antepasados dejaron el perenne testimonio de su paso, en lo que hoy conocemos como las Huellas de Acahualinca.

            A la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI a Nicaragua, son fundadas en 1524 las ciudades de Granada y León. Managua era un asentamiento indígena sin importancia de cuarenta mil habitantes, extendido a lo largo de las costas del lago Xolotlán.

            El domino español se mantiene hasta el siglo XVIII desde aquellas ciudades con el predomino comercial y la otra con el poder militar.

 EN NUEVA SEGOVIA. NICARAGUA.

 h)  Conquista y evangelización de otras zonas de Nicaragua.

            Con ocasión de la descripción de la  evangelización de la zona costera del pacífico  de Granada, y León, han aparecido otros territorios de la actual Nicaragua en la que también se llevó a cabo la conquista y evangelización.

            Una región que acaparó la atención, primero de Pedrarias Dávila y, posteriormente, de Rodrigo de Contreras, fue la zona de Nueva Segovia. Allí, en 1543, el capitán Diego de Castañeda, enviado por Pedro de los Ríos, teniente de gobernador por Contreras (Rubio Sánchez 1977:750) fundó la ciudad de Nueva Segovia. Ésta se situaba a 30 leguas al norte de León (Herrera yTordesillas, 1991: 173) en cuya comarca se sacaba mucho oro y de los indios que hay en ellos no hay relación ” (López de Velasco 1971: 471). Según relación circunstanciada de la Provinciade Costa Rica que envió Juan Dávila en 1566, los naturales de la zona protagonizaban constantes levantamientos por lo que se sucedieron las campañas de “pacificación”

            En carta al rey español le  dice:Después de lo cual, fuí con vuestro capitán Francisco del Barco á la conquista y pacificación de la Nueva Segovia, que en aquel tiempo los naturales de ella se habían rebelado; (…) de donde redundó descobrirse en dicha ciudad de la Nueva Segovia y su comarca muchas minas de oro, con que vuestra real hacienda ha sido muy acrecentada.” (CDHCR: 3: 34).

            En realidad, la zona norte y este de Nicaragua se convirtió en una zona de frontera, en la que los escasos asentamientos hispanos se hallaron constantemente amenazados, tanto por los ataques de la población indígena como por los perpetrados por otras potencias.

            Gracias a las crónicas de los Frayles de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de Guatemala, especialmente del Cronista Francisco de Asís Vázquez de Herrera, conocemos a los religiosos que penetraron a la Taguzgalpa y Tologalpa, a evangelizar a los indios de la región.

Por el cronista Vázquez se sabe concretamente de los primeros frayles que penetraron a ella. Estos fueron: Antonio de Andrade, Francisco de Salcedo y Esteban de Verdelete. No hay noticias de los resultados de su misión; sólo que para el año de 1596 se encontraban de nuevo en Guatemala. Igualmente sabemos que el Mercedario Fray Juan  había penetrado por Sébaco a las montañas, convirtiendo a muchos indios de la región de la Taguzgalpa y llevando seis de ellos a Guatemala.

             Lo cierto es que por más de dos siglos Nueva Segovia fue el punto de entrada de expedicionarios y misioneros, para la conquista y conversión de la Taguzgalpa o Mosquitia, cuya historia está íntimamente ligada a otro lugar de Nicaragua como es  Jinotega

.

 Indicamos  también que  por su situación estratégica el puerto de El Realejo (actualmente conocido como Corinto), tan solo a 11 leguas de la ciudad de León que fue durante la expedición de Gil González Dávila y Andrés Niño cuando se tomó “(…) posesión de aquella tierra por el rey de Castilla, en el río que llamó de la Posesión (…)” (López de Gómara 1941: 2:207). Manuel Rubio Sánchez (1977: 10) afirma que lo denominaron Puerto de la Posesión debido a los asuntos posesorios realizados allí por éstos.

            No debe confundirse con la villa de El Realejo, situada a una legua del puerto, que no fue fundada hasta 1534 por Pedro de Alvarado en su viaje hacia el Perú.

            Según la documentación de la época, el puerto de El Realejo era “(…) de los mejores y más seguros que hay en toda aquella costa, en que se hacen navíos por la madera que hay para ellos.” (CDI: 15: 472). El puerto tenía dos bocas y un estero por el cual se accedía al pueblo de El Realejo “Los barcos que van a Nicaragua por el mar Austral, entran por un canal veinticinco millas aguas arriba hasta un pueblo llamado Realejo, que tiene cerca de doce casas de caña habitadas por españoles (…)”

 CATEDRAL DE MATAGALPA. NICARAGUA.    

 Es de destacar la presencia de misioneros en la  región de Matagalpa Los matagalpas se destacaron por ser los primeros en dar combate frontal a los españoles cuando Francisco Hernández de Córdoba, Hernando de Soto y sus tropas quisieron penetrar en 1525 a su territorio en Joana Mostega, a 13 leguas al noreste de Telica.

En 1530 fray Lázaro de Guido comienza la evangelización de los matagalpas en la zona de Sébaco y las sierras circundantes, misión continuada por fray Juan de Alburquerque en 1600 un poco más al interior.

            En un acuerdo convenido entre los matagalpas y los españoles, y exigido por estos indígenas, se debía garantizar que al recibir el bautismo no les harían emigrar de sus tierras, que mantendrían la patria potestad sobre sus hijos y que los soldados españoles no entrarían a sus poblaciones.

            En 1628 se crean las reducciones, de San Ramón Nonnato y de San Pedro de Metapa, que son los primeros pueblos establecidos por los misioneros.

             Eran reducciones de indios matagalpas que los misioneros mercedarios habían traído de las montañas de Tababaca (entre Matagalpa y Muy Viejo), a 28 leguas al este de Sébaco, donde Fray Juan de Alburquerque les había cristianizado entre los años de 1606 y 1610.

  BIENVENIDOS A SAN JORGE HOY. NICARAGUA.

Terminamos este apartado  refiriéndonos a San Jorge que  es un municipio de gran importancia histórica, por haber sido su actual planta urbana asiento de la capital del reino de los nicaraos o Nicaragua.

            La historia registra varias versiones sobre el origen del nombre del municipio, aunque parece ser que en la década de 1550 a 1560 llega a la región de Rivas el misionero franciscano fray Pedro de Betanzos y fundó en la periferia un convento que llego hacer la cabecera de la “provincia franciscana de San Jorge”.

            En el municipio de san Jorge existe un lugar llamado cruz de España el cual fue testigo de un pacto o convenio entre el conquistador español Gil González Dávila y el Cacique Nicarao- Calli o Nicaragua, el resultado del pacto fue, el bautismo de  de más de 1000 bravos guerreros indígenas.

            Podemos afirmar que en la época de la colonia todo el territorio de la actual Nicaragua había sido prácticamente evangelizado. En esta tarea habían participado el clero secular que en su mayoría ejercía los cargos en la Curia  y en las parroquias de los pueblos. Las órdenes religiosas entre las que sobresalen los dominicos, franciscanos, mercedarios y posteriormente los jesuitas.

2.-LA IGLESIA  DESDE LA PROCLAMACIÓN DE LA INDEPENDENCIA HASTA NUESTROS DÍAS.

a) La Independencia.

            Tanto la sociedad nicaragüense como la Iglesia habían vivido tiempos de tranquilidad y de paz mientras se consolidaba el modelo colonial. En torno a 1811 se dan alzamientos populares, movimientos independentistas contra la colonia española, en León, Masaya, Granada y Rivas. En Chontales y Las Segovias, aunque lo intentaron, no se produjeron estos levantamientos.

            En la sociedad colonial la Iglesia era un poder constituido, aglutinante, unido a otras estructuras de poder existente. En la mentalidad religiosa de la gente destacaba mucho su influencia, introyectando en sus conciencias una importancia decisiva.

            El pueblo espontáneamente participa en los movimientos sublevados. El clero, por su parte, está dividido y se hace presente en ambos bandos. Por un lado hay sacerdotes diputados del pueblo, varios también participan como capellanes de las tropas insurrectas y están presentes en los mismos enfrentamientos y combates; por otro, un gran sector se opone activamente a las protestas y luchas independentistas.

            Se supone que todos los movilizados eran católicos. En el clero, por un bando, se destacan Fr. Antonio Moñino, franciscano expulsado de su convento por sus ideas contrarias al dominio español; Fr. Benito Miguelena, mercedario, y Tomás Ruiz, chinandegano, primer sacerdote indígena que se involucra en los sucesos independentistas hasta el año 1814. Los conflictos con la jerarquía, por sus ideas independentistas, le llevaron a la cárcel y murió enfermo y en el exilio en México.

            En el otro bando estaba Fr. Nicolás García Jerez, obispo de León, monárquico convencido y defensor de las ideas del rey de España, por algún tiempo jefe político, religioso, y hasta militar en cierto modo, de Nicaragua. controlados por el propio obispo, por lo que el movimiento popular fue declinando.

            En Granada, el Presbítero José Antonio Chamorro exhorta a que el pueblo no puede ir contra las autoridades constituidas -monárquicas- concluyendo: “Se deduce con toda evidencia que el pueblo insurrecto ha sido y es un traidor a Dios, a la Religión, al Rey y a la Patria…”.

 WILLIAM WALKER.              

b) Después de la Independencia.

            Expulsado el obispo de León y después de muchos años de sede vacante, es nombrado nuevo obispo en 1842 Jorge Viteri. En esa misma fecha se separa Costa Rica de la diócesis de León. Crece la población y se van construyendo nuevos templos en diferentes lugares del país.

            Durante las luchas entre demócratas liberales, en León, y conservadores, en Granada el clero estuvo dividido y presente en ambos lados del conflicto con algunos puestos destacados.

            También hubo clérigos a favor de las políticas invasionistas de William Walker y participaron en su gobierno con altos cargos así como sacerdotes patriotas que se opusieron activamente al proyecto del invasor yanqui.

            El obispo Viteri, convencido de la influencia de la religión en la sociedad, apoyó al presidente Fruto Chamorro contra los representantes de las ideas democráticas o liberales. Durante su período se firma el Concordato con el Vaticano el 16 de enero 1862, expresión de la permanencia de antiguos vínculos e ideales identificados con una posición de cristiandad, en el que ambos poderes -civil y religioso-se legitiman y apoyan mutuamente.

             En 1858 la Constitución señala: “La religión de la República es la Católica, Apostólica, Romana; el gobierno protege su culto”. Así la confesionalidad del Estado compensa la legitimación que la jerarquía hace del mismo.

            En esta época las costumbres religiosas del pueblo son las de toda América española, la gente participa en un gran número de devociones Así manifiesta su pertenencia a la Iglesia participando en las fiestas patronales de San Jerónimo en Masaya, la Merced en León, la Concepción en Granada, la Purísima en León y el Viejo.

            En la década de 1870 la burguesía agro-exportadora comenzó a presionar sobre las tierras de las comunidades en poder de campesinos sin título.

            El presidente Chamorro promulga las leyes de Reforma Agraria. Los primeros artículos se dirigen a la apropiación de las tierras comunales de los indios y las ponen en venta. Los primeros beneficiados de estas leyes serán los arrendatarios de las mismas tierras y pasarán a su propiedad mediante indemnización.

KIOSKO EN MATAGALPA . MURIERON MILES DE INDÍGENAS.

             Estos hechos desencadenan la guerra de las comunidades indígenas a partir de 1881. Los jesuitas, acusados en Matagalpa de ser los instigadores de este alzamiento, fueron expulsados del país. Tras numerosas batallas, las fuerzas indígenas salieron derrotadas por la irregularidad de sus milicias y falta de armas.      

Las tierras que pertenecían a la Iglesia o a las cofradías caen en manos de la burguesía cafetalera en ascenso. Este hecho será motivo de serios conflictos y de choques frontales entre la Iglesia y el Gobierno.

            Con la revolución liberal de 1893 llegan al poder los nuevos terratenientes cafetaleros, que encuentran en la agro-exportación y en los planteamientos liberales nacionalistas su credo económico y político.

             El hombre clave es el liberal José Santos Zelaya, que siendo presidente dictó varias leyes que cercenaban el poder económico de la Iglesia hasta entonces basado en gran parte en la propiedad de bienes agrarios.

            Asimismo anuló los privilegios de manos muertas, reguló el funcionamiento de capellanes y dictó las leyes de las cofradías, por las que de hecho era expropiada la Iglesia de muchas propiedades.

            El hecho más detonante fue la promulgación de la Constitución, donde se expresan radicalmente los postulados liberales. Proclama el estado y la educación laica y desconoce la religión católica como religión oficial.

            Ante estos hechos se movilizan los conservadores y forman la Unión Católica de Nicaragua. Las tensiones entre la Iglesia y el gobierno liberal cada día se hacen más virulentas. En una circular el vicario general de la diócesis ordena al clero que al terminar la misa, junto a las preces de costumbre, agreguen lo siguiente: El Señor salve a la República, el Señor salve a su pueblo”. El clero se convirtió en uno de los baluartes de la lucha contra Zelaya. Por parte del gobierno se dan expulsiones de sacerdotes y religiosas; el mismo obispo Pereira Castellón sale al exilio .

 c) Intervencionismo exterior.

 El ambiente se va tensionando, la vieja burguesía se siente desplazada junto con las nuevas masas populares y Estados Unidos no admite el nacionalismo de Zelaya, sobre todo cuando pone en cuestión su hegemonía sobre el tráfico marítimo internacional a través del canal interoceánico que se proyecta realizar.

BENJAMÍN ZELEDÓN.

            Termina eliminando a los liberales y pone de presidente al conservador Adolfo Díaz. La intervención político-militar en el país es el signo de esta época. El asesinato de Benjamín Zeledón, jefe de la resistencia nacionalista contra el yanqui invasor, marca el inicio del control por los EE.UU. de las principales fuentes económicas del país, como bancos, aduanas, ferrocarriles y cualquier otro síntoma de la identidad nicaragüense.

            La Iglesia. recupera la confesionalidad católica en la constitución del 21 de diciembre de 1911, que dura hasta 1939, esta vez más por motivos sociológicos que teológicos, propios de la dinámica del poder. La tolerancia de la nueva constitución con los evangélicos se impone por la presencia de iglesias protestantes en el país, sobre todo en el Atlántico, que no se podía cuestionar. Esta apertura llega a molestar a católicos intolerantes.

CATEDRAL DE MATAGALPA.

            La Iglesia se consolida como estructura ideológica del régimen impuesto por los Estados Unidos. Erigen las nuevas diócesis de Managua, Granada y Matagalpa e ingresan al país nuevas congregaciones religiosas femeninas y los Hermanos de la Salle para dedicarse a la educación y la salud, y regresan nuevamente los franciscanos y dominicos dedicándose a una amplia tarea evangelizadora a través de las giras misioneras y de la organización y fortalecimiento de las asociaciones laicales propias de cada congregación.

            El primer arzobispo de Managua es Monseñor José Antonio Lezcano, hombre sencillo y popular, cuya acción pastoral se integra muy bien con el populismo reinante de la época.

            Coronó a la hija de Somoza con la corona de oro de nuestra Señora de Candelaria en una celebración masiva y nombró al asesinado Somoza García en su funeral “príncipe de la Iglesia”.

            Monseñor Canuto Reyes, al tomar posesión del obispado de Granada, resalta la importancia que ha tenido la gran unión y armonía existente entre el poder civil y eclesiástico, merced a la cual se goza de mediana paz y los pueblos al ver en sus gobernantes al representante de Dios, les aman y les obedecen sin protesta.

            Un elemento nuevo en la vida de la Iglesia que supera el tradicionalismo es la inserción de los organismos laicales al servicio de la jerarquía, entre los cuales se destaca la Acción Católica.

            Hay dos figuras que merecen mencionarse y son: el P. Azarías H. Pallais, poeta y párroco de Corinto; había estudiado en Lovaina, un claro exponente de la oposición somocista; y Monseñor Calderón Padilla, que promueve la proyección social de la Iglesia en las comunidades campesinas de Matagalpa a través de la Acción Católica.

             Es el tiempo de las luchas nacionalistas de Sandino en Las Segovias. La jerarquía no se implicó mucho en el conflicto, los obispos sólo piden que el ejército de Sandino deje las armas, algo muy acorde con el gobierno norteamericano y la oligarquía del país.

            La Iglesia, apoya ingenuamente un populismo sin conciencia crítica y el pueblo cristiano está entregado  en su religiosidad popular; los religiosos misioneros mantienen su trabajo pastoral visitando las comunidades campesinas y animando las viejas cofradías y terceras órdenes laicales. Las religiosas se mantienen en sus colegios, más unidas a la oligarquía conservadora de Granada o a la burguesía liberal de León, sin participar activamente en la tarea pastoral y evangelizadora.

CONGREGACIÓN DE LOS PADRES DEL CONCILIO VATICANO II.

d) La renovación conciliar.

            La expansión capitalista en América Latina se enmarca en la Alianza para el Progreso, y la inserción del país en el mercado del trabajo impone el algodón como principal producto agro-exportador en el país, con ello grandes masas de campesinos son despojadas de sus tierras dedicadas al cultivo tradicional. Esta situación agudiza la crisis política.

             También se favorece la instalación de empresas por la mano de obra barata y la liberación de impuestos tributarios. Esto hace que la política somocista entre en contradicción con la oligarquía latifundista tradicional, dando origen al somocismo sin Somoza.

            La ejecución de Somoza García en 1956 y las luchas estudiantiles en León originan el movimiento revolucionario precursor del Frente Sandinista, principal protagonista de las luchas guerrilleras contra la dictadura.

 JUAN XXIII. OBRA DE Mª JESÚS MARTÍNEZ. PARROQUIA DE MIGUELTURRA, ESPAÑA.          

Estamos en pleno movimiento de renovación eclesial iniciado por el papa Juan XXIII en el Concilio Vaticano II. En este mismo año se crean la diócesis de Estelí y la prelatura de Juigalpa. También se reorganiza la diócesis de Managua e inicia sus tareas docentes la Universidad Centroamericana (UCA).

            En enero de 1969 se celebra el Primer Encuentro Pastoral para poner en práctica las orientaciones conciliares y las conclusiones de la Segunda Asamblea del Episcopado de América Latina, celebrada el año anterior en Medellín.

            De las conclusiones de este encuentro podemos obtener esta visión de la Iglesia: Una mayoría de los católicos viven un cristianismo tradicionalista acompañado de ligeras adaptaciones al siglo XX.

            Otro sector se abre a la renovación conciliar, no es grande y no acepta transformaciones ni cambios radicales. Con la crisis nacional agudizada por el terremoto de Managua en diciembre del año 72, el grupo se radicaliza en sus compromisos sociales y políticos y muchos participarán activamente en el proceso revolucionario.

             En su origen fue animado por un grupo de sacerdotes formados en el extranjero en los tiempos del Concilio, que regresan al país con los aires renovadores de la época. Participan con ellos religiosos y religiosas extranjeros animados por el proceso de renovación que vive la Iglesia postconciliar.

            Este movimiento despertó mucho entusiasmo en obispos, sacerdotes y religiosos, entre los que se destacan los capuchinos norteamericanos en la Costa Atlántica, iniciadores del movimiento de los Delegados de la Palabra, que se extiende a todo el país. Los trabajos de este grupo preocupado por organizar la pastoral de conjunto ponen las bases para una proyección social y el compromiso político posterior.

          Un tercer sector, deseoso de poner en marcha la renovación conciliar -sin pensar en los alcances que en otros lugares de latinoamericana la Iglesia logra con las orientaciones de Medellín- acepta la opción por los pobres como criterio de verificación de la fe cristiana.

            Se hace sentir en el encuentro de pastoral y cuando un laico de la UCA presenta la realidad humana de Nicaragua destacando los problemas graves que atraviesa la sociedad, provoca una reacción inmediata del presbítero Vega, que apresurado toma la palabra para decir que el informe era la opinión del ponente, no de la asamblea.

            En este ambiente nace la comunidad de Solentiname, animada por el sacerdote y poeta Ernesto Cardenal. Se inician las Comunidades Eclesiales de Base en la parroquia San Pablo Apóstol en Managua y se forman los equipos de pastoral rural. Instituciones como el CEPA (Centro de Educación y Promoción Agraria) y Escuelas Radiofónicas harán un gran servicio a esta causa.

EL PADRE GASPAR GARCÍA LAVIANA.

            Es un tiempo de creatividad y apertura eclesial, que va creando expectativas en todos los sectores de la Iglesia y de la sociedad, pero pronto surgirán las tensiones y los conflictos tanto internos como externos, en la medida que este movimiento va tomando un perfil más crítico y profético. En este grupo se inicia el padre Gaspar García Laviana que caerá en combate el 11 de diciembre de 1978.

            Se perfilan con nitidez tres grandes grupos en el país. El primero articulado en torno a la dictadura corrupta de los Somoza; el segundo, formado por la burguesía dependiente, termina en la propuesta de un somocismo sin Somoza; el tercero es el movimiento nacionalista popular y revolucionario. En los tres grupos hay cristianos de todos los estratos sociales.

            La jerarquía sigue su viejo esquema de alianza con el poder, aun cuando éste fuera detentado por la camarilla de los Somoza. Así lo demuestra el obispo de Granada, que en su celebración de las bodas de plata hace una alabanza a Somoza allí presente.

    

MONSEÑOR MIGUEL OBANDO.

Monseñor Miguel Obando, nombrado arzobispo de Managua, pronuncia este elogioso discurso a la guardia nacional el 8 de mayo de 1970 en el casino donde asiste con todos los obispos: “Nunca en nuestra modesta vida de orador cristiano habíamos experimentado emoción tan intensa como la que vivimos en este momento… emotivas palabras de gratuidad, en el homenaje tributado, tan cordial, tan cristiano, tan fraterno, a nuestra humilde persona. Cordial, dijimos, por cuanto las invictas Fuerzas Armadas de la Patria, símbolo genuino de la soberanía de la República, por conducto de la palabra autorizada y franca de su comandante supremo, jefe director, el general Anastasio Somoza Debayle, han patentizado los nobilísimos valores cristianos que animan a cada uno de sus miembros...”

            Pero no dejan de manifestarse ya los conflictos entre la Iglesia y el gobierno de Somoza; el mismo nombramiento de Monseñor Obando como arzobispo de Managua estuvo cargado de tensiones.

            Años después, en la toma de posesión del triunvirato que consagraba el pacto de la dictadura somocista con los conservadores, por primera vez la jerarquía se niega a participar en este acto público. Y el 19 de marzo de 1972 aparece una carta pastoral distanciándose del gobierno y haciendo críticas del poder establecido. Los sectores burgueses reciben este hecho con grandes elogios.

            Ya en agosto de 1970 un grupo de estudiantes católicos, sacerdotes e intelectuales se toman la catedral de Managua para protestar por la injusta situación que se vive en el país. Este hecho es el comienzo de una presencia cristiana militante. Las presiones de los estudiantes logran que el padre León Pallais -familiar de Somoza y fundador de la UCA-deje la rectoría.

            Inspiradas por la corriente renovadora del Concilio y Medellín varias comunidades de religiosas dejan los grandes colegios y se van a los barrios pobres incorporándose a la pastoral.

            Un grupo de jóvenes de la burguesía universitaria, animados por el franciscano Uriel Molina, forman la comunidad del barrio Riguero; integrados a la lucha sandinista participarán en puestos destacados de las estructuras revolucionarias y del gobierno.

            También sectores de la burguesía unidos al movimiento de Cursillos de Cristiandad participan de este proceso renovador y se incorporan a la Revolución.

 IMAGENES DE LA REVISTA LIBERACIÓN DE NICARAGUA.

e) La Iglesia Católica en la Revolución.

            La plaza central de Managua, desbordante de gente en su mayoría católica, recibe a los jóvenes guerrilleros el 20 de julio de 1979.

            Muchos combatientes portaban signos religiosos al pecho, y después del reencuentro familiar pagaron promesas por medio de sus mamás en las iglesias y santuarios más tradicionales del país.

            En la Junta de Gobierno y en el gabinete hay un reconocido grupo de personalidades y laicos católicos. Cuatro sacerdotes ocupan puestos importantes en el gobierno. Diferentes grupos e instituciones saludan el triunfo de la Revolución; nacen nuevas instituciones con el fin de acompañar la reflexión cristiana y se multiplican las reuniones y eventos para hablar sobre la participación de los cristianos en el proceso.

            El triunfo ha despertado expectativas internacionales en el movimiento cristiano y en los teólogos de la liberación, que inician su peregrinación a Nicaragua. Los mismos obispos reciben esa influencia y a través de una celebrada Carta Pastoral del 17 noviembre de 1979 dan su visto bueno a la Revolución, reconociendo un socialismo compatible y hasta aconsejable con las enseñanzas cristianas.

             El pueblo celebra la victoria con numerosos actos populares en los que se incluye la misa como parte central de los programas.

 CONFERENCIA EPISCOPAL DE NICARAGUA. 

Pero no tarda en aparecer el conflicto, solapado desde el inicio.

            Monseñor Obando había apostado por una tercera vía, que no se logró configurar en las negociaciones antes del triunfo sandinista. Desplazado por los líderes de la Revolución, irá poco a poco mostrando su malestar y descontento por el ritmo que va tomando. Ya la primera carta pastoral del episcopado, escrita a los pocos días del triunfo, muestra claramente temores y sospechas que se irán expresando progresivamente en los diez años del gobierno sandinista.

El conflicto estalla en mayo de 1980, cuando la burguesía representada por Alfonso Robelo y Violeta de Chamorro se retiran de la Junta de Gobierno formada por mayoría sandinista.

            Estos años están señalados por un vaivén de conflictos y tensiones, que no podemos presentar en este breve trabajo. Sólo voy a señalar el comportamiento de las diferentes fuerzas y sus opciones en las luchas ideológicas y políticas de la época.

            El Frente Sandinista, constituido por la unidad de tres tendencias en sus filas, toma el poder en un momento coyuntural favorable de la política internacional y de la estrategia de los derechos humanos promovida por Carter en el Continente. Aunque en la insurrección se incorporan grandes masas cristianas y laicos destacados, el tema religioso y sobre todo la relación del Frente Sandinista con la Iglesia pilla por sorpresa a los líderes de la Revolución.

            Eufóricos por el triunfo y empeñados en transformar la realidad del país, dejan a un lado estos problemas y se olvidan de realizar una adecuada política en las relaciones con la Iglesia.. El asunto religioso que  es tan importante para la política norteamericana  es olvidado por los Sandinistas

            Por otro lado la Revolución ha despertado gran interés en los movimientos progresistas, de modo especial en los ambientes cristianos.

            Para muchos teólogos Nicaragua se presenta como el laboratorio donde puede realizarse la experiencia soñada de una sociedad socialista con rostro humano y con una presencia definida y destacada de los cristianos. Estos  hechos hace que el Frente se acomode a la nueva situación y comience a interesarse de forma más orgánica por el tema religioso y por las relaciones con estos sectores cristianos. con este fin elaboran un Documento

            Este documento de la Dirección del Frente Sandinista fue elaborado sin la participación de los grupos cristianos de base, llegó tarde y tuvo mayor resonancia en los ambientes internacionales y movimientos revolucionarios extranjeros que en el país.

            Este  problema se agudiza por la presencia de una ideología que reclama no solo un estado laico, sino revolucionario y popular, y sobre todo por el surgimiento de un movimiento de Iglesia que aboga por un modelo eclesiológico más cercano a la propuesta del Concilio y de la Teología de la Liberación.

             La posibilidad de consolidarse este movimiento hizo que la jerarquía se opusiera con todas sus fuerzas, y lo que era un planteamiento con hondas raíces bíblicas, teológicas y pastorales, se vio como una amenaza de división promovida por el Frente Sandinista.

            Esta propuesta de ruptura histórica de la Iglesia con las clases dominantes y con el poder político exigía, no sólo un cambio institucional sino una nueva mentalidad y la creación de un nuevo “imaginario social” diferente al consolidado en la tradición católica desde Constantino y reafirmado en el Concilio de Trento.

            Esto, unido al  nacimiento y crecimiento de la contrarrevolución, levantada en armas,  a la crisis interna causada por la guerra y la salida masiva del país de gente descontenta del proceso revolucionario, hace que la Iglesia se comprometa claramente con el proyecto contrarrevolucionario. Se niega a entablar un diálogo abierto con el gobierno sandinista, promueve conflictos y tensiones que ella misma capitaliza para acusar al gobierno de persecución religiosa y falta de libertad en repetidos comunicados y cartas pastorales, en varias ocasiones pidiendo diálogo con los alzados en armas, propuesta inaceptable en aquellos momentos.

RECORDANDO LA VISITA DEL PAPA A NICARAGUA.   

La visita del Papa y el nombramiento de monseñor Obando como Cardenal son los hechos más destacados de la convergencia entre la propuesta de la jerarquía de Nicaragua y la solidaridad internacional que la Iglesia católica mantiene contra la revolución.

            La Iglesia católica cierra filas en torno a un modelo eclesiológico-conservador, autoritario, que se va imponiendo en torno a la figura del Papa y en Nicaragua se fortalece como estrategia confrontativa al estilo de los países del Este europeo, sobre todo de Polonia.

             Promueve un plan en contra de los sacerdotes y religiosos, especialmente extranjeros comprometidos, negándoles las licencias pastorales y muchos tienen que abandonar el país. Llegan otros religiosos ilusionados por la posibilidad que ofrece la Revolución para fortalecer un cristianismo comprometido, pero no reciben el visto bueno de los obispos y tendrán que trabajar al margen de la jerarquía.

            Este modelo eclesiológico autoritario olvida por completo las líneas inspiradoras del Concilio y de la teología latinoamericana presentes en los dos grandes encuentros del Episcopado: Medellín y Puebla.

            Algunas órdenes y congregaciones se mantienen en sus compromisos proféticos con acciones y declaraciones públicas, creando así grandes tensiones con la jerarquía, que en varios casos se mantienen hasta hoy. Se destacan los conflictos con los dominicos, jesuitas y franciscanos. En este ambiente va preparándose una generación de clero diocesano distante del compromiso con la realidad, con una marcada tendencia nacionalista y una fuerte inclinación al clericalismo preconciliar.

            El pueblo -mayoritariamente de tradición católica-, se dividió, por una parte los que participaron en la revolución, por otra los desafectos. Un pueblo que no había pasado por la modernidad, con un alto número de analfabetismo, sin conciencia crítica, se ve influenciado por las nuevas corrientes ideológicas y el nuevo pensamiento que viene con la Revolución.

            La misma Cruzada de Alfabetización, una obra heroica realizada por la juventud, llega con un bagaje ideológico obligando a dar un salto muy grande en la conciencia popular.

            Este hecho no fue pastoralmente acompañado, más bien -manipulado por los temores de la burguesía- provoca malestar y reacciones en algunos sectores más conservadores de la Iglesia. El conflicto se hace sentir con toda su radicalidad en la celebración de la misa de clausura de la Cruzada en la iglesia de Don Bosco de Managua en agosto de 1980.

            . Los Centros de Reflexión no logran articular un proyecto que convoque al pueblo cristiano y revolucionario y crece la indiferencia religiosa. El ideal de los cristianos revolucionarios expresado en la consigna “entre cristianismo y revolución no hay contradicción” quedará como signo de identidad de los grupos que ya habían hecho su compromiso cristiano antes del triunfo

.           Las tensiones y los conflictos impidieron el desarrollo y fortalecimiento del proceso renovador iniciado en torno al Concilio y no logra penetrar en las raíces populares ni crear el nuevo imaginario social que expresaba la consigna mencionada.

.VIOLETA BARRIOS DE CHAMORRO. EXPRESIDENTA DE NICARAGUA.  

f) La Iglesia en la época postrevolucionaria.

            La derrota electoral sandinista tomó por sorpresa a unos y a otros. El hecho cambió fundamentalmente la correlación de fuerzas en la realidad social del país. El fin de la guerra era un objetivo añorado por todo el pueblo.

            El hecho destacado que cambió de signo en las relaciones de la Iglesia con el poder temporal es la presencia de Monseñor Obando en la toma de posesión de doña Violeta. El discurso del Cardenal fue más largo que el de la Presidenta, presentó los puntos centrales de la visión católica sobre la sociedad democrática y aludió a temas pendientes con el sandinismo, como la ideologización atea en la educación y la falta de libertad.

            Destacamos los puntos más señalados del proceso de la Iglesia y de los cristianos en este período. La presencia de la jerarquía en los actos públicos con el afán de rescatar el espacio perdido durante el gobierno sandinista, afianzando así el modelo de neocristiandad añorado por los obispos y los sectores católicos más tradicionales.

            El segundo, la simpatía con los alzados en armas, expresada en distintas celebraciones, Monseñor Obando los llamará “paladines de la libertad”; y la desconfianza en el nuevo gobierno, formado por una generación de jóvenes tecnócratas, más interesados en la modernización del país en torno a un proyecto nacional que en la confrontación ideológica con el sandinismo.

            La visita del Papa es el hecho más destacado de esta búsqueda de articulación con el poder temporal y de recuperación del liderazgo perdido. Transcurrió en paz, fue un espaldarazo al proceso impulsado por doña Violeta, sus palabras espontáneas después de la misa fueron tomadas por los sectores más reaccionarios como consigna política en repetidas ocasiones.

            Esta segunda visita causó menos impacto en el pueblo católico en general y reafirmó el malestar en muchas conciencias de simples cristianos que se sintieron una vez más heridos con sus declaraciones

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UNIVERSIDAD CATÓLICA DE NICARAGUA.

             En una entrevista concedida a La Prensa, Monseñor Obando destaca tres instituciones significativas que fortalecen el proceso que vive la diócesis de Managua en esta etapa: la construcción de la Catedral, la fundación con ayuda del gobierno de la Universidad Católica y el Seminario Mayor para la formación del clero diocesano.

            Las notas más características para valorar la situación de los cristianos en este período son: la frustración y el desencanto generalizado en muchos sectores y de los grupos cristianos provocado tanto por el ritmo que han tomado los acontecimientos del país como por la postura manifestada por la Iglesia ante la realidad y el nuevo gobierno.

             Las comunidades comienzan a interesarse más por los problemas asistenciales  agudos, en la población más pobre, crecen los proyectos como la olla de soya y el trabajo con las jóvenes que tienen que buscar en la prostitución su forma de ganarse la vida.

            El mismo proceso se vive en los centros de reflexión que buscan superar la crisis orientándose más a la promoción de proyectos de desarrollo y administración de los fondos de la solidaridad.

            En los sectores populares se manifiestan los movimiento evangélicos como nueva fuerza social.

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ARNOLDO ALEMÁN LACAYO, EXPRESIDENTE DE NICARAGUA.

g) La Iglesia y el gobierno liberal

            Es un período que aún no ha concluido, por lo tanto no podemos presentar el alcance de todo lo que está pasando, necesitamos distanciarnos en el tiempo para tener una visión más objetiva. Pero las acciones públicas de la Iglesia nos permiten presentar esta visión de los hechos. Claramente la jerarquía, representada sobre todo por el Cardenal Obando, toma una opción definida por el doctor Alemán en las elecciones y esto lo hace público en la homilía del jueves 16 de octubre, tres días antes de las votaciones.

             El miedo al retorno del sandinismo al poder y la ausencia de una propuesta que convocara a los indecisos ante la polarización, liberales frente  a  sandinistas, hace que la balanza se incline por los primeros, en gran parte, gracias a las acciones del Cardenal. Son los obispos los primeros en reconocer los resultados de las elecciones, antes que el Consejo electoral diera los resultados definitivos.

              La presencia oficial de la Iglesia en la toma de posesión del Presidente, con todo un ritual religioso más cercano a la liturgia de entronización de las autoridades del antiguo régimen medieval que a la relación de la Iglesia con un gobierno moderno de tradición liberal y democrática, expresa el alcance de la alianza entre la Iglesia y el Estado, que se va a ir consolidando en este período, una realidad ciertamente extraña tanto a la tradición liberal como a la propuesta teológico-pastoral que nos viene del Concilio y de la teología latinoamericana.

            La estrecha relación entre Iglesia y Estado va a ser el signo de este gobierno: presencia en actos públicos, bendiciones y cercanía de altos jerarcas en celebraciones familiares, sobre todo la firma de acuerdos bilaterales, unas veces públicos, otras conseguidos por amistades y conveniencias políticas, son la expresión de este modelo

            La Iglesia recupera su poder institucional y el Estado se legitima con el poder ideológico de la Iglesia. Esta bendice las obras del Gobierno, haciéndose presente en todas las celebraciones públicas como un quinto poder y el Gobierno participa en las celebraciones solemnes de la Iglesia ocupando un puesto destacado en los espacios religiosos.

            La Iglesia cumple una labor social en la educación y la salud, asumiendo responsabilidades propias del Estado y éste apoya a la Iglesia en la edificación de templos y centros pastorales y busca cómo fortalecer su presencia simbólica en la sociedad levantando signos religiosos en plazas y parques públicos sin aceptar las críticas y las opiniones de la sociedad civil que reclama el estatuto del estado laico.

 El gobierno se confiesa católico y la Iglesia lo bendice y lo legitima.

            En medio de las graves acusaciones de corrupción y autoritarismo al gobierno, no hay ninguna carta pastoral ni comunicados de prensa emitidos por la Conferencia Episcopal denunciando estos hechos, ni manifiesta una postura crítica, propia de su tradición profética, repetidamente proclamada con los gobiernos anteriores, más bien las declaraciones publicas de los obispos en este período se destacan por los elogios y felicitaciones al gobierno.

PEREGRINACIÓN A CUAPA .        

Con motivo de la celebración del año jubilar, la Conferencia Episcopal ha organizado peregrinaciones a Cuapa, poblado campesino del departamento de Chontales donde supuestamente se apareció la Virgen María en los años de la Revolución, hecho que fue interpretado con fines claramente ideológicos contrarrevolucionarios.

            Esto muestra que la Iglesia católica no ha superado el modelo conservador que históricamente se afirma en las relaciones estrechas con el poder político por una parte, y por otra en el control de la conciencia religiosa del pueblo a través de la promoción de celebraciones masivas en torno a signos y tradiciones populares, olvidando toda tarea evangelizadora más personalizada entorno al compromiso cristiano, a una moral consecuente y a una participación creativa y responsable en la comunidad cristiana como medio más eficaz de evangelización.

            Ese modo de ejercer la misión eclesial no responde a los nuevos desafíos; pues una gran población del campo y de la ciudad se siente más cercana a la influencia de los nuevos movimientos religiosos de tradición evangélica pentecostal, que llegan con su oferta de salvación más a la sensibilidad religiosa y responden con sus milagros y curaciones más a las necesidades vitales de la persona, e incluso con la insistencia en la conversión, aunque sea desde una espiritualidad intimista y milagrera, promueve el compromiso personal.

            Esta nueva propuesta religiosa, con todas sus contradicciones, está más cercana a la modernidad que la oferta de la religiosidad tradicional católica.

            La Iglesia, con su intransigencia en algunos temas de moral y sobre todo con su actitud pública con el gobierno actual, ha perdido el liderazgo en los grupos intelectuales y profesionales progresistas. Y al no encontrar un espacio adecuado dentro de la institución, crece la indiferencia religiosa y el distanciamiento de la vida eclesial.

             Los Centros de Reflexión que nacieron en torno al proceso revolucionario y otras instituciones como la UCA, por su trayectoria pasada no tienen aún la capacidad de convocar a esos sectores en torno a un proyecto de vida y de sociedad diferente.

 ( cf mercaba.org/FICHAS/IGLESIA/iglesia_nicaragua.htm‎ por fray  Rafael Aragón Marina, O.P.)

TU ERES PEDRO Y SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARÉ MI IGLESIA.

3.- ALGUNOS DATOS DEL CATOLICISMO EN NICARAGUA HOY.

1.- Número de católicos.

La denominación religiosa más seguida en Nicaragua es el catolicismo con 2 652 985 adeptos, lo que representa el 58 % de la población. Un segundo grupo religioso es el protestantismo que abarca un 21 % de la población y se encuentra dividido en varios grupos. Por su parte el 15 % de los nicaragüenses declara no seguir ninguna religión. ( Cf. Wikipedia Religión ) Estos datos reflejan el descenso del catolicismo en favor de las iglesias protestantes.

2.- Diócesis y obispos.

OBISPOS DE NICARAGUA

EJÉRCITO DE NICARAGUA.

3.- Valoración de las instituciones.

La institución policial  se localiza -con un 73.3 por ciento- en el tercer lugar de las instituciones más confiables del país, superada únicamente por el Ejército de Nicaragua (89.1%) y los medios de comunicación (79 por ciento). En el cuarto lugar se ubica la Presidencia de la República (70%), en quinto las ONGs con un 68 por ciento; la sexta posición fue para el partido de gobierno con el 67 por ciento, en séptimo lugar las alcaldías (66.6%), seguidas de la Iglesia Católica (66.2%), Fiscalía General de la República, con 62 por ciento, Consejo Supremo Electoral (58.5%), y la Corte Suprema de Justicia, con el 57.5%.La Iglesia Evangélica mostró un 56.2 por ciento de confiabilidad, los Comités del Poder Ciudadano (CPC) 42.9 por ciento, el Parlamento Nacional presentó el 38%; al Consejo Superior de la Empresa Privada, le adjudicaron un 34.8 por ciento, la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua reportó un 14.5 por ciento de confiabilidad y en último lugar, con un 14.5%, los partido de oposición.

4.-Cáritas Nicaragua.

Programas:

Cáritas Nicaragua promueve programas encaminados a atender las necesidades básicas de las personas más pobres sin crear dependencia. La adopción de un eficaz enfoque de género favorece la participación activa de las mujeres.

Los programas se proponen lograr los siguientes objetivos estratégicos:

  • desarrollo humano integral y sostenible – promoción de la salud comunitaria, incluida la capacitación de los trabajadores sociales y la atención primaria de la salud para las madres y los niños, la prevención del VIH/SIDA, el fomento de capacidad e incidencia en materia de derechos humanos y trabajo infantil, y la ejecución de proyectos de infraestructura social, con inclusión de planes de autoconstrucción de viviendas;
  • justicia y solidaridad sociales – sensibilización y fomento de la capacidad en materia de derechos y deberes ciudadanos, fortalecimiento de la participación comunitaria, apoyo a la creación de redes para trabajadores migrantes.
  • mitigación de la pobreza – promoción de microempresas y microcréditos, capacitación en agricultura orgánica para comunidades rurales pobres, diversificación de cultivos y conservación del medio ambiente.

5.- Universidad católica de Nicaragua.

La Universidad Católica Redemptoris Máter  es una institución de Educación Superior de inspiración católica  en el cual se forman profesionales integrales, con excelencia académica y humanística, capaces de responder de manera acertada a los retos que plantea el mundo actual.

            La UNICA fue fundada por Su Eminencia Cardenal Miguel Obando Bravo el 24 de febrero de 1992 quedando creada y constituida el 19 de marzo del mismo año. Esta reconocida por el Consejo Nacional de Universidades de Nicaragua.

La ÚNICA ha sido reconocida y acreditada como una Universidad de prestigio, con los más altos estándares de calidad por la Asociación de Universidades Privadas de Centroamérica, AUPRICA. Nuestra planta docente cuenta con profesionales nacionales e internacionales del más alto nivel asegurando así una educación pertinente, actualizada, globalizada y de calidad.

 La internacionalización de nuestros programas nos ha permitido formar redes internacionales de investigación, internacionalizar el currículo y la enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras. El dominio del idioma inglés es ahora un requisito para graduarse de la ÚNICA y para esto ofrecemos, de manera gratuita, un novedoso programa con tecnología de punta a nuestros estudiantes.

Conscientes de que vivimos en un mundo que avanza a un ritmo vertiginoso, hemos fortalecido el departamento de posgrado, maestría  y educación continua para ofertar  una amplia variedad de posgrados y maestrías pertinentes a la realidad nacional y regional.

Nos sentimos completamente satisfechos que nuestra Alma Máter sea reconocida como el centro de educación superior donde convergen armónicamente ciencia, tecnología y humanismo para asegurar la calidad total en el profesional nicaragüense.

IMAGEN DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DEL VIEJO. NICARAGUA.

4..-LA DEVOCIÓN A LA VIRGEN MARÍA.

 El lugar que la Madre de Dios ocupa en la Iglesia católica, es, entre otras cosas, un signo distintivo de esta iglesia,  la misma está presente desde los orígenes del cristianismo pues ahonda sus raíces en el Nuevo Testamento, ya que  básicamente la mayor parte de  lo que se dice de ella en la Escritura, es expresión de la fe de los primeros cristianos, siendo mucho más numerosos los textos que hacen relación a esta fe que a hechos biográficos de supersona.

            Los españoles una de las cosas que importaron a las Américas fue la devoción a la Virgen. En Nicaragua esta devoción tiene múltiples manifestaciones, entre ellas  la más importante es la de la Inmaculada Concepción con su Imagen de íntimo sabor hispano.

En un documento de 1665, el carmelita Juan de la Plata dejó escrito: «Sabe Dios y su Madre santísima que a esta venerada imagen suya, de este pueblo de El Viejo, le hago todos los días recuerdo de su persona… Mi Santa Madre Teresa de Jesús se la dio a un hermano suyo, que pasó a estas partes y aquí murió y aquí la dejó».

Y otro carmelita, fray Isidoro de la Asunción, en 1674 abundaba en la misma afirmación, sobre el hermano de Santa Teresa, como portador de la imagen de,la Inmaculada Concepción que se venera en El Viejo, departamento de Chinandega, Nicaragua. Según esta tradición, sería don Rodrigo Cepeda y Ahumada quien llevó a Nicaragua la venerada imagen de la Virgen.

Sin embargo, estudios posteriores del arzobispo de Quito, Manuel María Polit, en su obra «Los Hermanos de Santa Teresa en América», defiende como más probable que podría tratarse de un Cepeda, primo o pariente de la santa, y no su hermano Rodrigo. El portador de la imagen, hermano o pariente de Santa Teresa, la donó a los franciscanos, que la colocaron en su iglesia, y alentaron su culto y veneración popular.

La imagen, según una antigua descripción, mide «media vara de alto (unos 42 centímetros), de rostro hermoso, trigueña, con los ojos mirando hacia abajo, y con las manos juntas delante del pecho».

Por diversas circunstancias, son varios los nombres que se dan a la Virgen María, Patrona de Nicaragua. Por una parte, es la imagen clásica de la inmaculada Concepción. De ahí el nombre oficial de Concepción

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BASÍLICA DE LEÓN EL VIEJO. NICARAGUA.

Por otra parte, esta advocación se completa con el nombre del lugar donde se venera: El Viejo. Sin embargo, popularmente se la conoce como la Virgen del Trono o Nuestra Señora del Trono, aludiendo al trono sobre el que está la imagen, o al trono que tiene en cada corazón de los católicos nicaragüenses.

IMAGEN DEL ALTAR MAYOR DE LA PATRONA DE NICARAGUA.

Efectivamente, la imagen de la Virgen se encuentra en el retablo del altar mayor, guardada en un tabernáculo sobre un trono, cuya plataforma es rotatoria. Así, cuando se quiere, se pone a la vista de todos los que hay en el santuario; o se le da la vuelta y queda detrás del altar. Para verla de cerca, puede subirse hasta su trono. El altar y el tabernáculo que guarda la imagen están recubiertos con gruesas láminas de plata: la mayoría fueron donadas en 1678 por el capitán Francisco de Aguilera.

El nombre de la población de El Viejo, según una tradición, procede de un anciano indígena, cuya cara fue desollada con el fin de espantar a los españoles, al ver lo que podrían hacerles los indígenas. Hay otra leyenda, según la cual, el nombre procede de un cacique indio que gobernó hasta bien entrada su ancianidad, y dejó buen recuerdo entre sus súbditos.

En El Viejo está el santuario nacional de Nuestra Señora de la Concepción. La imagen de María, de gran belleza, atrae a miles de peregrinos de todo El Salvador y de las repúblicas de América Central. A lo largo de todo el año llegan devotos hasta el trono de la Madre de Nicaragua: a suplicarle, a contarle sus cuitas, a darle gracias por su protección. Pero el número de peregrinos es muchísimo mayor durante las famosas fiestas de diciembre.

Las fiestas comienzan con la novena preparatoria. El día 6 de diciembre tiene lugar uno de los actos más solemnes: la sagrada imagen es bajada de su trono y expuesta a la veneración popular, en medio de un clima festivo, con cantos, vivas a la Virgen .

La honda tradición inmaculista franciscana y española se ha convertido en fiesta, que culmina el 8 de diciembre, en El Viejo, en León, en Granada y en toda la República de Nicaragua. Una espléndida fiesta callejera y exterior, que siempre permite un remanso de paz para mirar cara a cara a la Madre, a la Inmaculada, verse imperfectos y manchados en el espejo de sus ojos, y pedirle que bendiga y aliente los deseos de amor al prójimo, de fe, de paz, de pureza.

FUENTES. Las indicadas a lo largo del Tema.

IMÁGENES QUE ILUSTRAN EL TEMA: Servidas por Google.

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sanchoamigo.

SÍNTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA EN MÉXICO.

MAPA DE MÉXICO.

El índice que seguiremos en la exposición del tema es el siguiente:

1.- LLEGADA DE LOS ESPAÑOLES A TIERRAS MEXICANAS.

2.- LA CONQUISTA MEXICANA DE HERNÁN CORTÉS.

3.- LA EVANGELIZACIÓN DE MÉXICO SIGUIENDO LA ESTELA DEL CONQUISTADOR  HERNÁN CORTÉS.

4.-LOS FRANCISCANOS EN TERRITORIO MEXICANO.

5.-LOS DOMINICOS  EN TERRITORIO MEXICANO.

6.-LOS AGUSTINOS EN TERRITORIO  MEXICANO.

7.-LOS JESUITAS EN EL TERITORIO MEXICANO.

8.-EL CLERO SECULAR EN LA EVANGELIZACIÓN DE MÉXICO.

9.- LAS RELIGIOSAS EN LA EVANGELIZACIÓN DE MÉXICO.

10.- LA IGLESIA CATÓLICA ANTE LAS INDEPENDENCIAS  DE MÉXICO.

11.- LA IGLESIA CATÓLICA DESPUÉS DE LA INDEPENDENCIA MEXICANA.

12.-LA IGLESIA MEXICANA EN NUESTROS DÍAS.

  13.- LA DEVOCIÓN A LA MADRE DE DIOS EN MÉXICO.

CELEBRACION DE LA PRIMERA MISA EN MÉXICO.

1.- LLEGADA DE LOS ESPAÑOLES A TIERRAS MEXICANAS.

            La llegada de los españoles a tierras mexicanas está bien documentada  se sabe  que Diego Velázquez, gobernador de la isla de Cuba, organizó 3 expediciones a territorio mexicano desde la isla con la esperanza de encontrar nuevas islas o tierras en la que poder encontrar oro.

            La primera en 1517 estuvo a cargo de Francisco Hernández de Córdoba, quien fue el descubridor de Yucatán,  el desarrollo de esta expedición la cuenta Bernal Díaz del Castillo, es el cronista que más detalles aporta sobre el viaje de Hernández de Córdoba, y también el único que fue testigo presencial de todo el proceso. Además, Bernal declara en su crónica haber sido él mismo promotor del proyecto, junto con otro centenar de españoles que decían necesitar ”ocupar sus personas”, porque hacía tres años que habían llegado llegado a Cuba y se quejaban de que”no habían hecho cosa alguna que de contar fuera”.

            De la narración se deduce que el origen del proyecto era obtener indios como esclavos para ampliar o renovar la mano de obra de las explotaciones agrícolas o mineras de Cuba, en esta expedición iba como capellán al clérigo  Alonso de González, quien dada la costumbre de los españoles de escuchar diariamente la misa del capellán que los acompañaba  esta sería la primera Misa celebrada en territorio mexicano, por más que esto no sea más que una conjetura bien fundada.

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ISLA DE COZUMEL.

La segunda expedición, fue la que dirigió Juan de Grijalva, debido a la fama  de las grandes riquezas que había en las tierras recién descubiertas, muchos encomenderos se enrolaron en la expedición “… de manera,  que presto nos juntamos doscientos y cuarenta compañeros…” dice Bernal.

            Como capitanes, se embarcaron con Grijalva, Alonso de Ávila, Francisco de Montejo y Pedro de Alvarado. El piloto mayor fue Antón de Alaminos, mismo  del primer viaje, el alférez fue Vázquez de Tapia y como capellán, al presbítero Juan Díaz Núñez.

Según  las descripciones que han llegado a nosotros, el punto de desembarque fue  el poblado maya de Xaman-Ha, actual isla de  Cozumel,  allí y en una torre de piedra que se divisaba desde el mar ,según la narración del capellán en su obra Itinerario de la Armada del rey Católico en la isla de Yucatán,  en la India, el año 1518”, celebraron la misa e hicieron el acto de fundación y posesión de la nueva tierr“en nombre de  la reina doña Johana y el rey don Carlos, su hijo…” ( Cf.Oviedo.). Esta celebración fue la primera bien documentada.

File:Grijalva y Tabscoob.jpg

 Entrevista entre Juan de Grijalva y el cacique maya Tabscoob, ocurrida en Potonchán el 8 de junio de 1518

Posteriormente recorrerían la península de Yucatán  que creían era otra isla, volvieron a Cuba sin ninguna fundación estable, siendo recibidos con enojo por parte del Gobernador.

            Según la narración del capellán Juan Díaz  en su  Itinerario estuvieron allí  del 1 de mayo hasta el 11 de junio. De lo que habla esta crónica es precisamente de la llegada a Cozumel y Yucatán, y en esos días que estuvieron ahí, se dedica a describir prácticamente todo el impacto que causa esa región sobre los viajeros.

            El resultado de ese enojo es el viaje de Hernán Cortés donde también iba como capellán Juan Díaz Nuñez. (www.revistapioneros.com/en-cozumel-la-primera-misa-en-suelo-mexica.)

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2.- LA CONQUISTA MEXICANA DE HERNÁN CORTÉS.

 Hernán Cortés nació de Medellín en 1485. De linaje noble, aunque no rico, estudió durante un tiempo latín, gramática y leyes en la Universidad de Salamanca, pero no llegó a graduarse. Intentó embarcar para Isla Española en la expedición de Ovando, pero un accidente sufrido en una aventura galante se lo impidió.

            Al cabo de dos años pudo, por fin, trasladarse a aquella, y llegó a ser escribano de la Villa de Azúa.

            Desde la Española partió a la conquista de la isla de Cuba a las órdenes de su pariente, Nicolás de Ovando, y de Diego Velázquez de Cuéllar.

             Por sus dotes personales y su arrojo supo ganarse la confianza de Diego Velázquez, que lo nombró su secretario en 1511, y posteriormente alcalde de la ciudad de Santiago de Cuba, recién fundada por los españoles.

            Diego Velázquez le confió una expedición a Yucatán con la misión de reconocer aquellos territorios. Sin embargo, prestando oídos a quienes le prevenían contra las argucias de su ambicioso amigo y protegido, le envió un emisario con la orden de abandonar el mando de la expedición.

             Informado con tiempo Cortés forzó la partida y el 10 de febrero de 1519 salió a la conquista de Anáhuac o México. Siguiendo la misma ruta que Grijalba; al cabo de 10 días llegó a la isla de Cozumel, donde supo atraerse a los indígenas. Prosiguió su marcha y alcanzó Tabasco, donde libró la primera batalla en suelo mexicano, derrotando a los indígenas gracias al valor de sus hombres y al espanto que los caballos, animales antes nunca vistos, infundían a los nativos.

IGLESIA DE SANTA CRUZ EN  LA CIUDAD DE MÉXICO.      

Los tabasqueños reconocieron la sobenaría del rey de España y ofrecieron tributos a Cortés. Desde allí el extremeño marchó a San Juan de Ulúa, donde fundó el 10 de julio de 1519 Villarrica de la Vera Cruz un asentamiento de chozas de palma que se convirtió en el primer ayuntamiento de América continental

            Fue entonces cuando tuvo noticia de la existencia de un rico y poderoso imperio, el azteca, que tenía sojuzgadas a las demás ciudades de México, y tras celebrar consejo con sus capitanes decidió marchar sobre el imperio.

Tras la protocolaria fundación los españoles viajaron por tierra al norte hacia Huitzilapan donde fueron recibidos por Chicomacatl, el Cacique Gordo de Cempoala Sabiendo que los totonacas estaban descontentos con la dominación mexica, Cortés se presentó como adalid de la justicia y consiguió una alianza comprometiendo el apoyo español contra los mexicas a cambio de la obediencia de la nación totonaca a la Corona española.

            Cortés viajo entonces a la ensenada de Quiahuiztlan, donde lo esperaba su flota. Ahí, en la ladera de una colina cercana al poblado totonaca, construyeron en piedra un asentamiento en forma, amurallado y fortificado. No fue una refundación sino un traslado de emplazamiento.

 CIUDAD SAGRADA DE CHOLULA.

Sublevó a los totonecas de Cempoala, contra sus amos aztecas y venció en varios combates a los valientes tlaxcaltecas, quienes terminaron aceptando sus condiciones de paz y alianza. Reanudada la marcha los conquistadores se presentaron ante los muros de la ciudad sagrada de Cholula, ordenando Cortés a sus hombres y aliados indígenas el asalto y saqueo de la ciudad.

             El 8 de noviembre de 1519 los conquistadores entraron en la capital azteca: Tenochtitlán, siendo recibidos por el emperador Moctezuma en persona. Fueron alojados en un gran edificio, pero, transcurridos unos días, se enteraron de una conjura azteca destinada a expulsarles de la ciudad.

            Tomaron prisionero al emperador, que se convirtió en el instrumento de que se valieron los españoles para mantenerse en la corte azteca.

            Por culpa de Pedro de Alvarado, quien, llevado por los nervios y convencido de que los aztecas planeaban una nueva conjura, ordenó pasar a cuchillo a algunos notables del imperio durante la celebración de uno de sus ritos religiosos, millares de indígenas en actitud amenazante hostilizaron a los españoles.

            El envío de Moctezuma por parte de Cortés para que calmara a su pueblo no surtió efecto (Moctezuma murió en el intento) y el conquistador decidió buscar la salvación en la huida.

  HERNÁN CORTÉS EN LA NOCHE TRISTE.         

No obstante, la maniobra fue descubierta y los mexicanos atacaron a los fugitivos, muriendo muchos de ellos: aquella sangrienta retirada es recordada en los anales de la historia con el nombre de “la noche triste”. era  del 30 de junio de 1520, en las afueras de Tenochtitlan  hoy ciudad de México.

            Cortés consiguió rehacer su ejército y en octubre del mismo año  1520 inició su segunda marcha sobre México. Tras un largo sitio y una sangrienta lucha cuerpo a cuerpo, calle por calle, casa por casa, el nuevo jefe azteca Guatemotzin, fue capturado y Tenochtitlán cayó definitivamente.

            Acusado de varios cargos por los enviados del rey, fue desposeído de sus títulos y obligado a regresar a España en 1528. Carlos I le recibió con honores y le nombró marqués del valle de Oaxaca, pero sin atribuirle funciones gubernativas.

             Limitado en sus poderes Cortés regresó a México en 1530, exploró la costa del Pacífico y descubrió las costas de la Baja California en 1536.

            Regresó definitivamente a España en 1540, Siguió viviendo con cierto desahogo durante unos años hasta que, amargado y decepcionado, murió en Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla, el 2 de diciembre de 1547. Trasladados sus restos a los conventos franciscanos de Tezcuco (1562) y Ciudad de México, desaparecieron en el año 1823 de este último lugar

.File:Hernan Fernando Cortes.jpg

HERNÁN CORTÉS.

3.- LA EVANGELIZACIÓN DE MÉXICO SIGUIENDO LA ESTELA DEL CONQUISTADOR  HERNÁN CORTÈS.

  Hernán Cortes durante el recorrido de la conquista del territorio mexicano estuvo  acompañado por el sacerdote Juan Díaz Nuñez  éste se unió a la expedición de Cortés, y nuevamente celebró eucaristía en la isla de Cozumel. Después se uniría al grupo un Padre Mercedario

.Así en Tabasco  el Domingo de Ramos  después de terminada la victoria contra los naturales,  el capellán Juan Díaz  ofició nuevamente misa; allí fundó Hernán Cortés la  Villa de Santa María de la Victoria, hoy desaparecida, le puso ese nombre en honor a la victoria obtenida sobre los indígenas mayas justo el día de “la encarnación del Divino Verbo. Luego marchó hacia Tenochtitlan.

RECONSTRUCCIÓN GRÁFICA  DE   TENOCHTITLAN       

Juan Díaz confesó a muchos de los soldados un día antes de la batalla del 5 de septiembre de 1519  realizada en Tlaxcala contra Xicohténcatl , vencidos los tlaxcaltecas unos días después con quienes pactó la paz,. Juan Díaz ofició una misa con los nuevos aliados.

            En Tenochtitlan Cortés quitó  los ídolos aztecas y colocó una cruz y la imagen de la virgen, con el consentimiento de Moctezuma, Juan Díaz junto con el mercedario Bartolomé de Olmedo, capellán de Cortés,  realizaron una misa cantada en el templo Mayor , después otro mercedario, Juan de las Varillas, y dos franciscanos, fray Pedro Melgarejo y fray Diego Altamirano, primo de Cortés (Ricard, Conquista cp.1 fueron capellanes castrenses, al servicio pastoral de los soldados, de modo que el primer anuncio del Evangelio a los indios fue realizado más bien por el mismo Cortés y sus capitanes y soldados, aunque fuera en forma muy elemental, mientras llegaban frailes misioneros. como se ve  la presencia de los capellanes de Hernán Cortés no realizaron prácticamente una acción evangelizadora, pues su función se limitaba a la asistencia espiritual de los españoles.

CONVENTO FRANCISCANO EN TLAXCALA. 

            La evangelización e implantación del catolicismo en México  tendría su origen con la fundación de la primera diócesis mexicana,  ésta tuvo lugar  el  13 de octubre de 1525 por obra del Papa Clemente VII mediante la  Bula “Devotionis tuae probata sinceritas, con la que se erigía la Diócesis de Tlaxcala, como sufragánea de la Arquidiócesis de Sevilla (España).( Hemos de notar que la primera Diócesis nominalmente fundada  en México fue la llamada diócesis Carolense , en honor de Carlos I, pero esta diócesis, creada solo documentalmente por el Papa León X, no llegó a tener realización efectiva, pues en la fecha de 1518  los españoles no habían creado ninguna ciudad en México.)

            En la Bula del Papa Clemente, el Romano Pontífice declara que los límites de esta Diócesis “serán los que señale Carlos, Rey de Castilla”.

            Así, Carlos I de España expidió en Granada una cédula fechada el 19 de septiembre de 1526, en la que establece que el nuevo Obispado se extienda por Tlaxcala, Veracruz, Tabasco y parte de Chiapas.

CATEDRAL DE VERACRUZ.

            La sede fue fijada en Tlaxcala, como recompensa a la lealtad que los tlaxcaltecas habían mostrado a los conquistadores.

            Por estas fechas  comienzan a llegar los religiosos a territorio mexicano, así en 1524  arriban los primeros 12 franciscanos en México.  1526 llegan de los primeros dominicos  y se crea la  Diócesis de México.   En 1533  Llegan  los Agustinos por primera vez.   En 1535  se crea la Diócesis de Oaxaca.  En 1536  Se crea la Diócesis de Michoacán.    En 1539  Se crea la Diócesis de Chiapas, también conocida como San Cristóbal de las Casas. 

 LOS DOCE PRIMEROS FRANCISCANOS.

4.-LOS FRANCISCANOS EN TERRITORIO MEXICANO.

 En 1524, 12 franciscanos  a los que el padre General los llamó   los Doce apóstoles partieron de San Lúcar de Barrameda, el 25 de enero, alcanzaron Puerto Rico en veintisiete días de navegación, se detuvieron seis semanas en Santo Domingo, y llegaron a San Juan de Ulúa, junto a Veracruz, puerta de México, el 13 de mayo de 1524. Los Doce apóstoles, conducidos por fray Martín de Valencia, fueron éstos: Francisco de Soto, Martín de Jesús (o de la Coruña), Juan Suárez, Antonio de Ciudad Rodrigo, Toribio de Benavente (Motolinía), García de Cisneros, Luis de Fuensalida, Juan de Ribas, Francisco Jiménez, y los frailes legos Andrés de Córdoba y Juan de Palos.

            Cuenta Bernal Díaz del Castillo (cp.171) que, en cuanto supo Cortés que los franciscanos estaban en el puerto de Veracruz, mandó que por donde viniesen barrieran los caminos, y los fueran recibiendo con campanas, cruces, velas encendidas y mucho acatamiento, de rodillas y besándoles las manos y los hábitos.

            Los frailes, sin querer recibir mucho regalo, se pusieron en marcha hacia México a pie y descalzos, a su estilo propio. Descansaron en Tlaxcala, donde se maravillaron de ver en el mercado tanta gente, y, desconociendo la lengua, por señas indicaban el. cielo, dándoles a entender que ellos venían a mostrar el camino que a él conduce.

            Los indios, que habían sido prevenidos para recibir a tan preclaros personajes, y que estaban acostumbrados a la militar arrogancia de los españoles, no salían de su asombro al ver a aquel grupo de miserables, tan afables y humildes. Y al comentarlo, repetían la palabra motolinía, hasta que el padre Toribio de Benavente preguntó por su significado. Le dijeron que quiere decir pobre. Y desde entonces fray Toribio tomó para siempre el nombre de Motolinía (Mendieta III,12).

FRAY BERNARDINO DE SAHAGÚN.

            Esta entrada de los Doce en México, el 17 de junio de 1524, fue una fecha tan memorable para los indios que, según cuenta Motolinía, a ella se refieren diciendo «el año que vino nuestro Señor; el año que vino la fe» (Historia III,1, 287).

            Este grupo original se fue enriqueciendo, a partir de 1529, con otros religiosos notables por su profunda vida espiritual y letras.

             Graduados de la universidad de Salamanca fueron fray Alonso de Herrera, fray Antonio de Huete ambos doctores en leyes. Fray Andrés de Olmos y fray Bernardino de Sahagún procedían de la misma universidad.

            De otras universidades fueron fray Juan de Gaona, maestro de teología por la universidad de París, fray Jacobo Daciano, dinamarqués, miembro de la familia real e insigne teólogo, fray Arnaldo de Basacio, letrado y maestro de música, fray Jacobo de Testera, predicador de la corte de Carlos V, fray Marcos de Niza, letrado, fray Juan Focher, doctor en leyes por la universidad de París, y fray Maturino Gilberto.

             Esta lista se podría alargar con otros frailes que tomaron el hábito en México y se distinguieron por sus letras, como fray Alonso de Molina, el primer lingüista de México, y fray Juan de Torquemada, cronista que recogió importante información sobre el México antiguo.

            La Provincia del Santo Evangelio quedó formalmente fundada en 1535, cuando el capítulo general de Niza le concedió el título y derechos correspondientes.

DEL CONVENTO FRANCISCANO EN TEXCOCO.

            Los primeros conventos de la Provincia se establecieron en cuatro centros urbanos indígenas de suma importancia: México-Tenochtitlan, sede del vencido “imperio mexica”, Tezcoco, notable centro cultural y antiguo centro político, Tlaxcala, capital del grupo indígena rival de los mexicas, y Huejotzingo, al parecer una de las ciudades estratégicas de mayor relevancia fuera de México.

             Desde estos centros se extendió la acción evangelizadora en la zona central de México. Partiendo de México-Tenochtitlan, los frailes, dos años después de su llegada (1526), habían alcanzado en sus correrías apostólicas por el sur, los pueblos de Cuernavaca (antigua Cuaunahuac) y un poco más tarde la región de Taxco e Iguala. Por el norte muy pronto llegaron a los pueblos cercanos de Cuautitlan y Tepoztlan. Desde Tezcoco los frailes extendieron su acción primero a Tulancingo y Tepeapulco para continuar posteriormente hasta la región del Pánuco. Desde Tlaxcala y Huejotzingo cubrieron gran parte de los actuales Estados de Puebla, Veracruz y Tlaxcala. Al terminar el siglo XVI la Provincia del Santo Evangelio tenía 64 conventos en otros tantos pueblos del altiplano mexicano.

            Los franciscanos establecieron sus conventos en los antiguos centros urbanos indígenas que habían gozada de hegemonía en la época prehispánica: llamados altepeme (plural de altepetl).

            Las poblaciones aledañas (pueblos sujetos, los llaman los frailes) eran visitadas desde los conventos de acuerdo con un programa previamente establecido. Los domingos todas las comunidades indígenas se reunían en los conventos para la instrucción religiosa y celebración de la misa. En las fiestas locales los frailes iban a celebrarlas en las pequeñas poblaciones En esta forma se pudo mantener el tejido social indiano ahora revestido de cristianismo.

 FRANCISCANOS EN LA PROVINCIA DEL SANTO EVANGELIO. HOY          

La Provincia del Santo Evangelio fue el centro del que salieron las restantes provincias franciscanas de México. En 1535, al adquirir el rango oficial de Provincia, se desprendió de ella el grupo de conventos de la zona occidental, con los que quedó constituida la custodia de Michoacán que en 1565 alcanzó el rango de Provincia. La Provincia del Santo Evangelio siguió avanzando, y hacia la década de 1560 llegó hasta Zacatecas que para principios del XVII (1603) adquirió también su rango de provincia independiente.

VISTA DE TAMPICO. MÉXICO.

             El avance hacia el norte y noreste de México continuó durante el siglo XVI con la fundación de dos custodias misioneras: Tampico y Nuevo México. Las misiones de Tampico fueron iniciadas por el notable escritor y lingüista fray Andrés de Olmos. En 1585 ya con el rango de custodia, tenía doce conventos que cubrían un área aproximada de 25,000 Km2., en una zona semi-pantanosa cercana a las costas del Golfo de México.

            Los frailes utilizaron la rudimentaria tradición urbana de algunos grupos indígenas para establecer los primeros conventos-misiones. Tales serían los casos de los conventos de Tanchiapa y Tamián. En otras partes se fundaron nuevos pueblos, como Tamaolipa levantado por el padre Olmos con indios olives y un grupo de chichimecas.

             Las misiones y custodia de Nuevo México, cuyo territorio fue explorado desde 1539 por fray Marcos de Niza, tuvieron sus orígenes en 1598 con un grupo de diez frailes que acompañó a Juan de Oñate en su empresa colonizadora del Nuevo México.

File:Convento de San Francisco Monterrey 1887.jpg

Cuando recibió el título de custodia en 1616 contaba con 11 conventos-misiones que atendían unos 10,000 nativos. La primera mitad del siglo XVII fue un período de prosperidad. En 1640 trabajaban en la custodia 50 frailes con más de 25 misiones en las que atendían alrededor de 60,000 indígenas de 50 pueblos indios.

            Tarea nada sencilla fue la de encontrar un método para acercar el cristianismo a unas culturas indígenas tan distantes de la occidental en la que llegó fraguado el mensaje cristiano.

            Hubo intentos de establecer un diálogo con los depositarios de la sabiduría indígena particularmente del centro de México De estos intentos quedaron esquemas y borradores que en la segunda mitad del siglo XVI los humanistas indígenas educados en los colegios conventuales convirtieron en el documento conocido como “Coloquios y doctrina con que los doce frailes de San Francisco convirtieron a los indios de la Nueva España”.

            Este documento es sin duda uno de los más importantes textos de la historia de las misiones católicas.

            Otra forma de acercamiento con las antiguas culturas fue “la flor y el canto”, de profundas raíces indígenas y que sirvió de puente de enlace en las grandes celebraciones religiosas cristianas. El teatro y otras representaciones vivas de los misterios cristianos dieron a éstos un sentido dentro del mundo conceptual indígena. Los catecismos pictográficos utilizados en los primeros años de la evangelización forman parte de este acercamiento.

             Ayuda inigualable en la tarea evangelizadora fueron las escuelas conventuales que principiaron desde 1523, con la llegada de los tres franciscanos belgas. Gracias a este sistema los franciscanos contaron muy pronto con valiosos colaboradores, ya que según testimonio de los frailes para 1531 tenían en sus conventos alrededor de 5,000 muchachos.

            Los franciscanos adaptaron en sus escuelas conventuales el sistema indígena del “calmecatl” en el que se transmitían los conocimientos más importantes de la antigua cultura, como los cantares religiosos, la ciencia para interpretar los códices, la historia y tradiciones de sus pueblos.

FRANCISCANISMO EN CIUDAD  GUZMÁN.MÉXICO.

             En las escuelas conventuales se enseñaba, no sólo la doctrina cristiana, sino también la lectura y escritura, el canto de órgano y canto llano, el rezo de las horas canónicas y la liturgia de las misas. Tal sistema tuvo su coronación con el establecimiento del Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco en 1536 en el que se recogía a los jóvenes más adelantados de las escuelas conventuales para introducirlos en los conocimientos humanistas de la época: gramática, artes, principios de filosofía, medicina y otras ciencias.

            El crecimiento de la Provincia del Santo Evangelio, en personal y en geografía, fue continuo hasta el siglo XVIII. De acuerdo con estadísticas de la primera mitad de ese siglo la Provincia contaba con 743 frailes y 71 conventos. A partir de 1750 vino un continuo declive que llevó a reducir a la Provincia para fines del siglo XIX a 11 casas y una docena de frailes.

            Entre las causas de ese declive se debe mencionar la secularización de las doctrinas del siglo XVIII y los movimientos liberales del siglo XIX.(  Cf.www.franciscanosenmexico.com.mx/quienessomos.html‎)

 EX CONVENTO DE SANTO DOMINGO DE OAXACA. MÉXICO.

5.-LOS DOMINICOS  EN TERRITORIO MEXICANO.

  El día 19 de junio de 1526  un grupo de dominicos llegan al puerto de Veracruz. Hace unos meses habían llegado de España a la isla La Española.

            Se unieron tres religiosos del convento de Santo Domingo: Fray Domingo de Betanzos, Fray Gonzalo Lucero (diácono) y Fray Vicente de las Casas (novicio).

             Por la muerte de algunos y por el regreso de otros a España, han dejado solos a los tres religiosos, que se unieron en La Española. Serán ellos tres los considerados como los fundadores de la Orden en México.

            En cuatro años realizan una labor increíble: Han llegado a Antequera de Oaxaca, han fundado dos conventos junto a la ciudad de México; Fray Betanzos ha ido a fundar la Orden a la ciudad de Santiago de los Caballeros, en Guatemala.

            En 1539 Fray Betanzos está en camino hacia Roma. Lleva la misión de pedir la creación de una Provincia dominicana en el territorio mexicano.

File:Interior Templo de Santo Domingo de Guzman Oaxaca.JPG

 DEL EXCONVENTO DE SANTO DOMINGO DE OAXACA.

El Capítulo General acepta. Se le da por nombre Santiago de México. En el año 1535 tienen el primer Capítulo Provincial en la ciudad de México. Acuden representantes de los conventos siguientes: México, Puebla, Oaxaca,Topetloaxto, Oaxtepec, Coyocán con Himalhuacán- Chalco.

            Ha predominado el proyecto de crear muchos conventos en las regiones indígenas. De esta forma, estarán presentes junto al pueblo, conocerán sus costumbres y su lengua y, sobre todo, serán un ejemplo vivo con su presencia.

 TEMPLO DEL CONVENTO DE SANTO DOMINGO EN PUEBLA.

Muchos conventos con pocos frailes. No obstante, se edificarán grandes conventos que servirán para la formación de las numerosas vocaciones:México, Puebla y Oaxaca.

            Cuando se estudia la historia de la Orden en México aparece, en seguida, la inquietud de los religiosos por fundar conventos, como polos de atracción y dedifusión.

             Primero son de caña y barro y, en seguida, comienzan a edificar los conventos y las iglesias con ladrillo y piedra, como queriendo demostrar el deseo de permanencia en cada una de las zonas.

VILLA ALTA. MÉXICO.

            Después de 1530 ya se extienden por todo el valle de México y fundan en Oaxtepec, Izucar y están presentes en numerosas Doctrinas. Lo mismo ha ocurrido en la zona o nación Mixteca: Yanhuitlan, Noschitlan, Teposculula; bajan hacia la nación Zapoteca. Fundan Etla, Coutlan, Villa Alta, entre los años 1532- 1540.

            En menos de cincuenta años los dominicos han recorrido gran parte del sur del territorio mexicano. Los frailes dominicos evangelizan toda la región de lo que hoy constituye el Estado de Oaxaca.

            Realizan una “evangelización integral”, como promoción humana. Han traído de España nuevas semillas, han enseñado a cultivar, promocionan el ganado y promueven la cría del gusano de seda.

            Es evidente la prosperidad de los conventos. Cuentan con religiosos suficientes, tienen rentas abundantes, hay una red de conventos por todo el territorio oaxaqueño. Son razones suficientes para pedir a Roma la creación una nueva Provincia dominicana en la región de Oaxaca. Es erigida el año 1592, con el nombre de San Hipólito.

            Al principio hay serias dificultades para la criollización de la Orden en México. No obstante, los nativos son recibidos en la Orden. En 1565 se ordena no tener en consideración, a la hora de votar a un Provincial, el lugar de nacimiento. Cincuenta años después se impondrá la ordenación de la “alternabilidad”.

            Los religiosos dominicos han seguido una política, bien estudiada, para la edificación de los conventos: La distancia entre ellos será de unos 35 kilómetros, una jornada de camino; de esta manera serán lugares de hospedaje para los que transitan de un lugar a otro en predicación itinerante.

Serán conventos abiertos, donde acuden infinidad de nativos; serán conventos propicios para las observancias monásticas, lugar de oración y estudio.

 LOS PADRES DOMINICOS Y SUS OBISPOS.

Cuando se tiene a la vista la geografía de los conventos dominicanos, sobre todo en el sur, uno no sale de su admiración: supone un trabajo titánico, una voluntad férrea y una decisión de permanencia.

            Hay quienes han querido ennegrecer esa labor y afirman que se utilizó la manode obra nativa. De las actas de todos los Capítulos Provinciales se ponía, como motivo permanente, la frase donde se recuerda que los religiosos deben pagar lo debido a quien trabaje en la construcción de los conventos, no utilizar a más de doscientos, proporcionarles el descanso necesario y “el adiestramiento” que deben recibir para aprender el “oficio”. Infinidad de artesanos han aprendido, según la costumbre de la época, un oficio de artesanía popular.

 El 2 de octubre de 1656, el General de la Orden crea otra nueva Provincia y es confirmada por al Papa Alejandro VII. Le ponen por nombre San Miguel y Santos Ángeles. Se le asignan los conventos de la diócesis de Puebla y los conventos de Teposculula, Coixtlahuaca y Tamazulapán. La sede principal

estará en el convento de Santo Domingo, en la ciudad de Puebla. Y en Puebla los religiosos edificaron la Capilla del Rosario, denominada, desde entonces, la“Octava Maravilla del Mundo”.

 OBISPO DOMINICO FRAY FELIPE GALINDO CHÁVEZ Y PINEDA FUNDADOR DE LA UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA. MÉXICO.

            Los dominicos comienzan a extenderse hacia la parte norte de México, a mediados del siglo XVII: Universidad de Guadalajara, Zapotecas, Sierra Gorda y Baja California.

            Las misiones de Sierra Gorda reciben el influjo de la Orden; ya habían funcionado con anterioridad. Desarrollan una labor benemérita el P. Felipe Galindo y el P. Luis Guzmán. Cuando termina el siglo, los dominicos regentan varios centros misionales. Tendrán que ausentarse por las enormes dificultades que se presentan, las acciones del ejército y la falta de religiosos.

            Varios años están en la Baja California, desde que en 1770 se consiguen las Cédulas Reales. Han fundado, además de las misiones recibidas de los jesuitas, los siguientes centros: Nuestra Señora del Rosario (1774), Santo Domingo (1775), San Vicente Ferrer (1780), San Miguel Arcángel (1787), Santo Tomás de Aquino (1791), San Pedro Mártir (1794) y Santa Catalina(1797). Promueven el cultivo de cereales y de la ganadería.

Convento Dominicano Chiapa de Corzo - Chiapa de Corzo, México

CONVENTO DOMINICANO DE CHIAPAS.

            El año 1808 se crea otra nueva Provincia: San José de Chiapas; ha sido separada de la Provincia de San Vicente Ferrer de Centro América.

            Hay diversos problemas internos. Hay un cierto desánimo por las ordenaciones eclesiásticas de dejar los centros poblados ya establecidos para los sacerdotes seculares, según la mente del Concilio de Trento. También hay desánimo o enfriamiento en las prácticas de la observancia religiosa; los religiosos

prefieren vivir en los centros poblados y dejan las zonas misionales. El períodode Independencia y las Leyes de la Revolución serán elementos importantespara el decaimiento total de la Orden de Predicadores en el territorio mexicano.(  Cf.cidalc.op.org/cidalc/documents/mexico.pdf‎)

File:Agustinos Recoletos.jpg

6.-LOS AGUSTINOS EN TERRITORIO  MEXICANO

            Después de los franciscanos y los dominicos, los religiosos agustinos llegaron a México en mayo de 1533 en número de siete frailes, todos clérigos: Francisco de la Cruz, que venía como superior, Jerónimo de San Esteban, Juan de San Román, Agustín de Coruña, Juan de Oseguera, Jorge de Ávila y Alonso de Borja.

            Los primeros religiosos que atendieron la región de Landa fueron los agustinos de la provincia de México y los franciscanos de la provincia de Michoacán.

            La labor evangelizadora de estos frailes se llevó a cabo en algunos pueblos antiguos, como Tilaco y El Lobo, que pertenecían al distrito de Xilitla.

IGLESIA EN VIZARRÓN CADEREYTA DE MONTES.

             El 12 de marzo de 1682, se fundó en la ciudad de Querétaro el Colegio de Propaganda FIDE de la Santa Cruz, con intención de evangelizar a los  Chichimecas de la Sierra Gorda.

            En 1742, al desaparecer los protectorados, José de Escandón solicitó el cambio de misioneros agustinos por franciscanos. 200 años después de su llegada a la región.

Misión de Nuestra Señora de la Luz de Tancoyol, Jalpan de Serra, Querétaro

            Así el 29 de abril de 1744, José de Escandón y el fraile Pedro Pérez Mezquía, fundaron la misión de “Santa María de las Aguas de Landa”. Ese mismo año, el 1 de mayo, se fundó la Misión de San Francisco de Tilaco.

             En enero de 1743, el religioso fray Luis Trejo realizó un padrón donde manifestaba que Tilaco contaba con 105 familias de indios Pames y la comunidad de El Lobo con 85.

            Ese mismo año José de Escandón visitó otras misiones en el paraje nombrado Agua de Landa, lugar de tierras fértiles conocidas como Tongo y Pezco, cuya población era de 153 familias con un total de 562 indígenas.

Los Pames ocuparon la región Noreste de la Sierra Gorda de Querétaro, que les proporcionaba un hábitat con bosques, abundante agua y parte de tierra caliente hacia la Huasteca.

EN LA HUASTECA.

            Su territorio comenzaba en las cercanías de Zimapán, cubría Pacula, Xiliapan, Mecatlán de los Montes, Landa, Jalpan, Tancoyol, y la provincia de Río Verde, siendo “esta nación muy dilatada”.

             Sus casas estaban construidas con zacate, palma o xoxonato. Su comida ordinaria la constituía el maíz tostado, cacalextes, verduras de tierra y los animales que criaba la Sierra.

            Las mujeres vestían de enagua y huipil blanco y largo, prendas que ellas mismas tejían; los hombres se cubrían con mantilla, posiblemente utilizada como calzón y un ayate.

    REAL DEL MONTE. MÉXICO.    

Junto a los Pames Chichimecas se encontraban ya en el siglo XVI, pequeños núcleos de mexicanos Otomíes y Huastecos. Los toponímicos serranos nos indican el origen étnico de las localidades, como Jalpan, Concá, Tancoyol, Tangojó, Puguinguía.

            Los Frailes Agustinos después de realizar en la ciudad de México y sus alrededores un gran trabajo de evangelización, prosiguieron su labor apostólica en tres rutas: la primera de ellas abarcó los ahora estados de Morelos, Puebla y Guerrero.

            La segunda fue hacia el norte, ocupando los actuales estados de Puebla, Veracruz, Hidalgo,  San Luis Potosí y Querétaro, y la tercera tomó el rumbo de occidente en la zona de Guadalajara y Zacatecas.

            Los religiosos agustinos crecieron pronto en número y para finales del siglo XVI se contaba ya con cerca de 600 frailes, la mayoría de ellos criollos.

             Los pocos agustinos españoles,  minoría en la región, tomaron la iniciativa de fundar una nueva provincia, que nació en 1602, bajo el nombre de San Nicolás de Tolentino  de Michoacán.

            El primer trabajo apostólico de los agustinos fue la evangelización de los indígenas, que consistía en enseñarles el castellano, la doctrina cristiana y una “nueva manera de vivir como cristianos”.

            Los religiosos también les enseñaron diversos oficios y una diferente manera de cultivar la tierra.

            De manera especial se distinguieron por mostrar mayor confianza en la capacidad espiritual de los indígenas y fueron los primeros en administrarles la Eucaristía y en defender sus derechos humanos y su capacidad de autogobierno.

             Estos religiosos también jugaron un rol muy importante en la educación de niños y jóvenes. Fueron los primeros en fundar una escuela de enseñanza pública y desempeñaron a la vez un gran papel como catedráticos, rectores y teólogos en la Universidad Pontificia de México.

TEMPLO DE LOS AGUSTINOS EN ACOLMAN.MÉXICO.

Destacaron por ser magníficos arquitectos; levantaron monumentales conventos en Acolman, Actopan, Metztitlán, Yecapixtla, Yuriria, Cuitzeo y Salamanca. Estas construcciones, que todavía hoy pueden ser admiradas, contribuyeron al desarrollo del arte y arquitectura colonial.

            Se sabe que en 1532, el conquistador Nuño Beltrán de Guzmán entró a la Sierra Gorda y asoló la región.

            A partir de entonces se efectuaron varios intentos de evangelización por frailes Franciscanos y Agustinos, intentos que fueron obstaculizados continuamente por levantamientos de grupos originarios de estas tierras que, resentidos por la crueldad de los españoles, huyeron a las montañas e inaccesibles barrancas.

            La primera población de españoles en toda esta región fue la hacienda de San Nicolás Concá, poblada entre los años de 1533 y 1538 durante la encomienda de Pedro Guzmán.

            Su territorio ocupaba gran parte de la Sierra Gorda y entraba hasta el territorio del actual Estado de San Luis Potosí.

            En 1587 Jalpan, Concá y su comarca fueron adoctrinados por los Agustinos de Xilitla. En enero y febrero del año 1601, Fray Lucas de los Ángeles, Franciscano del convento de Xichú, visitó muchos lugares de la Sierra Gorda; y en Concá convirtió a los Pames; bautizando a ocho de ellos.

            En 1609 el Virrey Don Luis de Velasco firmó un decreto para que los Franciscanos dejaran la Misión a los Agustinos de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de México para evangelizar a la Sierra Gorda; incluyendo el actual territorio del municipio de Arroyo Seco.

            No obstante, los Franciscanos de la Provincia de Michoacán permanecieron en la Sierra. Los Franciscanos y los Agustinos pugnaron misionar en la Sierra Gorda pero los que más tiempo duraron fueron estos últimos; quienes aprendieron los dialectos de los Pames y se adaptaron a sus costumbres al convivir con ellos.

            En los siglos XVI, XVII y XVIII los agustinos crecieron, ejercieron una gran labor educativa y tuvieron una gran fuerza moral en la nueva sociedad, sin embargo, este crecimiento se vio interrumpido en 1754 cuando, al igual que las otras órdenes religiosas, tuvieron que aceptar la ejecución del decreto real llamado de la Secularización de las doctrinas, que los obligó a dejar sus conventos y parroquias en manos del clero secular.

EXCONVENTO DE SAN AGUSTÍN DE LA XILITLA.MÉXICO.

            Esto trajo como consecuencia que en 1782 la Provincia de México quedara sólo con 11 conventos, cinco vicarías y alrededor de 700 frailes.

             Una zona en la que estuvieron los agustinos  fue Xilitla .A la llegada de los misioneros Agustinos en el siglo XVI, fue designado eclesiásticamente como “San Agustín de la gran Xilitla”, por lo que a partir de entonces se le conoce únicamente como Xilitla.

            Los frailes agustinos dispusieron en 1537 la evangelización de la entonces llamada sierra Alta y se designó a fray Antonio de la Roa, para que misionara en ella.

Fray Antonio de la Roa fue el primer evangelizador, y del cual se mencionan muchos hechos notables, que incluso le dan categoría de santo.

            En 1553 se empezó a edificar el Convento de Xilitla, que debería servir para su fin y el otro como fortaleza para resistir los ataques de los chichimecas.

            El convento fue atacado en 1569 y 1587 por los Chichimecas, robaron en la sacristía y quemaron todo lo que era bóveda, ante todos estos problemas los frailes agustinos se retiraron de Xilitla a fines del siglo XVI, por lo que el convento dejó de ser prioritario pues se trasladaron al convento de Huejutla, por lo que la edificación sirvió de simple albergue a algunos agustinos que ahí estuvieron hasta el año de 1859 en que tuvieron que abandonarlo por entrar en vigor las leyes de Reforma.

NUÑO BELTRÁN GUZMÁN.

            En 1526 llegó Nuño Beltrán de Guzmán como gobernador de la provincia del Pánuco, a esta jurisdicción pertenecía Xilitla

            Fue mal Gobernador, pues cometió innumerables injusticias y atropellos con los indios, pues saco de la huasteca miles de ellos, para herrarlos y venderlos como esclavos, les quito a los partidarios de Cortés las encomiendas que este les había concedido, la de Oxitipa y pueblos sujetos a ella se le otorgó a Pedro de Guzmán.

Estos ataques eran el producto del resentimiento que se tenía a las autoridades españolas, por el sometimiento tan brutal.

            En el año de 1575 en que llegó Luis Carbajal a la región, para descubrir el camino de Mazapil, que resultó ser un mineral y así lo notifico al Virrey, este lo nombró “corregidor de los pueblos de Tamaolípan de su partido”, este sujeto era desalmado y cruel, pues se dice que en el convento de Xilitla llegó y juró “por el Santísimo Sacramento” que a los indios que vinieran a él de paz, a todos los que pudiera los daría como esclavos.

            La inconformidad de los Chichimecas en la región huasteca duró muchos años, lo que provocó que Xilitla se despoblara, sus habitantes se dirigían a distintos lugares, sin embargo los indios fueron pacificados por la fuerza de las armas.

            Debido a lo anterior la Alcaldía de Santiago de los Valles, suprimió el cargo de corregidor, este era un funcionario de justicia que imponía el castigo de los delitos y resolvía litigios de alguna cuantía, al suprimirse este cargo revelaba el grado de decadencia en que por entonces se encontraba Xilitla.( Cf. eloficiodehistoriar.com.mx/…/los-agustinos-primeros-frailes-en-la-huaste…)

 IGLESIA DE SAN FRANCISCO JAVIER

7.-LOS JESUITAS EN EL TERRITORIO MEXICANO.

 La primera evangelización de la Nueva España, iniciada por franciscanos dominicos y agustinos tiene durante los primeros cincuenta años una rapidísima expansión. Por eso la llegada a México de los jesuitas en 1572 se produce en el momento más oportuno. La Compañía de Jesús, apenas nacida en la Iglesia, presta en la Nueva España una ayuda de gran valor en colegios y centros educativos.

            Hacia 1645, la Compañía tenía en México 401 jesuitas, de los cuales unos atendían dieciocho colegios, cada uno de ellos con más de seis sujetos, y otros atendían parroquias o misiones (+Lopetegui-Zubillaga, Historia 729).

            Por lo que a las misiones se refiere, ya a partir de 1591 los jesuitas iniciaron en la periferia de México, al oeste y al norte sobre todo, en condiciones durísimas con frecuencia, unas misiones que llegaron a ser famosas en la historia del Nuevo Mundo.

            En esas zonas ocupadas por tribus primitivas, que ni habían estado sujetas al imperio azteca, ni tampoco apenas a la Corona española, los jesuitas realizaron una heroica acción misionera, casi siempre regada con la sangre del martirio. Sinaloa, Chínipas, Tepehuenes, Tarahumara, Pimería y California, aunque la Compañía tuvo bastantes más que éstas.

            Uno de los sistemas utilizados por la Compañía en México  fue la creación de poblados .El misionero reunía a los indios en poblados -ésta era una labor primera y principal, a veces muy difícil-, nombraba gobernador al indio más idóneo, el cual elegía capitán y teniente, alguacil y topiles o ministros.

            En seguida cesaban las guerras, la poligamia, las grandes borracheras y la antropofagia. Se construían poblados en torno a la iglesia y la plaza. Comenzaba una labor agrícola y ganadera bien organizada. Y sobre todo se impartía la doctrina a los indios en su lengua, diariamente a los niños, y también cada día a los nuevos casados, hasta que tenían hijos.

            Más grande incluso que la de Paraguay fue la provincia misionera de México, que incluía California, con 572 jesuitas y 122.000 indios.

TEMPLO DEL NOVICIADO JESUITA DE  TEPOTZOTLÁN. HOY  Museo Nacional del Virreinato, México.

             Pronto se abriría un noviciado éste tenía como propósito la formación de los jóvenes que ingresaban a la orden, siendo ésta de carácter tanto académico como religioso.

            En el México virreinal, el noviciado jesuita se encontraba en Tepotzotlán. Tras su llegada en el año de 1580 a este poblado, los jesuitas comenzaron a aprender náhuatl, mazahua y otomí, para así lograr la evangelización en las misiones, fundando también un colegio dedicado al estudio de lenguas.

            Para el siglo XVIII, Tepotzotlán era uno de los centros educativos más importantes de la Nueva España y también uno de los colegios de la Compañía con mayor número de tierras, haciendas y ranchos. Esto facilitó que se embarcaran en el esfuerzo de facilitar una educación completamente gratuita, al tiempo que consolidaban un mayor apoyo económico a las misiones

            En 1589 entraron los primeros españoles en territorio rarámuri por la región de Chínipas. Los invasores llegaron buscando riquezas y los indígenas se mostraron cordiales ante la amenaza de sus armas. Los rarámuri no querían extraños en su territorio porque se les quería imponer un modo de vida y trabajo diferente, al servicio de los españoles, que se reunieran en poblados y dejaran sus creencias. Lucharon defendiendo su fe y su cultura.

            Hubo 5 rebeliones mayores con 15 años de guerra de 1616 a 1698, y las misiones jesuitas fundadas independientemente en la Alta y la Baja Tarahumara en 1611 y 1626 sólo pudieron trabajar durante 32 y 29 años, respectivamente, en todo el siglo XVII. Murieron 14 misioneros en las rebeliones.

            Finalmente los rarámuri optaron por la resistencia pacífica y el refugio en las montañas para salvar lo importante.

            Los españoles renunciaron a reunirlos en poblados y a quitarles sus rituales. Cambiaron sus tácticas por un control político poniendo ‘capitanes’ y ‘gobernadores’ indígenas para organizar en grupos a los dispersos.

            Los misioneros respetaron su religión y a su vez pusieron ‘fiscales’ entre los indígenas para convocar a las fiestas cristianas; construyeron templos para reunir al pueblo; apoyaron el nuevo sistema de autoridades; introdujeron la ganadería y nuevos cultivos.

            Los misioneros fueron progresando en su trato con los rarámuri al participar en sus ceremonias.

            Los rarámuri se rehusaban a formar pueblos y temían hacerse cristianos pensando que se les impondría, como ley de Dios, el trabajo de los españoles. A pesar de todo, conservaron su independencia en lo que más les importaba, su libertad en dispersión, formas de trabajo y ritos ancestrales, aunque tolerando despojos y adoptando lo que les fue útil.

            La vida del rarámuri había cambiado ya a principios de siglo. Adoptaron elementos culturales importantes como el nuevo sistema de autoridades en lo político, el pastoreo y nuevos cultivos en sus formas de producción, el bautismo, el templo y las fiestas cristianas en su religión. Las misiones maduraron y se crearon lazos de afecto con los misioneros.

            Los rarámuri adoptaron así, en cierta libertad, a los misioneros y su fe por el sustrato de coincidencias y conveniencias que debió existir. Seleccionaron a su manera lo que les enriquecía su visión de Dios y del mundo, dejando a un lado lo que no les pareció significativo.

            Hubo una adopción selectiva ya que hasta hoy los misioneros siguen siendo aliados aceptados y queridos, y los ‘chabochis’ (no-indígenas) siguen siendo adversarios y temidos, aunque en convivencia pacífica.

            Cuando se había logrado un avance en la misión y los rarámuri se reconocían como bautizados (rarámuri-pagótuame), vino la expulsión de los jesuitas de los dominios de España en 1767. Se contaba entonces con 22 misiones, además de una buena cantidad de colegios y centros sociales.

 CATEDRAL DE YUCATÁN, LA MAS ANTIGUA DE MÉXICO.

8.-EL CLERO SECULAR EN LA EVANGELIZACIÓN DE MÉXICO.

 Ya hemos visto cómo, en la mayoría de los casos, los capellanes que acompañaban a los conquistadores pertenecían al clero secular, en algunos casos además de atender espiritualmente a los españoles, siempre que estos se asentaban en un lugar, los capellanes no sólo se ocupaban de los españoles sino también llevaban a cabo acciones religiosas con los nativos bautizándolos y cuidando su formación cristiana.

            Sin embargo la presencia del clero secular era mayor cuando la iglesia alcanzaba estabilidad  con la creación de diócesis y parroquias .Así los cabildos catedrales estaban formados por clérigos lo mismo que la mayor parte de las parroquias.

            La tarea de las parroquias no era únicamente una labor de conservación especialmente a través de la administración de los sacramentos,  la predicación y otras importantes acciones, educativas por ejemplo,  a través de las escuelas parroquiales, sino también una tarea que las parroquias fueran auténticamente parroquias misioneras

             La creación de diócesis en el territorio mexicano fue  más rápida y más numerosa que en otros territorios americanos, enumeramos las creadas desde los inicios hasta  la independencia, ellas nos pueden orientar acerca de la presencia del clero diocesano en la evangelización de México:

 1518  Se crea la Diócesis de Carolense. 

1535  Se crea la Diócesis de Oaxaca. 

1536  Se crea la Diócesis de Michoacán. 

1539  Se crea la Diócesis de Chiapas, también conocida como San Cristóbal de las Casas. 

1546  Se crea la Provincia Eclesiástica de México (arquidiócesis). 

1548  Se crea la Diócesis de Guadalajara. 

1561  Se crea la Diócesis de Yucatán. 

1620  Se crea la Diócesis de Guadiana o Durango. 

1642  Se presentan los problemas  entre el obispo Palafox y los jesuitas. 

1777  Se crea la Diócesis de Linares, más tarde llamada de Monterrey. 

1779  Creación de la Diócesis de Sonora.

 BEATO OBISPO JUAN DE PALAFOX.

            Presentamos ahora la obra del obispo Palafox, perteneciente al clero secular:

            Juan de Palafox fue nombrado obispo  de Puebla de los Ángeles. Era el año 1639. Confirmó su nombramiento, el 27 de octubre de ese mismo año, el papa Urbano VIII; el 20 de julio de 1640 pisaba Veracruz.

             Su primer cometido en Puebla consistió en atajar los graves problemas existentes: conflictos jurisdiccionales entre instancias reales y eclesiásticas, corrupción administrativa, recursos más que escasos, omisión de los mandatos de la Corona desde instancias virreinales, y enfrentamientos entre los religiosos jesuitas y franciscanos y los poderes centrales y virreinal.

            Cumplió la misión de arrestar al virrey Diego López Pacheco Cabrera y Bobadilla, duque de Escalona y marqués de Villena, por lo que pasó a ocupar su cargo.

             Finalizó la construcción de la catedral de Puebla que se inauguró el 18 de abril de 1649. Mecenas cultural de primer orden, siguiendo las disposiciones del Concilio de Trento fundó hospitales y templos, levantó el palacio episcopal y erigió los colegios Tridentino de San Pedro (para gramática, retórica y canto llano), el de Niñas Vírgenes de la Concepción, y el de teólogos de San Pablo (para grados académicos), al que dotó de una excelente biblioteca formada por cinco mil libros de ciencia y filosofía, hoy llamada Palafoxiana.

            Erigió nueve cátedras de diversas facultades, instituyó una de lengua mexicana y giró visitas a toda su diócesis sin consentir, según determinadas crónicas, «ser conducido a hombros por los indios». De hecho, en defensa de la dignidad de los indígenas insistió a los colonizadores españoles en no emplear otro método de conversión que no fuera el de la persuasión.

            El enfrentamiento de Palafox con los religiosos  regulares, en especial con los jesuitas, se explica, básicamente, por la insistencia del prelado en cumplir las cédulas reales que exigían sujetarse a visita y examen, y por la obligación de pagar el diezmo. Es más, ante la negativa de las Órdenes de acatar la jurisdicción y someterse a la potestad episcopal, Palafox nombró 36 curas regulares y erigió otras tantas parroquias.

            Indignados, en 1645 los jesuitas arremetieron contra él con informes denigrantes. En 1647 y 1649 aparecen registradas duras quejas formales ante Roma por parte del prelado, al que, sin embargo, el papa Inocencio X no hizo demasiado caso. Tan solo logró la emisión de un informe, el 14 de mayo de 1648, que instaba a los jesuitas a respetar la jurisdicción episcopal.

            Un tira y afloja duro y desagradable que terminó cayendo del lado de los seguidores de Ignacio de Loyola. En mayo de 1649, Juan de Palafox abandonaba Puebla y regresaba a España. ( Cf. http://www.elnortedecastilla.es › Noticias Castilla y León › Noticias Soria)

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 OBISPO DE MÉXICO JUAN DE ZUMÁRRAGA.

10.- LAS RELIGIOSAS EN LA EVANGELIZACIÓN DE MÉXICO.

  El primer convento americano surgió en la ciudad de México en 1540 y fue obra de Juan de Zumárraga. El gran arzobispo, íntimamente persuadido de la necesidad de contar con algún monasterio en su diócesis, apenas obtuvo la correspondiente licencia de Paulo III, dio el hábito concepcionista a cuatro beatas reclutadas en España por el franciscano Antonio de la Cruz. Las beatas habían viajado a México en 1530 en compañía de Hernán Cortés y durante diez años se habían dedicado a la instrucción cristiana de las hijas de los caciques.

    MONJAS CONCEPCIIONISTAS.

En septiembre de 1541 ingresaron dos jóvenes españolas, a las que siguieron grupos cada año más numerosos. Entre las novicias de 1552 encontramos a dos nietas del emperador Moctezuma.

             Muy pronto la casa se quedó pequeña y hubo que pensar en su ampliación. Tanto la abadesa de la Concepción como el cabildo eclesiástico y el ayuntamiento de la ciudad abogaron por ella en cartas a Carlos V (1552) y Felipe II (1561). En 1565 la Concepción alojaba ya la bonita cifra de 64 profesas. Pero todavía habría que esperar otros cuatro años antes de que se autorizara la construcción del convento Regina Coeli (1570).

 MOCTEZUMA          

Entre 1570 y 1600 las monjas de la Concepción desplegaron una gran actividad fundacional, dando vida a cuatro conventos de su orden en la ciudad de México (1573, 1580,1594 y 1600) y a otros tres en Durango (1572), Guadalajara(1578) encauzaron la vida religiosa de las dominicas de Oaxaca (1575) y de las jerónimas dela capital azteca (1585) y participaron en la fundación del convento de Santa Clara de la misma ciudad (1573) 1. Por su parte, las religiosas de Regina Coeli abrieron otro convento concepcionista en Oaxaca (1576). Simultáneamente surgían otros monasterios de dominicas, clarisas y jerónimas.

            En 1600 entre México y Guatemala albergaban ya 22 conventos de clausura, distribuidos por ocho ciudades: México(11), Guadalajara (2), Puebla (3), Oaxaca (2), Durango(1), Mérida (1), Guatemala (1), Morelia (1), y pertenecientes a cuatro órdenes: concepcionistas (12),(5) “, clarisas (2) 12 y jerónimas (3) .

claustro

 MONJAS DOMINICAS.          

Esta proliferación de monasterios y la rapidez con que se llenaban son el mejor índice de su aceptación social. En 1586 la Concepción de México alojaba a 130 profesas; dos años más tarde el de Jesús María, fundado en 1580, ya contaba con 66 profesas y 10 novicias.

            Los siglos XVII y XVIII  fueron fecundos en la creación de conventos femeninos, hoy además de reconocer la cicatería de los cronistas con respecto a la presencia de las mujeres en la evangelización de México se están multiplicando escritos en los que aparece que la presencia de la mujer no fue tan escasa como  los cronistas de la evangelización  nos dieron a entender.( Cf.cvc.cervantes.es/lengua/thesaurus/pdf/50/TH_50_123_594_0.pdf‎).

 

 EL CURA MIGUEL HIDALGO.

11.- LA IGLESIA CATÓLICA ANTE LAS INDEPENDENCIAS  DE MÉXICO.

Cuando hablamos de la independencia Mexicana nos referimos a tres momentos o clases de la misma 1.- La Independencia de España. 2.- La Independencia de los Estados Unidos. 3.- La independencia del imperio francés.

            Nos referimos a los tres momentos desde el punto de vista de la actuación de las misma de la Iglesia católica.

 a) La independencia de España.

            La influencia de la clase sacerdotal, la única que, como afirma Abad y Queipo, tenía resonancia en el corazón del pueblo, en la guerra de Independencia es evidente. El carácter popular de la misma y el hecho de que haya sido iniciada por clérigos revela la conexión estrecha que entre el pueblo y sus curas de almas existía, la participación que éstos tenían en la vida total de buena parte de los mexicanos y la lealtad y confianza que el pueblo había depositado en sus eclesiásticos, quienes eran no sólo consejeros espirituales, sino maestros, amigos y compañeros en su angustia diaria.

 CON LA BANDERA DE LA IDEPENDENCIA. 

La guerra de Independencia muestra una participación estrecha entre el pueblo y sus curas, mexicanos casi todos, y una oposición de los prelados, españoles en su mayoría, a los anhelos de autonomía de México. Importa mucho en este aspecto constatar el hecho de que cuando el estado eclesiástico se halla ligado al pueblo estrechamente en sus luchas sociales resultan aliados; mas cuando entre ellos se establece un divorcio, el movimiento social lo arrolla y destruye. La independencia representa el primer caso y como es el primer gran movimiento en el que al lado de una disputa política se ventila otra de tipo social, la unión del pueblo con sus curas resultó fructífera.

            En ella, buena parte de sus caudillos fueron eclesiásticos. Don José Bravo Ugarte señala que de 161 que tomaron parte en ese movimiento, 128 lo hicieron dentro de las filas insurgentes y 32 en las realistas. De los 128, 125 lo fueron durante la primera lucha de Hidalgo, Morelos y Mina y sólo 4 en las filas trigarantes. De ellos 92 eran del clero secular y 37 del regular. De los 32 realistas, 22 eran clérigos y 10 regulares.

b) La independencia de Estados Unidos

            La guerra del cuarenta y siete en contra de los Estados Unidos representa el segundo episodio de este conflicto. En él, la actitud de la Iglesia fue desigual. En tanto que algunos prelados y eclesiásticos recibían al enemigo con Te Deum y bajo palio, otros condenaban con toda energía la invasión y varios más la combatían con las armas.

             En esta lucha, tras la cual no había ningún problema religioso, resulta, pese a los desfallecimientos de algunos pocos, saludable, patriótica y positiva la actitud de la mayoría del clero.

            Las palabras de condenación que el vicario capitular de México don Manuel Irisarri y Peralta diera contra la guerra son reveladoras de esa actitud.

            Consideró la invasión como “la más injusta y menos racional, la más cruel a que nunca ha dado ocasión ni el menor motivo”, y agregaba: “Ya no hay un momento seguro y nuestra esclavitud o nuestro triunfo, son los dos extremos […] Hoy en consecuencia es decisivo que el espíritu público se levante, se reanime, se consolide y uniforme, no debiendo pensarse en ningún otro objeto que el de sostenerse, salvarse y vencer”. Notable es también la actitud del obispo don Antonio Mantecón e Ibáñez, que entregó buena parte de los bienes de su diócesis oaxaqueña para hacer frente a los gastos de la guerra

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c)  La independencia ante la intervención francesa.

La intervención francesa a partir del año 62 es la culminación de ese proceso y en ella también hubo una actitud desigual.

            Curas como Miranda y otros más, rabiosamente reaccionarios y apegados al poder extraño ennegrecieron las horas de la patria, y altos prelados como Labastida contemporizaron y sirvieron al Imperio del que se alejaron al darse cuenta de que las ideas que lo movían eran del todo opuestas a las que ellos sustentaban.

            Algunas veces en medio de la gran confusión que significó la intervención y el Imperio Napoleónico se levantaron contra ella y él, como lo hizo el por entonces canónigo don Lázaro de la Garza, más tarde arzobispo de México, quien afirmaba que no reconocería sino al gobierno legítimamente emanado del pueblo.

            La Iglesia mexicana, mejor dicho, algunos  de sus miembros no supieron en circunstancias semejantes comprender la alta y enorme significación que ella misma encierra al ser “una institución supranacional, que coloca las necesidades espirituales de los hombres sobre los intereses particulares de cada pueblo, pero a ninguno de sus hijos exige que traicione a su patria o reniegue de su raza”.( Cf.DR © 2006. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas.)

 PRESIDENTE JUAN ÁLVAREZ

12.- LA IGLESIA CATÓLICA DESPUÉS DE LA INDEPENDENCIA MEXICANA.

 La historia de las relaciones entre la iglesia católica y el estado mexicano la podemos resumir de la forma siguiente:

 El 1 de marzo de 1854, se proclamó el Plan de Ayutla en contra de la dictadura de Antonio López de Santa Anna, la revolución encabezada por Florencio Villarreal, Juan Álvarez e Ignacio Comonfort se extendió por diversas partes del país, logrando el éxito en octubre de 1855.

Juan Álvarez asumió la presidencia de forma interina, a su gobierno se unieron los liberales, entre ellos Melchor Ocampo y Benito Juárez. Las nuevas políticas comenzaron a implementarse, paralelamente se estableció un Congreso Constituyente.

Promulgación de las leyes:

Ley Juárez o Ley de Administración de Justicia Orgánica de los Tribunales de la Federación: suprimió los fueros en materia civil del clero y del ejército, declarando a todos los ciudadanos iguales ante la ley y la sociedad. Fue expedida por Benito Juárez el 23 de noviembre de 1855. Esta ley fue rechazada por los obispos y arzobispos de México y criticada por los conservadores.

            Ley Lafragua o Ley de libertad de imprenta: permitió la libertad de expresión en los medios impresos, entró en vigor el 28 de diciembre de 1855. Fue promulgada por el secretario de Relaciones Exteriores e Interiores José María Lafragua. Derogó a la Ley Lares.

JOSÉ MARÍA LAFRAGUA.  

Decreto que suprimió los votos religiosos. Se dio a conocer el 26 de abril de 1856.

            Decreto que suprimió la Compañía de Jesús en México. Se dio a conocer el 5 de junio de 1856.

            Ley Lerdo o Ley de Desamortización de Fincas Rústicas y Urbanas Propiedad de Corporaciones Civiles y Eclesiásticas: obligaba a las corporaciones cíviles y eclesiásticas a vender casas y terrenos. Fue creada por Miguel Lerdo de Tejada (hermano de Sebastián Lerdo de Tejada). Fue expedida el 25 de junio de 1856.

            Ley Lafragua o Ley del Registro Civil. Por medio de esta ley se estableció el Registro del Estado Civil. Fue expedida el 27 de enero de 1857.

            Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1857 fue promulgada el 5 de febrero de 1857. El primero en jurarla fue el republicano y federalista Valentín Gómez Farías, quien luchó por estos ideales toda su vida, desde las Cortes de Cádiz, la Independencia de México y la Constitución de 1824 que había sido derogada por el régimen centralista y la dictadura de Antonio López de Santa Anna.

            Ley Iglesias o Ley sobre derechos y aranceles parroquiales: prohibió el cobro de derechos parroquiales y diezmo a las clases pobres. Fue promulgada el 11 de abril de 1857 por José María Iglesias.

            Ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos: esta ley complementa la Ley Lerdo de desamortización de los bienes de la Iglesia, con un cambio importante: los bienes ya no pasaban a manos de los rentistas. Fue expedida en Veracruz el 12 de julio de 1859.

            Ley de Matrimonio Civil: fue expedida en Veracruz el 23 de julio de 1859, por medio de esta ley se estableció que el matrimonio religioso no tenía validez oficial y estableció el matrimonio como un contrato civil con el Estado, eliminando así la intervención de los sacerdotes y el cobro del mismo por parte de las iglesias.

            Ley Orgánica de Registro Civil: el registro del estado civil de las personas quedaba a cargo de empleados de gobierno y no de la Iglesia. Se declararon los nacimientos y defunciones como un contrato civil con el Estado. Fue expedida en Veracruz el 28 de julio de 1859.

            Decreto de secularización de cementerios: declaró el cese de toda intervención del clero en cementerios y camposantos, fue dado a conocer en Veracruz el 31 de julio de 1859.

            Decreto supresión de festividades religiosas: mediante este decreto se declararon los días que habrían de tenerse como festivos, prohibiendo la asistencia oficial a las funciones religiosas. Fue dado a conocer en Veracruz el 11 de agosto de 1859.

            Ley sobre libertad de cultos: con esta ley la religión católica dejó de ser la única permitida. Mediante esta ley se permitió que cada persona fuera libre de practicar y elegir el culto que deseara, asimismo se prohibió la realización de ceremonias fuera de las iglesias o templos. Fue expedida en Veracruz el 4 de diciembre de 1860.

            Decreto de expulsión: por el cual se ordenó el exilio del delegado apostólico Luis Clementi, al arzobispo José Lázaro de la Garza y Ballesteros y a los obispos Pedro Espinosa y Dávalos y Pedro Barajas y Moreno. Fue dado a conocer en la Ciudad de México el 21 de enero de 1861.

            Decreto de hospitales y establecimientos de beneficencia: por el cual quedaron secularizados dichos inmuebles. Fue dado a conocer en la Ciudad de México el 2 de febrero de 1861.

            Decreto de exclaustración de monjas y frailes: por el cual en toda la república se extinguieron los claustros y conventos decretándose la salida de religiosos y religiosas que ahí vivían, con la excepción de las Hermanas de la Caridad.( Cf. Wikipedia: Leyes de Reforma )

            Porfirio Díaz que fue reelegido hasta ocho veces en unas elecciones manipuladas ( 1877 a 1910) ejerció una dictadura en toda regla, fue sin embargo más tolerante con la Iglesia, aunque no revocó las leyes persecutorias, sin que él las aplicara. 

            Posteriormente  Carranza y Obregón ( 1916-1920-1920-1924, ) y seguidamente Plutarco Elías Calles ( 1924-1929) ordenaron crueles persecuciones con incendio de templos, robos, violaciones, atropellos a sacerdotes y religiosas, expulsión de los sacerdotes extranjeros, multas y prisión a quienes den enseñanza religiosa o vista con hábitos clericales etc.

            Los obispos mejicanos en una carta pastoral del 27 de julio de 1926 protestan contra estos abusos; Plutarco hizo caso omiso de estas protestas. A los pocos días el 31 de julio y después de consultar a la santa sede, los obispos ordenan la suspensión del culto en toda la República. De forma inmediata una docena de obispos y el arzobispo de Méjico son expulsados del país.

GUERRA CRISTERA EN MÉXICO.

            Es en este momento cuando empieza la llamada despectivamente la  guerra cristera.

            El curso de la guerra la podemos resumir en los siguientes pasos:

–          Incubación, de julio de diciembre de 1926.

–          Explosión del alzamiento armado, desde enero de 1927.

–          Consolidación de las posiciones de julio de 1927 a julio de 1928.

–          Prolongación del conflicto, de agosto de 1928 a febrero de 1929, tiempo en el que el gobierno comienza a entender que no podrá vencer militarmente a los cristeros.

–          Apogeo del movimiento cristero, de marzo a junio de 1929.

–          Licenciamiento de los cristeros, en junio de 1929, cuando se producen los llamados arreglos entre la Iglesia y el Estado.( Cf  Jean Meyer)

             La historia de estos arreglos alcanzados en junio de 1929 es triste. Llegaron desde Estados Unidos, el embajador norteamericano Morrow que era masón, monseñor Ruiz y Florez, delegado apostólico, y monseñor Pascual Díaz y Barreto, a quienes los mantuvieron incomunicados.

            Por eso puede afirmarse que estos dos obispos, al negociar con Portes Gil, no siguieron las indicaciones de Pío XI, ya que no tuvieron en cuenta el juicio de los demás obispos mejicanos ni el de los cristeros. Tampoco consiguieron  la derogación de las leyes persecutorias de la Iglesia; y menos aún obtuvieron garantías escritas que protegieran la suerte de los cristeros una vez depuestas las armas.

      Solamente consiguieron del presidente unas palabras de conciliación y buena voluntad, y unas declaraciones escritas en las que sin derogar ley alguna, se afirmaba el propósito de aplicarlas sin tendencia sectaria y sin perjuicio alguno.

      Los obispos negociadores se dieron por satisfechos con las promesas presidenciales. Los cristeros entregaron las armas terminando el conflicto armado.

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LOS MÁRTIRES DE LA CRISTIADA.

      El gobierno no fue fiel a esos arreglos, pues comenzó a través de agentes “ el asesinato sistemático y premeditado de los cristeros que habían depuesto las armas, con el fin de impedir cualquier reanudación del movimiento…La caza del hombre fue eficaz y seria, ya que se puede aventurar, apoyándose en pruebas la cifra de 1.500 víctimas, de las cuales 500 jefes, desde el grado de teniente al de general. Esto supuso una larga y durísima prueba para la fe de los cristeros, que sin embargo se mantuvieron fieles a la Iglesia con la ayuda de los mismos sacerdotes que durante la guerra les habían asistido.”( Meyer i.344-34 )

             El mayor fruto de la Cristiada fueron los mártires católicos que defendieron su fe  con su vida obligando a sus perseguidores, a una actitud menos sectaria  contra la Iglesia  de los diversos gobiernos mejicanos en nuestros días.

MEMORIAL DE LA MUERTE DE FRANCISCO VERA.

            Juan Pablo II beatificó a veintidós de los sacerdotes diocesanos, destacando que “ su entrega al Señor y a la Iglesia  era tan firme, que aun teniendo la posibilidad de ausentarse de sus comunidades durante el conflicto armado, decidieron, a ejemplo del Buen Pastor, permanecer entre los suyos para no privarles de la Eucaristía, de la Palabra de Dios y del cuidado pastoral. Lejos de todos ellos encender o avivar sentimientos que enfrentaron a hermanos contra hermanos. Al contrario, en la medida de sus posibilidades procuraron ser agentes de perdón y reconciliación.” 

 CONFERENCIA EPISCOPAL MEXICANA .

13.-LA IGLESIA MEXICANA EN NUESTROS DÍAS.

            Para responder a este párrafo del tema hemos seleccionado unas cuantas noticias de la Iglesia católica en méxico hoy, son estas:

1.-  Texto Conferencia del Episcopado Mexicano / 10 de junio/ 2013.

 A las comunidades diocesanas de la Provincia y a todas las personas de buena voluntad:

Con el tema “Seguridad, Justicia y Construcción de la Paz” nos hemos reunido los obispos de las Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Tlapa, Ciudad Altamirano, y Acapulco acompañados de agentes de pastoral en la Casa Monte Tabor durante los días 5 y 6 de junio.

            En un ambiente de fe y de oración hemos enfocado nuestra atención sobre la situación de violencia e inseguridad que prevalece en las diversas regiones del estado de Guerrero, con el fin de discernir las formas de acompañamiento pastoral que hemos de dar a nuestros pueblos en sus esfuerzos por superar los efectos de las diversas violencias atendiendo a las causas que las generan.

            Al analizar las diversas formas de violencia, como el caso de la intrafamiliar, la social, la generada por el crimen organizado y lo gubernamental nos hemos dado cuenta de que es necesario que reconozcamos que todos somos corresponsables de la generación de violencia, desde la que se mantiene oculta en las familias hasta las más visibles y crueles como la generada por el crimen organizado. Nadie puede decir que es inocente pues todos en mayor o menor grado participamos mediante nuestras omisiones o acciones.

            Al mismo tiempo, hemos visualizado las diferentes respuestas que se han dado a la violencia desde la sociedad, desde los gobiernos y desde la Iglesia, reconociendo que estas respuestas han sido insuficientes e, incluso, contraproducentes.

            Al respecto, hemos reconocido que cada quien responde de manera aislada y hasta contradictoria. Debiera darse una línea de reflexión sobre la necesidad de generar procesos de diálogo entre actores políticos, sociales y eclesiales, como condición para la construcción de respuestas proporcionales y eficaces al afrontar las diversas violencias.

            El centro de atención de nuestro encuentro lo ocupó el gran desafío que la Iglesia identifica como la construcción de ciudadanía para la paz, de manera que las grandes estrategias encabezadas por las instituciones públicas incluyan el indispensable componente social en la búsqueda de seguridad y en la construcción de la paz. Sin la sociedad, la paz no será posible.

            La ciudadanía para la paz implica procesos en los que los ciudadanos participen de manera responsable en acciones que directa o indirectamente tienen incidencia social, política, cultural y eclesial en la construcción de la paz.

             Las generalizadas respuestas del miedo y de la indiferencia retrasan las soluciones de fondo, mientras que las respuestas que se han dado desde las policías comunitarias y los movimientos de autodefensa, y otras iniciativas necesitan ser encauzadas y apoyadas por las autoridades correspondientes y recibir un acompañamiento pastoral y eclesial para que sean capaces de convertirse en alternativas de construcción para la paz.

.2.- La nueva santa mexicana

13.05.13 | 01:28. Archivado en Iglesia católica en México.

            Madre Lupita, ángel de los enfermos. Sonia Gabriela Ceja Ramírez / Semanario de Guadalajara. 13 de mayo.-

            ¿Quién fue esta noble mujer? Anastasia Guadalupe García Zavala nació en Zapopan (Jalisco, México) el 27 de abril de 1878. Su padre, Fortino García, tenía una tienda de objetos religiosos frente a la Basílica de Nuestra Señora de Zapopan. Por ello, Guadalupe visitaba esta iglesia con mucha frecuencia, y desde pequeña mostró un profundo amor a los pobres y a las obras de caridad.

            Tenía fama de ser una joven agradable y simpática, sin dejar de ser sencilla y transparente en su trato, amable y servicial. Tuvo un noviazgo con un muchacho llamado Gustavo Arreola, pero a la edad de 23 años sintió el llamado de Dios para consagrarse a la vida religiosa, sobre todo en la atención a los enfermos y a los pobres.

            Le confió esta inquietud a su director espiritual, el P. Cipriano Íñiguez Martín del Campo, sacerdote muy joven, quien, a su vez, le dijo que él había tenido la inspiración de fundar una congregación religiosa para atender a los enfermos del hospital que había fundado un par de años atrás el P. José Salomé Gutiérrez, y la invitó a comenzar esta labor. Así fue que, entre los dos, fundaron la Congregación Religiosa de Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres.

            “Convencer a mi familia de la resolución que había tomado (de ser religiosa) me costó mucho trabajo; sobre todo, convencer a mi mamá. Eso no pude lograrlo. Me decía que irme al Hospital de la Beata Margarita era una locura, porque allí no había nada. Mi papá fue el primero en comprenderme y fue él quien me acompañó para entregarme el 13 de octubre de 1901”.

            Al inicio, cuando se fundó la congregación, la Madre Lupita era la única miembro. Ejerció el oficio de enfermera, arrodillándose para atender a los primeros enfermos en el hospital, que al inicio carecía de muchas cosas; sin embargo, siempre derrochó ternura y compasión, procurando, especialmente para los pacientes, un buen cuidado en la vida espiritual

.UNAM será sede del

ATRIO DE LOS GENTILES.

3.-“Vengo a anunciarles eso que ustedes adoran sin conocer…”

08.05.13 | 03:34. Archivado en Iglesia católica en México, Cristianismo

Guillermo Gazanini Espinoza / Secretario del Consejo de Analistas Católicos de México. 08 de mayo.-

             En la tradición judía, los que estaban fuera de Israel eran goyim, gentiles, extraños al Pacto. Para el cristianismo, esos gentiles incircuncisos recibieron la fe; a ellos, autoridades y filósofos, el apóstol Pablo dirige su predicación en el areópago, anunciándoles a un Dios desconocido (Hch 17, 22.31).

            El diálogo con quienes no creen abre un cauce excepcional para demostrar el sentido del cristianismo y su propuesta como religión capaz de fincar un diálogo.

             Fue en 2009 cuando Benedicto XVI animó a la Iglesia a dar una atención especial a los no creyentes. Con el Atrio de los Gentiles, una figura con implicaciones bíblicas que rematan, a mi juicio, en ese anuncio paulino, la Iglesia pretende escuchar a los que ven la religión como factor anquilosado en medio del dinamismo secularista.

            Ya el Atrio de los Gentiles ha sido difundido y comentado ampliamente por diversos medios de comunicación con motivo de la visita del presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, Cardenal Gianfranco Ravasi. La UNAM dará acogida al Prelado, en el Instituto de Investigaciones Filosóficas, en una recinto lo más laico posible para desarrollar este singular evento.

            La presencia del enviado pontificio levantará muchas expectativas en el mundo cultural y académico. En esta ocasión, el Atrio viene a un país donde laicismo y devoción se enfrentan, donde indiferencia y religiosidad son cotidianos y, sobre todo, en un país donde la cultura católica, alguna vez descollante, ahora no aparece.

CELEBRACIÓN DEL DÍA DEL NIÑO.

4.-Todo niño debe ser aceptado y amado

30.04.13 | 14:34. Archivado en Iglesia católica en México, Análisis y Opinión

Guillermo Gazanini Espinoza / CACM. 30 de abril.-

             El Día del Niño resulta oportuno para reflexionar sobre la situación de este grupo social. Sirven de preámbulo las duras reflexiones del Arzobispo Primado de México, el Cardenal Norberto Rivera Carrera, en la homilía del domingo pasado: Se escuchan los reclamos de los que quieren aniquilar impunemente al niño en el vientre materno y terminar con la vida del anciano que ya no es productivo; en nombre de una “preferencia sexual” hombres y mujeres son prostituidos y miles de niños y niñas explotados sexualmente, a ellos no hay quien los defienda, pero ciertamente hay quien está lucrando y quien está encubriendo a los explotadores…

            A nivel nacional, los niños viven una situación de emergencia. Los reportes de los organismos internacionales advierten que México se encuentra en la lista de países de la OCDE que ocupa los primero lugares en maltrato infantil. Y es que este país, donde prima el imperio de la impunidad, la justicia llega para los que pueden obtenerla a costa de los vulnerables.

            Mientras se pide la criminalización del bullying y proteger a los niños en edad escolar contra la violencia de compañeros, el otro lado de la moneda diviniza el aborto, casi 100 mil desde su tolerancia en la legislación penal a partir del 2007; encubre a los tratantes y al seno del núcleo familiar, las golpizas, laceraciones, ofensas y denigraciones son tolerados como recursos adecuados para impartir disciplina en los hijos.

5.- Recuerdo de un líder laico. En el 86 aniversario del martirio del beato Anacleto González Flores

01.04.13 | 20:54. Archivado en Iglesia católica en México, Cristianismo

Luis de la Torre Ruiz / El Semanario de Guadalajara. 1 de abril.-

            La Ciudad de Guadalajara está consternada. La angustia y la impotencia ahogan sus gargantas. Un murmullo, como rezo, recorre las calles. Aquella tarde del viernes primero de abril de 1927 llegaba al Cuartel Colorado un piquete de soldados empujando violentamente a cuatro jóvenes que habían sido aprehendidos unas horas antes.

            Ellos eran: Anacleto González Flores, dos hermanos Vargas y Luis Padilla.   Habían escapado de esa redada los jóvenes acejotaemeros (miembros de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana, ACJM) Antonio Gómez Robledo -posteriormente un brillante Humanista y Diplomático- y Agustín Yáñez Delgadillo -con el tiempo, gran Literato, Gobernador del Estado y Secretario de Educación Pública-, gracias a las influencias de sus padres y amigos con el Gobierno de José Guadalupe Zuno Hernández.

            Luego de ser maltratados los prisioneros, los esbirros se ensañaron con Anacleto, lo colgaron de los pulgares y lo acosaron con groserías y preguntas para que delatara el sitio donde se encontraba oculto el Arzobispo Francisco Orozco y Jiménez.

             Le pedían, además, que diera los nombres de los dirigentes de la Unión Popular. Ante su silencio, Anacleto fue herido por la espalda a bayoneta calada. Y, ya a punto de muerte, fue arrastrado al patio del Cuartel para ser fusilado junto con sus compañeros. Pronto, los cuatro cuerpos yacerían en medio de un charco de sangre.

            Lo que siguió fue un cuadro de lo más desolador: El Cuartel Colorado se teñía de rojo, rememorando la roja tierra de Tepatitlán, tierra natal del Mártir. El crepúsculo de ese día canicular también enrojecería a jirones el cielo.

CÁRITAS MÉXICO.

6.-  Cáritas Mexicana ha puesto en marcha un dispositivo especial de emergencia para movilizar a todos sus equipos diocesanos con objeto de poder dar respuesta urgente a las comunidades más vulnerables ante el impacto de la gripe porcina.

            La Comisión de Pastoral Social-Cáritas Mexicana, además de estar en contacto y apoyo con las Cáritas de la zona metropolitana de la Ciudad de México, en donde 259 dispensarios parroquiales y 16 hospitales de institutos religiosos están atendiendo a la población civil y colaborado con las autoridades sanitarias en la respuesta a la epidemia, ha realizado una visita de apoyo a la Cáritas de San Luis Potosí, una de las zonas donde se están confirmando mayor número de casos del viris A H1N1.

            En esa Cáritas, además de la atención a los ciudadanos mexicanos, se ha puesto en marcha un programa de apoyo a migrantes centroamericanos en tránsito hacia los Estados Unidos.

            Asimismo, y según revela Cáritas México en un comunicado, además de la alarma creada como consecuencia de la emergencia sanitaria y económica, en San Luis Potosí se ha desatado mucha inseguridad porque se han dado casos de personas que se hacen pasar por miembros de las brigadas sanitarias y aprovechan la confianza de los vecinos para asaltar los hogares y despojar de sus bienes a la población.

            Cáritas México ha agradecido públicamente las muestras de solidaridad y apoyo de que está siendo objeto por parte de numerosas instituciones y personas privadas, que se han puesto a disposición de Cáritas para colaborar en el operativo de respuesta a la emergencia. Asimismo, Cáritas Española y otras muchas Cáritas donantes han transmitido a la Cáritas Mexicana su disponibilidad de colaboración y su cercanía.

 14.- LA DEVOCIÓN A LA MADRE DE DIOS EN MÉXICO.

La devoción a la Virgen en México tiene múltiples manifestaciones, pero el signo culmen de esta devoción está centrada en la Virgen de Guadalupe, por ello en este apartado nos vamos a centrar en su historia y devoción.

LA VIRGEN DE GUADALUPE Y EL MISTERIO DE SUS OJOS.

 1.-La historia del fenómeno

Patrona de México y Emperatriz de América, su festividad se celebra el 12 de diciembre.

Su Historia es tomada del escrito del indio Nican Mophua del siglo XVI:

Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indio llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a clase de catecismo y a la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó que le llamaban de arriba del cerro diciendo: «Juanito, Juan Dieguito».

ANTE LA IMAGEN DE LA VIRGEN.

Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: «Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los demás amadores míos que me invoquen y en Mí confíen. Ve donde el Señor Obispo y manifiéstale que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo. Ten seguro que te agradeceré bien y te lo pagaré. Vas a merecer que yo te recompense el trabajo y fatiga con que procures hacer lo que te encomiendo».

Él se arrodilló y le dijo: «Señora mía, voy corriendo a cumplir lo que me has mandado. Yo soy tu humilde siervo». Y se fue de prisa a la ciudad y camino al Palacio del Obispo, que era Fray Juan de Zumárraga, religioso franciscano.

Cuando el obispo oyó lo que le decía el indiecito Juan Diego, no le creyó. Solamente le dijo: «Otro día vendrás y te oiré despacio».

Juan Diego se volvió muy triste porque no había logrado que se realizara su mensaje. Se fue derecho a la cumbre del cerro y encontró allí a la Señora del Cielo que le estaba aguardando. Al verla se arrodilló delante de Ella y le dijo: «Señora, la más pequeña de mis hijas, niña mía, expuse tu mensaje al obispo, pero no me creyó. Comprendí, por la respuesta que me dio, que pensó, quizás que es una invención mía que tú quieres que te hagan aquí un templo. Por lo cual te ruego que le encargues a alguno de los principales que le lleve tu mensaje para que le crean, porque yo soy un pobre hombrecillo, el último de todos. Perdóname que te cause esta gran pesadumbre, Señora y Dueña Mía».

Ella le respondió: «Oye, hijo mío, el más pequeñito, es preciso que tú mismo solicites y ayudes a que se cumpla mi voluntad. Mucho te ruego, hijo mío, y aún te mando, que otra vez vayas mañana a ver al obispo. Dile que yo, en persona, la siempre Virgen María, Madre de Dios, te envía, para hacerle saber mi voluntad: que deben hacer aquí el templo que les pido».

Pero al día siguiente el obispo tampoco le creyó a Juan Diego y le dijo que era necesaria alguna señal maravillosa para creer que era cierto que lo enviaba la misma Señora del Cielo. Y lo despidió.

LA IMAGEN CON EL TÍO BERNARDINO.    

El lunes, Juan Diego no volvió al sitio donde se le aparecía nuestra Señora porque su tío Bernardino se puso muy grave y le rogó que fuera a la capital y le llevara un sacerdote para confesarse. Él dio la vuelta por otro lado del Tepeyac para que no lo detuviera la Señora del Cielo, y así poder llegar más pronto a la capital. Mas Ella le salió al encuentro en el camino por donde iba y le dijo: «Ten entendido hijo mío, el más pequeño, que no es tan importante lo que te asusta y aflige. No se entristezca tu corazón ni te llenes de angustia. ¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre? ¿Acaso no soy tu ayuda y protección? No te aflijas por la enfermedad de tu tío, que en este momento ha quedado sano. Sube ahora a la cumbre del cerro y hallarás distintas flores. Córtalas y tráelas».

Juan Diego subió a la cumbre del cerro y se asombró muchísimo al ver tantas y exquisitas rosas de Castilla, siendo aquel un tiempo de mucho hielo en el que no aparece rosa alguna por allí, y menos en esos pedregales. Llenó su poncho o larga ruana blanca con todas aquellas bellísimas rosas y se presentó a la Señora del Cielo.

Ella le dijo: «Hijo mío, esta es la prueba que llevarás de parte mía al obispo. Te considero mi embajador, muy digno de confianza. Ahora te ordeno que sólo delante del obispo despliegues tu manta y descubras lo que llevas. Contarás todo lo que viste y admiraste para que logres que el prelado construya el templo que he pedido».

Juan Diego se puso en camino, ya contento y seguro de salir bien. Al llegar a la presencia del obispo le dijo: «Señor, hice lo que me mandaste hacer: Pedí a la Señora del Cielo una señal. Ella aceptó. Me despachó a la cumbre del cerro, y me mandó cortar allá unas rosas y me dijo que te las trajera. Así lo hago, para que en ellas veas la señal que pides, y cumplas su voluntad. Helas aquí».

Desenvolvió luego su blanca manta, y así que se esparcieron por el suelo todas las diferentes rosas de Castilla, se dibujó en ella y apareció de repente la preciosa imagen de la Virgen María, Madre de Dios, tal cual se venera hoy en el templo de Guadalupe en Tepeyac. Luego que la vieron, el Obispo y todos los que allí estaban, se arrodillaron llenos de admiración. El prelado desató del cuello de Juan Diego la manta en que se dibujó y apareció la Señora del Cielo y la llevó con gran devoción al altar de su capilla. Con lágrimas de tristeza oró y pidió perdón por no haber aceptado antes el mandato de la Virgen.

La ciudad entera se conmovió, y venían a ver y admirar la devota imagen y a hacerle oración; y le pusieron por nombre la Virgen de Guadalupe, según el deseo de Nuestra Señora. Juan Diego pidió permiso para ir a ver a su tío Bernardino, que estaba muy grave. El obispo le envió un grupo de personas para acompañarlo. Al llegar vieron a su tío estaba muy contento y que nada le dolía. Y vinieron a saber que había quedado instantáneamente curado en el momento en que la Santísima Virgen dijo a Juan Diego: «No te aflijas por la enfermedad de tu tío, que en este momento ha quedado sano».

El obispo trasladó a la Iglesia Mayor la santa imagen de la amada Señora del Cielo. La ciudad entera desfilaba para admirar y venerar la Sagrada Imagen, maravillados todos de que hubiera aparecido por milagro divino; porque ninguna persona de este mundo pintó su preciosa imagen.

Archivo:Virgen de guadalupe1.jpg

1.-Descripción de la Imagen.

 La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe quedó impresa en un tosco tejido hecho con fibras de maguey. Se trata del ayate, usado por los indios para acarrear cosas y no de una tilma, que usualmente era de tejido más fino de algodón. La trama del ayate es tan burda y sencilla, que se puede ver claramente a través de ella, y la fibra del maguey es un material tan inadecuado que ningún pintor lo hubiera escogido para pintar sobre él.

La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe es una maravillosa síntesis cultural, una obra maestra que presentó la nueva fe de manera tal que pudo ser entendida y aceptada inmediatamente por los indios mexicanos. Es imposible de describir aquí la rica y complicada simbología que contiene este cuadro-códice porque cada detalle de color y de forma es portador de un mensaje teológico.

El rostro impreso en el ayate es el de una joven mestiza; una anticipación, pues en aquel momento todavía no habían mestizos de esa edad en México.

María asume así el dolor de miles de niños, los primeros de una nueva raza, rechazados entonces tanto por los indios como por los conquistadores.

El cuadro que se conserva en la moderna Basílica del Tepeyac mide aproximadamente 66 pulgadas de alto y 41 pulgadas de ancho y la imagen de la Virgen ocupa unas 56 pulgadas del mismo. La Virgen está de pie y su rostro se inclina delicadamente recordando un poco las tradicionales “Inmaculadas”. Esta oportuna inclinación evita que el empate que une las dos piezas del tejido caiga dentro de la faz de la Virgen.

El manto azul salpicado de estrellas es la “Tilma de Turquesa” con que se revestían los grandes señores, e indica la nobleza y la importancia del portador. Los rayos del sol circundan totalmente a la Guadalupana como para indicar que ésta es su aurora.

Esta joven doncella mexicana está embarazada de pocos meses, así lo indican el lazo negro que ajusta su cintura, el ligero abultamiento debajo de este y la intensidad de los resplandores solares que aumenta a la altura del vientre. Su pie está apoyado sobre una luna negra, (símbolo del mal para los mexicanos) y el ángel que la sostiene con gesto severo, lleva abiertas sus alas de águila.

La Virgen de Guadalupe se presentó ante sus hijos como la Madre del Creador y conservador de todo el universo; que viene a su pueblo porque quiere acogerlos a todos, indios y españoles, con un mismo amor de Madre.

Con la prodigiosa impresión en el ayate comenzaba un nuevo mundo, la aurora del sexto sol que esperaban los mexicanos. El cuadro de la Virgen de Guadalupe estuvo 116 años expuesto a las inclemencias del ambiente, sin protección alguna contra el polvo, la humedad, el calor, el humo de las velas y el continuo roce de miles y miles de objetos que fueron tocados a la venerada imagen, además del constante contacto de manos y besos de innumerables peregrinos.

Se ha comprobado que el tejido de maguey es de muy fácil descomposición; cualquier tejido de esta fibra vegetal no puede conservarse más allá de veinte años y sin embargo el ayate de Juan Diego ha resistido mucho más de cuatro siglos en perfecto estado de conservación.

SAN JUAN PABLO II Y LA VIRGEN DE GUADALUPE.

1.-3.-Los Papas y la Virgen de Guadalupe

 Pío X proclamó a Nuestra Señora de Guadalupe “Patrona de toda la América Latina”; Pío XI, de “Patrona de todas las Américas”; Pío XII la llamó “Emperatriz de las Américas”; y Juan XXIII, “La misionera celeste del Nuevo Mundo” y “la Madre de las Américas”. En la gran basílica Juan Pablo II beatificó al indio Juan Diego el 6 de mayo de 1990.

En sus cuatro visitas a México, Juan Pablo II ha visitado el Tepeyac y honrado con profundo amor filial a la Virgen de Guadalupe a quien ha encomendado el continente Americano y su nueva evangelización

TELA DE AYATE MEXICANO.

1.-4.-El Fenómeno de la Tela.

Lo primero que llama la atención de los expertos en textiles es que esta manta se haya podido conservar durante siglos, expuesta al polvo, al calor y a la humedad, sin que se haya deshilachado ni desteñido su bella policromía. Siempre estuvo así expuesta a todo, y sólo desde hace unos años la cubrieron con un vidrio.

La tela está hecha en una fibra de ayate mexicano que, por su naturaleza, se descompone por putrefacción dentro de veinte años. Así ha sucedido con varias reproducciones de la imagen que se han fabricado con este mismo tejido. Sin embargo este lienzo lleva cuatrocientos cincuenta años, desde el tiempo de Hernán Cortés, sin desgarrarse ni descomponerse. Por causas ininteligibles a los expertos, es refractaria a la humedad y al polvo.

1.-5.-El Fenómeno de la Imagen.

La pintura que cubre la tela es otro misterio. El sabio alemán Kuhn, premio Nobel en Química, ha estudiado esta pintura, y su respuesta dejó atónitos a los oyentes: «Estos colorantes no son ni minerales, ni vegetales, ni animales». No han podido explicar el origen de los pigmentos que dan color a la imagen, ni la forma en que ésta fue pintada.

Se podría pensar que la tela ha resistido tanto porque la habrían encolado y preparado de manera especial como a otras pinturas famosas, para que tuviera gran resistencia. Pero el Señor Callaga, del instituto espacial NASA, de Estados Unidos, la ha estudiado con aparatos de rayos infrarrojos y ha descubierto que la tela no tiene ningún engomado ni preservativos, y que no se puede explicar cómo esa imagen ha resistido cuatro siglos en un lienzo tan ordinario. Con estos rayos infrarrojos se ha descubierto que la imagen no tiene esbozos previos -como se ve en los cuadros de Rubens y Tiziano-, sino que fue plasmada directamente, tal cual se la ve, sin tanteos ni rectificaciones.

La imagen no tiene pinceladas. La técnica empleada es desconocida en la historia de la pintura. Es incomprensible e irrepetible.

1.-6.-El Fenómeno de las Pupilas.

  Un famoso oculista, Lauvvoignet, examinó con un poderoso lente la pupila de la Virgen, y observó, maravillado, que en el iris se ve reflejada la imagen de un hombre. Esto fue el principio de una investigación que condujo a los más inesperados descubrimientos.

Por medio de la digitalización se observa en la pupila de una fotografía todo lo que la persona estaba mirando en el momento de tomarse la foto. El Dr. Tosnman, especializado en digitalización, le ha tomado fotografías a la pupila de la Virgen de Guadalupe. Después de ampliarlas miles de veces, logró captar detalles imposibles de ser captados a simple vista. ¡Ha descubierto lo que la Virgen miraba en el momento de formarse la imagen en la tilma de Juan Diego!

Los detalles que aparecen en las fotografías de la pupila de la Virgen de Guadalupe son: un indio en el acto de desplegar su ruana ante un religioso; un franciscano en cuyo rostro se ve deslizarse una lágrima; un hombre con la mano sobre la barba en señal de admiración; otro indio en actitud de rezar; unos niños y varios religiosos franciscanos más. O sea, todas las personas que según la historia de la Virgen de Guadalupe, escrita hace varios siglos, estaban presentes en el momento en que apareció la sagrada imagen.

Lo que es radicalmente imposible es que en un espacio tan pequeño, como la córnea de un ojo situado en una imagen de tamaño natural, aún el más experto miniaturista lograra pintar todas esas imágenes que ha sido necesario ampliar dos mil veces para poderlas advertir.

La ciencia moderna se queda sin explicaciones ante las maravillas de la imagen de la Virgen de Guadalupe. Es una realidad irrepetible. Sobrepasa todas las posibilidades naturales, por lo que se puede decir que estamos ante un hecho sobrenatural.

Una tilma que no se corrompe. Unos colores que no fueron pintados. Una pupila que contiene toda la escena y todas las personas del momento del milagro. Estamos ante una imagen que ni el tiempo ni los atentados de hombres han podido vencer.

(  Cf. Copyright 2001. BIBLIOTECA ELECTRÓNICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS™. La versión electrónica de este documento ha sido realizada por VE MULTIMEDIOS – VIDA Y ESPIRITUALIDAD con autorización del autor. Todos los derechos reservados. La -BEC- está protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben parámetros para su uso. Hecho el depósito legal.)

 CAPILLA DEL CERRITO DE LA VIRGEN DE GUADALUPE.

2.-LA DEVOCIÓN A LA VIRGEN DE GUADALUPE.

No hay duda que a cualquier parte donde emigra el mexicano lleva consigo a la  Virgen  de  Guadalupe . Donde quiera que se establezca, allí impone su arraigada devoción hacia la  Virgen  Morena y su tradicional fiesta de honrarla cada 12 de diciembre.

Para el mexicano la  Virgen  de  Guadalupe  es más que un icono de fe y devoción, es parte integral de su historia y de su identidad.

“La influencia [de la  Virgen  de  Guadalupe ] en la cultura e historia de México comienza a partir de allí“, dice Susan Fitzpatrick-Behrens, profesora de historia de la Universidad del Estado de California en Northridge, con especialidad en el tema de religión en Latinoamérica.

La influencia de la  Virgen  se ve en acontecimientos sociopolíticos del país azteca. Bajo su imagen, en 1810, el cura Miguel Hidalgo y Costilla dio el grito independentista de ese país y, como afirma Fitzpatrick-Behrens, unificó a todo un país conformado por indígenas, mestizos y criollos, dándole una sola identidad como nación:

            A tal punto que hasta un liberal tan notorio como don Ignacio Manuel Altamirano llegó a decir : “El día en que no se adore a la Virgen del Tepeyac en esta tierra, es seguro que habrá desaparecido no sólo la nacionalidad mejicana, sino hasta el recuerdo de los moradores de la Méjico actual”.

MÁS DE SEIS MILLONES DE PERSONAS EN GUADALUPE.

La Virgen de Guadalupe es:

Patrona de la Ciudad de México (1737)

Patrona de México (1895)

Patrona de América Latina (1945)

Patrona de los estudiantes del Perú (1951) por el papa Pío XII

Reina de México y emperatriz de América (papa Juan Pablo II, en el año 2000).

La basílica Nuestra Señora de Guadalupe es el segundo santuario cristiano más visitado del mundo (después de la Basílica de San Pedro en el Vaticano), más que el santuario de la Virgen de Lourdes y de Fátima, con más de 14 millones de visitantes todo el año en innumerables peregrinaciones desde todas las partes del país.

BASÍLICA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE. MÉXICO.           

La primera ermita del Tepeyac se construye a fines de 1531, mas tarde se levantaron otros templos al pie del cerro, hasta construirse en 1976, la actual Basílica de Guadalupe, en la que caben 40000 personas, esta basílica es de forma circular, está hecha de mármol, tiene un órgano monumental y cuenta con siete puertas frontales.

 Las banderas de todos los países del continente americano ondean permanentemente, en el lugar mismo donde la Virgen se le apareció a Juan Diego permanece la modesta Capilla del Cerrito, que data de 1740, a un lado de la basílica se localiza la Capilla del Pocito, que se terminó de construir en 1791, y cuya fachada está revestida de tezontle y mosaicos azules v blancos, una multitud procedente de todos los rincones de México se dirige en procesión a la basílica año tras año llegando a contabilizarse hasta 6 millones de personas.

IMAGEN DE LA VIRGEN DE GUADALUPE  EN  SU MONASTERIO DE ESPAÑA.

Se puede afirmar por ello que : el milagro de la Virgen de Guadalupe se perpetua a través de los siglos en las manifestaciones de fe del pueblo mejicano.

sanchoamigo.

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