LA IGLESIA CATÓLICA EN LAS BAHAMAS AL DÍA DE HOY.

 1.- DATOS BÁSICOS.

 Nombre oficial: Mancomunidad de las Bahamas (Commonwealth of the Bahamas). Superficie: 13.878 km Limites: Archipiélago situado entre las islas de Cuba y La Española al sur, el estrecho de Florida (que lo separa de Estados Unidos) al oeste, y el océano atlántico al norte y al este. Capital: Nassau (248.948 hab., estimación 2010). Otras ciudades: Freeport.

Población: la población total bahameña alcanza 353.658 habitantes, (censo 2010) de los cuales de los cuales la mayoría son de raza negra (el 82 %), siendo los blancos la principal minoría (el 15 %). 248.948 habitantes habitan en Nassau.

SITUACIÒN DE LAS BAHAMAS  EN EL MAPA.

Geográficamente se compone de700 islas salpicadas  más de 100.000 millas cuadradas de océanoque empiezana sólo 50 millas de la costa deFlorida.

El archipiélago es un oasis ecológico con 2.000 islas impresionantes y cayos y cuenta con el agua más clara en el planeta, con una visibilidad de más de 200 pies. Usted puede ver sus dedos de los pies con la misma facilidad como puedas tercera más grande del mundo barrera de coral.

           De las islas sólo 24 están habitadas en la actualidad,de los cuales la mayoría son de raza negra (el 82 %), siendo los blancos la principal minoría (el 15 %).

           El idioma oficial es el inglés, hablado por casi toda la población, aunque popularmente se habla el «patois» (se pronuncia “patuá”). Un número pequeño de inmigrantes haitianos hablan el criollo (creole). El español es hablado por inmigrantes cubanos y estadounidenses de origen hispano.           

Somos uno de los países políticamente más estables del mundo. Su Majestad la Reina Isabel II es nuestro Jefe de Estado y representante de Su Majestad es el Gobernador General .Como país democrático estamos sujetos a los tres poderes.

 NASAU CAPITAL DE  LAS BAHAMAS. 

       La mayoría de los bahamenses viven en New Providence Island, hogar de nuestra ciudad capital, Nassau. Aquí, usted encontrará que la mayoría son de origen africano occidental cuyos antepasados fueron esclavizados y traídos aquí para trabajar en las plantaciones de algodón. La mayoría de nuestros residentes son descendientes de colonos ingleses. Algunos incluso son relacionados con los legitimistas que huyeron del sur de Estados Unidos durante la Revolución Americana.

  

SEDE DEL PODER EN LAS BAHAMAS.     

Cuando Gran Bretaña abolió la esclavitud en 1834, la vida aquí en nuestras islas cambió dramáticamente. Terminaron las plantaciones y los lugareños sededicaron a la pesca de las esponjas,y otra pesca o la agricultura. Nuestra falta de tierras de cultivo fértiles condujo a nuestro pueblo para convertirse en una nación de gente de mar. ( Cf. Web. Bahamas)

IGLESIA CATÓLICA  EN NASAU.

2.-LAS RELIGIONES EN GENERAL.

 Las Bahamas es un país muy religioso. El cristianismo es la principal religión, predominando las confesiones protestantes, como los bautistas, seguidos de los anglicanos. Los católicos son el 19 % de la población. Algunas personas practican cultos sincréticos como el obeah, parecido al vudú.

Más de 91 por ciento de la población de las Bahamas profesa una religión, y asisten a sus servicios .Las confesiones protestantes son variadas Protestant Christian denominations including Baptists (35 percent), Anglicans (15 percent), Pentecostals (8 percent), Church of God (5 percent), Seventh-day Adventists (5 percent), and Methodists (4 percent). Although many unaffiliated Protestant congregations are almost exclusively black, most mainstream churches are integrated racially. Las lasBautistas (35 por ciento), anglicanos (15 por ciento), los pentecostales (8 por ciento), Iglesia de Dios (5 por ciento), Adventistas del Séptimo Día (5 por ciento), y los metodistas (4 por ciento). There are significant Roman Catholic (14 percent) and Greek Orthodox populations. [ 1 ]                          

Smaller Jewish , Baha’i , Jehovah’s Witness and Muslim communities also are active.A small number of Bahamians and Haitians , particularly those living in the Family Islands, practice Obeah , a form of African shamanism . [ 1 ] Minoritarias son la religión judía, Testigos de Jehová, musulmanes judío, Baha’i, testigos de Jehová y musulmanes comunidades también están activos.

Hay un nùmero importante de católicos el 19% y también ortodoxos griegos. número de los bahameses y haitianos,, practican brujería africana, una forma de chamanismo africano.

A small number of citizens identify themselves as Rastafarians . [ 1 ] Some members of the small resident Guyanese and Indian populations practice Hinduism and other South Asian religions . [ 1 ] Un pequeño número de ciudadanos se identifican como rastafaris. Algunos miembros residentes de Guyana y la India practican el hinduísmo y otras religiones del sur de Asia.

ESCULTURA DE SANTA  MARIA EN LA CATEDRAL DE NASAU.

3.- LA RELIGIÓN CATÓLICA EN LAS BAHAMAS EN LA ACTUALIDAD.

 1.- ALGUNOS DATOS.

 Aunque muy cercanas a Cuba y a Florida el primer sacerdote católico llegó en 1845, y sólo fue de paso. Sólo a finales del siglo XIX y principios del XX, la archidiócesis de Nueva York, USA, comenzó a enviar misioneros para atender a los católicos de las islas.

En 1906 el número de católicos era de 360. Hoy, cerca de 50.000, uno de cada seis habitantes de las Bahamas es católico, y la implicación de la Iglesia en las actividades sociales es, como en muchos otros países, superior a lo que sería por su número.

En las Bahamas existe una única Diócesis que tiene su sede en Nasau regida por un obispo cuya casa recibe el nombre The Hermitage, la ermita

Este año las Obras Misionales Pontificias han dedicado 75.500 dólares a diversos proyectos Bahamas. Es el 20% de todos los gastos de esta Iglesia, la mitad de los cuales van destinados a la asistencia a las familias a través de las parroquias y a un fondo para los desastres naturales, que suelen azotar con muchísima frecuencia a estas islas.

En Bahamas desde hace cerca de un siglo se encuentran la Hijas de la Caridad con un colegio destinado a niños de color.

 2.- LA CONVERSIÓN DE JOHN CYRIL HAWES. quien de fervoroso arquitecto anglicano a sacerdote católico y ermitaño constructor de iglesias en Bahamas.

 La Iglesia de Nuestra Señora de Sión se encuentra en Port Howe, una pequeña población de Cat Island, la Isla del Gato, una isla de las Bahamas que apenas cuenta con 2.000 habitantes.

Las Obras Misionales dedicaron en el año 2010, 15.000 dólares a esta iglesia que se encuentra regida por los mismos , porque no tienen sacerdote. Un diácono permanente es el responsable de la comunidad católica de esta isla, y un sacerdote va periódicamente desde Nassau, a unos 200 kilómetros de distancia.

IGLESIA DE  NUESTRA SEÑORA DE SIÓN. BAHAMAS.

Esta isla cuenta con la mayor elevación de todas las Bahamas, una colina de 60 metros de altura conocida como Mount Alvernia. En esta elevación hay un pequeño monasterio ahora abandonado. Se llama The Hermitage, la ermita.

Aquí fue donde, con permiso de la Santa Sede, se retiró John Cyril Hawes. Inglés y anglicano de nacimiento, arquitecto de profesión, sus inquietudes religiosas le llevaron a convertirse al catolicismo y a ser ordenado sacerdote en 1915. Fue misionero en Australia, y allí, en Geraldton, construyó la catedral dedicada, a San Francisco Javier, que ha sido calificada como “un poema en piedra”, informa OMPress.

Llegado a las Bahamas se dedicó a construir iglesias, muchas de las cuales ya forman parte de la historia arquitectónica de las islas. Su retiro en Mount Alvernia duró poco porque en seguida se le requirió para diversas obras y por la calidad de sus escritos espirituales. Lo curioso es que la casa actual del obispo de Nassau se llama “The Hermitage” como se indicó anteriormente.

P.SIMÓN DEVEREUX, L,C.

 3.-UNA EXPERIENCIA VOCACIONAL EN LAS BAHAMAS.Testimonio vocacional del P. Simon Devereux, L.C.

Mientras el avión descendía en las Bahamas en enero de 1996, las playas blancas y el agua clara se comenzaban a distinguir. Se veía mejor que como aparecía en la revista Life styles of the Rich and Famous (Vidas de ricos y famosos).

Debería estar ansioso esperando las próximas dos semanas en esta isla exótica. Más bien estaba tenso y con el estómago revuelto. ¿Dónde me estaba metiendo?

Cuatro semanas antes había recibido una llamada de un amigo cercano de la familia, Greg Lucas. Él era varios años mayor que yo, vivíamos en la misma calle en Dunedin, Nueva Zelanda, y nuestras familias eran amigas.

Greg había terminado la universidad y estaba de colaborador voluntario en el Regnum Christi. En ese momento pensé que su invitación era definitivamente inconveniente. Poco sabía que se convertiría en maravillosamente providencial.

Greg había invitado a mi hermano mayor, Andrew, y a mí, a una misión de puerta a puerta en las Bahamas. No me gustó la idea para nada. “¿No sería más divertido ir con nuestra familia a las vacaciones anuales en Central Otago (donde se filmó el Señor de los Anillos)?”.

En el fondo, más bien tenía miedo de ser misionero con un grupo de desconocidos y misionar a otro grupo de desconocidos, ¿qué tipo de gente extraña me encontraría? ¿Iba a estar obligado a comer insectos y gusanos? ¿Se van a burlar de mí? ¿Será peligroso? “No, no –me respondía– no soy el tipo misionero. Soy más de quedarme en casa y cosas tranquilas, pero ¡gracias por invitar!”.

Mi hermano entusiasta y temerario ignoró mi frase pusilánime, y nos enlistó al instante.

Subimos al autobús y nos desconcertaron los opulentos hoteles en la playa y las mansiones que pasábamos. Mientras avanzábamos, las mansiones grandiosas se convertían en cabañas con techo de lámina oxidada, y el boulevard inmaculado en calle sucia. Los perros sueltos nos ladraban, y los nativos nos observaban desde sus sillas en las terrazas. Mi estómago se revolvió de la expectativa y los miedos volvieron a mi mente. Mañana estaríamos caminando estas calles polvorientas armados con sólo una cruz de madera y una biblia.

Mientras imaginaba los peligros que nos esperaban, Dios preparaba tres encuentros que cambiarían mi vida.

LEGIONARIOS DE CRISTO.

El grupo de misioneros, por el otro lado, parecía mucho más amigable de lo que me había imaginado. De hecho, mi hermano y yo nos hicimos rápido amigos con los otros 40 jóvenes del viaje.

Eran todos de Estados Unidos o Canadá, y a pesar de hablar inglés con un acento muy extraño, eran todos tipos simpáticos. Era la primera vez que estaba con tantos católicos.

Viviendo en un país predominantemente protestante, y yendo a una escuela presbiteriana, además de mis seis hermanos mayores, no tenía más amigos católicos. Después de una tarde de fútbol y convivencia en la piscina con los otros misioneros, aprendí para mi sorpresa que los católicos son divertidos y buena gente.

El siguiente día, después de una mañana de retiro espiritual (que después recordaría como clave para cambiar mi vida) salimos a evangelizar. A pesar de sentirme ya en confianza con los otros tres misioneros de mi equipo, estaba muerto de miedo pensando en las personas con quienes hablaríamos.

Era un católico de nacimiento y monaguillo con experiencia, y por dieciséis años había estado rodeado por arte católico y por repisas llenas de libros con vidas de santos. Creía que sabía al menos lo suficiente para defenderme bien.

Pronto llegó mi turno de llamar a una puerta, y mis rodillas se pusieron a temblar. La puerta se abrió y una corpulenta señora llenó el marco abierto: “¿Qué quieren?” dijo sospechosamente. Mi discurso ensayado sobre el estar visitando de parte del párroco a los feligreses, etc. lo olvidé totalmente y me salió un insípido y tímido “venimos a anunciar la Buena Nueva”. La buena señora se rió y dijo con una sonrisa que ella también era católica. ¡Qué alivio!

Las siguientes visitas no fueron tan fáciles, y pronto nos encontramos debatiendo con cristianos de otras denominaciones que conocían la biblia de atrás para adelante. Me di cuenta que necesitaba aprender mucho de mi fe, y aprenderlo rápido.

En la noche de convivencia, una vez de regreso en el lugar donde nos hospedábamos, me dediqué totalmente a la biblia y aprendía de los misioneros con más experiencia. Pronto me di cuenta de que la fe que había aprendido como verdadera de niño casi sin darme cuenta, tenía razones reales y serias de credibilidad. En una palabra: la fe tenía sentido.

En este viaje a las Bahamas íbamos acompañados por dos sacerdotes legionarios de Cristo. Todavía me acuerdo de sus bromas y de cómo me enseñaron a jugar fútbol americano. Pero lo que más me fascinó fue cómo hablaban de Jesús. Hablaban de Él como de una persona real; cuando predicaban la homilía, las escenas parecían cobrar vida; cuando rezaban podía ver que platicaban con un amigo.

LA ALEGRÍA DEL ENCUENTRO PERSONAL CON CRISTO.

Esto es lo que quería. Durante aquella primera mañana de retiro, hice una confesión larga y un encuentro personal con Cristo. Poco después de las misiones, otro legionario me preguntó qué haría después de los estudios de preparatoria. Ésta era la oportunidad que estaba esperando. Estaba muy feliz de que preguntara e inmediatamente le dije que quería ser legionario de Cristo.

Un año después, estaba subiendo a otro avión destinado a otra misión. Esta misión no dudaría dos semanas sino toda una vida. Iba a Cheshire, Estados Unidos, a ingresar al noviciado de los Legionarios de Cristo. Había otra diferencia: en la primera misión tenía miedo porque no conocía a nadie; en esta misión sabía que iba con Jesús y esto hacía toda la diferencia.

CATEDRAL DE SAN PABLO EN DUNEDIN.NUEVA ZELANDA,

EL P. SIMON DEVEREUX nació el 4 de febrero de 1979 en Dunedin, Nueva Zelanda. Se graduó en el colegio John McGlashan en 1996. Entró en el noviciado de los legionarios de Cristo en Cheshire (Estados Unidos) el 15 de septiembre de 1997.                 

Después de su noviciado y de los estudios humanísticos en Cheshire, estudió filosofía en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum en Roma. Trabajó también en la pastoral juvenil en Quebec (Canadá) e hizo su profesión perpetua el 4 de octubre de 2005. Terminó sus estudios de teología en 2010. Es actualmente director de desarrollo en el seminario de los Legionarios de Cristo en Cheshire.

www.regnumchristi.org/espanol/articulos/enviar.phtml?se=365.

4.-LA DEVOCIÓN A LA VIRGEN MARIA  EN LAS BAHAMAS, UNA HERENCIA ESPAÑOLA DESDE LOS TIEMPOS DE COLÓN.

Todos los historiadores contemporáneos están de acuerdo en subrayar que Colón era devotísimo de Nuestra Señora. Cambia el nombre de la nave capitana, poniéndole Santa María. En su Diario, con frecuencia escribe: Jesús et María sit nobis in via,

Fray Bartolomé de las Casas, amigo de Colón, atestigua que todos cantaban la Salve Regina, en otras coplas y prosas devotas que contenían alabanzas de Dios y de Nuestra Señora, según la costumbre de los marineros, al menos los de nuestra España, que  con tribulaciones y alegrías suelen decirla.

LA INMACULADA  CONCEPCIÓN  DE LAS ISLAS.

Y el Diario de Colón, al hablar de la víspera del descubrimiento dice que a las diez de la noche, <<cuando dijeron la Salve, que la acostumbraban a decir e cantar a su manera todos los marineros, e se hallaban todos, rogó y amonestó el Almirante que hiciesen bien guardia en el castillo de La Pinta ” y señala que  la primera tierra descubierta una de las islas Bahamas, a la que Colón puso el nombre de San Salvador. Santa María de la Concepción fue la segunda.

Bartolomé de las Casas comenta: <<Porque después de Dios a nadie se debe tanto como a la Madre de Dios, y él tenía devoción con su fiesta de la Concepción.>>

El 14 de noviembre por las costas de la Cuba, <<vido tantas islas que no las pudo contar todas… llenas de diversos árboles de mil maneras e infinitas palomas. Le llamó <<Mar de Nuestra Señora>>.

 

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 sanchoamigo.