EL MURO DE LAS LAMENTACIONES.JERUSALÉN.

EL MATRIMONIO SEGÚN LA RELIGIÒN JUDÍA.

 Estos son los puntos a desarrollar:

 1.-Concepto y naturaleza del matrimonio judío.

2.-Requisitos para contraer matrimonio.

3.-Fechas para el matrimonio.

4.-El divorcio en el matrimonio judío.

5.-Celebración del matrimonio.

LA KETUVÁ.

 1.-CONCEPTO Y NATURALEZA DEL MATRIMONIO JUDÍO.

  Dice el Talmud que “aquel que pasa sus días sin una esposa, no tiene felicidad, ni bendición, ni bien”  De un modo muy general el Talmud es una obra que recoge principalmente las discusiones rabínicas sobre leyes judías, tradiciones, costumbres, historias y leyendas.

            Según lo anterior la ley judía manda  que la gente se case, y cuanto antes mejor, pues el matrimonio que  es como una   fuerza misteriosa que llama al hombre y a la mujer a unirse para construir un hogar en el que habite Dios, se convierte por ello   en  el ámbito en el que  desarrollar los puntos fundamentales de la vida humana.

            El matrimonio  significa algo más que dos personas que  comparten sus vida para romper la soledad,” no es bueno que el hombre esté solo“,    pues  al pensar y actuar no como dos personas sino como una, ya no son dos, sino una sola carne, están preparados para unirse para traer hijos al mundo. El matrimonio es la única institución humana que puede hacer realidad los más grandes anhelos y sueños de un hombre; el matrimonio es el punto de origen de toda la humanidad.

            La valoración que el judaísmo hace del matrimonio conlleva el rechazo del estado de soltería como algo no querido por Dios, y a su vez algo que puede dejar incompleta la realización humana, tanto del hombre como de la mujer .

REALIZANDO EL BAR MITZVÁ.

 2.-REQUISITOS PARA CONTRAER MATRIMONIO.

 1.-El primer requisito es  haber hecho el Bar Mitzvá

  Bar Mitzvah (hebreo: בר מצוה, “obligado por el precepto”), Bat Mitzvah (בת מצוה, “obligada por el precepto”) o Bas Mitzvah en pronunciación Ashkenazi, son los términos para describir el alcance de la madurez de un adolescente (varón y mujer) judío.

            De acuerdo a la halajá,  que significa  ley e indica el modo de andar por la vida, ya que el camino está indicado, e incluso la forma de dar cada paso se enseña al judío. cuando un niño o niña judía alcanza la mayoría de edad (12 años para las niñas, 13 años para los varones), se vuelve responsable de sus actos y se convierte en Bar Mitzvá בַּר-מִצְוָה (varón) o Bat Mitzvá בַּת-מִצְוָה (mujer). En hebreo, las palabras “ben” o “bat” significan, además de “niño” o “niña” respectivamente, “sujeto a” o “sometido a” (una ley, un castigo o unas obligaciones); por lo que la expresión se refiere a que el mozo o moza se somete en lo sucesivo al mandamiento de la halajá( ley ) judía.

            2.- Si los  padres viven, deben estar de acuerdo con el matrimonio.

            3.- Avisar a su comunidad que se van a casar para ver si ambas familias han cumplido con la religión.

            4.-Ambos contrayentes deben firmar la Ketuba.

            La Ketuva  es el contrato matrimonial con el que se sella la ceremonia judía y explica los derechos que conlleva el matrimonio y las obligaciones que tiene el esposo para con su esposa: proveerla de alimento y ropa además de cuidarla, amarla y protegerla. Dicho contrato se proporciona en la sinagoga.

            El momento más importante de la recepción del novio es cuando se completa y firma la Ketubá.

            La palabra Ketubá significa literalmente “lo que está escrito”. Es un contrato que el hombre hace con la mujer donde declara que cumplirá con sus obligaciones como marido, según la ley y la tradición judías. También se estipula la cantidad de dinero que el marido deberá entregar a su mujer en el caso de que se disuelva el matrimonio.

            La Ketubá debe estar en manos de la mujer o su representante. Si se pierde hay que redactar una nueva; sin Ketubá la pareja no puede convivir.

            La Ketubá simboliza el pacto que Moises escribió antes de la revelación en el Sinaí. El pacto enumeraba las obligaciones mutuas entre Israel y Dios, así como la ketubá enumera las obligaciones entre marido y mujer.

 YOM KIPUR O DIA DEL PERDÓN.

 3.-FECHAS PARA EL MATRIMONIO.

 Para la comunidad judía, hay fechas de gran importancia durante el año, en las cuales no se puede celebrar un matrimonio, como los viernes por la tarde cuando empieza el Shabat o las fiestas mayores como el Rosh Hashana (Año Nuevo), Yom Kipur (día del perdón), Pesaj o Passover (salida de los judíos de Egipto), Shavuot (cosecha) y Sukkot. En el Tish ‘Av (día 9 de AV) que normalmente cae entre julio y agosto, tampoco se pueden celebrar matrimonios, pues son períodos de luto por la destrucción de Templo de Jerusalén.

            Hay otro período con duración de 7 semanas llamado Sefirah (Omer) entre las fiestas de Shavuot y Passover, donde se permiten las bodas, excepto un día que es llamado Lag Baomer que cae generalmente entre abril y mayo.

 4.-EL DIVORCIO  EN EL MATRIMONIO JUDÍO.

 El judaísmo permite el divorcio  bajo determinadas circunstancias. De hecho, seguir el procedimiento adecuado para el divorcio es una de las 613 mitzvot de la Torá.

            Pero, ¿cuál es este “procedimiento adecuado”?

            Al igual que el matrimonio es una realidad metafísica – en el cual dos almas se fusionan para crear un alma completa – el divorcio también lo es. Para que una pareja judía se divorcie, el hombre debe darle a la mujer un documento llamado “guet”, como está prescrito en la Torá,  (Deuteronomio 24:1-4).Dice a este respecto el texto:

1 Cuando alguno toma una mujer y se casa con ella, si sucede que no le es agradable porque ha encontrado algo reprochable en ella, y le escribe certificado de divorcio, lo pone en su mano y la despide de su casa, 2 y ella sale de su casa y llega a ser mujer de otro hombre;3 si el segundo marido la aborrece y le escribe certificado de divorcio, lo pone en su mano y la despide de su casa, o si muere este último marido que la tomó para ser su mujer, 4 al primer marido que la despidió no le es permitido tomarla nuevamente como mujer, porque ha sido menospreciada; pues eso es abominación ante el SEÑOR. No traerás pecado sobre la tierra que el SEÑOR tu Dios te da por heredad.

Un guet termina el matrimonio judío y certifica que la pareja es ahora libre para volver a casarse de acuerdo a la ley judía.

            Además de las consideraciones legales, un guet puede proveer una especie de cierre emocional – al igual que el matrimonio comienza con una ceremonia judía, también termina con una ceremonia.

            Sin un guet adecuado, a pesar de que el hombre y la mujer estén separados físicamente, siguen unidos metafísicamente – y es considerado como si estuvieran completamente casados.

            Esto es verdad hasta el punto en que si una mujer quisiera casarse de nuevo, sin haber recibido un guet apropiado, el segundo matrimonio es inválido y esa segunda relación es considerada adulterio.

            Un divorcio civil  no sirve de guet.

 BAJO LA JUPÁ.

6.-CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO.

 La ceremonia comienza cuando el novio camina hacia la jupá acompañado por su madre o una madrina y en algunos casos luego ingresa el cortejo. Posteriormente entra la novia junto a su padre o padrino. En la actualidad varias parejas eligen ingresar con ambos, su padre y su madre.

            La Jupá es un palio debajo del cual se colocan los novios, el significado de esto es que el  matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. Pero masculino y femenino son opuestos, y la idea de que puedan convertirse en uno es absurda. no  se pueden tomar cosas opuestas y hacer una. Es imposible.

            Imposible, a menos que usted haga una cosa: halle algo que los abarque a ambos. Una energía que puede incluir opuestos, puede unir opuestos. Y la única energía que puede incluir opuestos es la energía divina. Sólo Dios, la fuente de masculino y femenino y todo lo demás, puede unir los opuestos. Y por lo tanto, sólo Dios puede crear un matrimonio.

             Conviene mencionar que en la tradición judía, los padres de la novia no “entregan” a la hija, como si fuera una mercancía, sino que se unen dos familias. El rabino que oficia la ceremonia recita dos bendiciones sobre una copa de vino de la que beben los novios.

            El novio coloca después un anillo en el dedo índice de la mano derecha de la novia  y pronuncia las siguientes palabras: “Eres consagrada para mí con este anillo de a cuerdo a la ley de Moisés y de Israel”. La novia (a excepción de las bodas  ultraortodoxas) también le coloca un anillo a su novio y dice: “yo soy de mi amado y mi amado me pertenece”.

            Esta parte de la ceremonia es el elemento central más importante del contrato nupcial, según la ley judía que exige que esta afirmación se haga en presencia de dos testigos.

             La “ketubá, el contrato matrimonial hebreo, lo lee el rabino, tras lo cual siguen las siete bendiciones nupciales (sheva brajot) sobre una copa de vino de la que beben nuevamente la novia y el novio.

             Es habitual que el rabino de un pequeño sermón antes de otorgar sus bendiciones a la pareja. La ceremonia concluye con la rotura por parte del novio de una copa.

             Esta es una antigua costumbre cuyo propósito es recordarnos en las celebraciones alegres la destrucción del Templo de Jerusalén para rememorar el rompimiento de las primeras Tablas de la Ley. Pero también recuerda que el matrimonio es frágil y mantenerlo supone un esfuerzo mutuo y constante.

             Finalmente los invitados felicitan el nuevo matrimonio con la expresión ¡Mazal tov!, que significa ¡Buena Suerte!. –  ( Cf.http://www.fiestajudia.com/consejos/matrimonio-judio-rituales.shtml#sthash.12VRB4We.dpuf)

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 sanchoamigo.